Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


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Lecturas de la misa – Domingo 6 Mayo 2012 – Dom. 5º de Pascua

DOMINGO V DE PASCUA

PRIMERA LECTURA
Les contó cómo había visto al Señor en el camino

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 9,26-31

En aquellos días, llegado Pablo a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos, pero todos le tenían miedo, porque no se fiaban de que fuera realmente discípulo. Entonces Bernabé se lo presentó a los apóstoles.

Saulo les contó cómo había visto al Señor en el camino lo que le había dicho y cómo en Damasco había predicado públicamente el nombre de Jesús.

Saulo se quedó con ellos y se movía libremente en Jerusalén, predicando públicamente el nombre del Señor. Hablaba y discutía también con los judíos de lengua griega, que se propusieron suprimirlo. Al enterarse los hermanos, lo bajaron a Cesarea y lo enviaron a Tarso.

La Iglesia gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaria. Se iba construyendo y progresaba en la fidelidad al Señor, y se multiplicaba, animada por el Espíritu Santo.

Palabra de Dios.


Salmo responsorial
Sal 21, 26b-27. 28 y 30. 31-32 (J_26a)
El Señor es mi alabanza en la gran asamblea.

Cumpliré mis votos delante de sus fieles. Los desvalidos comerán hasta saciarse, alabarán al Señor los que lo buscan: viva su corazón por siempre. 1.

Lo recordarán y volverán al Señor hasta de los confines del orbe; en su presencia se postrarán las familias de los pueblos. Ante él se postrarán las cenizas de la tumba, ante él se inclinarán los que bajan al polvo.

Me hará vivir para él, mi descendencia le servirá, hablarán del Señor a la generación futura, contarán su justicia al pueblo que ha de nacer: todo lo que hizo el Señor.


SEGUNDA LECTURA
Éste es su mandamiento: que creamos y que amemos

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 3, 18-24
Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras.
En esto conoceremos que somos de la verdad y tranquilizaremos nuestra conciencia ante él, en caso de que nos condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo.

Queridos, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios. Y cuanto pidamos lo recibimos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.

Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y que nos amemos unos a otros, tal como nos lo mandó.

Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él; en esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio.

Palabra de Dios.


Aleluya Jn 15, 4. 5b
Permaneced en mí, y yo en vosotros -dice el Señor-
el que permanece en mí da fruto abundante.
EVANGELIO
El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante

Lectura del santo evangelio según san Juan 15,1-8

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador.
A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.
Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros.
Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada.
Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pediréis lo que deseéis, y se realizará.
Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos.»

Palabra de Dios.

 


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Homilia-oración domingo 4º de Pascua. 29 de abril 2012

 Oración – Homilía domingo del Beun Pastor

S.: Señor Jesús, tú nos dices, “Yo soy el Buen Pastor”.

T.: Nosotros somos tus ovejas y queremos seguirte.

S.: Tú, Buen Pastor, has dado tu vida por nosotros.

T.: Haz que los que te seguimos, amemos la vida y seamos portadores de vida.

S.: Tú Buen Pastor, nos has enseñado el camino de la vida.

T.: Vivir como tú y seguir tus pasos significa tenerte como ejemplo de entrega a los demás.

S.: Tu Padre y nuestro Padre es el dueño del rebaño.

T.: A ti te ha encargado cuidar de todos y no huiste cuando viste venir al lobo.

S.: Tu cuidado y preocupación está en los sencillos y necesitados de todo tipo

T.: Haz que no hagamos acepción de personas, sino que cuidemos los unos de los otros.

S.: Así como el Padre te conoce a ti, tú nos conoces a nosotros.

T.: Que tu conocimiento se manifieste en el amor que nos tienes y en el perdón que nos concedes.

S.: Tú nos hablaste de un Dios Padre bueno que quiere que formemos una gran familia.

T.: Mira a esta familia aquí reunida. Que nuestro testimonio de fe atraiga a otros a seguirte a ti y a formar el solo redil que tú deseas.

S.: Buen Pastor, tú entregaste tu vida hasta el final, y  que eres la vida verdadera.

T.: Haznos partícipes de la misma vida que Dios te concedió al resucitar.

S.: Buen Pastor, nos cuesta entender eso de perder la vida para recuperarla como tú.

T.: Vivir es compartir, es darse, es ser solidario, es, en definitiva, perder para ganar.

S.: Señor Jesús tú que estando en la cruz nos entregaste tu Espíritu.

T.: Danos siempre el Espíritu de vida, de amor, de paz y de justicia que nos lleve a trabajar por el bien de la Iglesia y del mundo.

S.: Tú, Buen Pastor, anima a jóvenes a seguirte en el sacerdocio y la vida religiosa.

T.: Que haya jóvenes con corazón abierto a seguirte a ti y a servir a los demás entregando su vida al servicio del Reino de los cielos.

S.: Tú, Buen Pastor, anímanos a vivir la vocación cristiana dentro dela Iglesia poniendo al servicio de los demás los dones que nos has dado.

T.: Jesús, Buen Pastor que diste la vida por nosotros, pon en nuestro corazón y en nuestra vida amor suficiente para ayudarnos a seguirte. “Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero”.

     AMEN

  


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Lecturas de la misa – Domingo 29 Abril 2012 – Dom. 4º de Pascua

DOMINGO IV DE PASCUA

PRIMERA LECTURA

Ningún otro puede salvar

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 4,8-12

En aquellos días, Pedro, lleno de Espíritu Santo, dijo:

-«Jefes del pueblo y ancianos: Porque le hemos hecho un favor a un enfermo, nos interrogáis hoy para averiguar qué poder ha curado a ese hombre; pues, quede bien claro a todos vosotros y a todo Israel que ha sido el nombre de Jesucristo Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por su nombre, se presenta éste sano ante vosotros.

Jesús es la piedra que desechasteis vosotros, los arquitectos, y que se ha convertido en piedra angular; ningún otro puede salvar; bajo el cielo, no se nos ha dado otro nombre que pueda salvarnos.»

Palabra de Dios.


Salmo responsorial
Sal 1175 1 y 8-9. 21-23. 26 y 28-29
La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular.

Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Mejor es refugiarse en el Señor que fiarse de hombres, mejor es refugiarse en el Señor que fiarse de los jefes.

Te doy gracias porque me escuchaste y fuiste mi salvación.  La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente.

Bendito el que viene en nombre del Señor, os bendecimos desde la casa del Señor. Tu eres mi Dios, te doy gracias; Dios mío, yo te ensalzo. Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.


SEGUNDA LECTURA

Veremos a Dios tal cual es

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 3, 1-2

Queridos hermanos:
Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! El mundo no nos conoce porque no le conoció a él.
Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.

Palabra de Dios.


Aleluya Jn 10, 14
Yo soy el buen Pastor -dice el Señor-, conozco a mis ovejas, y las mías me conocen.
EVANGELIO
El buen pastor da la vida por las ovejas

Lectura del santo evangelio según san Juan 10, 11-18

En aquel tiempo, dijo Jesús:

– «Yo soy el buen Pastor. El buen pastor da la vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo hace estrago y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas.

Yo soy el buen Pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas.

Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a ésas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño, un solo Pastor.

Por esto me ama el Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para entregarla y tengo poder para recuperarla: este mandato he recibido de mi Padre.»

Palabra de Dios.

 


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Homilía domingo 3º de Pascua. 22 de abril 2012

Las personas, al hablar,  echamos mano de dos fuentes: el conocimiento y la experiencia. Hoy nos encontramos con que hay personas que hablan de cualquier cosa sin tener conocimiento del tema y hay personas que confunden experiencia con conocimiento. Los hay asimismo que dicen que la experiencia es un grado. Así como el conocimiento se adquiere, la experiencia es fruto de vivencias personales.

Los evangelios nos transmiten la experiencia de los discípulos con Jesús. Se trata de una experiencia personal y colectiva, pero en la que hay un antes y un después de la muerte y resurrección de Jesús. La experiencia con Jesús antes de su resurrección es distinta a la posterior a su resurrección. No hay más que leer los evangelios de las apariciones de Jesús para darse cuenta que se trata de una vivencia distinta a la que tuvieron los discípulos con Jesús “mientras él vivió con nosotros” como dice san Pedro.

Leyendo el evangelio de hoy, y otros evangelios de apariciones, nos encontramos con una experiencia de los discípulos que bien puede reflejar nuestra propia experiencia. Vamos por partes:

Jesús se presenta a los discípulos y les desea paz porque les ve sorprendidos y alarmados. Pensemos que una relación íntima de Dios con cualquier persona puede suscitar sorpresa y alarma. De ahí que el primer deseo de Dios, de Jesús sea la paz. Posiblemente cuando hemos tenido un encuentro personal con Dios, del tipo que sea, en un primer momento nuestro corazón se ha podido ver sorprendido, asustado e incluso alarmado. Tenemos ejemplos dentro y fuera dela Biblia: Zacarías y María.

Ese encuentro con Dios que puede suscitar sorpresa y susto, se ve recompensado por la paz. Dios no se relaciona con nosotros para asustarnos, sino para darnos paz. El quiere quitar todo miedo y temor que haya en nosotros y sustituirlo por su paz. A nosotros nos puede costar aceptar esa relación personal con Dios, por eso su presencia está llena de paz. Tener experiencia de Dios es sentirse lleno de El y de su paz.

En un segundo momento los discípulos “no acaban de creer por la alegría”. La presencia de Dios en la vida y su relación con El se realizan por la fe. Hay que estar abiertos a la relación con Dios igual que estamos abiertos a la relación entre nosotros. Para que se de esa relación hay que confiar o hay que tener fe. Una relación íntima y abierta con Dios supone la fe y proporciona alegría. Fe y alegría van unidas.

En un tercer momento Jesús “les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras”. Encontrarnos con Dios, vivir una relación personal con El, o tener experiencia de Dios lleva consigo “comprenderla Escrituras”. Comprenderla Escriturano significa tanto conocer intelectualmente. Comprenderla Escriturasignifica: meterse de lleno en el plan de Dios, es dejarse llenar de su presencia amorosa y salvadora. Es relacionar a Dios con la vida, con el perdón, con el amor y todo esto gracias a su Hijo Jesús.

Este evangelio nos invita a abrir nuestro corazón y nuestro entendimiento para vivir, no para tener, sino para vivir una relación íntima y personal con Dios, para vivir la experiencia de su presencia en medio de nosotros. Presencia que llena de paz, de fe, de alegría y de comprensión de su amor.


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Lecturas de la misa – Domingo 22 Abril 2012 – Dom. 3º de Pascua

DOMINGO III DE PASCUA

PRIMERA LECTURA

Matasteis al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 3,13-15.17-19

En aquellos días, Pedro dijo a la gente:
– «El Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, al que vosotros entregasteis y rechazasteis ante Pilato, cuando había decidido soltarlo.
Rechazasteis al santo, al justo, y pedisteis el indulto de un asesino; matasteis al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos.
Sin embargo, hermanos, sé que lo hicisteis por ignorancia, y vuestras autoridades lo mismo; pero Dios cumplió de esta manera lo que había dicho por los profetas, que su Mesías tenía que padecer.
Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que se borren vuestros pecados.»

Palabra de Dios.


Salmo responsorial
Sal 4, 2. 7. 9 (W.: cf. 7)
Haz brillar sobre nosotros la luz de tu rostro, Señor.

Escúchame cuando te invoco, Dios, defensor mío; tú que en el aprieto me diste anchura, ten piedad de mí y escucha mi oración.

Hay muchos que dicen: «¿Quién nos hará ver la dicha, si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?»

En paz me acuesto y en seguida me duermo, porque tú solo, Señor, me haces vivir tranquilo.


SEGUNDA LECTURA

Él es víctima de propiciación por nuestros pecados
y también por los del mundo entero

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 2, 1-5
Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis.
Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el justo.
Él es victima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.
En esto sabemos que lo conocemos: en que guardamos sus mandamientos.
Quien dice: «Yo lo conozco», y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él.
Pero quien guarda su palabra, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud. En esto conocemos que estamos en él.

Palabra de Dios.


Aleluya cf. Lc 24, 32
Señor Jesús, explícanos las Escrituras; haz que arda nuestro corazón mientras nos hablas.
EVANGELIO
Así estaba escrito: el Mesías padecerá
y resucitará de entre los muertos al tercer día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 24, 35-48
En aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan.
Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice:
– «Paz a vosotros.»
Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma. Él les dijo:
– «¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo.»
Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo:
-«¿Tenéis ahí algo que comer?»
Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo:
– «Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse.»
Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y añadió:
-«Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto.»

Palabra de Dios.

 


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Homilía Domingo 2º de Pascua. 15 de abril 2012

Jesús dice a los discípulos: “donde dos ó más están reunidos en mi nombre, estoy yo en medio de ellos”. Nosotros nos reunimos todos los domingos para celebrarla Eucaristía. Tendríamos que preguntarnos, ¿sentimos la presencia de Jesús en medio de nosotros? Durante el tiempo de Pascua tenemos un signo por excelencia de su presencia. Ese signo es el Cirio Pascual. Este Cirio encendido en la noche de sábado Santo nos recuerda a Cristo luz del mundo y luz para cada uno de nosotros.

La primera lectura y el evangelio nos muestran dos maneras de la presencia de Jesús con consecuencias diferentes. En el evangelio los discípulos no sienten su presencia hasta que Jesús “se puso en medio de ellos”. La ausencia de Jesús provoca miedo. Sin embargo en la primera lectura “los hermanos”, que sienten la presencia de Jesús en sus vidas, no tenían miedo y lo manifestaban con hechos bien concretos. “Eran constantes en escuchar a los apóstoles, en la vida en común, en la fracción del pan y en las oraciones”. Estas dos realidades se dan en nuestro mundo. Hay cristianos que no tienen miedo en vivir y manifestar su fe y sienten a Cristo en sus vidas, aunque saben que pueden sufrir persecución. Hay cristianos para quienes la presencia de Cristo es algo que ni viven ni manifiestan por motivos varios.

La presencia de Jesús implica tres notas que son válidas para nuestro tiempo. La primera es la paz. “Paz a vosotros”, dice Jesús. La paz que Jesús nos desea y transmite es fruto de su vida entregada por nosotros, por eso enseña las manos y el costado. Es fruto de su mensaje de liberación porque la paz que nos da brota del deseo de hacer el bien y de hacerlo y no de quedarse solo en palabras. La verdadera paz es aquella que busca el bien de todos y no solo el bien particular. La verdadera paz se construye con la justicia a favor de los necesitados y no con privilegios de los que más pueden. Jesús lo dice bien claro: “el que quiera ser el primero que sea el servidor de todos”.

La segunda nota es recibir el “aliento del Espíritu de Jesús. Ese aliento no es poder, sino fuerza de Dios, brisa que cura, viento que destruye el mal. Es poder para erradicar el mal y el pecado, no para oprimir o condenar al pecador. Por eso Jesús entrega a los discípulos la fuerza y el aliento que recibió del Padre: perdonar los pecados. El perdón se manifiesta a veces como fuerza, otras como brisa o viento, otras lo recibimos como algo mecánico. El perdón es un regalo de Dios del que no nos tenemos que apoderar como si fuera nuestro, sino que tenemos que vivirlo como un servicio que prolonga el amor de Dios. Veámoslo como el servicio de perdonar. Y lo que se ha recibido gratis, hay que darlo gratis. El perdón ayuda a construir la paz.

Y la tercera nota es la fe. “Señor mío y Dios mío” dice Tomás. La fe en Jesús es una opción personal. Fe en el Señor de la paz que nos entrega el servicio de perdonar. Para vivir la fe necesitamos la ayuda de una comunidad. También a nosotros nos puede pasar lo que a Tomás. Necesitamos que alguien nos diga: “Hemos visto al Señor” para vivir y manifestar la fe. Y nosotros podemos ayudar a otros a ver al Señor con nuestro testimonio y nuestra palabra. Que nosotros como comunidad parroquial sintamos la presencia de Jesús en nuestras vidas, construyamos la paz en nuestros ambientes y seamos servidores del perdón. Entonces viviremos la presencia de Jesús resucitado.


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Lecturas de la misa – Domingo 15 Abril 2012 – Dom. 2º de Pascua

DOMINGO II DE PASCUA
 

PRIMERA LECTURA

Todos pensaban y sentían lo mismo

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 4, 32-35

En el grupo de los creyentes todos pensaban y sentían lo mismo: lo poseían todo en común y nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía.
Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor.
Y Dios los miraba a todos con mucho agrado. Ninguno pasaba necesidad, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles; luego se distribuía según lo que necesitaba cada uno.

Palabra de Dios.


Salmo responsorial
Sal 117, 2-4. 16ab-18. 22-24 (W.: 1)
Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.

Diga la casa de Israel: eterna es su misericordia. Diga la casa de Aarón: eterna en su misericordia. Digan los fieles del Señor: eterna es su misericordia.

La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es excelsa. No he de morir, viviré para contar las hazañas del Señor. Me castigó, me castigó el Señor, pero no me entregó a la muerte.

La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo Ya hecho, ha sido un milagro patente. Éste es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo.


SEGUNDA LECTURA
Todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 5, 1-6

Queridos hermanos:
Todo el que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios; y todo el que ama a aquel que da el ser ama también al que ha nacido de él.
En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios: si amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos.
Pues en esto consiste el amor a Dios: en que guardemos sus mandamientos. Y sus mandamientos no son pesados, pues todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo.
Y lo que ha conseguido la victoria sobre el mundo es nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
Éste es el que vino con agua y con sangre: Jesucristo. No sólo con agua, sino con agua y con sangre y el Espíritu es quien da testimonio, porque el Espíritu es la verdad.

Palabra de Dios.


Aleluya Jn 20, 29
Porque me has visto, Tomás, has creído, -dice el Señor-
Dichosos los que crean sin haber visto.
EVANGELIO
A los ocho días, llegó Jesús

Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 19-31

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
-«Paz a vosotros.»
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.»
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:
«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:
«Hemos visto al Señor.»
Pero él les contestó:
– «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.»
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:
«Paz a vosotros.»
Luego dijo a Tomás:
– «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.»
Contestó Tomás:
«¡Señor mío y Dios mío!»
Jesús le dijo:
«¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.»
Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Éstos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.

Palabra de Dios.

 


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Homilia Pascua de Resurrección

Ante todo: FELICES PASCUAS DE RESURRECCION!!!

Para todo cristiano este domingo de Pascua, la fiesta más importante del año, como cualquier otro domingo, tendría que ser motivo de alegría por recordar, celebrar y vivirla Resurrecciónde Jesús. Motivo de esperanza porque su resurrección es prenda y garantía de nuestra propia resurrección y motivo de agradecimiento porque nuestro Dios es un Dios de vivos y no de muertos y porque su última palabra esla VIDA.Eldomingo es el día del Señor, pero no de cualquier señor, sino de Jesús que siendo Señor nos ha dado ejemplo de una vida entregada a los demás.

En este domingo de Pascua las lecturas nos proponen tres acciones. La primera acción la tomamos del evangelio y es la de VER. El discípulo que Jesús tanto quería, y que somos cada uno de nosotros, VIO. El vio que Jesús ya no estaba allí, sí sus vendas y sudario, y tal vez hizo suya la reflexión de María Magdalena: “se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto”.

Su primera reacción después de ver la vendas en el suelo, fue la de no entrar. Se suele decir que por respeto a Simón Pedro, pero podemos pensar que no entró, no porque en él surgieran dudas sino porque quería confirmar y reafirmar su fe en Jesús, su fe en el maestro que había dicho que resucitaría. No entró porque ya no necesitaba más prueba que la de VER que Jesús no estaba allí. Su ver iba más lejos que la visión de los ojos. Su ver le lleva a la segunda acción que nos habla el evangelio: CREER.

Para el discípulo que Jesús tanto quería, ver le llevó a creer y creer definitivamente en Jesús. El ya no necesitaba más pruebas, ni siquiera las vendas y el sudario le servían como pruebas de la resurrección de Jesús. Ahora es la FEla que le lleva a CREER en Jesús. Ahora es cuando el discípulo que Jesús tanto quería y Pedro y los demás discípulos entienden  la Escrituray lo que esta decía de Jesús: “que él había de resucitar de entre los muertos”. La comprensión dela Escritura, es decir de la Palabrade Dios, les ayuda a CREER. Lo mismo nos debería pasar a nosotros. Leer y comprender la Escritura nos ayudará a vivir la fe.

La fe en Jesús resucitado llevó a este discípulo, a Pedro y a los demás discípulos a proclamar con su palabra y a ratificar con su vida y su martirio que Jesús había resucitado. Y esta es la tercera acción: la del testimonio. La vemos en la primera lectura. Pedro está hablando en casa de Cornelio, un centurión romano, y les expone con su palabra y su testimonio lo que Jesús hizo y dijo y cómo él y los demás discípulos son testigos de lo que habían visto y oído. Muchas personas han dado y siguen dando testimonio de que Jesús ha resucitado.

Estas tres acciones se nos proponen a nosotros desde nuestra aceptación consciente y libre de seguir a Jesús. Que veamos a Jesús en la vida, y que aunque se nos den pruebas, estas nos tienen que llevar a Jesús. Que creamos en Jesús y en su resurrección, que es lo mismo que decir, en la vida y tercero que después de ver y creer seamos testigos, demos testimonio con nuestra palabra y nuestra vida de Cristo resucitado.

FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN


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Homilia Vigilia Pascual

En esta noche celebramos

1. el triunfo de la vida:  aunque nos parezca extraño…la vida triunfa sobre la muerte. Dios es un Dios de vivos… La resurrección de Jesús es el mejor signo que Dios nos ha dado para decirnos que la muerte no tiene la última palabra, sino que la tienela VIDA. Que resuene en nuestros oídos y corazón la frase de Jesús:  “he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”…

2. el triunfo del amor:  El amor es más fuerte que la muerte: la pregunta de Pablo en Romanos: ¿Quién nos separará del amor de Dios? NADA ni NADIE…podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús. Manifestado en la resurrección de Jesús. El amor de Dios se ha manifestado en primer lugar en su Hijo querido y a través de El en todos nosotros…su amor triunfa sobre todo y por ello triunfa sobre la muerte.

3. el triunfo de la confianza/esperanza.  Cualquiera de los gritos de Jesús enla Cruzmanifiestan esta confianza en el Padre…pero sobre todo aquel de “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.  Todo lo que Jesús hizo y dijo lo pone en las manos del Padre para que por medio del Espíritu nos lo de a nosotros. Esa confianza de Jesús se prolonga en nuestra confianza en el Padre, en saber verdaderamente que la resurrección de Jesús es el signo de esperanza de nuestra propia resurrección.

4. el triunfo de luz.  Cristo nos dice “Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no camina en tinieblas”… Tenemos un punto de referencia para saber si estamos en la luz o no. Ese punto es Cristo. Y si a los ojos de los hombres Cristo fracasó…a los ojos de Dios, a los ojos de quienes intentamos seguir a Jesús tenemos una luz que guía nuestros pasos. Hoy que muchas personas buscan una luz, buscan algo o alguien que guíe, que oriente su vida…ha que responderles que la luz que puede ayudarles y orientarles es Cristo.

5. el triunfo nuestro realizado ya en Cristo. Aunque pueda parecer extraño la resurrección de Jesús es también nuestro triunfo. Cristo se ha adelantado a todos nosotros en manifestar la nueva vida que Dios quiere para todos. Cristo se ha adelantado a manifestar esa nueva realidad que, aunque no sabemos cómo es, es vivida por los que nos ha precedido con el signo de la fe. Cristo se ha adelantado en todos nosotros a vencer al último enemigo nuestro que es la muerte y ha triunfado sobre ella. Por ello el triunfo de Cristo es ya nuestro propio triunfo adelantado.

Que en  nuestros corazones resuene esta noche la palabra triunfo que es el mejor sinónimo que hoy podemos decir de resurrección. 

FELICES PASCUAS DE RESURRECCION


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Oremos al Compasivo. Libro Cáritas.

OREMOS AL COMPASIVO

Acude compasivo en nuestra ayuda

Tú eres señor un Dios misericordioso y compasivo.

Conoces bien nuestras miserias,

pero nos miras con cariño.

Tú padeces y compadeces,

porque tu Nombre es comprensión, el Compasivo.

Ven, Señor, a socorrernos, sé tú mismo.

Levántanos con tu mano,

si nos ves caídos.
Si nos ves enfermos, con heridas,
cúranos con el aceite de tu Espíritu.
Si nos ves sucios y manchados,
límpianos con el agua de tu Espíritu.
Si nos ves tímidos, cobardes, fríos,
fortalécenos con el fuego de tu Espíritu.
Si nos ves equivocados, ciegos,
enséñanos con las luces de tu Espíritu.
Si nos ves tristes y llorosos,
alégranos con la risa de tu Espíritu.

Si nos ves mezquinos, egoístas,

agrándanos con el amor de tu Espíritu.

Si nos ves solos, excluidos,

acompáñanos con la presencia de tu Espíritu.

Y quédate, Padre, con nosotros,

y con tu hijo, Enmanuel, hecho niño.