Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


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Lecturas del Domingo V de Pascua

PRIMERA LECTURA 

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: contaron a la Iglesia lo que Dios había hecho por medio de ellos.

En aquellos días, Pablo y Bernabé volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, animando a los discípulos y exhortándolos a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar por muchas tribulaciones para entrar en el reino de Dios. En cada Iglesia designaban presbíteros, oraban, ayunaban y los encomendaban al Señor, en quien habían creído. Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia. Y después de predicar la Palabra en Perge, bajaron a Atalía y allí se embarcaron para Antioquía, de donde los habían encomendado a la gracia de Dios para la misión que acababan de cumplir. Al llegar, reunieron a la Iglesia, les contaron lo que Dios había hecho por medio de ellos y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe.

SALMO RESPONSORIAL

 

Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey.

El Señor es clemente y misericordioso,

lento a la cólera y rico en piedad;

el Señor es bueno con todos,

es cariñoso con todas sus criaturas.

Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey.

Que todas tus criaturas te den gracias,

Señor, que te bendigan tus fieles.

Que proclamen la gloria de tu reinado,

que hablen de tus hazañas.

Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey.

Explicando tus hazañas a los hombres,

la gloria y majestad de tu reinado.

Tu reinado es un reinado perpetuo,

tu gobierno va de edad en edad.

Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey. 

 

SEGUNDA LECTURA 

Lectura del libro del Apocalipsis: Dios enjugará toda lágrima de sus ojos.

Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, pues el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe. Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén que descendía del cielo, de parte de Dios, preparada como una esposa que se ha adornado para su esposo. Y oí una gran voz desde el trono que decía: «He aquí la morada de Dios entre los hombres, y morará entre ellos, y ellos serán su pueblo, y el “Dios con ellos” será su Dios». Y enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni duelo, ni llanto ni dolor, porque lo primero ha desaparecido. Y dijo el que está sentado en el trono: «Mira, hago nuevas todas las cosas».

Aleluya, aleluya, aleluya

Os doy un mandamiento nuevo -dice el Señor-:

que os améis unos a otros, como yo os he amado.

Aleluya, aleluya, aleluya 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Juan: os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros.

Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús: «Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará. Hijitos, me queda poco de estar con vosotros. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. En esto conocerán todos que sois discípulos míos : si os amáis unos a otros».

20071014


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Agenda de la semana y Hoja del Domingo III de Pascua

AGENDA

  • El lunes y el martes, a las 17h, ensayo con los niños que harán la Primera Comunión el sábado 11 y del domingo 12.
  • El jueves 9, a las 20:45h, Oración de Taizé en el Oratorio.
  • El viernes, a las 19:30h, nuestros jóvenes catecúmenos recibirán el Sacramento de la Confirmación.
  • El sábado 11, a las 11h y a las 18h y el domingo 12, a las 11h, celebración de Primeras Comuniones. No se celebrará el domingo la eucaristía de las 11:30h
  • El próximo fin de semana, Operación KILOLITRO, a favor de las familias a las que atiende la CÁRITAS de la Parroquia marianista de san Simón y san Judas, en Orcasur. Os agradecemos vuestra colaboración con las Cáritas de nuestras parroquias hermanas.

DOMINGO III DE PASCUA

PA03DC


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Lecturas del Domingo III de Pascua

PRIMERA LECTURA 

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo.

En aquellos días, el sumo sacerdote interrogó a los apóstoles, diciendo: «¿No os habíamos ordenado formalmente no enseñar en ese Nombre? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre». Pedro y los apóstoles replicaron: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. Dios lo ha exaltado con su diestra, haciéndolo jefe y salvador, para otorgar a Israel la conversión y el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que lo obedecen». Prohibieron a los apóstoles hablar en nombre de Jesús, y los soltaron. Ellos, pues, salieron del Sanedrín contentos de haber merecido aquel ultraje por el Nombre.

SALMO RESPONSORIAL 

Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.

Te ensalzaré, Señor, porque me has librado

 y no has dejado que mis enemigos se rían de mi.

Señor, sacaste mi vida del abismo,

me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa.,

Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.

Tañed para el Señor, fieles suyos,

celebrad el recuerdo de su nombre santo;

su cólera dura un instante, su bondad, de por vida;

al atardecer nos visita el llanto; por la mañana, el júbilo.

Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.

Escucha, Señor, y ten piedad de mi;

Señor, socórreme. Cambiaste mi luto en danzas.

Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre.

Te ensalzaré, Señor, porque me has librado. 

 

SEGUNDA LECTURA 

Lectura del libro del Apocalipsis: digno es el Cordero degollado de recibir el poder y la riqueza.

Yo, Juan, miré, y escuché la voz de muchos ángeles alrededor del trono, de los vivientes y de los ancianos, y eran miles de miles, miríadas de miríadas, y decían con voz potente: «Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza» Y escuché a todas las criaturas que hay en el cielo, en la tierra, bajo la tierra, en el mar – todo cuanto hay en ellos -, que decían: «Al que está sentado en el trono y al Cordero la alabanza, el honor, la gloria y el poder por los siglos de los siglos». Y los cuatro vivientes respondían: «Amén». Y los ancianos se postraron y adoraron.

Aleluya, aleluya, aleluya

Ha resucitado Cristo, que creó todas las cosas,

y se ha compadecido del género humano.

Aleluya, aleluya, aleluya

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Juan: Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado.

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberiades. Y se apareció de esta manera: estaban juntos Simón Pedro, Tomás, apodado el Mellizo; Natanael, el de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos suyos. Simón Pedro les dice: «Me voy a pescar». Ellos contestan: «Vamos también nosotros contigo». Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Jesús les dice: «Muchachos, ¿tenéis pescado?». Ellos contestaron: «No». Él les dice: «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis». La echaron, y no podían sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo a quien Jesús amaba le dice a Pedro: «Es el Señor». Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra más que unos doscientos codos, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: «Traed de los peces que acabáis de coger». Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice: «Vamos, almorzad». Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado. Ésta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos. Después de comer, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?» Él le contestó: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Jesús le dice: «Apacienta mis corderos.» Por segunda vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?» Él le contesta: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Él le dice: «Pastorea mis ovejas.» Por tercera vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?» Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez: «¿Me quieres?» y le contestó: «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.» Jesús le dice: «Apacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras.» Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme.»

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Agenda de la semana y Hoja del Domingo II de Pascua

AGENDA

  • Este domingo 28 se celebra la Campaña contra el Paro 2019 bajo el lema “Comprometidos por un trabajo digno”. La colecta está dedicada a la atención a los programas y personas desempleadas que sostiene CÁRITAS.
  • Este domingo celebramos Primeras Comuniones a las 11h. Por este motivo no hay misa de 11.30h.
  • El miércoles 1 y el jueves 2, sólo se celebrará la eucaristía de las 20h.
  • El jueves 2 no habrá Oración de Taizé, por ser la Fiesta de la Comunidad de Madrid. Se pasa al jueves, 9 de mayo.

DOMINGO II DE PASCUA O DE LA DIVINA MISERICORDIA

II DOMINGO DE PASCUA FANO

 

 


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LECTURAS DEL DOMINGO II DE PASCUA

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: crecía el número de los creyentes, una multitud tanto de hombres como de mujeres, que se adherían al Señor.

Por mano de los apóstoles se realizaban muchos signos y prodigios en medio del pueblo. Todo se reunían con un mismo espíritu en el pórtico de Salomón; los demás no se atrevían a juntárseles, aunque la gente se hacía lenguas de ellos; más aún, crecía el número de los creyentes, una multitud tanto de hombres como de mujeres, que se adherían al Señor. La gente sacaba los enfermos a las plazas, y los ponía en catres y camillas, para que, al pasar Pedro, su sombra, por lo menos, cayera sobre alguno. Acudía incluso mucha gente de las ciudades cercanas a Jerusalén, llevando a enfermos y poseídos de espíritu inmundo, y todos eran curados.

SALMO RESPONSORIAL

Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.

Diga la casa de Israel: eterna es su misericordia.

Diga la casa de Aarón: eterna es su misericordia.

Digan los que temen al Señor: eterna es su misericordia.

Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.

La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular.

Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente.

Éste es el día que hizo el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo.

Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.

Señor, danos la salvación; Señor, danos prosperidad.

Bendito el que viene en nombre del Señor,

os bendecimos desde la casa del Señor; el Señor es Dios, él nos ilumina.

Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. 

SEGUNDA LECTURA

Lectura del libro del Apocalipsis: estuve muerto, pero ya ves: vivo por los siglos de los siglos.

Yo, Juan, vuestro hermano y compañero en la tribulación, en el reino y en la perseverancia en Jesús, estaba desterrado en la isla llamada Patmos a causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús. El día del Señor fui arrebatado en espíritu y escuché detrás de mí una voz potente como de trompeta que decía: «Lo que estás viendo, escríbelo en un libro, y envíaselo a las siete iglesias». Me volví para ver la voz que hablaba conmigo, y, vuelto, vi siete candelabros de oro, y en medio de de los candelabros como un Hijo de hombre, vestido de una túnica talar, y ceñido el pecho con un cinturón de oro. Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto. Pero él puso su mano derecha sobre mi, diciéndome: «No temas; yo soy el Primero y el Último, el Viviente; estuve muerto, pero ya ves: vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del abismo. Escribe, pues, lo que estás viendo: lo que es y lo que ha de suceder después de esto».

Aleluya, aleluya, aleluya

Porque me has visto, Tomás,

has creído,—dice el Señor—.

Dichosos los que crean sin haber visto.

Aleluya, aleluya, aleluya

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Juan: a los ocho días llegó Jesús.

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros». Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos». Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor». Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.» A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: «Paz a vosotros». Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente». Contestó Tomás: «¡Señor mío y Dios mío!». Jesús le dijo: «¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto». Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Éstos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.

II DOMINGO DE PASCUA FANO


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Horarios de Semana Santa y Hoja del Domingo de la Pasión del Señor

HORARIOS DE SEMANA SANTA

  • Domingo 14 de abril
    • 12.15 Bendición, procesión y Misa de ramos

Días 15, 16 y 17 de abril: se suprimen las misas de la parroquia.

  • Jueves 18 de abril
    • 19.00h: Celebración de la Cena del Señor.
    • 22.00h: Hora Santa.
  • Viernes 19 de abril
    • 12.00h: Vía Crucis.
    • 17.00h: Celebración de la Pasión y muerte del Señor.
  • Sábado 20 de abril
    • 22.30h Celebración de la VIGILIA PASCUAL
  • Domingo 21 de abril: PASCUA DE RESURRECCIÓN

(Horario de misas: 12.30h y 20.00h.)

DOMINGO DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

Domingo de ramos 2019 (1)


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Lecturas del Domingo de la Pasión del Señor

PRIMERA LECTURA 

Lectura del libro de Isaías: no escondí el rostro ante ultrajes, sabiendo que no quedaría defraudado.

El Señor Dios me ha dado una lengua de discípulo; para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los discípulos. El Señor Dios me abrió el oído; yo no resistí ni me eché atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no escondí el rostro ante ultrajes y  salivazos. El Señor Dios me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado.

SALMO RESPONSORIAL

 

¡DIOS MÍO, DIOS MÍO!, ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?

Al verme, se burlan de mí, hacen visajes, menean la cabeza:

«Acudió al Señor, que lo ponga a salvo; que lo libre si tanto lo quiere».

¡DIOS MÍO, DIOS MÍO!, ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?

Me acorrala una jauría de mastines, me cerca una banda de malhechores;

me taladran las manos y los pies, puedo contar mis huesos.

¡DIOS MÍO, DIOS MÍO!, ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?

Se reparten mi ropa, echan a suerte mi túnica.

Pero tú, Señor, no te quedes lejos; fuerza mía, ven corriendo a ayudarme.

¡DIOS MÍO, DIOS MÍO!, ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO? 

Contaré tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré.

«Los que teméis al Señor, alabadlo;

linaje de Jacob, glorificadlo; temedlo, linaje de Israel».

¡DIOS MÍO, DIOS MÍO!, ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?

 

SEGUNDA LECTURA 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses: se humilló a sí mismo, por eso Dios lo exaltó sobre todo.

Cristo Jesús, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios; al contrario, se despojó de si mismo tomando la condición de esclavo, hecho semejante a los hombres. Y así, reconocido como hombre por su presencia, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo exaltó sobre todo y le concedió el Nombre-sobre-todo-nombre; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

 

EVANGELIO

PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN LUCAS

En aquel tiempo, los ancianos del pueblo, con los jefes de los sacerdotes y los escribas llevaron a Jesús a presencia de Pilato.

Y se pusieron a acusarlo diciendo:

  1. «Hemos encontrado que este anda amotinando a nuestra nación, y oponiéndose a que se paguen tributos al César, y diciendo que él es el Mesías rey».
  2. Pilatos le preguntó:
  3. «¿Eres tú el rey de los judíos?».
  4. Él le responde:
  5. + «Tú lo dices».
  1. Pilato dijo a los sumos sacerdotes y a la gente:
  2. «No encuentro ninguna culpa en este hombre».
  3. Toda la muchedumbre que había concurrido a este espectáculo, al ver las cosas que habían ocurrido, se volvía dándose golpes de pecho. Todos sus conocidos y las mujeres que lo habían seguido desde Galilea se mantenían a distancia, viendo todo esto.
  4. Pero ellos insistían con más fuerza, diciendo:
  5. «Solivianta al pueblo enseñando por toda Judea, desde que comenzó en Galilea hasta llegar aquí».
  6. Pilato, al oírlo, preguntó si el hombre era galileo; y, al enterarse de que era de la jurisdicción de Herodes, que estaba precisamente en Jerusalén por aquellos días, se lo remitió.
  7. Herodes, al ver a Jesús, se puso muy contento, pues hacía bastante tiempo que deseaba verlo, porque oía hablar de él y esperaba verle hacer algún milagro. Le hacía muchas preguntas con abundante verborrea; pero él no le contestó nada. Estaban allí los sumos sacerdotes y los escribas acusándolo con ahínco. Herodes, con sus soldados, lo trató con desprecio y, después de burlarse de él, poniéndole una vestidura blanca, se lo remitió a Pilato. Aquel mismo día se hicieron amigos entre sí Herodes y Pilato, porque antes estaban enemistados entre si.
  8. Pilato, después de convocar a los sumos sacerdotes, a los magistrados y al pueblo, les dijo:
  9. «Me habéis traído a este hombre como agitador del pueblo; y resulta que yo lo he interrogado delante de vosotros y no he encontrado en este hombre ninguna de las culpas de que lo acusáis; pero tampoco Herodes, porque nos lo ha devuelto: ya veis que no ha hecho nada digno de muerte. Así que le daré un escarmiento y lo soltaré».
  10. Ellos vociferaron en masa:
  11. «¡Quita de en medio a ese! Suéltanos a Barrabás».
  12. Este había sido metido en la cárcel por una revuelta acaecida en la ciudad y un homicidio.

Pilato volvió a dirigirles la palabra queriendo soltar a Jesús, pero ellos seguían gritando:

  1. «¡Crucifícalo, crucifícalo!».
  2. Por tercera vez les dijo:
  3. «Pues ¿qué mal ha hecho este? No he encontrado en él ninguna culpa que merezca la muerte. Así que le daré un escarmiento y lo soltaré».
  4. Pero ellos se le echaban encima, pidiendo a gritos que lo crucificara; e iba creciendo su griterío. Pilato entonces sentenció que se realizara lo que pedían: soltó al que le reclamaban (al que había metido en la cárcel por revuelta y homicidio), y a Jesús se lo entregó a su voluntad.
  5. Mientras lo conducían, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que volvía del campo, y le cargaron la cruz, para que la llevase detrás de Jesús. Lo seguía un gran gentío del pueblo, y de mujeres que se golpeaban el pecho y lanzaban lamentos por él. Jesús se volvió hacia ellas y les dijo:

+ «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos, porque mirad que vienen días en los que dirán: “Bienaventuradas las estériles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado”. Entonces empezarán a decirles a los montes: “Caed sobre nosotros”, y a las colinas: “Cubridnos”; porque, si esto hacen con el leño verde, ¿que harán con el seco?».

  1. Conducían también a otros dos malhechores para ajusticiarlos con él.
  2. Y cuando llegaron al lugar llamado «La Calavera», lo crucificaron allí, a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía:

+ «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen».

  1. Hicieron lotes con sus ropas y los echaron a suerte.
  2. El pueblo estaba mirando, pero los magistrados le hacían muecas diciendo:
  3. «A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido».
  4. Se burlaban de él también los soldados, que se acercaban y le ofrecían vinagre, diciendo:
  5. «Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo».
  6. Había también por encima de él un letrero: «Este es el rey de los judíos».
  7. Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo:
  8. «¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros».
  9. Pero el otro, respondiéndole e increpándolo, le decía:
  10. «¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condena? Nosotros, en verdad, lo estamos justamente, porque recibimos el justo pago de lo que hicimos; en cambio, este no ha hecho nada».
  11. Y decía:
  12. «Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino».
  13. Jesús le dijo:

+ «En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso».

  1. Era ya como la hora sexta, y vinieron las tinieblas sobre toda la tierra, hasta la hora nona, porque se oscureció el sol. El velo del templo se rasgó por medio. Y Jesús, clamando con voz potente, dijo:

+ «Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu».

  1. Y, dicho esto, expiró.
  2. El centurión, al ver lo ocurrido, daba gloria a Dios diciendo:
  3. «Realmente, este hombre era justo».

Domingo de ramos 2019 (1)