Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


Deja un comentario

Lecturas del Domingo III de Cuaresma

PRIMERA LECTURA 

Lectura del libro del Éxodo: “Yo soy” me envía a vosotros.

En aquellos días, Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián. Llevó el rebaño trashumando por el desierto hasta llegar a Horeb, la montaña de Dios. El ángel del Señor se le apareció en una llamarada entre las zarzas. Moisés se fijó: la zarza ardía sin consumirse. Moisés se dijo: «Voy a acercarme a mirar este espectáculo admirable, a ver por qué no se quema la zarza». Viendo el Señor que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza: «Moisés, Moisés». Respondió él: «Aquí estoy». Dijo Dios: «No te acerques; quítate las sandalias de los pies, pues el sitio que pisas es terreno sagrado». Y añadió: «Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob». Moisés se tapó la cara, porque temía ver a Dios. El Señor le dijo: «He visto la opresión de mi pueblo en Egipto y he oído sus quejas contra los opresores, conozco sus sufrimientos. He bajado a librarlo de los egipcios, a sacarlo de esta tierra, para llevarlo a una tierra fértil y espaciosa, tierra que mana leche y miel». Moisés replicó a Dios: «Mira, yo iré a los hijos de Israel y les diré: “El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros.” Si ellos me preguntan: “¿Cuál es su nombre? “, ¿qué les respondo?» Dios dijo a Moisés: «”Yo soy el que soy”; esto dirás a los hijos de Israel: “Yo soy” me envía a vosotros». Dios añadió: «Esto dirás a los hijos de Israel: “El Señor, Dios de vuestros padres, el Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob, me envía a vosotros. Este es mi nombre para siempre: así me llamaréis de generación en generación”».

SALMO RESPONSORIAL

El Señor es compasivo y misericordioso.

Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre.

Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios.

El Señor es compasivo y misericordioso.

Él perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades;

él rescata tu vida de la fosa y te colma de gracia y de ternura.

El Señor es compasivo y misericordioso.

El Señor hace justicia y defiende a todos los oprimidos;

enseñó sus caminos a Moisés y sus hazañas a los hijos de Israel.

El Señor es compasivo y misericordioso.

El Señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia.

Como se levanta el cielo sobre la tierra, se levanta su bondad sobre los que lo temen.

El Señor es compasivo y misericordioso. 

SEGUNDA LECTURA

 Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios: la vida del pueblo con Moisés en el desierto fue escrita para escarmiento nuestro.

No quiero que ignoréis, hermanos, que nuestros padres estuvieron todos bajo la nube y todos atravesaron el mar y todos fueron bautizados en Moisés por la nube y por el mar y todos comieron el mismo alimento espiritual; y todos bebieron la misma bebida espiritual, pues bebían de la roca espiritual que los seguía; y la roca era Cristo. Estas cosas sucedieron en figura para nosotros, para que no codiciemos el mal como lo codiciaron ellos. Y para que no murmuréis. como murmuraron algunos de ellos, y perecieron a manos del Exterminador. Todo esto les sucedía alegóricamente y fue escrito para escarmiento nuestro, a quienes nos ha tocado vivir en la última de las edades. Por lo tanto, el que se crea seguro, cuídese de no caer. 

Convertíos – dice el señor -,

porque está cerca el reino de los cielos.

 

EVANGELIO 

Lectura del santo Evangelio según san Lucas: si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera.

En aquel momento se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de los sacrificios que ofrecían. Jesús respondió: « ¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos porque han padecido todo esto? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. O aquellos dieciocho sobre los que cayó la torre de Siloé y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera». Y les dijo esta parábola: «Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: “Ya ves, tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a perjudicar el terreno?”. Pero el viñador contestó: “Señor, déjala todavía este año y mientras tanto yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto en adelante. Si no, la puedes cortar”».

6a0120a55c7f72970c01b8d1a411f2970c-600wi


Deja un comentario

Lecturas del Domingo II de Cuaresma

PRIMERA LECTURA 

Lectura del Libro del Génesis: Dios inició un pacto fiel con Abraham.

En aquellos días, Dios sacó afuera a Abrán y le dijo: «Mira al cielo, y cuenta las estrellas, si puedes contarlas». Y añadió: «Así será tu descendencia». Abrán creyó al Señor y se le contó como justicia. Después le dijo: «Yo soy el Señor, que te saqué de Ur de los caldeos, para darte en posesión esta tierra». Él replicó: «Señor Dios, ¿cómo sabré que voy a poseerla?». Respondió el Señor: «Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón». Él los trajo y los cortó por el medio, colocando cada mitad frente a la otra, pero no descuartizó las aves. Los buitres bajaban a los cadáveres y Abrán los espantaba. Cuando iba a ponerse el sol, un sueño profundo invadió a Abrán y un terror intenso y oscuro cayó sobre él. El sol se puso y vino la oscuridad; una humareda de horno y una antorcha ardiendo pasaban entre los miembros descuartizados. Aquel día el Señor concertó alianza con Abran en estos términos: «A tu descendencia le daré esta tierra, desde el río de Egipto al gran río Éufrates».

 

SALMO RESPONSORIAL

El Señor es mi luz y mi salvación.

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?

El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar?

El Señor es mi luz y mi salvación.

Escúchame, Señor, que te llamo; ten piedad, respóndeme.

Oigo en mí corazón: «Buscad mi rostro.» Tu rostro buscaré, Señor.

El Señor es mi luz y mi salvación.

No me escondas tu rostro. No rechaces con ira a tu siervo,

que tú eres mi auxilio; no me deseches.

El Señor es mi luz y mi salvación.

Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.

Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor.

El Señor es mi luz y mi salvación. 

 

SEGUNDA LECTURA 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Filipenses: Cristo nos configurará según su cuerpo glorioso.

Hermanos: nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso, con esa energía que posee para sometérselo todo. Así, pues, hermanos míos queridos y añorados, mi alegría y mi corona, manteneos así, en el Señor, queridos.

 

En el esplendor de la nube se oyó la voz del Padre:

«Este es mi Hijo amado, escuchadlo».

 

EVANGELIO 

Lectura del santo Evangelio según san Lucas: mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió.

En aquel tiempo, tomó Jesús a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto del monte para orar. Y, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió y sus vestidos brillaban de resplandor. De repente, dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que, apareciendo con gloria, hablaban de su éxodo, que iba a consumar en Jerusalén. Pedro y sus compañeros se caían de sueño pero se espabilaron y vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él. Mientras éstos se alejaban, dijo Pedro a Jesús: «Maestro ¡qué bueno es que estemos aquí! Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». No sabía lo que decía. Todavía estaba diciendo esto, cuando llegó una nube que los cubrió con su sombra. Se llenaron de temor al entrar en la nube. Y una voz desde la nube decía: «Este es mi Hijo, el Elegido, escuchadlo». Después de oírse la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaron silencio y, por aquellos días, no contaron a nadie nada de lo que habían visto.

Transfiguracion FRivas


Deja un comentario

Lecturas del Domingo I de Cuaresma

PRIMERA LECTURA 

Lectura del libro del Deuteronomio: profesión de fe del pueblo escogido.

Moisés hablo al pueblo, diciendo: «El sacerdote tomará de tu mano la cesta con las primicias de todos los frutos y la pondrá ante el altar del Señor, tu Dios. Entonces tomarás la palabra y dirás ante el Señor, tu Dios: “Mi padre fue un arameo errante, que bajó a Egipto, y se estableció allí como emigrante, con pocas personas, pero allí se convirtió en un pueblo grande, fuerte y numeroso. Los egipcios nos maltrataron, nos oprimieron y nos impusieron una dura esclavitud. Entonces clamamos al Señor, Dios de nuestros padres, y el Señor escuchó nuestros gritos, miró nuestra indefensión, nuestra angustia y nuestra opresión. El Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido, en medio de gran terror, con signos y prodigios, y nos trajo a este lugar, y nos dio esta tierra, una tierra que mana leche y miel. Por eso, ahora traigo aquí las primicias de los frutos del suelo que tú, Señor, me has dado.” Los pondrás ante el Señor, tu Dios, y te postrarás en presencia del Señor, tu Dios»

SALMO RESPONSORIAL

Quédate conmigo, Señor, en la tribulación.

Tú que habitas al amparo del Altísimo, que vives a la sombra del Omnipotente,

di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío, Dios mío, confío en ti.»

Quédate conmigo, Señor, en la tribulación.

No se acercará la desgracia, ni la plaga llegará hasta tu tienda,

porque a sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos.

Quédate conmigo, Señor, en la tribulación.

Te llevarán en sus palmas, para que tu pie no tropiece en la piedra;

caminarás sobre áspides y víboras, pisotearás leones y dragones.

Quédate conmigo, Señor, en la tribulación. 

«Se puso junto a mí: lo libraré; lo protegeré porque conoce mi nombre,

me invocará y lo escucharé. Con él estaré en la tribulación,

lo defenderé, lo glorificaré».

Quédate conmigo, Señor, en la tribulación.

SEGUNDA LECTURA 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Romanos: profesión de fe del que cree en Cristo.

Hermanos: ¿Qué dice la Escritura? «La palabra está cerca de ti: la tienes en los labios y en el corazón». Se refiere a la palabra de la fe que anunciamos. Porque, si profesas con tus labios que Jesús es Señor, y crees con tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo. Pues con el corazón se cree para alcanzar la justicia, y con los labios se profesa para alcanzar la salvación. Pues dice la Escritura: «Nadie que cree en él quedará confundido». En efecto, no hay distinción entre judío y griego; porque uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan, pues «todo el que invoque el nombre del Señor será salvo».

Aleluya, aleluya, aleluya

No solo de pan vive el hombre,

sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

Aleluya, aleluya, aleluya 

 

EVANGELIO

 

Lectura del santo Evangelio según san Lucas: El Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado.

En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y el Espíritu lo fue llevando durante cuarenta días por el desierto, mientras era tentado por el diablo. En todos aquellos días estuvo sin comer, y al final, sintió hambre. Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan». Jesús le contestó: «Está escrito: “No sólo de pan vive el hombre”». Después, llevándole a lo alto, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo y le dijo: Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mí me ha sido dado, y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mí, todo será tuyo». Respondiendo Jesús, le dijo: «Está escrito: “Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto”». Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: “Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti, para que te cuiden”, y también: “Te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con ninguna piedra”». Respondiendo Jesús, le dijo: «Está escrito: “No tentarás al Señor, tu Dios”». Acabada toda tentación el demonio se marchó hasta otra ocasión.

jesusprayingthedesertfasting


Deja un comentario

Lecturas del Domingo VIII del Tiempo Ordinario

PRIMERA LECTURA 

Lectura del libro del Eclesiástico: no elogies a nadie antes de oírlo hablar

Cuando se agita la criba, quedan los desechos; así, cuando la persona habla, se descubren sus defectos. El horno prueba las vasijas del alfarero, y la persona es probada en su conversación. El fruto revela el cultivo del árbol, así la palabra revela el corazón de la persona. No elogies a nadie antes de oírlo hablar, porque ahí es donde se prueba una persona.

SALMO RESPONSORIAL

Es bueno darte gracias, Señor.

Es bueno dar gracias al Señor y tocar para tu nombre, oh Altísimo;

proclamar por la mañana tu misericordia  y de noche tu fidelidad.

Es bueno darte gracias, Señor.

El justo crecerá como una palmera, se alzará como un cedro del Líbano:

plantado en la casa del Señor, crecerá en los atrios de nuestro Dios.

Es bueno darte gracias, Señor.

En la vejez seguirá dando fruto y estará lozano y frondoso,

para proclamar que el Señor es justo, mi Roca, en quien no existe la maldad.

Es bueno darte gracias, Señor.

 

SEGUNDA LECTURA 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios: nos da la victoria por medio de Jesucristo

Hermanos: cuando esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: «La muerte ha sido absorbida en la victoria. ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está, muerte, tu aguijón?». El aguijón de la muerte es el pecado, y la fuerza del pecado la ley. ¡Gracias a Dios, que nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo! De modo que, hermanos míos queridos, manteneos firmes e inconmovibles. Entregaos siempre sin reservas a la obra del Señor, convencidos de que vuestro esfuerzo no será vano en el Señor.

Aleluya, aleluya, aleluya

Brilláis como lumbreras del mundo,

manteniendo firme la palabra de la vida.

Aleluya, aleluya, aleluya

 

EVANGELIO 

Lectura del santo Evangelio según san Lucas: de lo que rebosa del corazón habla la boca

En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos una parábola: «¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? No está el discípulo sobre su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Hermano, déjame que te saque la mota del ojo”, sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano. Pues no hay árbol bueno que dé fruto malo, ni árbol malo que dé fruto bueno; por ello, cada árbol se conoce por su fruto; porque no se recogen higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos. El hombre bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque de lo que rebosa del corazón habla la boca».

descarga


Deja un comentario

Lecturas del Domingo VII del Tiempo Ordinario

PRIMERA LECTURA 

Lectura del primer libro de Samuel: El Señor te ha entregado hoy en mi poder, pero yo no he querido extender la mano.

En aquellos días, Saúl emprendió la bajada al desierto de Zif, llevando tres mil hombres escogidos de Israel, para buscar a David allí. David y Abisay llegaron de noche junto a la tropa. Saúl dormía, acostado en el cercado, con la lanza hincada en tierra a la cabecera. Abner y la tropa dormían en torno a él. Abisay dijo a David: «Dios pone hoy al enemigo en tu mano. Déjame que lo clave de un golpe con la lanza en la tierra. No tendré que repetir». David respondió: «No acabes con él, pues ¿quién ha extendido su mano contra el ungido del Señor y ha quedado impune?». David cogió la lanza y el jarro de agua de la cabecera de Saúl, y se marcharon. Nadie los vio, ni se dio cuenta, ni se despertó. Todos dormían, porque el Señor había hecho caer sobre ellos un sueño profundo. David cruzó al otro lado y se puso en pie sobre la cima de la montaña, lejos, manteniendo una gran distancia entre ellos, y gritó: «Aquí está la lanza del rey. Venga por ella uno de sus servidores. Y que el Señor pague a cada uno según su justicia y su fidelidad. Él te ha entregado hoy en mi poder, pero yo no he querido extender mi mano contra el ungido del Señor».

SALMO RESPONSORIAL

El Señor es compasivo y misericordioso

Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre.

Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios.

El Señor es compasivo y misericordioso

Él perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades;

él rescata tu vida de la fosa y te colma de gracia y de ternura.

El Señor es compasivo y misericordioso

El Señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia.

No nos trata como merecen nuestros pecados ni nos paga según nuestras culpas.

El Señor es compasivo y misericordioso

Como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos.

Como un padre siente ternura por sus hijos,

siente el Señor ternura por los que lo temen.

El Señor es compasivo y misericordioso

 

SEGUNDA LECTURA 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios: Lo mismo que hemos llevado la imagen del hombre terrenal, llevaremos también la imagen del celestial.

Hermanos: El primer hombre, Adán, se convirtió en ser viviente. El último Adán, en espíritu vivificante. Pero no fue primero lo espiritual, sino primero lo material y después lo espiritual. El primer hombre, que proviene de la tierra, es terrenal; el segundo hombre es del cielo. Como el hombre terrenal, así son los de la tierra; como el celestial, así son los del cielo. Y lo mismo que hemos llevado la imagen del hombre terrenal, llevaremos también la imagen del celestial.

 

Aleluya, aleluya, aleluya

Os doy un mandamiento nuevo – dice el Señor -:

que os améis unos a otros, como yo os he amado.

Aleluya, aleluya, aleluya 

 

EVANGELIO 

Lectura del santo Evangelio según san Lucas: Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «A vosotros los que me escucháis os digo: amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os calumnian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, no le impidas que tome también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis  a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores hacen lo mismo. Y si prestáis a aquellos de los que esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo. Por el contrario, amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; será grande vuestra recompensa y seréis hijos del Altísimo, porque él es bueno con los malvados y desagradecidos. Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante, pues con la medida que midiereis se os medirá a vosotros».

amad-a-vuestros-enemigos


Deja un comentario

Agenda de la semana y Hoja del Domingo VI del Tiempo Ordinario

AGENDA

  1. En nombre de MANOS UNIDAS agradecemos la colaboración de todos en la colecta extraordinaria del pasado domingo con motivo de la LX Campaña contra el Hambre en la que se recogieron 3713 €.
  2. El martes y el miércoles, a las 19h, en la Sala Madeleine, sesión de formación para los Padres Pelícano de 2º de Primaria.
  3. El miércoles, a las 19h, en la Sala Domingo Lázaro, Consejo de Pastoral SMP.
  4. El próximo domingo 24, durante las tres eucaristías, nos acompañarán las Hermanitas de los Pobres para darnos a conocer la labor que realizan en beneficio de las personas mayores.
  5. En el tablón de anuncios tenéis el cierre de cuentas 2018. Los recursos con que contamos no son suficientes para afrontar los gastos ordinarios y la comunicación cristiana de bienes. Por eso, invitamos a sumaros a las colaboraciones periódicas en la sacristía o a través de la página web: https://parroquiasantamariadelpilar.com/colabora-con-tu-parroquia/

DOMINGO VI DEL TIEMPO ORDINARIO

Bienaventuranzas fano


Deja un comentario

Lecturas del Domingo VI del Tiempo Ordinario

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Jeremías: maldito quien confía en el hombre; bendito quien confía en el Señor.

Esto dice el Señor: «Maldito quien confía en el hombre, y busca el apoyo de las criaturas, apartando su corazón del Señor. Será como un cardo en la estepa, que nunca recibe la lluvia; habitará en un árido desierto, tierra salobre e inhóspita. Bendito quien confía en el Señor y pone en el Señor su confianza. Será un árbol plantado junto al agua, que alarga a la corriente sus raíces; no teme la llegada del estío, su follaje siempre está verde; en año de sequía no se inquieta, no dejará por eso de dar fruto».

SALMO RESPONSORIAL

Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.

Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos,

ni entra por la senda de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los cínicos;

sino que su gozo es la ley del Señor, y medita su ley día y noche.

Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.

Será como un árbol plantado al borde de la acequia:

da fruto en su sazón y no se marchitan sus hojas;

y cuanto emprende tiene buen fin.

Dichoso el hombre que ha puesto  su confianza en el Señor.

No así los impíos, no así; serán paja que arrebata el viento.

Porque el Señor protege el camino de los justos,

pero el camino de los impíos acaba mal.

Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor. 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios: si Cristo no ha resucitado, vuestra fe no tiene sentido.

Hermanos: si se anuncia que Cristo ha resucitado de entre los muertos, ¿cómo dicen algunos de entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Pues si los muertos no resucitan, tampoco Cristo ha resucitado; y, si Cristo no ha resucitado, vuestra fe no tiene sentido, seguís estando en vuestros pecados; de modo que incluso los que murieron en Cristo han perecido. Si hemos puesto nuestra esperanza en Cristo solo en esta vida, somos los más desgraciados de toda la humanidad. Pero Cristo ha resucitado de entre los muertos y es primicia de los que han muerto.

Aleluya, aleluya, aleluya

Alegraos y saltad de gozo – dice el Señor -,

porque vuestra recompensa será grande en el cielo.

Aleluya, aleluya, aleluya 

EVANGELIO 

Lectura del santo Evangelio según san Lucas: bienaventurados los pobres. Ay de vosotros, los ricos.

En aquel tiempo, Jesús bajó del monte con los Doce, se paró en una llanura con un grupo grande de discípulos y una gran muchedumbre del pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón. Él, levantando los ojos hacia sus discípulos, les decía: «Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis. Bienaventurados vosotros cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas. Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya habéis recibido vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que estáis saciados!, porque tendréis hambre! ¡Ay de los que ahora reís, porque haréis duelo y lloraréis! ¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que vuestros padres hacían con los falsos profetas».

 

Bienaventuranzas fano