Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


Deja un comentario

Nota de D. José Cobo, Obispo auxiliar de @Archimadrid: salida extraordinaria de Jesús de #Medinaceli en el marco del mes misionero

“En el marco del Mes Misionero Extraordinario convocado por el papa Francisco, y del año misionero que va a celebrar la Archidiócesis, la imagen del Jesús de Medinaceli realizará una salida procesional extraordinaria el sábado 5 de octubre, desde la catedral de Santa María la Real de la Almudena.

La jornada se desarrollará con el siguiente horario:

08:00 horas. Apertura de la catedral de Santa María la Real de la Almudena. Durante toda la mañana se podrá venerar la imagen de Jesús de Medinaceli, sobre su trono procesional, a los pies de su madre, la Virgen de la Almudena. La entrada de los fieles se realizará por la plaza de la Almudena, para salir por la calle Bailén.
12:00 horas. Solemne Eucaristía. Durante la misma, la archicofradía Primaria de la Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli entregará a la Virgen de la Almudena la medalla de Medinaceli.
15:00 horas. Cierre de la catedral para preparar la imagen para la procesión.
18:00 horas. Salida procesional de Jesús de Medinaceli desde la catedral, con el siguiente recorrido: Mayor, Puerta del Sol, Alcalá, Cedaceros, Carrera de San Jerónimo y del Duque de Medinaceli, para entrar en la basílica de Jesús de Medinaceli”.

Te pido que lo comuniques en las misas de este fin de semana. Y que hagas lo posible en participar con tu gente.
salida-extra.jpg


Deja un comentario

Convocados a la peregrinación jubilar a la Almudena de las parroquias de nuestra Vicaría: sábado 23 febrero, a las 10:45h desde Jardines de Sabatini @archimadrid

Con motivo del veinticinco aniversario de la Catedral de la Almudena y petición del Cardenal Osoro, el Papa Francisco ha concedido un año jubilar mariano para nuestra archidiócesis de Madrid que ha convocado numerosos actos para vivir este momento de gozo para nuestra Iglesia de Madrid.

El próximo sábado todas las parroquias y comunidades cristianas de nuestras Vicaría 3 están convocadas a una peregrinación hasta la catedral que comenzará a las 10.45h en los Jardines de Sabatini con el fin de celebrar la eucaristía en el primer templo diocesano y ganar el jubileo.  Estamos invitados a participar en este momento de comunión eclesial y conversión misionera de la mano de María, Nuestra Señora de la Almudena.

 

Peregrinación jubilar almudena 2019


Deja un comentario

Siempre junto a Pedro: nuestro arzobispo se dirige a la Iglesia de Madrid en comunión con el Papa Francisco

Papa y arzobispo

Hace unos días escribía en mi cuenta de Twitter: «Papa Francisco, eres valiente en desvelar la verdad del Evangelio y mantener viva la misión de la Iglesia: dejas entrar, devuelves dignidad, eres pobre y estás con los pobres, abres los ojos para ver, pides perdón. Rezamos por ti». En esta línea, esta semana quiero manifestaros algo que llevo en el corazón siempre: la Iglesia de la que somos miembros o está unida a Pedro –y hoy Pedro es Francisco– o pierde su identidad. Aquella que Nuestro Señor Jesucristo quiso darle desde el principio: somos un Cuerpo con muchos miembros y cada uno de ellos tiene su función, pero quien da unidad en su esencia, en el amor, la fidelidad y la visibilidad en este mundo de la misión que el mismo Señor le entregó, es el Sucesor de Pedro.

Desde el inicio de su pontificado, el Papa Francisco nos ha dado ejemplo con su vida de cómo el Señor nos ha elegido y nos ha hecho miembros vivos de la Iglesia. Por pura gracia nos llamó a la pertenencia eclesial para estar dando vida siempre. Esa vida que se nos regaló en el Bautismo y que, aprendiendo de Nuestro Señor Jesucristo, la damos sin guardar nada para nosotros. ¿No es esto lo que nos enseña el Papa no solo con sus palabras, sino con su vida misma? Nos recuerda que «sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a los hermanos», tal y como nos dice el apóstol san Juan. Nos está mostrando con su actuar y con sus palabras que «el que odia es homicida y no lleva vida sino muerte». Lo hace regalando misericordia, que es «la viga maestra que sostiene la Iglesia», y poniéndonos en la verdad ante todas las intoxicaciones, pecados, infidelidades y abusos que aparecen en el mundo y también en algunos miembros de la Iglesia.

¡Qué esperanza y alegría engendras en nuestro corazón al verte dando vida siempre en tus encuentros, por ejemplo en el que hace muy pocos días has tenido en Irlanda con las familias, y con tus palabras dirigidas a todos los hombres en todos los caminos en los que se encuentren! Gracias, Papa Francisco, porque con tu comportamiento, incluso con quienes se manifiestan contrarios, siempre das esa respuesta que solamente se puede dar cuando uno vive lo que nos dice san Juan: «Hemos conocido el amor: en que Él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar nuestra vida por los hermanos».

Además, Papa Francisco, en tu ministerio petrino nos estás hablando y enseñando a responder a esta pregunta: ¿cómo se curan las heridas que aparecen en la vida de los hombres? Se curan cuando somos capaces de dejarnos llevar por la gracia y por el amor de Cristo, cuando somos su luz, sus manos, su corazón, sus pies. Es así como curamos. No lo hacemos desde una versión ideológica de la fe que responde a gustos personales, sino desde un seguimiento radical de Jesucristo, que «espera sin límites, aguanta sin límites y ama sin límites», hasta dar la vida por quien es diferente y es capaz de vivir y decir como Él desde la Cruz: «Perdónalos que no saben lo que hacen». Curamos cuando vamos envueltos en la gloria del Señor y entramos por los caminos de su justicia, de su paz y de su amor.

Gracias, Papa Francisco, porque nos propones siempre decir al Señor: «Aquí estoy», es el gesto de María nuestra Madre. Nos enseñas a mirar como Ella y a que palpite nuestro corazón al unísono de su corazón. Cuando le decimos al Señor: «Aquí estoy», hacemos sus obras y estamos aprendiendo junto a Pedro, junto a ti, Papa Francisco, a soltar cadenas injustas, desatar correas del yugo, liberar al oprimido, saciar el alma del afligido, partir el pan con el hambriento, hospedar al pobre sin techo, cubrir al desnudo… A nunca desentendernos de los nuestros que son todos los hombres. Esto puede incomodarnos, porque nos hace salir de nosotros mismos y ponernos ante el Señor. Cuando queremos vivir sin movernos, sin cambiar, como si nada estuviera pasando en nuestro mundo, sin cambiar nuestro corazón y nuestra mirada, molesta. Pero si somos sinceros con nosotros mismos y ponemos la vida a la luz del Señor, hemos de agradecerte que nos lo recuerdes y que nos digas que ha de ser «el Señor el que nos guíe siempre».

El amor de Dios es misericordioso, y ese amor nos juzga. Papa Francisco, nos lo haces ver con tu presencia entre nosotros, con tus reacciones, con tus decisiones… En todos los que encontramos, nos haces ver que son rostros y llagas de Cristo. ¡Cuánto bien nos haces y cómo agradecemos tener buen guía! ¡Qué paciencia tienes para reunirnos y mostrarnos que nos enriquecemos unos a otros y que nadie sobra en la Iglesia! ¡Qué fortaleza manifiestas cuando no te arredras ante las dificultades! Gracias.

Contigo como Sucesor de Pedro y entre todos y con todos, sin excluir a nadie, hacemos posible que otros puedan decir: «Yo como ellos». Sigue ayudándonos. Las voces discordantes, cuando son para buscar lo suyo, no las escucha nadie y, si alguien lo hace en un primer momento, enseguida se da cuenta de que es una voz extraña y su corazón y oído pronto le hacen caer en la cuenta de que esa no es la voz del Señor que nos llama siempre a la unidad, a la paz, a crear la gran familia de los hijos de Dios. Contigo, Papa Francisco, percibimos cómo Pedro sigue guiando a la Iglesia y sigue proponiéndonos lo mismo que el Señor: «Rema mar adentro, no tengas miedo».

Manifestemos nuestra unidad con el Sucesor de Pedro, el Papa Francisco, que nos está invitando a tener un encuentro abierto con Cristo y así ir adonde y como están hoy los hombres. «La Iglesia está llamada a ser siempre casa abierta del Padre» (EG 47).

Con gran afecto, os bendice,

+Carlos Card. Osoro Sierra
Arzobispo de Madrid

 

 


Deja un comentario

Carta pastoral del Arzobispo de Madrid: por el desarrollo humano integral

 

El Papa Francisco nos recuerda que «evangelizar es hacer presente en el mundo el Reino de Dios […], en el corazón mismo del Evangelio está la vida comunitaria y el compromiso con los otros […], nadie puede exigirnos que releguemos la religión a la intimidad secreta de las personas, sin influencia alguna en la vida social y nacional, sin preocuparnos por la salud de las instituciones de la sociedad civil, sin opinar sobre los acontecimientos que afectan a los ciudadanos. […] Una auténtica fe –que nunca es cómoda e individualista– siempre implica un profundo deseo de cambiar el mundo, de transmitir valores, de dejar algo mejor detrás de nuestro paso por la tierra. […] La tierra es nuestra casa común y todos somos hermanos» (cfr. EG 176-183).

En esta línea, el apóstol san Juan nos ofrece una formulación sintética de lo que ha de ser la existencia cristiana: «Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él». Sabemos que su amor ha sido tan grande que hizo el ser humano a «su imagen y semejanza». Y cuando los hombres estropeamos esta imagen, Dios nos envió a su Hijo Jesucristo para devolvérnosla por gracia; de tal forma que pudiéramos formular nuestra vida, nuestras relaciones y nuestra convivencia con esa condición de hijos de Dios que con tanta belleza nos ha regalado Cristo. ¡Qué bien nos lo expresó el Papa Benedicto XVI cuando nos decía: «No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva» (DC 1)!

El nuestro es un tiempo para vivir y realizar una nueva forma de la caridad. Al renovar la Curia para el servicio de la Iglesia universal, el Papa Francisco ha creado el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. Porque ante los retos actuales, no podemos vivir al margen de situaciones que afectan al desarrollo integral. Hemos de ver y actuar frente al desequilibrio ecológico que está haciendo inhabitables y enemigas del hombre vastas áreas de nuestra casa común. No podemos permanecer con los oídos y los ojos cerrados ante los problemas de la paz que hacen imposible la vida en algunas zonas de la tierra o amenazan relaciones entre personas de una misma nación o entre las naciones. No podemos asistir sin más al vilipendio de los derechos humanos fundamentales de tantas personas, como inmigrantes y refugiados, entre ellos muchos niños.

Deseo convocaros a todos a promover todas las dimensiones humanas, a poner todo al servicio del hombre creado por Dios a su imagen y semejanza, a comprometernos en la defensa del respeto a la vida de cada persona desde la concepción hasta la muerte. Pero permitidme dirigir mi voz de forma especial a vosotros, los jóvenes. Es posible hacer un mundo distinto, es posible convivir, es posible detectar las dimensiones reales del ser humano. No intento confundiros. No creáis que lo que hago es imponer, no. No confundamos lo que es una imposición con una propuesta de libertad y de vida que os quiero hacer desde la fe. Pues estoy convencido de que todos los hombres y mujeres de buena voluntad deseamos colaborar en interpretar y defender los valores radicados en la naturaleza misma del ser humano, haciendo de la caridad un servicio a la cultura, a la economía, a la política, a la familia… y, en definitiva, al ser humano.

Para lograr este desarrollo humano integral os hago tres propuestas:

1. Asumamos el compromiso de ser luz del mundo: muchos estáis abiertos a la luz de Cristo, pero hay otros que no. Precisamente por ello, tenemos el maravilloso y exigente cometido de ser su reflejo. Los padres de la Iglesia hablaban del mysterium lunae y, con esta imagen, nos decían que la Iglesia dependía de Cristo que es el Sol, del cual ella refleja su luz. Tengamos la valentía en este momento de la historia de abrirnos y exponernos a la luz de Cristo, convencidos de que esta luz atrae a todos los hombres, también a los que no creen.

2. Asumamos el compromiso de vivir en diálogo con el mundo: en una situación como la que vivimos, de un marcado pluralismo cultural, el diálogo es muy importante, y la Iglesia debe ir al diálogo con el mundo en el que le toca vivir. Como recordaba el beato Pablo VI, «la Iglesia debe ir hacia el diálogo con el mundo. La Iglesia se hace palabra; la Iglesia se hace mensaje; la Iglesia se hace coloquio». Con qué fuerza nos animaba a entrar en diálogo con todas las situaciones del hombre, después de hacer un recuerdo de san Juan XXIII: «Antes de convertirlo, más aún para convertirlo, el mundo necesita que nos acerquemos y le hablemos». Apropiémonos con todas nuestras fuerzas de esas palabras de Jesús que nos recuerda el Evangelio de san Juan: «No envió Dios a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él» (Jn 3, 17).

3. Asumamos el compromiso de vivir en diálogo con todo lo que es humano: ciertamente el diálogo no puede basarse en la indiferencia religiosa; los discípulos de Cristo tenemos el deber de desarrollarlo ofreciendo el pleno testimonio de la esperanza. Nuestro anuncio gozoso de Cristo es un don para todos y propone el mayor respeto a la libertad de cada uno. Nuestro diálogo tiene el encargo de, en nombre de Jesucristo, promover la unidad, el amor y la paz en el mundo. La geografía que debe tener el diálogo tiene esta orografía: a) Todo lo que es humano es objeto de diálogo; b) Los cristianos hemos de conversar con la mirada y la palabra de Cristo. La nuestra no es una mirada política, económica o de cualquier otro tipo, es la mirada de un Dios que quiere dar vida y da la vida por todos los hombres, y c) El diálogo no es una palabra abstracta, es abrir puertas, corazón y oídos a todas y cada una de las personas con las que nos encontremos por la vida. Es encuentro de hermanos dispuestos a superar egoísmos, a vivir en el respeto y construyendo libertad.

Con gran afecto, os bendice,

+Carlos, Card. Osoro, arzobispo de Madrid

Mons._Osoro_(30877902606)


Deja un comentario

Esta noche, a las 22h. vigilia de oración de nuestro Arzobispo con los jóvenes

Hoy, primer viernes de mes, los jóvenes de Madrid están convocados por nuestro arzobispo para la vigilia de oración en la Catetral a las 22h. Desde las 21h, tiempo para el encuentro y compartir bocata a la puerta de la Almudena en la calle Bailén.  Tiempo para orar juntos en este comienzo de la cuaresma, camino hacia la Pascua.

La catedral acoge la vigilia de oración de los jóvenes con el arzobispo