ORACIÓN FINAL
Te entrego, señor, mi vida: hazla fecunda.
Te entrego mi voluntad: hazla idéntica a la tuya
Toma mis manos: hazlas acogedoras.
Toma mis pies: hazlos incansables.
Toma mis ojos: hazlos transparentes.
Toma mi corazón: hazlo ardiente.
Toma mi cuerpo: revístelo de fiesta.
Toma mis cansancios: hazlos tuyos.
Toma mis muertes: hazlas vidas.
Toma mi pobreza: hazla tu riqueza.
Toma mi nada: haz con ella lo que quieras.
Toma mis pecados: carga con ellos.
Toma mis faltas de amor, mis eternas desilusiones,
mis horas de amarguras…
Transfórmalo todo, como la abeja, en dulce miel.
Hazme nuevo en la donación, alegre en la entrega;
dame gozo desbordante al dar la vida,
y gastarme en tu servicio.
