ORACIÓN DE ALABANZA
ANTE EL CRUCIFICADO
Vengo ante ti, Señor Jesús,
con mi historia de pecado,
con cansancio y con fatiga,
caminos equivocados;
y con sed, insatisfecho,
tantos pozos agotados,
tantas aguas embarradas,
tanto río envenenado.
Vengo a ti con mi ceguera,
tumbos en cada flanco,
con una tristeza oscura
y un vacío acumulado.
Vengo a ti con mis heridas,
sordo dolor entrañando,
dolor y heridas de muerte
y un tratamiento de engaño.
Me recomiendan calmantes
y que olvide lo pasado,
que viva cada momento
entre emociones y cantos.
No puedo de ti olvidarme,
mi Jesús crucificado.
Sólo tú me puedes dar
la alegría y el descanso.
Sólo mi sed saciaré
con aguas de tu costado.
