Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


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Lecturas de la misa – Domingo 5 Febrero 2012 – 5º Dom. T.O. ciclo B

DOMINGO V DEL TIEMPO ORDINARIO B

PRIMERA LECTURA

Mis días se consumen sin esperanza

Lectura del libro de Job 7,1-4.6-7

Habló Job, diciendo:

«El hombre está en la tierra cumpliendo un servicio, sus días son los de un jornalero; como el esclavo, suspira por la sombra, como el jornalero, aguarda el salario.

Mi herencia son meses baldíos, me asignan noches de fatiga; al acostarme pienso: ¿Cuándo me levantaré? Se alarga la noche y me harto de dar vueltas hasta el alba.

Mis días corren más que la lanzadera, y se consumen sin esperanza.  Recuerda que mi vida es un soplo, y que mis ojos no verán más la dicha.»

Palabra de Dios.


Salmo responsorial 
Sal 146, 1-2. 3-4. 5-6
Alabad al Señor, que sana los corazones destrozados.

Alabad al Señor, que la música es buena; nuestro Dios merece una alabanza armoniosa. El Señor reconstruye Jerusalén, reúne a los deportados de Israel.

Él sana los corazones destrozados, venda sus heridas. Cuenta el número de las estrellas, a cada una la llama por su nombre.

Nuestro Señor es grande y poderoso, su sabiduría no tiene medida. El Señor sostiene a los humildes, humilla hasta el polvo a los malvados.


SEGUNDA LECTURA

¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 9, 16-19. 22-23

Hermanos:

El hecho de predicar no es para mí motivo de orgullo. No tengo más remedio y, ¡ay de mí si no anuncio el Evangelio!

Si yo lo hiciera por mi propio gusto, eso mismo sería mi paga. Pero, si lo hago a pesar mío, es que me han encargado este oficio. Entonces, ¿cuál es la paga? Precisamente dar a conocer el Evangelio, anunciándolo de balde, sin usar el derecho que me da la predicación del Evangelio.

Porque, siendo libre como soy, me he hecho esclavo de todos para ganar a los más posibles. Me he hecho débil con los débiles, para ganar a los débiles; me he hecho todo a todos, para ganar, sea como sea, a algunos.

Y hago todo esto por el Evangelio, para participar yo también de sus bienes.

Palabra de Dios.


Aleluya Mt 8, 17

Cristo tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades.

EVANGELIO

Curó a muchos enfermos de diversos males

Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 29-39

En aquel tiempo, al salir Jesús y sus discípulos de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar.

Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron:  – «Todo el mundo te busca.»

Él les respondió:  – «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido.»  Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios.

Palabra de Dios.

 


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Homilia 4º domingo t.o. Ciclo B. Domingo 29 de enero 2012

Hoy resulta difícil enseñar. Preguntad sino a algunos profesores sobre todo a los que trabajan con adolescentes. Y resulta más difícil aún enseñar con autoridad. No porque  no se pueda, sino más bien porque no se quiere aprender. O porque por motivos varios se quita autoridad al que pretender enseñar y educar. En parte también  porque, parece ser, que nada nos asombra. Preguntad a los alumnos. Hoy las máquinas, sobre todo si son de juego, atraen más a los niños y adolescentes que la propia enseñanza.

Se enseña con la palabra, con gestos, con la vida. A la palabra se le presta menos atención y es menos atractiva. Su lugar lo ocupan las imágenes, lo visual. Con los gestos se llega más fácil a quien quiere aprender. Y enseñar con la vida es todo un reto, asombra a quienes se fijan en ello. Hoy hay personas cuya vida es pura enseñanza, mejor o peor, pero enseñan. Por el contrario, hay medios de comunicación, instituciones civiles o religiosas, personas que, revistiéndose de autoridad, dicen enseñar cuando en realidad manipulan. Su transmisión de enseñanza pierde toda autoridad.

En tiempos de Jesús los judíos querían aprender. Buscaban alguien que les enseñara de forma diferente a como lo hacían los escribas y lo encuentran en Jesús, es decir, en sus palabras, en sus gestos y en su vida. La manera de enseñar de Jesús no es tanto fijarse en la ley, cuanto fijarse en la persona y hacer que la ley sirviera para liberar. Que la ley fuera algo vivo y no letra muerta.

Cuando oímos o encontramos palabras que quieren enseñar, esas mismas palabras nos liberan, nos ayudan, nos orientan, en definitiva nos dan vida. Las palabras de Jesús enseñaban a los judíos a vivir porque su enseñar era nuevo. Cuando se hace un sencillo gesto a favor de alguien se le está intentando dar vida. Jesús con sus gestos, con sus milagros, da vida. Cuando una persona se da a los demás, da lo que él es, está enseñando a otros a hacer lo mismo.

Enseñar con palabras que den vida, con gestos que aporten vida y con la vida misma es enseñar con autoridad. Jesús enseña con autoridad porque su enseñar es nuevo. Nuevo por dar vida, por liberar, o bien por aportar felicidad a quien recibe su enseñanza. Jesús enseña con autoridad porque para El “la ley se ha hecho para el hombre y no el hombre para la ley”.

Los escribas ponían la ley por encima del hombre y eso no enseña ni asombra al pueblo judío. Nosotros, como Iglesia, estamos llamados a seguir el ejemplo de Jesús y a seguir diciendo que “el hombre está por encima de la ley”. De esa manera nuestra enseñanza en el mundo actual será enseñar con autoridad. Y enseñar con autoridad no significa enseñar desde el poder, sino desde las palabras, los gestos, enseñar desde lo que uno vive y hace honesta y sinceramente a favor de los demás. Enseñar con autoridad será hoy algo nuevo si transmitimosla Palabrade Dios con palabras y gestos de servicio, no porque asombren, sino porque esas palabras y gestos sean liberadores y transmitan vida a ejemplo de Jesús.


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Lecturas de la misa – Dom 29 enero 2012 – 4º Dom. T.O. ciclo B

DOMINGO IV DEL TIEMPO ORDINARIO

PRIMERA LECTURA

Suscitaré un profeta y pondré mis palabras en su boca

Lectura del libro del Deuteronomio 18, 15-20
Moisés habló al pueblo, diciendo:

– «Un profeta, de entre los tuyos, de entre tus hermanos, como yo, te suscitará el Señor, tu Dios. A él lo escucharéis. Es lo que pediste al Señor, tu Dios, en el Horeb, el día de la asamblea: «No quiero volver a escuchar la voz del Señor, mi Dios, ni quiero ver más ese terrible incendio; no quiero morir, »

El Señor me respondió: «Tienen razón; suscitaré un profeta de entre sus hermanos, como tú. Pondré mis palabras en su boca, y les dirá lo que yo le mande. A quien no escuche las palabras que pronuncie en mi nombre, yo le pediré cuentas. Y el profeta que tenga la arrogancia de decir en mi nombre lo que yo no le haya mandado, o hable en nombre de dioses extranjeros, ese profeta morirá.»»

Palabra de Dios.


Salmo responsorial
Sal 94, 1-2. 6-7. 8-9)
R. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón.»

Venid, aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos salva; entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos. R.

Entrad, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía. R

Ojalá escuchéis hoy su voz: «No endurezcáis el corazón como en Meribá, como el día de Masa en el desierto; cuando vuestros padres me pusieron a prueba y me tentaron, aunque habían visto mis obras.» R


SEGUNDA LECTURA

La soltera se preocupa de los asuntos del Señor, consagrándose a ellos

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 79 32-35

Hermanos:
Quiero que os ahorréis preocupaciones: el soltero se preocupa de los asuntos del Señor, buscando contentar al Señor; en cambio, el casado se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su mujer, y anda dividido.

Lo mismo, la mujer sin marido y la soltera se preocupan de los asuntos del Señor consagrándose a ellos en cuerpo y alma; en cambio, la casada se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su marido.

Os digo todo esto para vuestro bien, no para poneros una trampa, sino para induciros a una cosa noble y al trato con el Señor sin preocupaciones.

Palabra de Dios.


Aleluya Mt 4,16

El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande;
a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló.

EVANGELIO

Enseñaba con autoridad

Lectura del santo evangelio según san Marcos 1,21-28

En aquel tiempo, Jesús y sus -discípulos entraron en Cafarnaún, y cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su doctrina, porque no enseñaba como los escribas, sino con autoridad.

Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenla un espíritu inmundo, y se puso a gritar:
– «¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios.»

Jesús lo increpó:
– «Cállate y sal de él.»
El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos:
– «¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta a los espíritus inmundos les manda y le obedecen.»
Su fama se extendió en seguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

Palabra de Dios.

 


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Homilia domingo 3º tiempo ordinario.Ciclo B. 22 de enero de 2012

El domingo pasado san Juan nos mostraba cómo dos discípulos de Juan el Bautista preguntaban a Jesús: ¿dónde vives? y cómo pasan con él aquel día. Hoy el san Marcos el que nos muestra cómo Jesús elige a los discípulos para que le sigan. Pero antes de elegirles Jesús anuncia que el “reino de Dios está cerca: convertíos y creed en el evangelio”.

A veces pienso que estas palabras de Jesús nos suenan como muy lejanas, o como algo que de tanto oírlas caen un poco en la rutina. Eso de “convertíos” suena a tiempo de Cuaresma, a ayunos, a penitencias…y por eso que nada más comenzar Jesús su predicación nos venga con eso anuncio, es para decirle: “oye, que eso de convertirnos ya lo hacemos en Cuaresma”.

Los tres anuncios están relacionados. Lo que pasa es que cada uno nos quedamos con el que más nos llama la atención. ¿A qué nos suena eso de el reino de Dios está cerca? Pues posiblemente a algo extraño. ¿Qué es el reino de Dios? ¿En qué consiste? Cuando Jesús nos cuenta una parábola suele comenzarlas diciendo: “el reino de Dios se parece a…”.

El reino de Dios es, sobre todo y por encima de todo, buena noticia. Por ser buena noticia nos pide conversión. Y la conversión significa “cambio de corazón”. En lugar de tener un corazón de piedra, un corazón que odia, que mata, que oprime, que rechaza, la conversión que Jesús anuncia es la de tener un corazón semejante al de Dios: corazón lleno de bondad, de amor, de paz, de justicia, en definitiva un corazón de carne.

Tener un corazón de carne supone creer en el Evangelio. Y evangelio significa “buena noticia”. Jesús es al mismo tiempo buena noticia y predicador de la buena noticia. Jesús nos habla de la buena noticia que es el reino de Dios. Un reino contrario a los reinos que conocemos y un reino que todo él es buena noticia para el que lo acoge.

El programa de Jesús es siempre el mismo: el reino de Dios pide conversión, es decir, un cambio de corazón para acoger la buena noticia que es el mismo Jesús. De ahí que Jesús elige a personas, en su tiempo a los discípulos, hoy a nosotros para anunciar, digo anunciar gratuitamente, el reino de Dios a todos los hombres. Para decirles que convertirse no es ayunar, hacer sacrificios, y hacerlo solo en Cuaresma, no. Convertirse es trabajar haciendo el bien a los demás, es denunciar injusticias para que nadie las sufra, es vivir la solidaridad los unos con los otros, es, en definitiva, seguir a Jesús.

Grabemos en nuestros corazones estas palabras de Jesús: el reino de Dios está cerca, convertíos y creed en la buena noticia”.


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22 de enero Fiesta Beato Chaminade.Homilía

“La vida del Padre Chaminade revela un profundo sentido de la Providencia. Compenetrado con la misión de la Iglesia, dotado de un gran poder de adaptación y profundamente sensible a las necesidades de la época, se mantuvo siempre dispuesto a responder a las llamadas del Señor. Tuvo, además, una perseverancia tenaz, un profundo espíritu de oración y una gran capacidad para reflexionar y discernir la voluntad de Dios. Quiso imprimir estos mismos rasgos en los marianistas de todo tiempo”.

Comentario:

1. profundo sentido dela Providencia.El P. Chaminade fue un hombre de profunda fe. Esa fe la vivió en momentos duros como los de la Revolución francesa donde puso en riesgo su vida celebrando la Eucaristía en la clandestinidad. Gracias a su fe y a sus deseos de ser fiel a Dios ejerció su sacerdocio en Burdeos no sin muchas dificultades. Su fe se puso a prueba en el destierro en Zaragoza. Allí vivió momentos duros pues se ganaba unos dineros fabricando estatuillas. También vivió momentos gratificantes cada vez que iba a rezar a los pies de la Virgendel Pilar. Ese pilar, esa columna fue la que le sostuvo y la que le dio fuerzas para, al volver a Francia, predicar el evangelio. En Burdeos esa profunda fe dio resultados pues cada domingo por la mañana, bien temprano, celebraba la Eucaristía con un grupo de jóvenes a quienes después catequizaba. De esos jóvenes surgieron los marianistas.

2. misión de la Iglesia.En los momentos de persecución de la Iglesia en Francia supo ser fiel a su vocación de servicio a los demás y de servicio a la Iglesia perseguida. Allí donde había un grupo de cristianos que necesitaban su apoyo, allí estaba él. Uno de sus lemas lo tomó del Evangelio: “a vino nuevo, odres nuevos”. Después de la revolución francesa, donde se habían eliminado viejas estructuras eclesiales, él pensó que para transmitir el evangelio se necesitaban medios y métodos nuevos: entre otras cosas creó escuelas de maestros para formar a niños.

El pensó que dentro de la misión de la iglesia y como parte fundamental de la misma era “crear comunidades de fe que viviesen el Evangelio con el rigor del espíritu y de la letra”, a ejemplo de los primeros cristianos. Hoy se continúa en los grupos de seglares que participan del espíritu del P. Chaminade.

3. Hombre de perseverancia tenaz, de profundo espíritu de oración y capaz de reflexionar y discernir la voluntad de Dios. Tres aspectos que hicieron de él un hombre maduro, un hombre de iglesia y gran director espiritual. Para vivir el evangelio en su tiempo y en el nuestro se necesita ser perseverante en la fe,  tener espíritu de oración que nos lleve a rezar diariamente y ambos, la fe y la oración, nos ayudarán a discernir la voluntad de Dios o lo que Dios quiere de cada uno de nosotros.

Hoy el Padre Chaminade sigue siendo un ejemplo a seguir para vivir el evangelio. Fe, oración y amor a María los son tres pilares sobre los que se puede asentar nuestro seguimiento de Jesús. Vivámoslos cada día, en los momentos duros y en los momentos gratos.


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Lecturas de la misa – Dom 22 enero 2012 – 3ºDom. T.O. ciclo B

DOMINGO III DEL TIEMPO ORDINARIO B

PRIMERA LECTURA

Los ninivitas se convirtieron de su mala vida

Lectura de la profecía de Jonás 3,1-5.10

En aquellos días, vino la palabra del Señor sobre Jonás:
«Levántate y vete a Nínive, la gran ciudad, y predícale el mensaje que te digo.»

Se levantó Jonás y fue a Nínive, como mandó el Señor. Nínive era una gran ciudad, tres días hacían falta para recorrerla. Comenzó Jonás a entrar por la ciudad y caminó durante un día, proclamando:

– «¡Dentro de cuarenta días Nínive será destruida!»

Creyeron en Dios los ninivitas; proclamaron el ayuno y se vistieron de saco, grandes y pequeños.

Y vio Dios sus obras, su conversión de la mala vida; se compadeció y se arrepintió Dios de la catástrofe con que había amenazado a Nínive, y no la ejecutó.

Palabra de Dios.


Salmo responsorial
Sal 24, 4-5ab. 6-7bc. 8-9 (W.: 4a)
Señor, enséñame tus caminos.

Señor, enséñame tus caminos, instrúyeme en tus sendas: haz que camine con lealtad; enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador.

Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas; acuérdate de mí con misericordia, por tu bondad, Señor. 

El Señor es bueno y es recto, y enseña el camino a los secadores; hace caminar a los humildes con rectitud, enseña su camino a los humildes.


SEGUNDA LECTURA

La representación de este mundo se termina

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 7, 29-31

Digo esto, hermanos: que el momento es apremiante.

Queda como solución que los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; los que lloran, como si no lloraran; los que están alegres, como si no lo estuvieran; los que compran, como si no poseyeran; los que negocian en el mundo, como si no disfrutaran de él: porque la representación de este mundo se termina.

Palabra de Dios.


Aleluya Mc 1, 15

Está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.

EVANGELIO

Convertíos y creed en el Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 14-20

Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía:

– «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.»

Pasando junto al lado de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo en el lago.
Jesús les dijo:«Venid conmigo y os haré pescadores de hombres.»

Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. 

Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con él.

Palabra de Dios.


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Homilía Segundo domingo tiempo ordinario Ciclo B. domingo 15 de enero 2012

Después de la celebración del Bautismo del Señor y, yo diría como caso excepcional, leemos un texto del evangelio de san Juan. A partir del próximo domingo, y hasta Cuaresma, leeremos el evangelio de san Marcos.

San Juan nos narra el encuentro de Jesús con varios discípulos de Juan el Bautista. Si la pregunta de Jesús es curiosa: “¿qué buscáis?”, más lo es la de los discípulos: “maestro, ¿dónde vives?”. Lo normal en tiempo de Jesús era que los discípulos buscasen a un maestro por su sabiduría, por su elocuencia, sus discursos, es decir, por lo que enseñaba. Se podría decir que importaba más la enseñanza que la vida del maestro.

En este caso los discípulos no preguntan por la enseñanza de Jesús, no se cuestionan si era sabio o no, si decía bonitos discursos, no. La pregunta que le hacen es “¿dónde vives?”. Es decir, ¿cómo es tu vida? ¿es una vida atrayente o no? Por el evangelio de Mateo podemos decir que Jesús era un predicador itinerante, que no se ataba a ninguna ciudad, aunque tenía predilección por Cafarnaún.

A estos discípulos les atrae Jesús por el dónde vive. Dice el evangelio que “vieron donde vivía y se quedaron con él aquel día”. La vida que Jesús les presenta es la que les atrae, les convence y les lleva a seguirle. Después los discípulos continuarán con El al conocer su mensaje, pero lo que les lleva a seguirle desde el principio es su vida.

Igual que un estilo de vida atrae a personas, otro estilo de vida repele fácilmente. Hoy más que nunca en la transmisión del mensaje de Jesús cuenta mucho el estilo de vida de quienes transmitimos ese mensaje. Pensad si no en las críticas que suscitan el estilo de vida de algunas personas de iglesia. Puede suceder que el mensaje se vea obstaculizado por el estilo de vida que ofrecemos. Una vida sencilla, transparente, cercana a la realidad que viven muchas personas favorece la transmisión del mensaje de Jesús

Vida y mensaje van unidos. A veces se comenta lo difícil que resulta hoy hablar de Jesús, de la fe en El, de cómo la gente no oye la voz dela Iglesia. Nospreguntamos ¿por qué? ¿No será porque nuestro estilo de vida no está de acuerdo con el mensaje que transmitimos? ¿No será que hablamos de doctrinas y de normas desde una postura de seguridad en lo material y en lo espiritual que poco tienen que ver con la manera de vivir de Jesús? ¿No estamos un poco anquilosados y no somos atrayentes como Jesús?

Aún así hoy hay personas que convencen a otros más por su estilo de vida que por su mensaje. Enla Iglesiatambién las hay. Esas personas, posiblemente sin quererlo ellas, están diciéndonos que hay algo en nuestras vidas que tiene que cambiar si queremos que otros acepten y sigan a Jesús. Tenemos que convencernos que seguir a Jesús no es tanto conocer su doctrina cuanto tratar de imitarle en sus actitudes para con los demás. Actitudes de amor, de perdón, de paz, de justicia, de acogida. Eso fue lo que atrajo a los discípulos a quedarse con él aquel día. Eso seguirá siendo lo que atraiga a otros a seguir a Jesús, hoy. Un estilo de vida de menos palabras y más vida entregada.


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Lecturas de la misa – 15 Enero 2012 – 2º Dom. T.O. ciclo B

DOMINGO II DEL TIEMPO ORDINARIO B

PRIMERA LECTURA

Habla, Señor, que tu siervo te escucha

Lectura del primer libro de Samuel 3, 3b-10. 19
En aquellos días, Samuel estaba acostado en el templo del Señor, donde estaba el arca de Dios. El Señor llamó a Samuel, y él respondió:
«Aquí estoy.»
Fue corriendo a donde estaba Elí y le dijo: – «Aquí estoy; vengo porque me has llamado.»
Respondió Elí: – «No te he llamado; vuelve a acostarte.»  Samuel volvió a acostarse.

Volvió a llamar el Señor a Samuel.  Él se levantó y fue a donde estaba Elí y le dijo:  – «Aquí estoy; vengo porque me has llamado.»  Respondió Elí:
– «No te he llamado, hijo mío; vuelve a acostarte.»  Aún no conocía Samuel al Señor, pues no le había sido revelada la palabra del Señor.  Por tercera vez llamó el Señor a Samuel, y él se fue a donde estaba Elí y le dijo:

– «Aquí estoy; vengo porque me has llamado.»  El comprendió que era el Señor quien llamaba al muchacho, y dijo a Samuel:   «Anda, acuéstate; y si te llama alguien, responde: «Habla, Señor, que tu siervo te escucha»»

Samuel fue y se acostó en su sitio. El Señor se presentó y le llamó como antes:
– «¡Samuel, Samuel!» Él respondió: – «Habla, Señor, que tu siervo te escucha.» Samuel crecía, y el Señor estaba con él; ninguna de sus palabras dejó de cumplirse.

Palabra de Dios.


Salmo Responsorial
Sal 39, 2 y 4ab. 7. 8~9. 10 (W.: 8a y 9a)
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Yo esperaba con ansia al Señor; él se inclinó y escuchó mi grito; me puso en la boca un cántico nuevo, un himno a nuestro Dios. R.

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, y, en cambio, me abriste el oído; no pides sacrificio expiatorio. R

Entonces Yo digo: «Aquí estoy – como está escrito en mi libro para hacer tu voluntad.» Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas. R

He proclamado tu salvación ante la gran asamblea; no he cerrado los labios; Señor, tú lo sabes. R.


SEGUNDA LECTURA

Vuestros cuerpos son miembros de Cristo

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 6. 13c-15a. 17-20

Hermanos: El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor, para el cuerpo.
Dios, con su poder, resucitó al Señor y nos resucitará también a nosotros. ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? El que se une al Señor es un espíritu con él.

Huid de la fornicación. Cualquier pecado que cometa el hombre queda fuera de su cuerpo. Pero el que fornica peca en su propio cuerpo. ¿O es que no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo? El habita en vosotros porque lo habéis recibido de Dios.
No os poseéis en propiedad, porque os han comprado pagando un precio por vosotros.
Por tanto, ¡glorificad a Dios con vuestro cuerpo!

Palabra de Dios


Aleluya Jn 1, 41. 17b
Hemos encontrado al Mesías, que es Cristo; la gracia y la verdad vinieron por medio de él.
EVANGELIO
Vieron dónde vivía y se quedaron con él

Lectura del santo evangelio según san Juan 1, 35-42

En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice:
– «Éste es el Cordero de Dios.»
Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta:
– «¿Qué buscáis?»
Ellos le contestaron:  – «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?»

Él les dijo:  – «Venid y lo veréis.»
Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde.
Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice:
_ «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo).»
Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo:
– «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro).»

Palabra de Dios


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Homilía Bautismo del Señor. 8 enero 2012

En la vida se da eso que llamamos “toma de decisiones”. Lo hacemos sobre todo hasta llegar a una cierta madurez donde pensamos que nuestra vida ya está asentada sobre unos principios más o menos elegidos libremente y que son los que rigen y regirán nuestra forma de pensar, de actuar y de mostrarnos a los demás.

El Bautismo de Jesús marca el punto de partida de la decisión de Jesús. No es la decisión del poder, ni la decisión de la autorrealización personal, no. Es la decisión de ser fiel a la voluntad del Padre y de dejarse guiar por el Espíritu que recibe en su Bautismo. Es, según palabras de San Pedro: “pasar haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo porque Dios estaba con El”.

Podemos pensar que es una decisión sencilla. Pero sabemos que esa decisión de ser fiel al Padre dejándose guiar por el Espíritu no fue nada fácil. Para pasar haciendo el bien, fruto de su bautismo, tuvo que elegir entre dejarse llevar por lo fácil, lo que equivalía a aceptar lo establecido y seguir con las normas impuestas por las autoridades religiosas, o vivir cumpliendo la voluntad del Padre que le llevaba a denunciar la opresión que sufrían los más sencillos por una interpretación errónea de la ley.

San Pedro expresa este mensaje de Jesús con las palabras “curar a los oprimidos por el diablo”. En tiempos de Jesús la gente veía al diablo por todas partes, sobre todo en enfermedades físicas o psíquicas o en situaciones que no sabían cómo explicar. Esto lo vemos en algunas narraciones de milagros. Se describe al enfermo como poseído por el diablo, se llama a Jesús para que lo cure y Jesús realiza el milagro, curándolo.

Pero quien de verdad anima a Jesús a actuar como actuaba era el Espíritu de Dios, Espíritu recibido en el Bautismo, que le urgía a hacer el bien, a curar, a denunciar situaciones de injusticia. Su mensaje es ayudar al pobre y oprimido, y siguiendo lo que dice Isaías, Jesús “no quebrará la caña cascada, no apagará el pábilo vacilante” o “abrirá los ojos de los ciegos, sacará a los cautivos de la prisión y de la mazmorra a los que habitan en tinieblas”. Jesús quiere construir más que destruir.

Animado por el Espíritu y siguiendo al profeta Isaías “promoverá el derecho”. Pero no un derecho que defienda el rico y oprima al pobre, sino un derecho al servicio de todos, pero especialmente al servicio de los más necesitados. Jesús se siente “llamado con justicia” para defender a los que la justicia ignoraba. Recordemos el relato de la viuda a quien un juez injusto no hacía justicia. Al final se lo hace pues nos quiere que la viuda se tome la justicia por su mano.

Recordemos nuestro bautismo. En él recibimos el Espíritu de Jesús que nos invita y anima a seguir sus pasos, a veces duros y difíciles. Ese mismo Espíritu nos invita a “pasar haciendo el bien, a curar a los oprimidos por el diablo”. También hoy hay gente a la que podemos hacer el bien y curar. El diablo no estará en enfermedades, como en tiempos de Jesús, pero puede estar en personas que oprimen a otros desde el punto de vista social, económico, religioso. Tomemos la decisión de vivir nuestro bautismo sabiéndonos animados por el Espíritu de Jesús que nos urge a actuar como El en nuestra sociedad actual.


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Lecturas de la misa – Domingo 8 Enero 2012 – Bautismo del Señor

EL BAUTISMO DEL SEÑOR

PRIMERA LECTURA

Mirad a mi siervo, a quien prefiero

Lectura del libro de Isaías 42, 1-4. 6-7

Así dice el Señor:

«Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero.

Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las naciones.

No gritará, no clamará, no voceará por las calles.

La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará.

Promoverá fielmente el derecho, no vacilará ni se quebrará, hasta implantar el derecho en la tierra, y sus leyes que esperan las islas.

Yo, el Señor, te he llamado con justicia, te he cogido de la mano, te he formado, y te te hecho alianza de un pueblo, luz de las naciones.

Para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión, y de la mazmorra a los que habitan las tinieblas.»

Palabra de Dios


Salmo responsorial 
Sal 28, la y 2.3ac-4. 3b y 9b-10 llb)

R. El Señor bendice a su pueblo con la paz.

Hijos de Dios, aclamad al Señor, aclamad la gloria del nombre del Señor, postraos ante el Señor en el atrio sagrado. R

La voz del Señor sobre las aguas, el Señor sobre las aguas torrenciales. La voz del Señor es potente, la voz del Señor es magnífica. R.

El Dios de la gloria ha tronado. En su templo un grito unánime: «¡Gloria!» El Señor se sienta por encima del aguacero, el Señor se sienta como rey eterno. R


SEGUNDA LECTURA

Ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 10,34-38

En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:

– «Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea. Envió su palabra a los israelitas, anunciando la paz que traería Jesucristo, el Señor de todos.

Conocéis lo que sucedió en el país de los judíos, cuando Juan predicaba el bautismo, aunque la cosa empezó en Galilea. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.»

Palabra de Dios


Aleluya  Mc 9, 7

Se abrió el cielo, y se oyó la voz del Padre: «Este es mi Hijo amado; escuchadlo.»

EVANGELIO

Tú eres mí Hijo amado, mi predilecto

Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 7-11

En aquel tiempo, proclamaba Juan: – «Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias.

Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.»

Por entonces llegó Jesús desde Nazaret de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jordán.

Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu bajar hacia él como una paloma. Se oyó una voz del cielo:

– «Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto.»

Palabra de Dios