Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red

Homilia domingo 3º tiempo ordinario.Ciclo B. 22 de enero de 2012

Deja un comentario

El domingo pasado san Juan nos mostraba cómo dos discípulos de Juan el Bautista preguntaban a Jesús: ¿dónde vives? y cómo pasan con él aquel día. Hoy el san Marcos el que nos muestra cómo Jesús elige a los discípulos para que le sigan. Pero antes de elegirles Jesús anuncia que el “reino de Dios está cerca: convertíos y creed en el evangelio”.

A veces pienso que estas palabras de Jesús nos suenan como muy lejanas, o como algo que de tanto oírlas caen un poco en la rutina. Eso de “convertíos” suena a tiempo de Cuaresma, a ayunos, a penitencias…y por eso que nada más comenzar Jesús su predicación nos venga con eso anuncio, es para decirle: “oye, que eso de convertirnos ya lo hacemos en Cuaresma”.

Los tres anuncios están relacionados. Lo que pasa es que cada uno nos quedamos con el que más nos llama la atención. ¿A qué nos suena eso de el reino de Dios está cerca? Pues posiblemente a algo extraño. ¿Qué es el reino de Dios? ¿En qué consiste? Cuando Jesús nos cuenta una parábola suele comenzarlas diciendo: “el reino de Dios se parece a…”.

El reino de Dios es, sobre todo y por encima de todo, buena noticia. Por ser buena noticia nos pide conversión. Y la conversión significa “cambio de corazón”. En lugar de tener un corazón de piedra, un corazón que odia, que mata, que oprime, que rechaza, la conversión que Jesús anuncia es la de tener un corazón semejante al de Dios: corazón lleno de bondad, de amor, de paz, de justicia, en definitiva un corazón de carne.

Tener un corazón de carne supone creer en el Evangelio. Y evangelio significa “buena noticia”. Jesús es al mismo tiempo buena noticia y predicador de la buena noticia. Jesús nos habla de la buena noticia que es el reino de Dios. Un reino contrario a los reinos que conocemos y un reino que todo él es buena noticia para el que lo acoge.

El programa de Jesús es siempre el mismo: el reino de Dios pide conversión, es decir, un cambio de corazón para acoger la buena noticia que es el mismo Jesús. De ahí que Jesús elige a personas, en su tiempo a los discípulos, hoy a nosotros para anunciar, digo anunciar gratuitamente, el reino de Dios a todos los hombres. Para decirles que convertirse no es ayunar, hacer sacrificios, y hacerlo solo en Cuaresma, no. Convertirse es trabajar haciendo el bien a los demás, es denunciar injusticias para que nadie las sufra, es vivir la solidaridad los unos con los otros, es, en definitiva, seguir a Jesús.

Grabemos en nuestros corazones estas palabras de Jesús: el reino de Dios está cerca, convertíos y creed en la buena noticia”.

Autor: Rafael Iglesias

Rafael Iglesias, sm Párroco de Santa María del Pilar Marianistas - Madrid c/Reyes Magos, 3 28009 - MADRID

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s