Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


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Lecturas de la misa – 15 Enero 2012 – 2º Dom. T.O. ciclo B

DOMINGO II DEL TIEMPO ORDINARIO B

PRIMERA LECTURA

Habla, Señor, que tu siervo te escucha

Lectura del primer libro de Samuel 3, 3b-10. 19
En aquellos días, Samuel estaba acostado en el templo del Señor, donde estaba el arca de Dios. El Señor llamó a Samuel, y él respondió:
«Aquí estoy.»
Fue corriendo a donde estaba Elí y le dijo: – «Aquí estoy; vengo porque me has llamado.»
Respondió Elí: – «No te he llamado; vuelve a acostarte.»  Samuel volvió a acostarse.

Volvió a llamar el Señor a Samuel.  Él se levantó y fue a donde estaba Elí y le dijo:  – «Aquí estoy; vengo porque me has llamado.»  Respondió Elí:
– «No te he llamado, hijo mío; vuelve a acostarte.»  Aún no conocía Samuel al Señor, pues no le había sido revelada la palabra del Señor.  Por tercera vez llamó el Señor a Samuel, y él se fue a donde estaba Elí y le dijo:

– «Aquí estoy; vengo porque me has llamado.»  El comprendió que era el Señor quien llamaba al muchacho, y dijo a Samuel:   «Anda, acuéstate; y si te llama alguien, responde: «Habla, Señor, que tu siervo te escucha»»

Samuel fue y se acostó en su sitio. El Señor se presentó y le llamó como antes:
– «¡Samuel, Samuel!» Él respondió: – «Habla, Señor, que tu siervo te escucha.» Samuel crecía, y el Señor estaba con él; ninguna de sus palabras dejó de cumplirse.

Palabra de Dios.


Salmo Responsorial
Sal 39, 2 y 4ab. 7. 8~9. 10 (W.: 8a y 9a)
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Yo esperaba con ansia al Señor; él se inclinó y escuchó mi grito; me puso en la boca un cántico nuevo, un himno a nuestro Dios. R.

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, y, en cambio, me abriste el oído; no pides sacrificio expiatorio. R

Entonces Yo digo: «Aquí estoy – como está escrito en mi libro para hacer tu voluntad.» Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas. R

He proclamado tu salvación ante la gran asamblea; no he cerrado los labios; Señor, tú lo sabes. R.


SEGUNDA LECTURA

Vuestros cuerpos son miembros de Cristo

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 6. 13c-15a. 17-20

Hermanos: El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor, para el cuerpo.
Dios, con su poder, resucitó al Señor y nos resucitará también a nosotros. ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? El que se une al Señor es un espíritu con él.

Huid de la fornicación. Cualquier pecado que cometa el hombre queda fuera de su cuerpo. Pero el que fornica peca en su propio cuerpo. ¿O es que no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo? El habita en vosotros porque lo habéis recibido de Dios.
No os poseéis en propiedad, porque os han comprado pagando un precio por vosotros.
Por tanto, ¡glorificad a Dios con vuestro cuerpo!

Palabra de Dios


Aleluya Jn 1, 41. 17b
Hemos encontrado al Mesías, que es Cristo; la gracia y la verdad vinieron por medio de él.
EVANGELIO
Vieron dónde vivía y se quedaron con él

Lectura del santo evangelio según san Juan 1, 35-42

En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice:
– «Éste es el Cordero de Dios.»
Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta:
– «¿Qué buscáis?»
Ellos le contestaron:  – «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?»

Él les dijo:  – «Venid y lo veréis.»
Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde.
Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice:
_ «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo).»
Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo:
– «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro).»

Palabra de Dios


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Homilía Bautismo del Señor. 8 enero 2012

En la vida se da eso que llamamos “toma de decisiones”. Lo hacemos sobre todo hasta llegar a una cierta madurez donde pensamos que nuestra vida ya está asentada sobre unos principios más o menos elegidos libremente y que son los que rigen y regirán nuestra forma de pensar, de actuar y de mostrarnos a los demás.

El Bautismo de Jesús marca el punto de partida de la decisión de Jesús. No es la decisión del poder, ni la decisión de la autorrealización personal, no. Es la decisión de ser fiel a la voluntad del Padre y de dejarse guiar por el Espíritu que recibe en su Bautismo. Es, según palabras de San Pedro: “pasar haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo porque Dios estaba con El”.

Podemos pensar que es una decisión sencilla. Pero sabemos que esa decisión de ser fiel al Padre dejándose guiar por el Espíritu no fue nada fácil. Para pasar haciendo el bien, fruto de su bautismo, tuvo que elegir entre dejarse llevar por lo fácil, lo que equivalía a aceptar lo establecido y seguir con las normas impuestas por las autoridades religiosas, o vivir cumpliendo la voluntad del Padre que le llevaba a denunciar la opresión que sufrían los más sencillos por una interpretación errónea de la ley.

San Pedro expresa este mensaje de Jesús con las palabras “curar a los oprimidos por el diablo”. En tiempos de Jesús la gente veía al diablo por todas partes, sobre todo en enfermedades físicas o psíquicas o en situaciones que no sabían cómo explicar. Esto lo vemos en algunas narraciones de milagros. Se describe al enfermo como poseído por el diablo, se llama a Jesús para que lo cure y Jesús realiza el milagro, curándolo.

Pero quien de verdad anima a Jesús a actuar como actuaba era el Espíritu de Dios, Espíritu recibido en el Bautismo, que le urgía a hacer el bien, a curar, a denunciar situaciones de injusticia. Su mensaje es ayudar al pobre y oprimido, y siguiendo lo que dice Isaías, Jesús “no quebrará la caña cascada, no apagará el pábilo vacilante” o “abrirá los ojos de los ciegos, sacará a los cautivos de la prisión y de la mazmorra a los que habitan en tinieblas”. Jesús quiere construir más que destruir.

Animado por el Espíritu y siguiendo al profeta Isaías “promoverá el derecho”. Pero no un derecho que defienda el rico y oprima al pobre, sino un derecho al servicio de todos, pero especialmente al servicio de los más necesitados. Jesús se siente “llamado con justicia” para defender a los que la justicia ignoraba. Recordemos el relato de la viuda a quien un juez injusto no hacía justicia. Al final se lo hace pues nos quiere que la viuda se tome la justicia por su mano.

Recordemos nuestro bautismo. En él recibimos el Espíritu de Jesús que nos invita y anima a seguir sus pasos, a veces duros y difíciles. Ese mismo Espíritu nos invita a “pasar haciendo el bien, a curar a los oprimidos por el diablo”. También hoy hay gente a la que podemos hacer el bien y curar. El diablo no estará en enfermedades, como en tiempos de Jesús, pero puede estar en personas que oprimen a otros desde el punto de vista social, económico, religioso. Tomemos la decisión de vivir nuestro bautismo sabiéndonos animados por el Espíritu de Jesús que nos urge a actuar como El en nuestra sociedad actual.


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Lecturas de la misa – Domingo 8 Enero 2012 – Bautismo del Señor

EL BAUTISMO DEL SEÑOR

PRIMERA LECTURA

Mirad a mi siervo, a quien prefiero

Lectura del libro de Isaías 42, 1-4. 6-7

Así dice el Señor:

«Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero.

Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las naciones.

No gritará, no clamará, no voceará por las calles.

La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará.

Promoverá fielmente el derecho, no vacilará ni se quebrará, hasta implantar el derecho en la tierra, y sus leyes que esperan las islas.

Yo, el Señor, te he llamado con justicia, te he cogido de la mano, te he formado, y te te hecho alianza de un pueblo, luz de las naciones.

Para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión, y de la mazmorra a los que habitan las tinieblas.»

Palabra de Dios


Salmo responsorial 
Sal 28, la y 2.3ac-4. 3b y 9b-10 llb)

R. El Señor bendice a su pueblo con la paz.

Hijos de Dios, aclamad al Señor, aclamad la gloria del nombre del Señor, postraos ante el Señor en el atrio sagrado. R

La voz del Señor sobre las aguas, el Señor sobre las aguas torrenciales. La voz del Señor es potente, la voz del Señor es magnífica. R.

El Dios de la gloria ha tronado. En su templo un grito unánime: «¡Gloria!» El Señor se sienta por encima del aguacero, el Señor se sienta como rey eterno. R


SEGUNDA LECTURA

Ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 10,34-38

En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:

– «Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea. Envió su palabra a los israelitas, anunciando la paz que traería Jesucristo, el Señor de todos.

Conocéis lo que sucedió en el país de los judíos, cuando Juan predicaba el bautismo, aunque la cosa empezó en Galilea. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.»

Palabra de Dios


Aleluya  Mc 9, 7

Se abrió el cielo, y se oyó la voz del Padre: «Este es mi Hijo amado; escuchadlo.»

EVANGELIO

Tú eres mí Hijo amado, mi predilecto

Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 7-11

En aquel tiempo, proclamaba Juan: – «Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias.

Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.»

Por entonces llegó Jesús desde Nazaret de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jordán.

Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu bajar hacia él como una paloma. Se oyó una voz del cielo:

– «Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto.»

Palabra de Dios


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Homilia «Reyes Magos» 6 enero 2012

Dentro de la situación que estamos viviendo, esta fiesta dela ReyesMagossigue siendo una fiesta de alegría e ilusión, al menos para muchas personas entre las que, creo, nos podemos incluir. Alegría e ilusión que forman parte del ambiente de este tiempo de Navidad y que ¡ojalá! nunca desaparezca.

En una sociedad como la nuestra, cada vez más secularizada, y donde el dios consumo parece haber desterrado al Dios hecho niño en Belén, no viene mal celebrar un día en el que la gratuidad de un regalo sencillo y hecho con cariño puede contribuir a recordarnos el gran regalo de Dios al hombre: el nacimiento de su Hijo, la alegría que nace en los pastores al ir a verlo y la ilusión de unos magos que abandonan su comodidad para ir a buscar la estrella que tiene luz propia y que alumbra a todo hombre de buena voluntad.  

Estos Magos de Oriente:

  1. dejan su tierra, su casa, su comodidad para ir a buscar algo que les atrae, que les llena de curiosidad y que comprenden que es grande a los ojos de los hombres.
  2. recorren un camino con esperanza de encontrar eso que buscan y preguntándose en su corazón por el significado de esa estrella tan especial.
  3. preguntan porque aunque la estrella les orienta no lo hace con demasiada precisión, y
  4. al llegar ofrecen al Niño lo que llevan: oro e incienso como signo de grandeza y mirra como signo de humildad.

Este proceso de los Magos puede ser muy bien nuestro proceso para vivir la fe con alegría e ilusión. La fe nos invita a salir de nuestras comodidades, de nuestras ideas fijas para buscar al Dios de Jesús, porque es un Dios que nos atrae con amor, que nos abre sus brazos para acogernos y que nos invita a confiar en El.

La fe nos lleva a recorrer un camino de esperanza haciéndonos, tal vez, muchas preguntas sobre este Dios que se ha hecho uno de nosotros y que nos ha enseñado que El se preocupa por todos, especialmente, por los más sencillos. Preguntas que El mismo suscita y que espera una respuesta por parte nuestra.

La fe nos hace preguntarnos muchas cosas, pero también nos ofrece respuestas a los grandes temas de nuestra vida: el misterio de la vida, del dolor, de la libertad, del trabajo por el bien de todos. La fe en Dios nos guía y orienta en los momentos que creemos estar desorientados.

Y la fe nos lleva a ofrecer a Dios y a compartir con los demás lo que somos y lo que tenemos, sabiendo que estamos en sus manos y que nos cuida con amor de Padre.

Esta fiesta de los Reyes Magos no es solo la fiesta donde nosotros ofrecemos algo al Niño Dios, sino donde El se nos ofrece como Salvación para que nosotros la llevemos a los demás. Vivámosla siempre con alegría e ilusión.


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Lecturas de la misa – 6 Enero 2012 – Epifanía del Señor

LA EPIFANIA DEL SEÑOR

PRIMERA LECTURA

La gloria del Señor amanece sobre ti

Lectura del libro de Isaías 60,1-6

¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti!  Mira: las tinieblas cubren la tierra, y la oscuridad los pueblos, pero sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti; y caminarán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora.

Levanta la vista en torno, mira: todos ésos se han reunido, vienen a ti; tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos.

Entonces lo verás, radiante de alegría; tu corazón se asombrará, se ensanchará, cuando vuelquen sobre ti los tesoros del mar y te traigan las riquezas de los pueblos.

Te inundará una multitud de camellos, de dromedarios de Madián y de Efá.

Vienen todos de Saba, trayendo incienso y oro, y proclamando las alabanzas del Señor.

Palabra de Dios.


Salmo responsorial
Sal 71, 1-2. 7-8. 10-11. 12-13 

R. Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra.

Dios mío, confía tu juicio al rey, tu justicia al hijo de reyes, para Que rija a tu pueblo con justicia, a tus humildes con rectitud. R

Que en sus días florezca la justicia y la Saaz hasta que falte la luna; jue omine de mar a mar, el Gran Río al confín de la tierra. R

Que los reyes de Tarsis y de las islas le paguen tributo. Que los reyes de Saba y de Arabia le ofrezcan sus dones; que se postren ante él todos los reyes, y que todos los pueblos le sirvan. R.

Él librará al pobre que clamaba, al afligido que no tenía protector; él se apiadará del pobre y del indigente, y salvará la vida de los pobres. R


SEGUNDA LECTURA

Ahora ha sido revelado que también los gentiles son coherederos de la promesa

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 3, 2-3a. 5-6

Hermanos:

Habéis oído hablar de la distribución de la gracia de Dios que se me ha dado en favor vuestro.

Ya que se me dio a conocer por revelación el misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, como ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: que también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la promesa en Jesucristo, por el Evangelio.

Palabra de Dios.


Aleluya Mt 2, 2

Hemos visto salir su estrella y venimos a adorar al Señor.

EVANGELIO

Venimos de Oriente a adorar al Rey

Lectura del santo evangelio según san Mateo 2, 1-12

Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes.

Entonces, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando:

«¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo.»

Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó, y todo Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías.

Ellos le contestaron: «En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta: «Y tú, Belén, tierra de Judea, no eres ni mucho menos la última de las ciudades de Judea, pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel»»

Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles:

«Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo.»

Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño.

Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con Maria, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra.

Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por otro camino.

Palabra de Dios-


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Homilia Año Nuevo. Sta. María Madre de Dios. 2012

Aunque ya os lo he deseado, lo repito como una bendición: FELIZ AÑO NUEVO!!!

Hay una palabra que une las tres lecturas, aunque está presente en dos de ellas, pero en la primera la unimos a bendición. Esa palabra es: CORAZÓN.

Dios es el primero que con su gran corazón nos bendice. Su bendición es vida y amor manifestados en su Hijo Jesús. Quien nos ha creado por amor y con amor no puede menos de bendecirnos. Lo que hemos repetido con el salmo “El Señor te bendiga” no es un deseo más. Es el mejor deseo de Dios para cada uno de nosotros. La bendición de Dios va acompañada de su protección, de su luz, favor y deseos de paz.

El favor de Dios no es tanto riquezas y poder como pensaban los israelitas y aún hoy día algunas personas. El favor de Dios es sentir su presencia en la vida y caminar según el mandamiento del amor. El favor de Dios es dejarle entrar en nuestro corazón para que nos acompañe como compañero de vida. El favor de Dios se prolonga en su Hijo Jesús que es la mejor imagen de bendición para todo hombre de buena voluntad.

Nuestro corazón se ve lleno del Espíritu del Hijo de Dios. Nuestro corazón no es el de un esclavo, que se arrodilla, sino el de un hijo que además es heredero y que está en la casa del Padre sabiendo que todo lo que hay en la casa, que todo lo que es del Padre es nuestro. El corazón del hijo tiene que latir al mismo ritmo que el corazón del Padre. El corazón de Jesús siempre latió al ritmo que el Padre le iba marcando y que era el mismo ritmo del Padre: bendecir a todo hombre que con corazón sincero y abierto quiera seguir el camino de  Jesús: amar y amar como El nos amó.

 Jesús bendice a los niños, bendice el pan y el vino, bendice a los que escuchan su Palabra y la llevan a la vida, bendice al buen ladrón, bendice a las mujeres que lloran, bendice la fe de un centurión. Jesús bendice lo que somos capaces de hacer, de dar, de recibir cada día.

En el evangelio María es quien guarda en su corazón todo lo que oye decir de su Hijo. María las guardaba para bendecir a Dios. Las guardaba porque, en primer lugar, eran demasiado novedosas para ella. Y, en segundo lugar, porque a lo largo de su vida y de la vida de su Hijo, tendría que sacar fuerzas para comprender la vida y mensaje de Jesús. Vida y mensaje que también a ella le sorprenderían más de una vez. En esos momentos volvería la mirada a su corazón, un corazón fuerte, para recordar todo lo que se dijo de Jesús cuando nació.

En nuestro corazón guardamos muchas cosas buenas y menos buenas. Seamos hoy portadores de bendición. Bendigamos desde un corazón abierto y semejante al corazón de Dios. Y como María guardemos en él las cosas buenas de la vida que nos darán fuerzas para los momentos duros.

A todos  FELIZ AÑO NUEVO


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Lecturas de la misa – 1 Enero 2012 – Santa María Madre de Dios

Domingo dentro de la Octava de Navidad

OCTAVA DE NAVIDAD

SOLEMNIDAD DE SANTA MARIA, MADRE DE DIOS

PRIMERA LECTURA

Invocarán mi nombre sobre los israelitas, y yo los bendeciré

Lectura del libro de los Números 6, 22-27

El Señor habló a Moisés: – «Di a Aarón y a sus hijos: Ésta es la fórmula con que bendeciréis a los israelitas:

«El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor.

El Señor se fije en ti y te conceda la paz.»

Así invocarán mi nombre sobre los israelitas, y yo los bendeciré.»

Palabra de Dios.


Salmo responsorial
Sal 66, 2-3. 5. 6 y 8 (W.: 2a)

El Señor tenga piedad y nos bendiga.

El Señor tenga piedad nos bendiga, ilumine su rostro sobre nosotros; conozca la tierra tus caminos, todos los pueblos tu salvación. R

Que canten de alegría las naciones, porque riges el mundo con Justicia, .riges los pueblos con rectitud y gobiernas las naciones de la tierra. R

Oh Dios, que te alaben los pueblos,  que todos los pueblos te alaben. ue Dios nos bendija; que le teman hasta los confines del orbe. R


SEGUNDA LECTURA

Envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 4, 4-7

Hermanos:

Cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para que recibiéramos el ser hijos por adopción.

Como sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: «Abba! Padre.» Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.

Palabra de Dios.


Aleluya Hb 1, 1-2

En distintas ocasiones habló Dios antiguamente a nuestros padres por los profetas. Ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo.

EVANGELIO

Encontraron a María y a José, y al niño. A los ocho días, le pusieron por nombre Jesús

Lectura del santo evangelio según san Lucas 2, 16-21

En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo a Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que les habían dicho de aquel niño.

Todos los que lo oían se admiraban de lo que les decían los pastores. Y María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.

Los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por lo que habían visto y oído; todo como les habían dicho.

Al cumplirse los ocho días, tocaba circuncidar al niño, y le pusieron por nombre jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.

Palabra de Dios.


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Homilia Navidad 2011

Hoy se nos revela un misterio. Dios, todo un Dios que se ha ido revelando al pueblo de Israel, se hace hombre. Ese es el misterio que hoy se nos revela y que al mismo tiempo celebramos. Pero como dice la carta a los Hebreos: “Antiguamente, Dios habló de muchas maneras y en distintas ocasiones a nuestros padres. En esta etapa final nos ha hablado por el Hijo”. Podemos decir que HOY, y ese hoy significa siempre y cada día nos habla por su Hijo. Nos es que nos haya hablado por su Hijo como algo pasado, sino nos sigue hablando por medio de El.

El misterio del Dios que se revela es que se ha hecho PALABRA. No palabra a base de conceptos, de doctrinas ininteligibles, de nebulosas, difíciles de entender, no. Se ha hecho palabra concreta, actual, sencilla, liberadora, se ha hecho carne por medio de su Hijo Jesús. Ya no es palabra que se queda en escritos, en libros, es palabra que es vida como la nuestra, que da vida como nosotros podemos darla y que está viva en cada uno de nosotros.

Esa palabra se ha encarnado en la vida de Jesús, en sus hechos y palabras, para que la podamos comprender todos, hasta los más sencillos. Nosotros hemos encerrado en libros esa palabra que es Jesús y la hemos alejado de los hombres, la hemos hecho difícil de entender con nuestros discursos, a veces demasiado alejados de la realidad, demasiado alejados de Jesús y la hemos hecho difícil de entender a los sencillos, que es a quienes se dirigió Jesús. Sencillo es todo aquel abierto a Dios y abierto al hombre.

La palabra, que es Jesús, acampa entre nosotros. Al poner su tienda entre nosotros, al hacerse uno de nosotros, Dios ha querido que desaparezcan las distancias entre El y nosotros. A partir de ese momento Dios habita entre nosotros. Para nada es un Dios lejano, impasible, inmutable, todopoderoso. Es un Dios hecho hombre, que vive como un hombre, que ama lo que el hombre ama, que se duele del mal del hombre, no interviniendo ante ese mal, sino esperando que el hombre en diálogo con la palabra, con el evangelio, con Jesús, comprenda que el mal que hace se lo está haciendo a sí mismo.

Para conocer a esa palabra, que es Jesús, hay que leerla. Pero leerla no es solo echar una mirada y decir: ¡qué bonito! ó ¡qué duro!, no. Leerla es sintonizar con ella, es dejarse empapar del mensaje y llevarlo a la vida, es guardarla en el corazón, a ejemplo de la virgen María. Guardarla como algo que valoramos, que la tenemos ahí porque es algo importante para nosotros. Leerla para vivirla y para entregarla.

Y quien nos revela a ese Dios que habló antiguamente es Jesús, hecho palabra de Dios. Sólo Jesús nos ha contado cómo es Dios. El es el Hijo que con su palabra, nos lo ha dado a conocer. Para conocer a Dios vayamos a Jesús, vayamos a su palabra y a sus palabras y por qué no, dejemos a un lado nuestros discursos vanos o grandilocuentes sobre Dios. El Dios hecho palabra, en Jesús, se convierte en palabra, que dialoga con nosotros, que nos interpela y, sobre todo, que nos revela cómo y quién es Dios.

FELIZ NAVIDAD

 

 


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Homilia Nochebuena 2011.

Ante todo:  FELIZ NAVIDAD…

Yo diría que en el mundo en que vivimos la gente busca “una salida a todo esto”. A lo mejor busca “un por qué” a lo que está sucediendo, es decir, busca LUZ, o al menos una luz que guíe, oriente, ilumine.  No sabemos adónde va a llegar todo esto.

Hoy, en esta noche, se nos ofrece una LUZ que si no va a solucionar los problemas del día a día, SI, creo, puede orientar, guiar, iluminar nuestros pasos, o lo que es lo mismo nuestra vida.

Al igual que el pueblo vio una luz grande, una luz les brilló, según Isaías, a nosotros también hoy, también esta noche una luz nos brilla

                                       Esta noche podemos ver una gran luz.

   No es una luz que deslumbra, sino que alumbra a todo hombre de corazón sincero.

 No es una luz que hace daño, sino una luz suave que orienta la vida.

    No es una luz que apaga todas las demás, es una luz que mantiene a todas las demás, sobre todo a las que dudan o vacilan.

 No es una luz que irrumpe de pronto y luego desaparece, sino que es una luz que está ahí y para siempre alumbrando a toda persona.

    No es una luz que se esconde, sino una luz que da la cara para señalar al que hace daño a los demás, o se aprovecha de los demás… Esa luz es Jesús, el Hijo de Dios, que por ser LUZ, es paz, alegría, en definitiva VIDA.

Los pastores se dejan inundar por esa luz que viene de arriba, del cielo. Se ven envueltos de claridad, se ven envueltos de la luz de Dios Para ellos esa luz cambió sus vidas porque después de escuchar  y de ir a Belén transmiten a los demás esa luz que han recibido y que les envolvió. Los pastores de estar tranquilos, se dejan llenar de luz, de vida, de Dios y se convierten en testigos de la luz, de la vida, de Dios.

La luz que esta noche nos envuelve a nosotros, la luz que esta noche brilla para nosotros es Jesús.  Que, repito, si no va a solucionar nuestros problemas, SI nos va a iluminar y orientar nuestras vidas.

Este Jesús cuyo nacimiento celebramos esta noche es luz que alumbra a todo hombre de corazón sincero. Es luz que orienta la vida. Es luz que sostiene a los que vacilan. Es luz suave que cura heridas. En definitiva es la verdadera LUZ del mundo y para el mundo.

Este Jesús nos anima e invita a llevar ya desde ahora una vida según el evangelio, que es sobre todo una vida iluminada por el mismo Jesús y dedicada al servicio de los demás. 

A todos de nuevo FELIZ NAVIDAD.


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Lecturas de la misa – domingo 25 Diciembre – Natividad del Señor

NATIVIDAD DEL SEÑOR

PRIMERA LECTURA
Verán los confines de la tierra la victoria de nuestro Dios

Lectura del libro de Isaías 52,7-10
¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la Buena Nueva, que pregona la victoria, que dice a Sión: «Tu Dios es rey»! Escucha: tus vigías gritan, cantan a coro, porque ven cara a cara al Señor, que vuelve a Sión.

Romped a cantar a coro, ruinas de Jerusalén, que el Señor consuela a su pueblo, rescata a Jerusalén; el Señor desnuda su santo brazo a la vista de todas las naciones, y verán los confines de la tierra la victoria de nuestro Dios.

Palabra de Dios.


Salmo responsorial
Sal 9 7, 1. 2-3ab. 3cd~4. 5-6 (W.: 3c)

Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.

Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas: su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. R.

El Señor da a conocer su victoria, revela a las naciones su justicia: se acordó de su misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel. R.

Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Aclama al Señor, tierra entera; gritad, vitoread, tocad. R.

Tañed la cítara para el Señor, suenen los instrumentos: con clarines y al son de trompetas, aclamad al Rey y Señor. R.


SEGUNDA LECTURA
Dios nos ha hablado por el Hijo

Lectura de la carta a los Hebreos 19 1-6
En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a nuestros padres por los profetas.
Ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha ido realizando las edades del mundo.
Él es reflejo de su gloria, impronta de su ser.
Él sostiene el universo con su palabra poderosa.
Y, habiendo realizado la purificación de los pecados, está sentado a la derecha de su majestad en las alturas; tanto más encumbrado sobre los ángeles, cuanto más sublime es el nombre que ha heredado.
Pues, ¿a qué ángel dijo jamás:
«Hijo mío eres tú, hoy te he engendrado», o: «Yo seré para él un padre, y él será para mí un hijo»? Y en otro pasaje, al introducir en el mundo al primogénito, dice: «Adórenlo todos los ángeles de Dios.»

Palabra de Dios


Aleluya
Nos ha amanecido un día sagrado; venid, naciones, adorad al Señor, porque hoy una gran luz ha bajado a la tierra.

EVANGELIO
La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros

Lectura del santo evangelio según san Juan 1,1-18

En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios.
Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho.
En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió.
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz.
La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron.
Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre.
Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.
Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y grita diciendo: – «Este es de quien dije: «El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo.»»
Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la Ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.

Palabra de Dios.