Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

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Homilía en la misa del primer aniversario del paso al Padre de Santi Cremades: ¡alienta nuestra fe y no dejes de sonreirnos!

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Me gusta repetir que lo más importante en esta vida son las PERSONAS. Un día alguien aparece en nuestra vida, nuestras miradas se funden, surge la conversación, nos contamos nuestra historia e incluso nos sentimos parte de un mismo proyecto, de algo más grande que nos desborda y nos abraza. Vidas que se entrecruzan. Y entonces todo es más luminoso. Todo tiene más sentido, porque eso más grande, ese más grande es nuestro DIOS y su sueño, su proyecto para que tengamos vida y seamos felices.

Todos los que estamos aquí hoy, queremos dar gracias porque en nuestra vida de manera más o menos intensa se cruzó SANTI.  Ahora hace un año, vivimos una de esas experiencias que marcan un antes y un después. En un abrir y cerrar de ojos, Santi se nos fue. Nunca he experimentado un dolor tan hondo ni tan siquiera al perder a alguien de mi familia. Eso significa que quien te deja ha calado en tu corazón.  Su marcha fue para nosotros un MISTERIO difícil de digerir. La fe rocosa, de vosotros, su familia fue para todos, un bálsamo y un testimonio maravilloso para poder atravesar las sombras de esos días de julio.

El tiempo ha pasado rápido. Y nos volvemos a encontrar en familia, con Jesús en el centro, para dar gracias a Dios porque SANTI ha sido y es un regalo para cada uno de nosotros.   Cabe que aún hoy nos preguntemos: ¿por qué, Señor? Escribía el primo Fernando palabras de su madre de hace un año que  guarda en el corazón: “las cosas nos pasan por algo”. ¡Y tanto! pensamos que somos dueños de nuestra vida, que forjamos nuestro destino, que todo lo controlamos.  A veces vivimos para nosotros mismos o hacemos montañas de cosas pequeñas, o enturbiamos nuestras relaciones por cosas nimias.  Haber vivido junto a SANTI, haber compartido su PASCUA hace ahora un año, es una verdadera REVELACIÓN que nos ayuda a abrir los ojos. Esto es la fe: pasar de la oscuridad a la luz. Abandonar nuestra ceguera. Y a esto nos ayuda SANTI. Como hemos escuchado en la carta a los Romanos, su vida ha sido una ofrenda a Dios:  una vida plena de sonrisas, de pasión, de futbol, de amigos, de música, de búsqueda de tu rostro.   Al cerrarse su corta biografía, al leerla de un solo golpe de vista, al interpretarla con las notas a pie de página,  de sus padres, de sus hermanos y de sus amigos, hemos descubierto el secreto de vivir: sentirse en la manos del Padre, dejándose moldear por el Alfarero, confiando en quien nos ama, sabiendo que estamos en sus manos,  y que mientras nos cruzamos en la vida con unos y con otros nos toca SONREIR, AMAR Y SERVIR, como si hoy fuera el último día.   Y mientras tanto, mientras que tenemos el corazón puesto en Dios, bracear hasta la orilla como si todo dependiese de nosotros, gastar nuestras energías haciendo que nuestro paso por el mundo sea transformador de la realidad y de la vida de las personas.

Santi, seguro que por gracia de Dios, porque El quiso servirse de este hijo suyo para hablarnos, despertarnos y fortalecernos, le fue revelado el secreto del Reino que está reservado a los sencillos y pequeños.  Y desde entonces,  su vida estuvo plantada como árbol frondoso a las orillas del torrente del Amor de Dios. Por eso, su vida, tan corta a nuestros ojos, llegó en el verano pasado a su sazón. Tuvimos cosecha anticipada.  Su fruto abundante, colmado, generoso, capaz de cambiar y transformar la vida de mucha gente.

¿Qué es lo que Jesús nos pide?  Algo que Santi comprendió y acogió en su vida: VENID A MI. No despeguéis vuestra vida de la mía. Haced de mi SENDA la vuestra. Configurad vuestra existencia con la mía. Encarnad en vuestra historia mis PALABRA y mis HECHOS.  Permaneced unidos a mí. Hoy estamos celebrando el aniversario de alguien con una vida cumplida, llena. SANTI caminó hacia Jesús, se hizo compañero suyo, fundió su vida con la suya y por eso su paso entre nosotros fue resplandeciente, por eso su sonrisa era como un regalo de Dios.

¿Qué nos ha prometido Jesús?  Yo os aliviaré vuestro cansancio. En mi encontraréis todo lo que buscáis y deseáis; su agua colma la sed más profunda que todos llevamos dentro.  Santi encontró el descanso prometido por Jesús.  Y cada uno de nosotros somos alentados cada día por nuestro amigo, a pegarnos a Jesús, a vivir con él,  a descansar en él. Cada noche cuando me acuesto y cada día cuando me levanto, desde la repisa de mi cuarto, una fotografía de Santi me lo recuerda. Como diríais tantos de vosotros,  a pesar de que soy un desastre, Santi me ayuda a ser mejor y me une fuertemente a quienes gracias a él hemos vislumbrado el secreto de la vida que Jesús ha venido a contarnos y que Santi disfruta ya junto al Padre del cielo.  No dejes de cuidarnos, amigo. Te necesitamos. Alienta nuestra fe y no dejes de sonreírnos.

Santi Cremades 3

Autor: Rafael Iglesias

Rafael Iglesias, sm Párroco de Santa María del Pilar Marianistas - Madrid c/Reyes Magos, 3 28009 - MADRID

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