Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


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Lecturas de la misa – Domingo 17 de Julio 2011 – Dom. 16º T.O.

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Sabiduría 12, 13.16-19
    «Al pecador le das tiempo para que se arrepienta»No hay más Dios que tú, Señor, que cuidas de todas las cosas. No hay nadie a quien tengas que rendirle cuentas de la justicia de tus sentencias. Tu poder es el fundamento de tu justicia, y por ser el Señor de todos, eres misericordioso con todos.
    Tú muestras tu fuerza a los que dudan de tu poder soberano y castigas a quienes, conociéndolo, te desafían. Siendo tú el dueño de la fuerza, juzgas con misericordia y nos gobiernas con delicadeza, porque tienes el poder y lo usas cuando quieres.
    Con todo esto has enseñado a tu pueblo que el justo debe ser humano, y has llenado a tus hijos de una dulce esperanza, ya que al pecador le das tiempo para que se arrepienta.
  • Salmo Responsorial: 85
    «Tú, Señor, eres bueno y clemente.»Puesto que eres, Señor, bueno y clemente, y todo amor con quien tu nombre invoca, escucha mi oración y a mi súplica da respuesta pronta.
    R. Tú, Señor, eres bueno y clemente.

    Señor, todos los pueblos vendrán para adorarte y darte gloria, pues sólo tú eres Dios, y tus obras, Señor, son portentosas.
    R. Tú, Señor, eres bueno y clemente.

    Dios entrañablemente compasivo, todo amor y lealtad, lento a la cólera, ten compasión de mí, pues clamo a ti, Señor, a toda hora.
    R. Tú, Señor, eres bueno y clemente.

  • Segunda Lectura: Romanos 8, 26-27
    «El espíritu intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras»Hermanos: El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que conoce profundamente los corazones, sabe lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu ruega conforme a la voluntad de Dios, por los que le pertenecen.
  • Evangelio: Mateo 13, 24-43
    «Déjenlos crecer juntos hasta la cosecha»En aquel tiempo, Jesús propuso esta parábola a la gente:
    «El Reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras los trabajadores dormían, llego un enemigo del dueño, sembró cizaña entre el trigo y se marchó. Cuando crecieron las plantas y se empezaba a formar la espiga, apareció también la cizaña. Entonces fueron los trabajadores a decirle al amo:
    “Señor, ¿qué no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, salió esta cizaña?”
    El amo les respondió:
    “De seguro lo hizo un enemigo mío”.
    Ellos le dijeron:
    “¿Quieres que vayamos a arrancarla?”
    Pero él les respondió:
    “No. No sea que al arrancar la cizaña, arranquen también el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta el tiempo de la cosecha, y cuando llegue la cosecha, diré a los segadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en gavillas para quemarla; y luego almacenen el trigo en mi granero”».
    Luego les propuso esta otra parábola:
    «El Reino de los cielos es semejante a la semilla de mostaza que uno siembra en un huerto. Ciertamente es la más pequeña de todas las semillas, pero cuando crece, llega a ser más grande que las hortalizas y se convierte en un arbusto, de manera que los pájaros vienen y hacen su nido en las ramas».
    Les dijo también otra parábola:
    «El Reino de los cielos se parece a un poco de levadura que tomó una mujer y la mezcló con tres medidas de harina, y toda la masa acabó por fermentar».
    Jesús decía a la muchedumbre todas estas cosas con parábolas, y sin parábolas nada les decía, para que se cumpliera lo que dijo el profeta: “Abriré mi boca y les hablaré con parábolas; anunciaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo”.
    Luego despidió a la gente y se fue a su casa. Entonces se le acercaron sus discípulos y le dijeron:
    «Explícanos la parábola de la cizaña sembrada en el campo».
    Jesús les contestó:
    « El sembrador de la buena semilla es el Hijo del hombre, el campo es el mundo, la buena semilla son los ciudadanos del Reino, la cizaña son los partidarios del maligno, el enemigo que la siembra es el diablo, el tiempo de la cosecha es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.
    Y así como recogen la cizaña y la queman en el fuego, así sucederá al fin del mundo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles para que arranquen de su Reino a todos los que inducen a otros al pecado y a todos los malvados, y los arrojen en el horno encendido. Allí será el llanto y la desesperación.
    Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga».


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Homilía domingo 15º t.o ciclo A. Domingo 10 de julio 2011

Vivimos en un mundo que espera algo mejor, que algunas cosas cambien para que las personas podamos vivir con dignidad. Cada época ha tenido sus pequeños o grandes momentos de cambio, de convulsiones e incluso de revoluciones. Podemos decir que cada época ha deseado renacer o recrearse, es decir volver a nacer o volver a crearse, por no encontrarse a gusto con lo que vive. El hombre es por una parte culpable de que las cosas sean como son y sigan como están y por otra parte el hombre desea cambios que ayuden al mundo a progresar.

Las lecturas de hoy van en la línea de renacer, de recrearse. Tomando la carta de san Pablo a los romanos, leemos: “la creación…está aguardando la plena manifestación,  ella fue sometida a la frustración, no por su voluntad, sino por uno”, (por el hombre) y la creación espera verse liberada de la esclavitud.

San Pablo no puede ser más claro. A lo largo de la historia han surgido personas, grupos o movimientos, incluso hoy día, que han trabajado y deseado que la creación sea liberada de esa esclavitud. En unos casos ese deseo y trabajo ha surtido efecto y la creación, el hombre, ha conseguido logros que han mejorado la vida. En otros esos deseos y trabajos no han conseguido lo que se buscaba o han sido vencidos por quienes se oponían a esas mejoras.

Esos deseos de liberar la creación, de liberar al hombre de la esclavitud son la semilla que el sembrador, Dios, pone en el corazón de todo hombre de buena voluntad que anhela, busca y en algunos casos consigue, que la semilla de los frutos deseados y haga de este mundo un lugar más humano, más fraterno, más justo y libre.

Pero al igual que sucede con la semilla en la parábola, así sucede en el corazón de cada hombre. No todos recibimos esa semilla, ese deseo, de igual manera. No todos nos mostramos tan entusiastas con algunos cambios que habría que hacer en el mundo para que fuese un poco mejor. Nos resulta más fácil quedarnos como estamos y que las cosas sigan su curso. Tendríamos que abrir nuestros ojos y nuestro corazón a los profetas, a los verdaderos profetas, que nos invitan a salir de nuestra apatía y conformismo para hacer que la creación, que el hombre se vea liberado de esa esclavitud que habla san Pablo.

Hoy hay personas que reciben la semilla dela Palabrade Dios y la dejan morir precisamente por no abrir los ojos y el corazón y trabajar por la llegada del Reino de Dios que nos predicó Jesús. Hay personas que tan solo se conforman con hacer algo, a lo mejor con solo venir a misa pero sin nada más, para así cumplir con Dios pero olvidándose del prójimo. Y hay personas que se dan o que dan parte de su tiempo, el que puedan, por hacer que la creación, que el hombre se vea liberado.

La semilla que el sembrador siembra en nosotros recibe su abono, su lluvia y nieve para que no muera, para que no desaparezca comida por los pájaros o pisoteada por la gente. Esa lluvia, esa nieve es la ayuda que recibimos de Dios y que se manifiesta a través de los demás, de la oración, del trabajo a favor de otros y que hace que la creación, que el hombre llegue a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Hagamos que la lluvia empape la semilla y que de el ciento por ciento de fruto. Dejemos que la semilla sembrada por Dios en nuestro corazón, sea empapada por la lluvia dela Palabrade su Hijo y que el fruto sea la salvación, la redención y la liberación de nuestro cuerpo, es decir de todo hombre.


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Lecturas de la misa – Domingo 10 de Julio 2011 – Dom. 15º T.O.

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Isaías 55, 10-11
    «La Lluvia hará germinar la tierra»Esto dice el Señor:
    «Como bajan del cielo la lluvia y la nieve y no vuelven allá, sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, a fin de que dé semilla para sembrar y pan para comer, así será la palabra que sale de mi boca: no volverá a mí sin resultado, sino que hará mi voluntad y cumplirá su misión».
  • Salmo Responsorial: 64
    «Señor, danos siempre de tu agua.»Señor, tú cuidas de la tierra, la riegas y la colmas de riquezas. Las nubes del Señor van por los campos, rebosantes de agua, como acequias.
    R. Señor, danos siempre de tu agua.

    Tú preparas la tierra para el trigo: riega los surcos, aplanas los terrenos, reblandeces el suelo con la lluvia, bendices los renuevos.
    R. Señor, danos siempre de tu agua.

    Tú coronas el año con tus bienes, tus senderos derraman abundancia, están verdes los pastos del desierto, las colinas con flores adornadas.
    R. Señor, danos siempre de tu agua.

    Los prados se visten de rebaños, de trigales los valles se engalanan. Todo aclama al Señor. Todo le canta.
    R. Señor, danos siempre de tu agua.

  • Segunda Lectura: Romanos 8, 18-23
    «Toda la creación espera la revelación de la gloria de los hijos de Dios»Hermanos: Considero que los sufrimientos de esta vida no se pueden comparar con la gloria que un día se manifestará en nosotros; porque toda la creación espera, con seguridad e impaciencia, la revelación de esa gloria de los hijos de Dios.
    La creación está ahora sometida al desorden, no por su querer, sino por la voluntad de aquel que la sometió. Pero dándole al mismo tiempo esta esperanza: que también ella misma va a ser liberada de la esclavitud de la corrupción, para compartir la gloriosa libertad de los hijos de Dios.
    Sabemos, en efecto, que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto; y no sólo ella, sino también nosotros, los que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, anhelando que se realice a plenitud nuestra condición de hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.
  • Evangelio: Mateo 13, 1-23
    «Salió el sembrador a sembrar»Un día salió Jesús de la casa donde se hospedaba y se sentó a la orilla del lago. Se reunió en torno suyo tanta gente, que tuvo que subirse a una barca, donde se sentó, mientras la gente permanecía en la orilla. Entonces Jesús les habló de muchas cosas en parábolas y les dijo:
    «Una vez salió un sembrador a sembrar, y al ir arrojando la semilla, unos granos cayeron al borde del camino; vinieron los pájaros y se los comieron. Otros granos cayeron en terreno pedregoso, que tenía poca tierra; allí germinaron pronto, porque la tierra no era gruesa; pero cuando salió el sol, los brotes se marchitaron, y como no tenían raíces, se secaron. Otros cayeron entre espinos, y cuando los espinos crecieron, sofocaron las plantitas. Otros granos cayeron en tierra buena y dieron fruto: unos, ciento por uno; otros, sesenta; y otros, treinta. El que tenga oídos, que oiga».
    Los discípulos se le acercaron y le preguntaron:
    «¿Por qué les hablas por medio de parábolas?»
    Jesús les respondió:
    «A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los cielos, pero a ellos no. Al que tiene, se le dará más y nadará en la abundancia; pero al que tiene poco, aún eso poco se le quitará. Por eso les hablo por medio de parábolas, porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden. En ellos se cumple aquella profecía de Isaías que dice: “Oirán una y otra vez y no entenderán; mirarán y volverán a mirar, pero no verán; porque este pueblo ha endurecido su corazón, ha cerrado sus ojos y tapado sus oídos, con el fin de no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni comprender con el corazón. Porque no quieren convertirse ni que yo los salve”.
    Pero, dichosos ustedes, porque sus ojos ven y sus oídos oyen. Yo les aseguro que muchos profetas y muchos justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron.
    Escuchen, pues, ustedes lo que significa la parábola del sembrador.
    A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón. Esto es lo que significan los granos que cayeron al borde del camino.
    Lo sembrado sobre terreno pedregoso significa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra, sucumbe.
    Lo sembrado entre espinos representa a aquél que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas la sofocan y queda sin fruto. En cambio, lo sembrado en tierra buena representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto: unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta».


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Homilía domingo 14º tiempo ordinario. Domingo 3 de julio

Siempre recordaré esta frase de un buen profesor de teología moral y que dice así: “los que tienen poder o se sienten con poder no se acercarán a confesarse”. Esos que tienen poder o se sienten con poder podemos identificarlos con los “sabios y entendidos” que dice Jesús en el evangelio. Para esos Dios no puede revelarles nada porque, creen, que ya lo saben todo. Y no tienen que confesarse de nada porque lo hacen todo bien.

Esos sabios y entendidos los hay en todas partes y cada día lo constatamos más. Actúan en beneficio propio y suelen tener miedo a enfrentarse con la verdad. De ahí que se refugien en sus castillos, que tengan muchos guardaespaldas, que solo hablen entre ellos porque así no tienen que rendir cuentas a nadie, solo se aman a ellos mismos y sobre todo porque se creen por encima del bien y del mal. Esos sabios y entendidos los hay en todas las clases sociales y en todos los ámbitos de la sociedad.

Si se atreven a actuar así ante los hombres, con mayor razón lo hacen, o pretenden hacerlo, ante Dios. Por ejemplo, no se confiesan porque Dios no tiene nada que perdonarles. Se mantienen en su orgullo de saber todo y de controlar todo lo que cae en sus manos. Pero la mayor parte de las veces ellos mismos se convierten en esclavos de ese poder, de su supuesta sabiduría y entendimiento.

Jesús dice “has escondido estas cosas a los sabios y entendidos”. Este esconder de Dios no significa cerrar el acceso a estas cosas, como si quisiera mantenerse oculto, sino que están escondidas para que el hombre las busque y hallándolas las viva. Dios invita al  hombre a buscar el bien de todos y no solo el de unos pocos. Invita a esos “sabios y entendidos” a no quedarse encerrados en sí mismos y en su poder. Les invita a salir de ese castillo en el que se han refugiado y a sentirse necesitados de buscar, de encontrarse con los demás, de encontrarle a El, en definitiva de vivir.

La acción de gracias de Jesús va para este Padre que sabe revelarse a los sencillos. Y además añade, “así te ha parecido mejor”. Mejor que tener poder o sentirse con poder es abrirse a este Dios que se revela como Padre. Mejor que ser sabio y entendido, es decir,  mejor que sentirse pagado de uno mismo es sentirse objeto del amor del Padre. Este Padre que nos ha sido revelado por el Hijo como amor, perdón, libertad, paz, justicia.

Para conocer al Padre hay que ir al Hijo. Es una verdad dicha por el mismo Jesús y que nos cuesta aceptar. Los sabios y entendidos se fabrican un dios y una religión a su medida porque así lo controlan mejor y nada nuevo se les puede revelar. Los sencillos se dejan llevar por el Espíritu de Jesús para ir al Padre. Los sencillos recuerdan que Jesús en el evangelio, sobre todo san Juan, “no cesa de recordarnos que hay que volverse hacia el Padre más que hacia él”(pág 131). (Adolphe Gesché. La paradoja del cristianismo. Sígueme). Los sencillos no necesitan buscar a Dios porque El se les revela. Se les revela en la vida, en todo hombre, en la libertad, en la oración. 

Jesús estuvo siempre vuelto hacia el Padre y su voluntad. De ahí que el querer de Dios Padre y el querer de Jesús se identifiquen. Estemos también nosotros siempre vueltos hacia el Padre y su voluntad. Entonces seremos sencillos portadores de la revelación de Dios manifestada en su Hijo Jesús. Revelación que es salvación y liberación de todo hombre, de todo el hombre y para todo hombre.


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Resumen de actividades de la Bolsa de Trabajo durante el Curso 2010 – 2011.

Resumen de actividades de la Bolsa de Trabajo durante el Curso 2010 – 2011.

 

Desde Septiembre del año pasado hasta junio del presente año, se han producido algunos acontecimientos que han facilitado la labor de los voluntarios, que atienden a las personas que acuden a esta Parroquia en demanda de ayuda para obtener un empleo; lo que ha redundado en una mejor atención personal y control de los trabajos facilitados.

Se ha de destacar en primer lugar que desde el mes de octubre de 2010, gracias al apoyo recibido dela Parroquia, el despacho dela Bolsade Trabajo ha podido ampliar su horario a los lunes y miércoles de 17 a 1930 en el local de la biblioteca, dotado de teléfono y ordenador con conexión a Internet.

Otro acontecimiento importante es la incorporación de un nuevo miembro al equipo de voluntarios que, bajo la coordinación dela Hermana PatriciaBaroja, atiende el despacho dela Bolsade Trabajo, que ahora cuenta con tres personas que cubren regularmente los días y horas mencionadas y otra mas que refuerza el trabajo de las demás, cuando sus ocupaciones personales lo permiten.

La experiencia adquirida durante el tiempo de funcionamiento del Despacho, tanto en el curso anterior como en el presente, ha permitido mejorar sensiblemente los procedimientos de acogida y registro de las personas que acuden ala Bolsade Trabajo, lo que se traduce principalmente en una tención mas detenida y personalizada, así como en un conocimiento mas profundo de cada caso.

El procedimiento de acogida y registro se desarrolla actualmente de la forma siguiente:

a)     A todos los que acuden por primera vez ala Bolsade Trabajo se les recomienda que mientras no sean contratados acudan, al menos una vez por semana al despacho, con objeto de poder comprobar su interés para ser colocado y para completar su ficha con una entrevista mas detallada, lo que permite conocer mas a fondo las circunstancias personales de cada solicitante, evaluar su experiencia y contrastar sus declaraciones con los informes obtenidos de sus anteriores empleadores.

 

b)     Este procedimiento permite determinar un orden de prioridades al facilitar a los posibles empleadores contactos de las personas mas adecuadas para ocupar el puesto de trabajo ofertado.

Para facilitar el proceso de selección y gracias a la aportación generosa de un experto en informática, se podrá disponer en breve de una base de datos que permita la búsqueda selectiva de candidatos a un puesto de trabajo.

 

A lo largo del Curso se aprecia un aumento progresivo de las personas que acuden por primera vez a solicitar ayuda para obtener un empleo, que de septiembre a junio fueron 324; solamente en el pasado mes de mayo hubo 50 nuevas solicitudes.

 

Entre los que acuden por primera vez y las que vuelven cada semana, se atienden un promedio de 15 personas cada día de despacho dela Bolsade Trabajo, siendo los miércoles cuando se produce una mayor afluencia.

 

Las ofertas de empleo recibidas no llegan a cubrir el 25 % de las solicitudes.

 

Aunque predominan las personas procedentes de países sudamericanos, principalmente de Bolivia y Honduras, se observa un incremento considerable de ciudadanos de los países del este de Europa, en su mayoría de Rumanía.

 

Es evidente el predominio de personas comprendidas entre los 20 y 40 años. La mayoría de ellas sin cargas familiares. La tendencia de edades, dentro de este grupo, se decanta entre los 20 y los 30 años.

 

Respecto a las zonas de residencia, está aumentando de forma significativa el número de personas procedentes de las poblaciones de la periferia de Madrid, como Móstoles, Fuenlabrada, Majadahonda, El Escorial, etc.

 

Por tiempo de residencia de los extranjeros en España, el promedio puede establecerse entre 3 y 5 años, aunque están aumentando las personas que llevan pocos meses e incluso semanas en nuestro País.

 

En cuanto a nivel de formación, hay una gran mayoría que solo tiene estudios primarios (sobre todo los procedentes de América latina), observándose un mayor nivel en los procedentes de Rumanía, donde incluso hay algún universitario. No obstante, entre los que llevan mas tiempo en España se aprecia que varios han realizado cursos de formación profesional (principalmente de Auxiliar de Geriatría); esta última circunstancia permite valorar el grado de interés e integración del solicitante de empleo.

 

Madrid, junio de 2011


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Lecturas de la Misa – Domingo 3 de Julio 2011 – Dom. 14º T.O.

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Zacarías 9, 9-10
    «Tu rey viene humilde a ti»Esto dice el Señor:
    «Alégrate sobremanera, hija de Sión; da gritos de júbilo, hija de Jerusalén; mira a tu rey que viene a ti, justo y victorioso, humilde y montado en un burrito.
    El hará desaparecer de la tierra de Efraín los carros de guerra y de Jerusalén, los caballos de combate. Romperá el arco del guerrero y anunciará la paz a las naciones. Su poder se extenderá de mar a mar y desde el gran río hasta los últimos rincones de la tierra».
  • Salmo Responsorial: 144
    «Acuérdate, Señor, de tu misericordia.»Dios y rey mío, yo te alabaré, bendeciré tu nombre siempre y para siempre. Un día tras otro bendeciré tu nombre y no cesará mi boca de alabarte.
    R. Acuérdate, Señor, de tu misericordia.

    El Señor es compasivo y misericordioso, lento par enojarse y generoso para perdonar. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende a todas sus criaturas.
    R. Acuérdate, Señor, de tu misericordia.

    El Señor es siempre fiel a sus palabras, y lleno de bondad en sus acciones. Da su apoyo el Señor al que tropieza y al agobiado alivia.
    R. Acuérdate, Señor, de tu misericordia.

    Que alaben, Señor, todas tus obras, y que todos tus fieles te bendigan. Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas.
    R. Acuérdate, Señor, de tu misericordia.

  • Segunda Lectura: Romanos 8, 9.11-13
    «Si con el Espíritu dan muerte a los bajos deseos del cuerpo, vivirán»Hermanos: Ustedes no viven conforme el desorden egoísta del hombre, sino conforme al Espíritu, puesto que el Espíritu de Dios habita verdaderamente en ustedes. Quien no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo. Si el Espíritu del Padre, que resucitó a Jesús de entre los muertos, habita en ustedes, entonces el Padre que resucitó a Jesús de entre los muertos, también les dará vida a sus cuerpos mortales, por obra de su Espíritu, que habita en ustedes.
    Por tanto, hermanos, no estamos sujetos al desorden egoísta del hombre, para hacer de ese desorden nuestra regla de conducta. Pues si ustedes viven de ese modo, ciertamente serán destruidos. Por el contrario, si con la ayuda del Espíritu destruyen sus malas acciones, entonces vivirán.
  • Evangelio: Mateo 11, 25-30
    «Soy manso y humilde de corazón»En aquel tiempo, Jesús exclamó:
    «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla. Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien.
    El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
    Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga y yo los aliviaré. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga ligera».


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Homilía Corpus Christi. Domingo 26 de junio

El domingo pasado hablaba de la relación entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. La relación entre el Padre y el Hijo es muy íntima y está animada por el mismo Espíritu de Dios. Ninguno de nosotros la puede romper y, creo, que cuando no se llega a comprender la relación de amor que existe enla Trinidad, entonces se habla de misterio. Tal vez algo parecido, digo algo parecido, se puede dar entre las personas. Hablamos de misterio de amor entre las personas porque no llegamos a conocer o comprender lo que es verdaderamente el amor: donación, entrega, ayuda, comprensión, cariño…

Jesucristo se ha quedado con nosotros y se hace presente de varias formas en nuestras vidas: “cuando dos ó más se reúnen en mi nombre, Yo estoy en medio de ellos”. “Todo lo que hagáis a uno de mis hermanos más pequeños, a mí me lo hacéis”. Podríamos citar más frases del evangelio. Pero la forma más especial de hacerse presente entre nosotros es con su Cuerpo y Sangre.  Celebrarla Eucaristía, celebrar la solemnidad del Corpus Christi  es celebrar a Jesucristo. Quisiera darle un doble sentido.

Primero: Jesucristo nos deja, nos entrega, nos da como alimento su Cuerpo y su Sangre y nos dice “haced esto en memoria mía”. Al dársenos así se establece entre El y cada uno de nosotros una relación íntima, una relación muy especial. Me atrevería a decir una relación semejante a la que existe entre Jesús y el Padre. Por eso tendríamos que preguntarnos, ¿qué recuerdo nos queda de Jesús? Un simple venir a misa, comulgar y dejar pasar el tiempo hasta venir otra vez a misa y comulgar? O ¿guardamos en nuestro corazón y llevamos a la vida lo que El vivió? Su memoria, lo que ahora celebramos no es para que se quede aquí, sino para vivirlo y entregarlo nosotros a los demás.La Eucaristíaes mucho más que lo que aquí celebramos. Es hacer memoria de Jesús en nuestra vida, en nuestros gestos y palabras.

Segundo: Ese Cuerpo de Cristo lo formamos todos los que creemos en El. Y de igual manera que se da una relación íntima, especial de cada uno de nosotros con Jesús, de la misma manera se da esa relación como cuerpo que todos formamos con El. Lo bueno o lo malo que hagamos a uno de estos pequeños…lo hacemos al cuerpo total. Nos deberían alegrar las alegrías y nos deberían doler los sufrimientos de todos los hombres.La Eucaristía, el Cuerpo de Cristo tiene así una dimensión social y de justicia. A menudo olvidamos esta dimensión porque hemos espiritualizado demasiado este sacramento.La Eucaristía, comulgar el Cuerpo de Cristo no tiene que quedarse en algo personal, tiene que llevarnos a hacer el bien y a curar toda dolencia, como se nos dice de Jesús.

Trabajar por la justicia que libera, instaurar la justicia que Dios quiere y es que todos sus hijos puedan vivir dignamente es hacer memoria de la entrega de Jesús por nosotros, es celebrarla Eucaristíacomo culmen de la vida de Jesús. Vida que libera a todo hombre y a todo el hombre.

 Si Jesús nos deja su Cuerpo no es solo para comulgar, sino para invitarnos a “hacer memoria”, es decir a vivir y trabajar para construir su Reino. Es para hacer nuestras las alegrías y las esperanzas de los hombres, pero también las tristezas y las dudas como nos dice el Concilio Vaticano II. Hacer memoria de Cristo es hacerle presente en la vida de todo hombre que vive y trabaja por construir un mundo más humano y más fraterno.


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Lecturas de la misa – Domingo 26 de Junio 2011 – Cuerpo y Sangre de Cristo

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Deuteronomio 8, 2-3.14b-16a
    «Te di un alimento que tú ni tus padres conocían»En aquel tiempo, habló Moisés al pueblo y le dijo:
    «Recuerda el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto, para afligirte, para ponerte a prueba y conocer si ibas a guardar sus mandamientos o no. El te afligió haciéndote pasar hambre, y después te alimentó con el maná, que ni tú ni tus padres conocían, para enseñarte que no sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios.
    No sea que te olvides del Señor, tu Dios, que te sacó de Egipto y de la esclavitud; que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible, lleno de serpientes y alacranes; que en una tierra árida hizo brotar para ti agua de la roca más dura, y que te alimentó en el desierto con un maná que no conocían tus padres».
  • Salmo Responsorial: 147
    «Bendito sea el Señor.»Glorifica al Señor, Jerusalén, a Dios ríndele honores, Israel. El refuerza el cerrojo de tus puertas y bendice a tus hijos en tu casa.
    R. Bendito sea el Señor.

    El mantiene la paz en tus fronteras, con su trigo mejor sacia tu hambre; él envía a la tierra su mensaje y su palabra corre velozmente.
    R. Bendito sea el Señor.

    Le muestra a Jacob sus pensamientos, sus normas y designios a Israel. No ha hecho nada igual con ningún pueblo ni le ha confiado a otro sus proyectos.
    R. Bendito sea el Señor.

  • Segunda Lectura: I Corintios 10, 16-17
    «El pan es uno y los que comemos de ese pan formamos un solo cuerpo»Hermanos: El cáliz de la bendición con el que damos gracias, ¿no nos une a Cristo por medio de su sangre? Y el pan que partimos, ¿no nos une a Cristo por medio de su cuerpo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque todos comemos del mismo pan.
  • Evangelio: Juan 6, 51-58
    «Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida»En aquel tiempo dijo Jesús a los judíos:
    «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que coma de esta pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida».
    Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí:
    «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»
    Jesús les dijo:
    «Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día.
    Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por él, así también el que me come vivirá por mí.
    Este es el pan que ha bajado del cielo; no es como el que comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre».


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Homilía Santísima Trinidad. Domingo 19 de junio 2011

 

Creo que uno de los deseos del hombre, tal vez uno de los mayores deseos, es conocer a Dios. A lo largo de la historia el hombre ha ido progresando en desvelar aspectos de la vida que le parecían misterios. Y lo ha hecho por medio del conocimiento y de la ciencia. Todos sabemos que aún quedan algunos de esos misterios por resolver: el dolor, la muerte, la vida misma, a pesar de todos los descubrimientos que se están haciendo en este campo.

 Decía que un deseo del hombre es llegar a conocer a Dios. Queremos llegar a conocerle porque así sabremos cómo es, cómo y por qué actúa de una determinada manera. Porque conociéndole le pondremos un nombre, y al darle un nombre lo definiremos y el sentido primero de definir algo o a alguien significa marcarle sus límites. Llegar a conocer a Dios, llegar a nombrarle y por ello a definirle, es tener poder sobre él para manipularle, porque si no nos gusta su nombre y cómo es o cómo actúa se lo cambiamos y nos hacemos un Dios como nosotros queremos. Con Dios toda definición solo se queda en eso: definición sin llegar a abarcar lo que El es, porque El sobrepasa toda definición.

 En el evangelio de san Mateo, 11,27 leemos: “…nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”. Para conocer a Dios, que no para definirle, el mismo Dios ha enviado al Hijo para revelarnos quién es. Jesús, el Hijo, que recibió la plenitud el Espíritu en el bautismo en el Jordán nos ha dado a conocer a Dios.

 Este Dios que Jesús nos revela es definido como ABBA, PADRE. Pero el ser Padre de Dios sobrepasa toda definición que hagamos de padre. Y si no leamos las parábolas donde se nos habla de “un padre” que se comporta de manera muy diferente a nuestro concepto de padre. El Padre del que nos habla Jesús perdona, ama, paga de manera diferente a como lo haríamos nosotros. El lo hace pensando en las necesidades reales de una familia y da el denario a los últimos que han trabajado poco, pero que igualmente tienen que alimentar a su familia. Este Padre, ABBA, que nos predica Jesús se sale de los límites con los que definimos la función padre.

 Todo el actuar de Jesús está animado por el Espíritu recibido en el bautismo. Ese mismo Espíritu le impulsa a curar, a hacer el bien, a acoger a los marginados, a perdonar con escándalo de los buenos de la sociedad: “Solo Dios puede perdonar los pecados” (Mc 2,7), Este mismo Espíritu lo entrega Jesús cuando está enla Cruz.“Inclinando la cabeza entregó el Espíritu” (Jn 19,30). Jesús entrega su Espíritu ala Iglesianaciente.

 Celebrar hoyla SantísimaTrinidades una invitación a conocer, que no definir, a amar y dejarse amar por Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. A esta Trinidad la conocemos por el Hijo que se hizo hombre y que vivía una especial intimidad con el Padre animado por el mismo Espíritu de Dios.

 Para nosotrosla Trinidaddeja de ser un misterio si miramos al Hijo que animado por el Espíritu nos la ha revelado como amor, perdón, fuerza, sabiduría que confunde a los poderosos de este mundo, y sobre todo si la contemplamos amando y salvando al hombre hasta el final, hasta darnos su misma vida. Contemplándola así llegaremos a ser en plenitud imagen y semejanza suya como este Dios nos creó.