Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


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Un par de oraciones

El vino significa amor, tiene color de sangre

y, entre los cristianos, representa sacrificio,

especialmente el sacrificio por amor.

Nos sugiere la misteriosa relación

que el ser humano tiene con ambas cosas.

No es auténtico el amor que rehúsa sacrificarse;

no es valioso el sacrificio que no nace del amor

(L. A. Schokel, S

 

Tú eres el Dios de Abrahán,
el Dios de Isaac y Jacob.
Dios de vivos, no de muertos.
Creo que eres Dios de amor.

Confieso que en ti vivimos.
Creo que en ti nos movemos.
Proclamo que en ti existimos.
Contigo nada tememos.

Bienaventurado el hombre
que ha descubierto tu rostro
y se empeña en agradarte,
sin confiar en ningún otro.

Gloria, Padre creador.
Gloria, Hijo salvador.
Ya ti, Espíritu Santo.
A los tres, poder y honor.


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Horario misas verano 2012

Parroquia Santa María del Pilar

Marianistas –  Madrid                   

HORARIO DE VERANO( 2012 )

Julio

De lunes a viernes:                8:00h –  20:00h

Sábados:                                              20:30h

Domingos:                             9:00h – 11:30h – 12:30h

                                                  Tardes: 20:30h

Agosto

De lunes a viernes:                20:00h

Sábados:                                20:30h

Domingos:                             12:30h – 20:30h

 

Septiembre

Sábado día 1                         Misa                    20:30h

Domingo día 2                      Misas   12:30h – 20:30h                

           A partir del Lunes día 3, el horario será

de Lunes a viernes                8:00h –  13:15h – 20:00h

Sábados:                                              13:15h – 20:30h

Domingos:                9:00h – 11:30h – 12:30h – 13:30h

                                                   Tardes: 20:30h

 


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Lecturas de la misa – Domingo 1 Julio 2012 – Dom. 13º T.O. ciclo B

El DOMINGO XIII DEL TIEMPO ORDINARIO

Reflexión sobre las lecturas

PRIMERA LECTURA

La muerte entró en el mundo por la envidia del diablo

Lectura del libro de la Sabiduría 15, 13-15; 2, 23-24

Dios no hizo la muerte ni goza destruyendo a los vivientes. Todo lo creó para que subsistiera; las criaturas del mundo son saludables: no hay en ellas veneno de muerte, ni el abismo impera en la tierra.

Porque la justicia es inmortal. Dios creó al hombre para la inmortalidad y lo hizo a imagen de su propio ser; pero la muerte entro en el mundo por la envidia del diablo, y los de su partido pasarán por ella.

Palabra de Dios.


Salmo responsonal
Sal 29, 2 y 4. 5-6. 11 y 12a y 13b (W.: 2a)
R, Te ensalzare, Señor, porque me has librado.

Te ensalzaré, Señor, porque me has librado y no has dejado que mis enemigos se rían de mí. Señor, sacaste mi vida del abismo, me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa.

Tañed para el Señor, fieles suyos, dad gracias a su nombre santo; su cólera dura un instante; su bondad, de por vida; al atardecer nos visita el llanto; por la mañana, el júbilo.

Escucha, Señor, y ten piedad de mí; Señor, socórreme.  Cambiaste mi luto en danzas. Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre.


SEGUNDA LECTURA

Vuestra abundancia remedia la falta que tienen los hermanos pobres

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 8,7-9; 13-15

Hermanos:

Ya que sobresalís en todo: en la fe, en la palabra, en el conocimiento, en el empeño y en el cariño que nos tenéis, distinguíos también ahora por vuestra generosidad.

Porque ya sabéis lo generoso que fue nuestro Señor Jesucristo: siendo rico, se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza.

Pues no se trata de aliviar a otros, pasando vosotros estrecheces; se trata de igualar. En el momento actual, vuestra abundancia remedia la falta que ellos tienen; y un día, la abundancia de ellos remediará vuestra falta; así habrá igualdad.

Es lo que dice la Escritura: «Al que recogía mucho no le sobraba; y al que recogía poco no le faltaba.»

Palabra de Dios.


 Aleluya cf. 2Tm 1, 10
Nuestro Salvador Jesucristo destruyó la muerte y saco a la luz la vida, por medio del Evangelio.

EVANGELIO
Contigo hablo, niña, levántate

Lectura del santo evangelio según san Marcos 5, 21-43

En aquel tiempo, Jesús atravesó de nuevo en barca a la otra orilla, se le reunió mucha gente a su alrededor, y se quedó o al lago. Se acerco un jefe de la sinagoga, que se llamaba o, y, al verlo, se echo a sus pies, rogándole con insistencia: _ «Mi niña está en las Ultimas; ven, pon las manos sobre para que se cure y viva.» Jesús se fue con el, acompañado de mucha gente que lo apretujaba.

Había una mujer que padecía flujos de sangre desde hacía e años. Muchos médicos la habían sometido a toda clase de amientos, y se había gastado en eso toda su fortuna; pero, vez de mejorar, se había puesto peor. Oyó hablar de Jesús y, acercándose por detrás, entre la gente, le toco el manto, pensando que con sólo tocarle el vestido curaría. Inmediatamente se secó la fuente de sus hemorragias, y que su cuerpo estaba curado. Jesús, notando que había salido fuerza de el, se volvió en seguida, en medio de la gente, preguntando: «¿Quién me ha tocado el manto?» Los discípulos le contestaron: «Ves como te apretuja la gente y preguntas: «¿Quién me tocado?»»

El seguía mirando alrededor, para ver quien había sido. La se acerco asustada y temblorosa, al comprender lo que pasado, se le echó a los pies y le confesó todo. El le dijo: «Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y con salud.»

Todavía estaba hablando, cuando llegaron de casa del jefe sinagoga para decirle: «Tu hija se ha muerto. ¿Para qué molestar mas al maestro Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga: «No temas; basta que tengas fe.» No permitió que lo acompañara nadie, mas que Pedro, o y Juan, el hermano de Santiago. Llegaron a casa del  jefe de la sinagoga y encontró el alboroto de los que lloraban y se lamentaban a gritos. Entro y les dijo: «¿Que estrépito y que lloros son éstos? La niña no esta a, esta dormida.»

Se reían de él. Pero él los echo fuera a todos y, con el padre y la madre de la niña y sus acompañantes, entró donde estaba la niña, la cogió de la mano y le dijo:  «Talitha qumi» (que significa: «Contigo hablo, niña, levántate»). La niña se puso en pie inmediatamente y echó a andar; tenía como doce años. Y se quedaron viendo visiones. Les insistió en que nadie se enterase; y les dijo que dieran de comer a la niña.

Palabra de Dios.

 


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Lecturas de la misa – Domingo 24 Junio 2012 – Dom. 12º T.O. ciclo B

DOMINGO XII DEL TIEMPO ORDINARIO B

Job 38, 1. 8-11

 El Señor habló a Job desde la tormenta y le dijo:
¿Quién encerró el mar con doble puerta,
cuando del seno materno salía borbotando;
cuando le puse una nube por vestido
y del nubarrón hice sus pañales;
cuando le tracé sus linderos
y coloqué puertas y cerrojos?
«¡Llegarás hasta aquí, no más allá – le dije -,
aquí se romperá el orgullo de tus olas!»


Salmo Responsorial

 Sal 106:23-26, 28-31 (R/. 1b)

R/. «Demos gracias al Señor por sus bondades»

Los que la mar surcaban con sus naves,
por las aguas inmensas negociando,
el poder del Señor y sus prodigios
en medio del abismo contemplaron. R./

Habló el Señor y un viento huracanado
las olas encrespó;
al cielo y al abismo eran lanzados,
sobrecogidos de terror. R./

Clamaron al Señor en tal apuro
y él los libró de sus congojas.
Cambió la tempestad en suave brisa
y apaciguó las olas. R./

Se alegraron al ver la mar tranquila
y el Señor los llevó al puerto anhelado.
Den gracias al Señor por los prodigios
que su amor por el hombre ha realizado. R.
/


2Cor. 5, 14-17

 Hermanos: El amor de Cristo nos apremia, al pensar que si uno murió por todos, todos murieron. Cristo murió por todos para que los que viven ya no vivan para sí mismos, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. Por eso nosotros ya no juzgamos a nadie con criterios humanos. Si alguna vez hemos juzgado a Cristo con tales criterios, ahora ya no lo hacemos. El que vive según Cristo es una creatura nueva; para él todo lo viejo ha pasado. Ya todo es nuevo.


ALELUYA Lc 7,16
Aleluya. R. Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R. Aleluya

EVANGELIO
¿Quien es éste, a quien hasta el viento y el mar obedecen?

Mc. 4, 35-41

Lectura del santo Evangelio según san Marcos

Un día, al atardecer, Jesús dijo a sus discípulos: «Vamos a la otra orilla del lago.»  Entonces los discípulos despidieron a la gente y condujeron a Jesús en la misma barca en que estaba. Iban además otras barcas.

De pronto se desató un fuerte viento y las olas se estrellaban contra la barca y la iban llenando de agua. Jesús dormía en la popa, reclinado en un cojín. Lo despertaron y le dijeron: «Maestro, ¿No te importa que nos hundamos?»  El se despertó, reprendió al viento y dijo al mar «¡Cállate, enmudece!». Entonces el viento cesó y sobrevino una gran calma. Jesús les dijo: «¿Por qué tenían tanto miedo? ¿Aun no tienen fe?» Todos se quedaron espantados y se decían unos a otros: «¿Quién es éste, a quien hasta el viento y el mar obedecen?».



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Homilia domingo 11º tiempo ordinario ciclo B

Lo que voy a hacer este domingo es, primero, un gesto sencillo, que ahora explico y luego una breve aplicación a la vida.

GESTO:

 

1. En el presbiterio se colocan seis jardineras pequeñas llenas de tierra

2. En un plato hay semillas de plantas

3. Se pide a varias personas que salgan e introduzcan las semillas en la tierra.

4. Esto se realiza en silencio.

 

BREVE EXPLICACIÓN

Sirviéndonos del gesto realizado y con breve referencia a la primera lectura y al evangelio se puede hablar del crecimiento del Reino de Dios a tres niveles.

  1. nivel personal: Dios ha plantado la semilla del Reino en nuestro corazón. Nosotros somos la tierra que acoge con alegría dicha semilla. Esa semilla, el Reino, irá germinando y creciendo en nosotros a medida que la cuidemos. Dará fruto en la medida que nosotros nos dejemos llevar por el Espíritu de Dios y nos pongamos al servicio de los demás. Algunos podrán hacer germinar su semilla viéndonos a nosotros. Otros acudirán a nosotros para que les ayudemos. También nosotros pediremos ayuda a Dios y a los demás para crecer. El Reino de Dios crecerá con nosotros y en nosotros.
  2. nivel parroquial. Lo dicho en el nivel personal lo podemos decir en este nivel parroquial. Como parroquia podemos hacer crecer el Reino de Dios en nuestro entorno. Podemos dar testimonio de nuestra vida de fe y de compromiso ayudando a otros a hacer crecer su semilla. Podemos llevar a otros, de manera sencilla, el mensaje de Jesús. Aquí tenemos como parroquia una tarea evangelizadora muy bonita.
  3. nivel eclesial. De igual manera nuestra iglesia diocesana, o la iglesia universal puede considerarse esa semilla de Reino que puede ir sembrando en el corazón de muchas personas ayudándoles a vivir el mensaje de Jesús y a construir ya aquí el Reino de Dios. En la iglesia esa semilla se manifiesta de muchas maneras: testimonio, catequesis, oración, solidaridad, paz, justicia.

Cada uno de nosotros, a nivel personal y comunitario, piense qué semilla ha recibido para hacerla germinar para el bien común. Segundo, rece para que esa semilla no muera por falta de fe. Y, tercero, se comprometa a trabajar por el Reino con los dones que Dios le haya dado, con la semilla que haya recibido.


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Oraciones

 

• La Palabra, el agua y el Espíritu:
 tres fuerzas que crean y que lavan,
 que liberan y que sacian.

 Tres fragancias que recrean, vivifican,
 embriagan y fecundan.
 Tres signos que perdonan y transforman,
 santifican y embellecen.

• El Espíritu, el agua y la Palabra,

 las tres encontrarás en una sola casa.

• El agua, el Espíritu y la Palabra,

 los tres compenetrados son sacramentos que salvan.

• La Palabra, el agua y el Espíritu
 en una sola fuente:

 el Corazón de Cristo.

 

 

 

La Palabra se encarna

y se convierte para nosotros en…

Palabra de Vida

Palabra de esperanza

Palabra que acoge

Palabra que salva

Palabra de comunión

Palabra de alianza

Palabra de misericordia

Palabra que ama

Palabra de diálogo

Palabra que sana

Palabra comprensiva

Palabra de confianza

Palabra liberadora

 

Palabra callada

Palabra que perdona

Palabra que acompaña

Palabra sencilla

Palabra que nos da calma

Palabra exigente

Palabra de alabanza

Palabra que ilumina

Palabra que nos da la paz del alma

(Fernando López, Misionero de la Sda. Familia)

 

 


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Lecturas de la misa – Domingo 17 Junio 2012 – Dom. 11º T.O. ciclo B

Lecturas de la liturgia

Primera Lectura: Ezequiel 17,22-24

  • «Ensalzo los árboles humildes»Así dice el Señor Dios: «Arrancaré una rama del alto cedro y la plantaré. De sus ramas más altas arrancaré una tierna y la plantaré en la cima de un monte elevado; la plantaré e la montaña más alta de Israel, para que eche brotes y dé fruto y se hagas un cedro noble. Anidarán en él aves de toda pluma, anidarán al abrigo de sus ramas. Y todos los árboles silvestres sabrán que yo soy el Señor, que humilla los árboles altos y ensalza los árboles humildes, que seca los árboles lozanos y hace florecer los árboles secos. Yo, el Señor, lo he dicho y lo haré».
  • Salmo Responsorial: 91
    «Es bueno darte gracias, Señor.»Es bueno dar gracias al Señor / y tocar para tu nombre, oh Altísimo, / proclamar por la mañana tu misericordia / y de noche tu fidelidad. R.

    El justo crecerá como una palmera, / se alzará como un cedro del Líbano; / plantado en la casa del Señor, / crecerá en los atrios de nuestro Dios. R.

    En la vejez seguirá dando fruto / y estará lozano y frondoso, / para proclamar que el Señor es justo, / que en mi Roca no existe la maldad. R

  • Segunda Lectura: II Corintios 5,6-10
    «En destierro o en patria, nos esforzamos en agradar al Señor»Hermanos: Siempre tenemos confianza, aunque sabemos que, mientras sea el cuerpo nuestro domicilio, estamos desterrados lejos del Señor. Caminamos sin verlo, guiados por la fe. Y es tal nuestra confianza, que preferimos desterrarnos del cuerpo y vivir junto al Señor. Por lo cual, en destierro o en patria, nos esforzamos en agradarle. Porque todos tendremos que comparecer ante el tribunal de Cristo para recibir premio o castigo por lo que hayamos hecho mientras teníamos este cuerpo.
  • Evangelio: Marcos 4,26-34
    «Era la semilla más pequeña, pero se hace más alta que las demás hortalizas»En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega.»

    Dijo también: «¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después brota, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden cobijarse y anidar en ellas.» Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.


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Homilía Corpus Christi – domingo 10 de junio 2012

HOMILIA “Corpus Christi”.

 

En la vida de Jesús hay tres momentos importantes: el Bautismo en el Jordán, la muerte en Cruz y la Cena que comparte con sus discípulos la noche antes de morir en la Cruz. En esta Cena, Jesús toma un pan y dice: “tomad, esto es mi cuerpo”. Después, coge una copa y dice: “esta es mi sangre…derramada por todos.”.

 

En el Bautismo, Jesús se ve llamado a “anunciar la buena noticia a los pobres”. Misión que no es fácil como sabemos leyendo el evangelio. Pero es la misión que él acepta libremente y que vive en conflicto, a veces consigo mismo y con las autoridades religiosas de su tiempo. Esta misión le lleva a entregar su vida por el Reino de Dios y a manifestar su amor y el amor del Padre por los sencillos y necesitados.

 

El segundo es la muerte en Cruz, interpretada de diferentes maneras. Yo me quedo con la interpretación que leí en un libro de Religión hace años. Decía: “la muerte de Jesús es consecuencia de su vida”. (Religión de 2º de BUP Ediciones SM). La muerte de Jesús es consecuencia de una vida que nos habla del reino de Dios: de paz, de justicia, de amor, de perdón, reino de vida. Un reino opuesto, a veces, a los intereses humanos. Un reino donde el hombre está por encima de la ley. Y Jesús no duda en saltarse la ley cuando se trata de salvar, de curar, de liberar al hombre. “El sábado está hecho para el hombre y no el hombre para el sábado”.

 

El tercer momento es la Cena con sus discípulos. Esta última cena de Jesús reviste un carácter especial y extraordinario. No es una comida más de Jesús. Esta Cena, que es Eucaristía, es el signo que resume la vida de Jesús. Es el don de su vida a favor de los demás, o como dice el texto de Marcos: “de todos”.

 

Me centro en tres aspectos de la Eucaristía: como signo de vida, de amor y de compromiso. La vida de Jesús se resume en la Eucaristía. Su cuerpo entregado y su sangre derramada están haciendo referencia a la vida. La vida de Jesús fue una entrega total al bien de las personas. El quería darnos un ejemplo de lo que tiene que ser la vida de quien quiera seguirle. La vida de Jesús es ejemplo para todo creyente, es decir: hacer el bien, trabajar por la justicia, la paz, curar toda enfermedad. La Eucaristía nos interpela a seguir el ejemplo de Jesús y está orientada a crear fraternidad.

 

La Eucaristía es signo de amor. “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por los amigos”, dice Jesús. El, con su cuerpo y sangre, se entrega libremente y lo hace por amor y para ser consecuente con el Reino que ha predicado. Es imagen del Dios que es amor y que da la vida a todo hombre. No se puede celebrar la Eucaristía si falta el amor, si no se trabaja por la vida. Al comienzo de la Eucaristía pedimos perdón al Señor. Este pedir perdón es importante porque nos ayuda a darnos cuenta de nuestra falta de amor. Y si nos falta al amor, si no amamos, ¿qué significa la Eucaristía para nosotros? Jesús nos dice que hay que reconciliarse con el hermano. No podemos comulgar si nos falta el amor.

El tercer signo es el compromiso. Comulgar con Cristo nos tiene que llevar al compromiso de entregar la vida como él. Esto se traduce hoy en trabajar por el bien de los demás. En este tiempo de crisis no hay que olvidar este aspecto. No podemos comulgar y quedarnos de brazos cruzados.

 

 

 


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Oración y reflexiones en la fiesta del Corpus

Soluciones eucarísticas

• Compartir el pan, en vez de acapararlo. Es de justicia.

• Partir el pan, en vez de conservarlo. Es caridad.

• Sembrar el trigo, en vez de minas antipersonales. No más terror.

• Amasar la harina con ternura y esperanza. No con un frío interés.

• Cocer el pan en el horno del amor. No con el fuego de la avaricia.

• Proteger a los que siembran el pan con el sudor de su frente.

• Que el pan se coma en la mesa de la solidaridad y la fraternidad.

• Que comas menos pan, si alguien pasa hambre.

• Que se busquen los medios justos y solidarios de repartir los panes.

• Que si ya no tienes panes, tú mismo te hagas pan, como Dios.

ORACIÓN DE ALABANZA

Gracias, Cristo, Señor ungido,

por tu perfume de cielo,

gracias, Jesús, por tu santo Nombre,

Salvador, el Compasivo, el Consuelo.

Gracias por tus palabras

y por tus brazos abiertos.

Gracias por las semillas

que nos dejaste del Reino.

Y gracias por tu Abba, por tu Espíritu,

las bienaventuranzas y el Padre nuestro.

Gracias por la Eucaristía,

las gracias en sacramento;

todo el misterio de la Pascua

que comemos y bebemos.

Gracias por tu presencia,

medicina y alimento;

el pecado redimido,

la muerte ya no da miedo.

Te has quedado con nosotros,

nuestro amigo y compañero.

Solo te pido una cosa,

ser tu pan y tu fermento.

  • Vivir eucarísticamente es optar por la fuerza misteriosa de Cristo resucitado.
  • Vivir eucarísticamente es contar con la fuerza liberadora del Espíritu Santo.
  • Vivir eucarísticamente es creer que el pan partido es un fermento de renovación de las personas, de la Iglesia y de la sociedad.
  • Vivir eucarísticamente es crear lazos de comunión en un mundo roto y enfrentado.
  • Vivir eucarísticamente es aprender a colaborar, respetando la dignidad y los derechos de cada uno, respetando los carismas y capacidades de todos.
  • Vivir eucarísticamente es aprender a compartir.
  • Vivir eucarísticamente es aprender a servir.
  • Vivir eucarísticamente es optar por la gratuidad
  • Vivir eucarísticamente es vivir en el amor. Pero el amor entregado como el de Cristo, que se parte y se deja comer. «El que me come vivirá por mí» (Jn 6,57)


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Lecturas de la misa – Domingo 10 Junio 2012 – Cuerpo y Sangre de Cristo

SOLEMNIDAD DEL SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO

PRIMERA LECTURA

Ésta es la sangre de la alianza que hace el Señor con vosotros 


Lectura del libro del Éxodo 24, 3-8

En aquellos días, Moisés bajó y contó al pueblo todo lo que había dicho el Señor y todos sus mandatos; y el pueblo contestó a una: – «Haremos todo lo que dice el Señor.»

Moisés puso por escrito todas las palabras del Señor. Se levantó temprano y edificó un altar en la falda del monte, y doce estelas, por las doce tribus de Israel. Y mandó a algunos jóvenes israelitas ofrecer al Señor holocaustos, y vacas como sacrificio de comunión. Tomó la mitad de la sangre, y la puso en vasijas, y la otra mitad la derramó sobre el altar. Después, tomó el documento de la alianza y se lo leyó en alta voz al pueblo, el cual respondió:

– «Haremos todo lo que manda el Señor y lo obedeceremos.»
Tomó Moisés la sangre y roció al pueblo, diciendo:
– «Ésta es la sangre de la alianza que hace el Señor con vosotros, sobre todos estos mandatos.»

Palabra de Dios.


Salmo Responsorial
Sal 115, 12-13. 15 y 16bc. 17-18 (W.: 13)
Alzaré la copa de la salvación, invocando el nombre del Señor.

¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? Alzaré la copa de la salvación, invocando su nombre.

Mucho le cuesta al Señor la muerte de sus fieles. Señor, yo soy tu siervo, hijo de tu esclava; rompiste mis cadenas.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza, invocando tu nombre, Señor. Cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo.


SEGUNDA LECTURA

La sangre de Cristo podrá purificar nuestra conciencia

Lectura de la carta a los Hebreos 91 11-15

Hermanos:
Cristo ha venido como sumo sacerdote de los bienes definitivos. Su tabernáculo es más grande y más perfecto: no hecho por manos de hombre, es decir, no de este mundo creado.

No usa sangre de machos cabríos ni de becerros, sino la suya propia; y así ha entrado en el santuario una vez para siempre, consiguiendo la liberación eterna.

Si la sangre de machos cabríos y de toros y el rociar con las cenizas de una becerra tienen el poder de consagrar a los profanos, devolviéndoles la pureza externa, cuánto más la sangre de Cristo, que, en virtud del Espíritu eterno, se ha ofrecido a Dios como sacrificio sin mancha, podrá purificar nuestra conciencia de las obras muertas, llevándonos al culto del Dios vivo.

Por esa razón, es mediador de una alianza nueva: en ella ha habido una muerte que ha redimido de los pecados cometidos durante la primera alianza; y así los llamados pueden recibir la promesa de la herencia eterna.

Palabra de Dios.


Aleluya Jn 6, 51
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo – dice el Señor-
el que coma. de este pan vivirá para siempre.
EVANGELIO

Esto es mi cuerpo. Ésta es mi sangre

Lectura del santo evangelio según san Marcos 14-12-16. 22-26

El primer día de los Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dijeron a Jesús sus discípulos:
– «¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?»
Él envió a dos discípulos, diciéndoles:
– «ld a la ciudad, encontraréis un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo y, en la casa en que entre, decidle al dueño: «El Maestro pregunta: ¿Dónde está la habitación en que voy a comer la Pascua con mis discípulos?»
Os enseñará una sala grande en el piso de arriba, arreglada con divanes. Preparadnos allí la cena.»
Los discípulos se marcharon, llegaron a la ciudad, encontraron lo que les había dicho y prepararon la cena de Pascua.
Mientras comían, Jesús tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio, diciendo:
– «Tomad, esto es mi cuerpo.»
Cogiendo una copa, pronunció la acción de gracias, se la dio, y todos bebieron.
Y les dijo:
– «Esta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos. Os aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día que beba el vino nuevo en el reino de Dios.»
Después de cantar el salmo, salieron para el monte de los Olivos.

Palabra de Dios.