Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


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Lecturas de la misa – Domingo 8 de Agosto 2010

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Sabiduría 18, 6-9
    «Con una misma acción castigabas a los enemigos y nos honrabas, llamándonos a ti» 

    La noche de la liberación se les anunció de antemano a nuestros padres,

    para que tuvieran ánimo, al conocer con certeza la promesa de que se fiaban.

    Tu pueblo esperaba ya la salvación de los inocentes y la perdición de los culpables,

    pues con una misma acción castigabas a los enemigos y nos honrabas, llamándonos a ti.

    Los hijos piadosos de un pueblo justo ofrecían sacrificios a escondidas y, de común acuerdo, se imponían esta ley sagrada:

    que todos los santos serían solidarios en los peligros y en los bienes; y empezaron a entonar los himnos tradicionales.

  • Salmo Responsorial: 32
    «Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.» 

    Aclamad, justos, al Señor, que merece la alabanza de los buenos. Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se escogió como heredad. R.

    Los ojos del Señor están puestos en sus fieles, en los que esperan en su misericordia,

    para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre. R.

    Nosotros aguardamos al Señor: él es nuestro auxilio y escudo; que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti. R.

  • Segunda Lectura: Hebreos 11, 1-2. 8-19
    «Esperaba la ciudad cuyo arquitecto y constructor iba a ser Dios» 

    Hermanos: La fe es seguridad de lo que se espera, y prueba de lo que no se ve.

    Por su fe, son recordados los antiguos.

    Por fe, obedeció Abrahán a la llamada y salió hacia la tierra que iba a recibir en heredad. Salió sin saber adónde iba.

    Por fe, vivió como extranjero en la tierra prometida, habitando en tiendas -y lo mismo Isaac y Jacob, herederos de la misma promesa-, mientras esperaba la ciudad de sólidos cimientos cuyo arquitecto y constructor iba a ser Dios.

    Por fe, también Sara, cuando ya le había pasado la edad, obtuvo fuerza para fundar un linaje, porque juzgó digno de fe al que se lo prometía.

    Y así, de uno solo y, en este aspecto, ya extinguido, nacieron hijos numerosos- como las estrellas del cielo y como la arena incontable de las playas.

    Con fe murieron todos éstos, sin haber recibido lo prometido; pero viéndolo y saludándolo de lejos, confesando que eran huéspedes y peregrinos en la tierra.

    Es claro que los que así hablan están buscando una patria; pues, si añoraban la patria de donde habían salido, estaban a tiempo para volver.

    Pero ellos ansiaban una patria mejor, la del cielo.

    Por eso Dios no tiene reparo en llamarse su Dios: porque les tenía preparada una ciudad.

    Por fe, Abrahán, puesto a prueba, ofreció a Isaac; y era su hijo único lo que ofrecía, el destinatario de la promesa, del cual le había dicho Dios: «Isaac continuará tu descendencia.»

    Pero Abrahán pensó que Dios tiene poder hasta para hacer resucitar muertos.

    Y así, recobró a Isaac como figura del futuro.

  • Evangelio: Lucas 12, 32-48
    «Estad preparados» 

    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino.

    Vended vuestros bienes y dad limosna; haceos talegas que no se echen a perder, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está vuestro tesoro allí estará también vuestro corazón.

    Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame.

    Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo.

    Y, si llega entrada la noche o de madrugada y los encuentra así, dichosos ellos.

    Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, no le dejaría abrir un boquete.

    Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.»

    Pedro le preguntó: «Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos?»

    El Señor le respondió: «¿Quién es el administrador fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su servidumbre para que les reparta la ración a sus horas?

    Dichoso el criado a quien su amo, al llegar, lo encuentre portándose así. Os aseguro que lo pondrá al frente de todos sus bienes.

    Pero si el empleado piensa: «Mi amo tarda en llegar», y empieza a pegarles a los mozos y a las muchachas, a comer y beber y emborracharse, llegará el amo de ese criado el día y a la hora que menos lo espera y lo despedirá, condenándolo a la pena de los que no son fieles.

    El criado que sabe lo que su amo quiere y no está dispuesto a ponerlo por obra recibirá muchos azotes; el que no lo sabe, pero hace algo digno de castigo, recibirá pocos.

    Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá; al que mucho se le confió, más se le exigirá.»


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Homilía domingo 1 de Agosto 2010

HOMILIA domingo 18 t.o.

A veces en la iglesia se dicen frases bonitas, pero que luego uno se pregunta: ¿qué ha querido decir con esta frase?.  Una de esas frases suena así: “los cristianos estamos llamados a vivir la novedad del Evangelio”.  El que pronuncia esta frase piensa que ha dicho algo importantísimo y el que la escucha opina que está bien dicha, pero se pregunta, ¿qué significa eso?

San Pablo nos da una ayuda para comprender esta frase de la novedad del Evangelio cuando nos dice: “despojaos del hombre viejo y revestíos del nuevo”. ¿Quién es el hombre viejo? ¿Quién es el hombre nuevo? ¿Cuándo se puede considerar uno hombre viejo y cuándo hombre nuevo?

La primera lectura y el Evangelio de hoy nos dan una clave para entender esto de la novedad del Evangelio y de despojarse del hombre viejo. En la primera lectura hemos escuchado: “vanidad de vanidades, todo es vanidad”. La vanidad forma parte de la cultura que estamos viviendo en el primer mundo. La cultura de la vanidad es la cultura de la nada, es la cultura de hoy. La cultura de la vanidad es vivir sin pensar más allá de lo que puedo vivir hoy. Es llevar una vida con poco sentido, y sobre todo con poco sentido común. La cultura de la vanidad es dejarse llevar por lo que sea, por lo que nos impongan, es dejarse llevar por la nada.

Despojarse del hombre viejo es echar por tierra, es hacer desaparecer de una vez por todas la cultura de la vanidad. Revestirse del hombre nuevo es VIVIR , y vivir dando sentido a la vida y a lo que hacemos, sobre todo a lo que hacemos a favor de los demás. Revestirse del hombre nuevo es vivir lo nuevo que siempre y desde siempre nos ofrece el Evangelio: seguir a Cristo y servir a los hermanos.

Y el Evangelio va en la misma dirección: de poco vale amontonar riquezas para sí. Hoy el primer mundo se está dando cuenta de lo poco que valen muchas cosas cuando éstas no están al servicio y el bien del hombre. El primer mundo ha creado y sigue creando “cosas materiales” que en el fondo no sacian sus ansias de mejorar su vida. Y el primer mundo se encuentra con que personas de otros mundos menos favorecidos quieren acceder a lo mismo…¿para qué? para encontrarse tan vacíos con el personaje del Evangelio que lo único que piensa es agrandar sus graneros para vivir mejor, para amontonar riquezas para sí. Es otra faceta de la cultura de la vanidad.

¿Qué nos proponen las lecturas de hoy? Vivir la novedad del Evangelio. Despojarse de la cultura de la vanidad, de la cultura de amontonar y atesorar por el solo hecho de amontonar y atesorar. Nos propone pensar que la vida es mucho más que lo meramente material. La vida es, para el cristiano, seguir a Cristo y seguir a Cristo es compromiso con la vida y con la persona.

Aceptemos el reto de san Pablo de despojarnos del hombre viejo y revertirnos de Cristo que según el mismo san Pablo: “me amó y se entregó por mí”.


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Lecturas de la misa – domingo 1 de Agosto 2010

Lecturas de la liturgia – domingo 18º del t.o.

  • Primera Lectura: Eclesiastés 1, 2; 2, 21-23
    «¿Qué saca el hombre de todos los trabajos?»¡Vanidad de vanidades, dice Qohelet; vanidad de vanidades, todo es vanidad!Hay quien trabaja con sabiduría, ciencia y acierto,y tiene que dejarle su porción a uno que no ha trabajado.También esto es vanidad y grave desgracia.Entonces, ¿qué saca el hombre de todos los trabajos y preocupaciones que lo fatigan bajo el sol?De día su tarea es sufrir y penar, de noche no descansa su mente.También esto es vanidad.  
  • Salmo Responsorial: 89
    «Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.»Tú reduces el hombre a polvo, diciendo: «Retornad, hijos de Adán.» Mil años en tu presencia son un ayer, que pasó; una vela nocturna. R.Los siembras año por año, como hierba que se renueva: que florece y se renueva por la mañana, y por la tarde la siegan y se seca. R.Enséñanos a calcular nuestros años, para que adquiramos un corazón sensato. Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo? Ten compasión de tus siervos. R.Por la mañana sácianos de tu misericordia, y toda nuestra vida será alegría y júbilo. Baje a nosotros la bondad del Señor y haga prósperas las obras de nuestras manos. R. 
  • Segunda Lectura: Colosenses 3, 1-5. 9-11
    «Buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo»Hermanos: Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra.Porque habéis muerto, y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis, juntamente con él, en gloria.En consecuencia, dad muerte a todo lo terreno que hay en vosotros: la fornicación, la impureza, la pasión, la codicia y la avaricia, que es una idolatría.No sigáis engañándoos unos a otros.Despojaos del hombre viejo, con sus obras, y revestios del nuevo, que se va renovando como imagen de su Creador, hasta llegar a conocerlo.En este orden nuevo no hay distinción entre judíos y gentiles, circuncisos e incircuncisos, bárbaros y escitas, esclavos y libres, porque Cristo es la síntesis de todo y está en todos.  
  • Evangelio: Lucas 12, 13-21
    «Lo que has acumulado, ¿de quién será?»En aquel tiempo, dijo uno del público a Jesús: «Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia.»Él le contestó: «Hombre, ¿quién me ha nombrado juez o árbitro entre vosotros?»Y dijo a la gente: «Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno andesobrado, su vida no depende de sus bienes.»Y les propuso una parábola: «Un hombre rico tuvo una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos:¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha.»Y se dijo: «Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha. Y entonces me diré a mí mismo: hombre, tienes bienes acumulados para muchos años; túmbate, come, bebe y date buena vida.»Pero Dios le dijo: «Necio, esta noche te van a exigir la vida. Lo que has acumulado, ¿de quién será? «Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios.» 


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Homilía Domingo 25 de de Julio 2010 – Santiago Apostol

HOMILIA  SANTIAGO APOSTOL

Una de las películas que más me gusta y que a mi modo de ver mejor retrata la vida de Jesús es: “El evangelio según san Mateo” de P.P.Pasolini. En ella se nos muestra a un Jesús caminante, itinerante,  predicando el evangelio y curando a los enfermos.

Jesús no espera a que la gente vaya a él. El es quien va a buscarles para anunciarles el Reino de Dios. Y lo hace caminando…porque caminando conocerá las realidades que vive su pueblo y podrá predicarles partiendo de la vida misma y de los acontecimientos que las personas viven, conocen y trabajan. Por eso habla de la vid, del trigo y la cizaña, de los peligros de caminar solo…

Jesús no podía quedarse sentado esperando a que vinieran a él. No era un maestro al uso. Este detalle lo refleja muy bien la película citada. Mateo al mostrarnos a Jesús caminante, nos está diciendo que Jesús iba libre de todo peso, que no necesitaba nada ni dobles sandalias, ni bastón para predicar el evangelio. Que lo que necesitaba era dar una palabra de esperanza y de ánimo a quien le escuchara.

Cuando Jesús pregunta a los Zebedeos si son capaces de beber el cáliz que él va a beber, no se trata sólo de sufrir el martirio, como siempre se ha dicho. Jesús va más allá y con esa pregunta quiere saber si los discípulos van a ser capaces de seguir sus huellas, es decir convertirse en caminantes predicando el evangelio, sabiendo que eso les traerá problemas, persecuciones, incluso la muerte.

“Sentarse a la derecha o a la izquierda” en el contexto del evangelio, es una manera de decir que se quiere tener poder y desde ese poder predicar. Es una manera fácil de oprimir, de tiranizar, como lo hacen los jefes de los pueblos y los grandes. Sentarse es lo opuesto a caminar, es lo opuesto a servir, como termina el evangelio de hoy. El que se sienta quiere que le sirvan, el que está de pie, el que está caminando, está en disposición de servir, como Jesús.

El apóstol Santiago siguió los pasos de Jesús. Caminó y caminó predicando el evangelio hasta llegar, según la tradición, a nuestro país. Comprendió que el mensaje de Jesús no es el de ser servido sino el de servir, no el de sentarse, sino el de caminar para anunciar la Buena Noticia a ejemplo de Jesús. Fue capaz de beber el cáliz sabiendo que no llevaría una vida cómoda y que estaría expuesto a la incomprensión y a problemas como su maestro.

El Camino de Santiago nos ayuda a comprender este mensaje: Jesús envía a los discípulos a predicar caminando. “Beber el cáliz” es seguir los pasos de Jesús que recorría Galilea, Samaria, Judea.  Hoy muchos peregrinos, haciendo el Camino de Santiago, llegan a comprender y a valorar que el anuncio del Reino de Dios y del Evangelio de Jesús se hace caminando…se hace acompañando a otros que caminan viviendo su fe y siendo así testigos del servicio a los demás.


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Lecturas de la misa – Domingo 25 de julio 2010 – Santiago Apostol

25/07/2010 – Domingo de la 17ª semana de Tiempo Ordinario. Santiago, apóstol, Patrón de España

 

1ª lectura: El rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 4, 33; 5, 12. 27-33; 12, 2

En aquellos días, los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor

y hacían muchos signos y prodigios en medio del pueblo.

Los condujeron a presencia del Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó.,

-«¿No os hablamos prohibido formalmente enseñar en nombre de ése? En cambio, habéis llenado

Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre.»

Pedro y los apóstoles replicaron:

-«Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó, haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen.»

Esta respuesta los exasperó, y decidieron acabar con ellos.

Más tarde, el rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan.

 

Salmo: Sal 66, 2-3. 5. 7-8

R. Oh Dios, que te alaben los pueblos que todos los pueblos te alaben

El Señor tenga piedad y nos bendiga, ilumine su rostro sobre nosotros; conozca la tierra tus caminos, todos los pueblos tu salvación. R.

Que canten de alegría las naciones,

porque riges el mundo con justicia,

riges los pueblos con rectitud

y gobiernas las naciones de la tierra. R.

La tierra ha dado su fruto,

nos bendice el Señor, nuestro Dios.

Que Dios nos bendiga;

que le teman hasta los confines del orbe. R.

 

2ª lectura: Llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 4, 7-15

Hermanos:

El tesoro del ministerio lo llevamos en vasijas de barro para que se vea que una fuerza tan extraordinaria

es de Dios y no proviene de nosotros.

Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplastan; estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados;.nos derriban, pero no nos rematan; en toda ocasión y por todas partes, llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.

Mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte, por causa de Jesús; para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. Así, la muerte está actuando en nosotros, y la vida en vosotros.

Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: «Creí, por eso hablé», también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con vosotros.

Todo es para vuestro bien. Cuantos más reciban la gracia, mayor será el agradecimiento, para gloria de Dios.

 

Evangelio: Mi cáliz lo beberéis

Lectura del santo evangelio según san Mateo 20, 20-28

En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición.

Él le preguntó:

-¿«Qué deseas?»

Ella contestó:

-«Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.»

Pero Jesús replicó:

-«No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber? »

Contestaron:

-«Lo somos.»

Él les dijo:

-«Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mi concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre.»

Los otros diez, que lo hablan oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo:

-«Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo.

Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.»


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Homilía domingo 18 de Julio 2010

HOMILIA domingo 16º t.o. ciclo C

Vivimos en un mundo en el que se da relativa importancia a la palabra. En otros tiempos la palabra era respetada, era, por así decir, sagrada. Una palabra dada era considerada norma o ley a cumplir. Nosotros hemos relativizado tanto la palabra que la importancia que la damos viene dada por la persona que la pronuncia y si está o no de acuerdo con lo que cada uno pensamos. Hoy solo escuchamos aquellas palabras que nos interesan. 

En el ambiente religioso hacemos lo mismo. Cada uno escucha aquellos teólogos, maestros de vida espiritual y sacerdotes que le interesan. No todos nos convencen, no todos nos gustan, y elegimos aquellos que van más con nuestra formación, educación, ambiente social. Llegamos a desechar formas de pensar y de interpretar la fe y la Palabra de Dios, que pensamos o nos han dicho que pensemos, que no son del todo ortodoxas.

El personaje de María del evangelio de hoy nos da la clave. María se sienta a escuchar a Jesús. Recordemos aquí las palabras mismas de Jesús: “felices los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen”. La actitud de María y las palabras de Jesús me llevan a preguntar: ¿a quién escuchamos nosotros? ¿a Jesús y su palabra? ¿A quienes para interpretarla acuden al mismo Jesús o acuden a sí mismos?

La actitud de María no se opone a la de Marta, cosa que frecuentemente se oye decir. Las dos actitudes son complementarias. Escuchamos a Jesús para luego vivir según su palabra y vivimos según la palabra de Jesús después de escucharla. La palabra de Jesús no se queda solo en mera palabra sino que hay que hacerla vida. Es verdad que hay que interiorizar la palabra de Jesús, pero no se debe quedar solo en eso. Si solo la interiorizamos, ¿dónde queda nuestro compromiso vivencial de la fe? ¿Dónde queda llevar a la vida la palabra escuchada? En definitiva, ¿dónde queda nuestra fe hecha vida?

Pensemos en todas aquellas personas que después de escuchar e interiorizar la palabra de Dios, la palabra de Jesús, la hacen vida en el servicio y entrega a los demás, incluso hasta llegar a dar su vida. Escuchar la Palabra de Dios en la Eucaristía dominical no es solo para decir: ¡qué bien! ¡qué bonita! es también y sobre todo para llevarla a la vida.

Cuando se nos anuncia a Cristo, como dice san Pablo en la segunda lectura, es para llegar “a la madurez en nuestra vida en Cristo”. La palabra de Dios que escuchamos cada domingo no es un rito que hay que cumplir, no es solo para interpretarla de forma espiritual,…es para llevarla a la vida. De ahí que es importante llegar a tiempo a la Eucaristía para escucharla. Si no la escuchamos porque llegamos tarde, ¿cómo podremos llevarla a la vida?

Las actitudes de Marta y María, repito, son complementarias. Escuchar y llevar a la vida lo escuchado nos ayudarán a vivir nuestra fe y nuestro compromiso y harán que lleguemos a la madurez en Cristo, que nos dice san Pablo.  


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Lecturas de la misa – Domingo 18 de Julio 2010

Lecturas de la liturgia – 16º Domingo del T.O.

  • Primera Lectura: Génesis 18, 1-10a
    «Señor, no pases de largo junto a tu siervo»En aquellos días, el Señor se apareció a Abrahán junto a la encina de Mambré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda, porque hacía calor. Alzó la vista y vio a tres hombres en pie frente a él. Al verlos, corrió a su encuentro desde la puerta de la tienda y se prosternó en tierra, diciendo: «Señor, si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo. Haré que traigan agua para que os lavéis los pies y descanséis junto al árbol. Mientras, traeré un pedazo de pan para que cobréis fuerzas antes de seguir, ya que habéis pasado junto a vuestro siervo.» Contestaron: «Bien, haz lo que dices.» Abrahán entró corriendo en la tienda donde estaba Sara y le dijo: «Aprisa, tres cuartillos de flor de harina, amásalos y haz una hogaza.» Él corrió a la vacada, escogió un ternero hermoso y se lo dio a un criado para que lo guisase en seguida. Tomó también cuajada, leche, el ternero guisado y se lo sirvió. Mientras él estaba en pie bajo el árbol, ellos comieron. Después le dijeron: «¿Dónde está Sara, tu mujer?» Contestó: «Aquí, en la tienda.» Añadió uno: «Cuando vuelva a ti, dentro del tiempo de costumbre, Sara habrá tenido un hijo.»
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  • Salmo Responsorial: 14
    «Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?»El que procede honradamente y practica la justicia, el que tiene intenciones leales y no calumnia con su lengua. R. El que no hace mal a su prójimo ni difama al vecino, el que considera despreciable al impío y honra a los que temen al Señor. R. El que no presta dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente. el que así obra nunca fallará. R.
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  • Segunda Lectura: Colosenses 1, 24-28
    «El misterio escondido desde siglos, revelado ahora a los santos»Hermanos: Ahora me alegro de sufrir por vosotros: así completo en mi carne los dolores de Cristo, sufriendo por su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado ministro, asignándome la tarea de anunciaros a vosotros su mensaje completo: el misterio que Dios ha tenido escondido desde siglos y generaciones y que ahora ha revelado a sus santos. A éstos ha querido Dios dar a conocer la gloria y riqueza que este misterio encierra para los gentiles: es decir, que Cristo es para vosotros la esperanza de la gloria. Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para que todos lleguen a la madurez en su vida en Cristo.
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  • Evangelio: Lucas 10, 38-42
    «Marta lo recibió en su casa. María ha escogido la parte mejor»

    En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Ésta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se paró y dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano.» Pero el Señor le contestó: «Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán.»


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Homilía domingo 11 de Julio 2010

HOMILIA domingo 15 t.o.

Las últimas palabras de Jesús en el evangelio de hoy son un consejo para todos nosotros. “Anda, haz tú lo mismo”. A este consejo yo uniría una frase de la primera lectura que dice: “el precepto que yo te mando hoy, no es cosa que te exceda, ni inalcanzable”.

Hace unos meses recibí un correo electrónico, que tal vez lo hayáis recibido algunos de vosotros. Transcurría en un pueblo indio. Primero se veía a un padre con cara de no querer saber nada con el resto del mundo. Después un grupo de niños con problemas de para andar, todos con una o dos muletas, dispuestos para iniciar una carrera y ver quién de ellos ganaba. Todos echan a correr. Se ve cómo algunos adelantan a otros. De pronto uno de ellos se cae y comienza a llorar. Era el hijo de ese padre resignado. Todos los muchachos se paran, miran hacia atrás y corren a ayudar al que se ha caído. Le levantan y caminan juntos hacia la meta, entrando todos al unísono. El grupo de padres aplaude el gesto y lo celebran. Aquí podéis ver el vídeo:

 

¿Por qué os cuento esto? Porque aquí tenemos otro ejemplo semejante al realizado por el samaritano, se nos muestra una acción muy humana como respuesta al consejo de Jesús de “anda, haz tú lo mismo” y una realización práctica de ese precepto que no excede ni es inalcanzable para nadie: ayudar al necesitado.

Tal vez todo lo contrario de lo que vivimos en nuestra sociedad actual: vemos a una persona necesitada, alguien pide ayuda, pero no limosna, sino ayuda de verdad y… solemos adoptar la actitud del sacerdote o del levita: damos un rodeo y pasamos de largo. Lo hacemos por miedo a las consecuencias, porque podemos salir perjudicados, porque, decimos, “a mí no me gusta meterme en líos”.

                      

Tal vez haya algo de razón en esos motivos que aducimos, pero primero como personas, y segundo, como cristianos, creo, que deberíamos parecernos más al buen samaritano. Hoy sigue habiendo personas a quienes podemos ayudar, a quienes podemos curar, y las hay en nuestro entorno. Basta con tener los ojos un poco abiertos para darnos cuenta de ello. Basta, si queréis, con pensar en personas concretas a las que podríamos haber ayudado y no lo hicimos por “pasar de largo”.

El precepto de ser buen samaritano los unos con los otros no es un precepto que nos exceda, ni que sea inalcanzable. Tan solo oigamos a Jesús que nos dice: “anda, haz tú lo mismo” con quien te necesite.


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Lecturas de la misa – Domingo 10 de Julio 2010

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Deuteronomio 30, 10-14
    «El mandamiento está muy cerca de ti; cúmplelo»Moisés habló al pueblo, diciendo: «Escucha la voz del Señor, tu Dios, guardando sus preceptos y mandatos, lo que está escrito en el código de esta ley; conviértete al Señor, tu Dios, con todo el corazón y con toda el alma. Porque el precepto que yo te mando hoy no es cosa que te exceda, ni inalcanzable; no está en el cielo, no vale decir: «¿Quién de nosotros subirá al cielo y nos lo traerá y nos lo proclamará, para que lo cumplamos?»; ni está más allá del mar, no vale decir: «¿Quién de nosotros cruzará el mar y nos lo traerá y nos lo proclamará, para que lo cumplamos?» El mandamiento está muy cerca de ti: en tu corazón y en tu boca. Cúmplelo.»
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  • Salmo Responsorial: 68
    «Humildes, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón»Mi oración se dirige a ti, Dios mío, el día de tu favor; que me escuche tu gran bondad, que tu fidelidad me ayude. Respóndeme, Señor, con la bondad de tu gracia; por tu gran compasión, vuélvete hacia mí. R. Yo soy un pobre malherido; Dios mío, tu salvación me levante. Alabaré el nombre de Dios con cantos, proclamaré su grandeza con acción de gracias. R. Miradlo, los humildes, y alegraos, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón. Que el Señor escucha a sus pobres, no desprecia a sus cautivos. R. El Señor salvará a Sión, reconstruirá las ciudades de Judá. La estirpe de sus siervos la heredará, los que aman su nombre vivirán en ella. R.
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  • Segunda Lectura: Colosenses 1, 15-20
    «Todo fue creado por él y para él»Cristo Jesús es imagen de Dios invisible, primogénito de toda criatura; porque por medio de él fueron creadas todas las cosas: celestes y terrestres, visibles e invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades; todo fue creado por él y para él. Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él. Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, y así es el primero en todo. Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud. Y por él quiso reconciliar consigo todos los seres: los del cielo y los de la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz.
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  • Evangelio: Lucas 10, 25-37
    «¿Quién es mi prójimo?»

    En aquel tiempo, se presentó un maestro de la Ley y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?» Él le dijo: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?» Él contestó: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo.» Él le dijo: «Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida.» Pero el maestro de la Ley, queriendo justificarse, preguntó a Jesús: «¿Y quién es mi prójimo?» Jesús dijo: «Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo. Pero un samaritano que iba de viaje, llegó a donde estaba él, y, al verlo, le dio lástima, se le acercó, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacó dos denarios y, dándoselos al posadero, le dijo: «Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré a la vuelta.» ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?» Él contestó: «El que practicó la misericordia con él.» Díjole Jesús: «Anda, haz tú lo mismo.»


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Homilía Domingo 4 de Agosto 2010

HOMILIA domingo 14º t.o. ciclo C

Una frase que, creo, resumiría les lecturas de hoy, sería: “un ejemplo vale más que mil palabras”. Y parece ser que en nuestro mundo se da más eso de las mil palabras que lo del ejemplo. Hoy, se habla mucho, se dicen muchas cosas, y luego…se desdicen de lo que dicho, dicen que no se quería decir eso… También vemos cómo escasean los  ejemplos que arrastren de verdad.

Hay dos formas de evangelizar: con las palabras y con el ejemplo. Normalmente las religiones han evangelizado más con las palabras. Aún hoy vemos grupos que lo hacen.

Gran parte de la evangelización actual se hace mediante el ejemplo, o llamémoslo de otra manera, mediante el testimonio. Pensemos en personas, laicos, religiosos, sacerdotes que son como esos setenta y dos del evangelio que se ponen en marcha, que van delante de Jesús precisamente para anunciarle mediante un ejemplo, un testimonio de vida entregada a los demás.

Las tres lecturas nos señalan algo sobre el testimonio, el ejemplo a dar hoy:

La primera nos habla del testimonio de la alegría y del consuelo. Es verdad que nuestro mundo sufre y sufre mucho. Sufre violencia, paro, dolor, guerras, hambre,…Decir que ante todo esto hay que dar testimonio de alegría, puede parecer ilusorio y hasta extraño.

Sin embargo sí podemos dar testimonio y ser testigos que consuelen. No un falso consuelo, sino el consuelo que supone trabajar por la paz, por erradicar la violencia y el hambre de nuestro entorno, por ayudar a mitigar el dolor y sufrimiento,…eso sí que podemos hacerlo y sí podemos dar testimonio con un ejemplo de vida al servicio de los demás, que será un testimonio de esperanza.

La segunda lectura va más allá y nos dice que lo importante, que lo que cuenta es ser “una criatura nueva”. Ser una criatura nueva significa “llevar en nuestro cuerpo las marcas de Jesús”. A San Pablo lo que le interesaba era ser testigo de Jesús, que su vida fuera un auténtico testimonio de Aquel por quien Pablo había dejado todo. A Pablo ya no le valen las palabras, pues las palabras pueden llegar a tergiversar el mensaje de Jesús. Lo que para Pablo tiene sentido es seguir a Cristo. Cristo se convierte así en el ejemplo que atrae a Pablo y que lleva a seguirle definitivamente.

En el evangelio cuando Jesús avisa a los discípulos que no lleven “talega, alforja, sandalias”…es porque todo eso representa las mil palabras que nos valemos para justificar nuestra predicación. La talega, las alforjas, las sandalias nos atan más que nos liberan, nos impiden ir ligeros de equipaje, es decir, sólo con nuestro testimonio, nos llevan a preocuparnos por lo exterior, cuando en realidad lo que nos debe preocupar es lo interior. “Lo esencial es lo interior” decía el Beato Chaminade. Lo esencial es el testimonio, el ejemplo que demos a los demás de cómo vivimos nuestra fe. A las personas les atraerá mucho más un testimonio de hombres de paz, de entrega, de servicio callado, de curar a otros, de predicar con el ejemplo, que mil palabras que les digamos. “Las palabras vuelan, los ejemplos permanecen”.

Seamos cristianos de testimonio y ejemplo. Seguro que llevaremos consuelo a otras personas, llegaremos a ser criaturas nuevas y seremos en verdad discípulos de Jesús. Entonces y solo entonces “estaremos alegres, porque nuestros nombres están inscritos en el cielo”.