
Necesitamos limpiar y abrir nuestra casa interior para que el Niño-Dios la encuentre preparada cuando llegue.
Ven a la parroquia a celebrar el sacramento de la Reconciliación, el próximo jueves día 17, a las 19:00 h.
Lecturas de la Misa

Necesitamos limpiar y abrir nuestra casa interior para que el Niño-Dios la encuentre preparada cuando llegue.
Ven a la parroquia a celebrar el sacramento de la Reconciliación, el próximo jueves día 17, a las 19:00 h.
SEGUNDA SEMANA: LUCES PARA UNA TIERRA NUEVA
Motivación
Por todas partes nos anuncian que el momento más duro de la epidemia ya ha pasado. Ese “pasado” nos ha dado muchas lecciones. Pero ahora estamos iniciando una “nueva etapa”, un nuevo momento histórico del que somos responsables de cara al futuro. Es una oportunidad importante para crear algo nuevo, para “re-crear” el “tejido social”, una “tierra nueva”, un nuevo humanismo, haciendo presente, con ello, la esperanza de un Dios que está con nosotros y que sigue viniendo.
La voz del profeta
La esperanza no puede ser un adormecimiento pasivo. Si hay algo que pueda haber sido positivo, en estos meses de pandemia, son esas luces de la “cultura del cuidado” que nos han mostrado con su vida muchas personas llevadas, sin saberlo, por el Espíritu de Dios. Ninguna de esas cosas que hemos aprendido deberíamos olvidarlas ahora. Sería un retroceso histórico imperdonable.
Nosotros seguimos esperando «unos cielos nuevos y una tierra nueva en los que habite la justicia». (2ª lectura: 2Pe 3,8-14).Isaías, a su vez, nos anima también este domingo en esta dirección mirando hacia el futuro para que seamos nosotros mismos profetas de futuro. Se trata de “re-crear” la humanidad perdida, el “tejido social”.
«Consolad, consolad a mi pueblo. Una voz grita: “En el desierto preparadle un camino al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro Dios; que los valles se levanten, que montes y colinas se abajen, que lo torcido se enderece y lo escabroso se iguale”. Súbete a un monte elevado, heraldo de Sión; alza fuerte la voz, heraldo de Jerusalén; álzala, no temas, di a las ciudades de Judá: “Aquí está vuestro Dios» (1ª lectura: Is 40,1-11).

¿Dónde está Dios?
Dios sigue estando donde estaba, como vimos el domingo pasado. Pero no podemos bajar los brazos: Dios quiere que los tengamos siempre levantados. A veces la prisa y la impaciencia nos detiene y hace retroceder; perdemos la esperanza y la utopía.
«No olvidéis una cosa, queridos míos, -dice Pedro (2ª lectura: 2Pe 3, 8-14)- que para el Señor un día es como mil años y mil años como un día. El Señor no retrasa su promesa, como piensan algunos, sino que tiene paciencia con vosotros, porque no quiere que nadie se pierda…»
Nosotros somos ahora, como Juan Bautista, los “pregoneros” y continuadores de la historia para “preparar los caminos”. (Evangelio: Mc 1,1-8).
Las luces de la ciudad
Pero hay que mirar al presente y al futuro para “recrear” lo que queremos que sea nuestra humanidad recuperada. Es lo que ahora nos toca: encender nuevas luces de esperanza donde, pasado lo pasado y “sin bajar la guardia”, mantengamos lo aprendido y demos nuevos pasos para “recrear” un nuevo tejido social, una posible nueva humanidad.

Un gesto comunitario
Hoy, entre todos, nos preguntamos
• Qué podemos añadir nosotros, desde nuestras posibilidades para mantener lo que tenemos y añadir alguna nueva luz en la ciudad.
• ¿Cuáles son los rasgos de esa “cultura de los cuidados” que ahora podemos estrenar sin perder lo aprendido?
• ¿Qué puedo hacer yo?
Entre todos VAMOS NOMBRANDO A ESAS REALIDADES inaplazables. Vamos, pues, añadiendo papeletas amarillas cubriendo las ventanas que todavía no estén iluminadas.
Podemos también escribirlos, incluso con nuestros compromisos personales, en otras papeletas . Podemos igualmente expresarlas de viva voz.
La Corona de Adviento
Los profetas mantenían encendida la esperanza de Israel anunciando un nuevo tiempo de esperanza. “No temas, porque yo estoy contigo”, dice Dios. “Que todas las naciones se congreguen y todos los pueblos se reúnan. Vosotros sois mis testigos.
No recordéis lo de antaño, no penséis en lo antiguo;mirad que realizo algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notáis?”
Nosotros, como símbolo de la nueva justicia, encendemos esta segunda vela del Adviento mirando hacia el futuro. mirando hacia el futuro. Que cada uno de nosotros se comprometa por una nueva tierra de esperanza para que nada de lo aprendido se pierda.
¡Ven pronto, Señor! ¡Ven, Salvador!
1ª lectura (Isaías 40, 1-5. 9-11): Preparadle un camino al Señor.
«Consolad, consolad a mi pueblo, -dice vuestro Dios-; hablad al corazón de Jerusalén, gritadle, que
se ha cumplido su servicio, y está pagado su crimen, pues de la mano del Señor ha recibido doble
paga por sus pecados».
Una voz grita:
«En el desierto preparadle un camino al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro Dios;
que los valles se levanten, que montes y colinas se abajen, que lo torcido se enderece y lo escabroso
se iguale.
Se revelará la gloria del Señor, y la verán todos juntos – ha hablado la boca del Señor – ».
Súbete a un monte elevado, heraldo de Sión; alza fuerte la voz, heraldo de Jerusalén; álzala, no
temas, di a las ciudades de Judá: «Aquí está vuestro Dios. Mirad, el Señor Dios llega con poder, y su
brazo manda.
Mirad, viene con él su salario, y su recompensa lo precede.
Como un pastor que apacienta el rebaño, reúne con su brazos los corderos y los lleva sobre el
pecho; cuida él mismo a las ovejas que crían».
Salmo: Sal 84, 9ab-10. 11-12. 13-14
Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.
Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos».
La salvación está cerca de los que lo temen,
y la gloria habitará en nuestra tierra. R.
La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. R.
El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
y sus pasos señalarán el camino. R.
2ª lectura (segunda carta del apóstol san Pedro 3, 8-14): esperamos unos cielos nuevos y una tierra nueva.
No olvidéis una cosa, queridos míos, que: para el Señor un día es como mil años y mil años como
un día.
El Señor no retrasa su promesa, como piensan algunos, sino que tiene mucha paciencia con vosotros,
porque no quiere que nadie se pierda sino que todos accedan a la conversión.
Pero el día del Señor llegará como un ladrón.
Entonces los cielos desaparecerán estrepitosamente, los elementos se disolverán abrasados y la
tierra con cuantas obras hay en ella quedará al descubierto.
Puesto que todas estas cosas van a disolverse de este modo ¡qué santa y piadosa debe ser vuestra
conducta, mientras esperáis y apresuráis la llegada del Día de Dios!
Ese día los cielos se disolverán incendiados y los elementos se derretirán abrasados.
Pero nosotros, según su promesa, esperamos unos cielo nuevos y una tierra nueva en los que habite
la justicia.
Por eso, queridos míos, mientras esperáis estos acontecimientos, procurad que Dios os encuentre en
paz con él, intachables e irreprochables.
Aleluya Lc 3, 4cd. 6
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos.
Toda carne verá la salvación de Dios. R.
Evangelio (Marcos 1, 1-8): enderezad los senderos del Señor.
Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.
Está escrito en el profeta Isaías: «Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino.
Una voz grita en el desierto: ‘Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos.”»
Juan bautizaba en el desierto; predicaba que se convirtieran y se bautizaran, para que se les
perdonasen los pecados. Acudía la gente de Judea y de Jerusalén, confesaban sus pecados, y
él los bautizaba en el Jordán. Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y proclamaba: «Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo».
El lunes 2 de noviembre será la conmemoración de Todos los fieles Difuntos. Ese día será complicado acceder a los cementerios por el tema de las restricciones. Por eso, para que podamos rezar por todos los fieles difuntos de la parroquia las Misas serán a las 13,15 y a las 20 h.
Por otro lado, os recordamos la costumbre cristiana de ofrecer Misas por los difuntos. Para hacerlo se pueden pedir en horario de despacho parroquial.

Durante la Eucaristía de las 12:30h retransmitiremos, vía Facebook, la toma de posesión como nuevo párroco de Santa María del Pilar del Padre Lucio Bezana.
El domingo 25 de octubre tendremos la Celebración de la Entrada del nuevo párroco, Lucio y la inauguración de su ministerio pastoral.
Breve trayectoria de Lucio
Lucio nació en Huerta de Abajo, pueblo de la Sierra de Burgos. Estudió en los colegios marianistas de Valladolid y de Carabanchel. Hizo sus primeros votos como religioso marianista en 1978 en nuestra Parroquia de Sta. María del Pilar.
Estudió Filosofía y Letras en Salamanca y Cádiz y después de trabajar en el colegio de Cádiz y Carabanchel fue al Seminario de Roma donde realizó los estudios de Teología y se preparó al Ministerio sacerdotal; ha desarrollado su ministerio en los colegios de Jerez, Carabanchel, Sta. María, de Orcasitas y en la escuela de magisterio de la Línea en Cádiz y actualmente en nuestro colegio de Sta. María del Pilar; ha sido párroco en Jerez, La línea, Carabanchel, Orcasitas y ahora en Sta. María del Pilar.
Sentido de la entrada de un nuevo párroco
Es un acontecimiento importante en la vida de la Comunidad parroquial, que recibe al que ha de ser su pastor propio como colaborador y bajo la autoridad del Obispo.
Se encomienda al nuevo párroco las funciones propias del ministerio:
-De enseñar, en nombre de Cristo, el Maestro, transmitiendo la Palabra de Dios. Se expresa mediante el rito de a entrega de la Sede Presidencial.
-Santificar en Cristo:
-Regir reuniendo a los fieles en una sola familia.

El fin de semana del 10 y 11 de octubre, Operación Kilolitro, destinada a la Cáritas de Santa María Madre de la Iglesia, en Carabanchel.
Con motivo de la fiesta de Santa María del Pilar, queremos convocaros a la eucaristía que celebraremos el próximo lunes, 12 de octubre, a las 12:30h, en nuestra parroquia. Es una ocasión para iniciar el curso educativo y pastoral como una sola comunidad de fe.
Dadas las circunstancias de pandemia que estamos viviendo, el aforo permitido del templo es de un tercio (200 personas).
Para poder brindar la participación e incorporación desde casa a la celebración, retransmitiremos la eucaristía por el canal de Facebook de la Parroquia.

El fin de semana del 10 y 11 de octubre, Operación Kilolitro, destinada a la Cáritas de Santa María Madre de la Iglesia, en Carabanchel.

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