Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


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Lecturas de la Misa – Domingo 12 de Junio 2011 – Pentecostés

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Génesis 11, 1-9
    «Se llama Babel, porque allí confundió el Señor la lengua de toda la tierra»Toda la tierra hablaba la misma lengua con las mismas palabras.

    Al emigrar (el hombre) de oriente, encontraron una llanura en el país de Senaar y se establecieron allí.

    Y se dijeron unos a otros: «Vamos a preparar ladrillos y a cocerlos.»

    Emplearon ladrillos en vez de piedras, y alquitrán en vez de cemento.

    Y dijeron: «Vamos a construir una ciudad y una torre que alcance al cielo, para hacernos famosos, y para no dispersarnos por la superficie de la tierra.»

    El Señor bajó a ver la ciudad y la torre que estaban construyendo los hombres; y se dijo: «Son un solo pueblo con una sola lengua. Si esto no es más que el comienzo de su actividad, nada de lo que decidan hacer les resultará imposible. Voy a bajar y a confundir su lengua, de modo que uno no entienda la lengua del prójimo.»

    El Señor los dispersó por la superficie de la tierra y cesaron de construir la ciudad.

    Por eso se llama Babel, porque allí confundió el Señor la lengua de toda la tierra, y desde allí los dispersó por la superficie de la tierra

  • Salmo Responsorial: 103
    «Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra»Bendice, alma mía, al Señor: ¡Dios mío, qué grande eres! Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto. R.

    Cuántas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con sabiduría; la tierra está llena de tus criaturas. R.

    Todos ellos aguardan a que les eches comida a su tiempo; se la echas, y la atrapan; abres tu mano, y se sacian de bienes – R.

    Les retiras el aliento, y expiran y vuelven a ser polvo; envías tu aliento, y los creas, y repueblas la faz de la tierra. R.

  • Segunda Lectura: Romanos 8,22-27
    «El Espíritu intercede con gemidos inefables»Hermanos: Sabemos que hasta hoy la creación entera está gimiendo toda ella con dolores de parto. Y no sólo eso; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la hora de ser hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo. Porque en esperanza fuimos salvados. Y una esperanza que se ve ya no es esperanza. ¿Cómo seguirá esperando uno aquello que ve? Cuando esperamos lo que no vemos, aguardamos con perseverancia. Pero además el Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables. Y el que escudriña los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, y que su intercesión por los santos es según Dios
  • Evangelio: Juan 20,19-23
    «Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Recibid el Espíritu Santo»Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en su casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros.» Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envió yo.» Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»


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Lecturas de la misa – domingo 5 de Junio 2011 – Ascensión del Señor

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Hechos 1, 1-11
    «Se fue elevando a la vista de sus apóstoles»En mi primer libro, querido Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó, hasta el día en que ascendió al cielo, después de dar sus instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que había elegido. A ellos se les apareció después de la Pasión, les dio numerosas pruebas de que estaba vivo y durante cuarenta días se dejó ver por ellos y les habló del Reino de Dios. Un día, estando con ellos a la mesa, les mandó:
    «No se alejen de Jerusalén. Aguarden aquí a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que ya les he hablado: Juan bautizó con agua; dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo».
    Los ahí reunidos le preguntaron: «Señor, ¿ahora sí vas a
    restablecer la soberanía de Israel?»
    Jesús les contestó:
    «A ustedes no les toca conocer el tiempo y la hora que el Padre ha determinado con su autoridad; pero cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los últimos rincones de la tierra».
    Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos hasta que una nube lo ocultó a sus ojos.
    Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron:
    «Galileos, ¿qué hacen allí parados mirando al cielo? Ese mismo Jesús que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse».
  • Salmo Responsorial: 46
    «Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.»Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo Ilenos; que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo.
    R. Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.

    Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios; al rey honremos y cantemos todos.
    R. Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.

    Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina Dios sobre todas las naciones desde su trono santo.
    R. Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.

  • Segunda Lectura: Efesios 1,17-23
    «Lo hizo sentar a su derecha en el cielo»Hermanos: Pido al Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, que les conceda espíritu de sabiduría y de reflexión para conocerlo. Le pido que les ilumine la mente para que comprendan cuál es la esperanza que da su llamamiento, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da a los que son suyos y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros, los que confiamos en él, por la eficacia de su fuerza poderosa.
    Con esta fuerza resucitó a Cristo de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo por encima de todos los ángeles, principados, potestades, virtudes y dominaciones y por encima de cualquier persona, no sólo del mundo actual, sino también del futuro. Todo lo puso bajo sus pies y a él mismo lo constituyó cabeza suprema de la Iglesia, que es su cuerpo, y la plenitud del que lo consuma todo en todo.
  • Evangelio: Mateo 28,16-20
    «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra»En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había citado. Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban. Entonces, Jesús se acercó a ellos y les dijo: «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y enseñen a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu, Santo; y enseñándolas a cumplir todo cuanto yo les he mandado. Y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo».


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Información sobre Bolsa de Trabajo de Parroquia

La Bolsa de Trabajo en cifras.

 Durante el periodo comprendido entre el 1 de febrero de 2011 y el 1 de mayo de 2011, se han atendido 124 nuevas solicitudes de empleo, lo que arroja un promedio de 31 al mes (igual que en el periodo anterior: septiembre 2010, febrero 2011).

A todos los que acuden por primera vez ala Bolsade Trabajo se les recomienda que mientras no sean contratados acudan, al menos una vez por semana al despacho, con objeto de poder comprobar su interés para ser colocado y para completar su ficha con una entrevista mas detallada, lo que permite conocer mas a fondo las circunstancias personales de cada solicitante, evaluar su experiencia y contrastar sus declaraciones con los informes obtenidos de sus anteriores empleadores.

Este procedimiento permite determinar un orden de prioridades al facilitar a los posibles empleadores contactos de las personas mas adecuadas para ocupar el puesto de trabajo ofertado. De esta forma, el número total de personas atendidas en el despacho dela Bolsade Trabajo prácticamente se duplica en los dos días a la semana (lunes y miércoles) en que está abierto.

Otra circunstancia que complica el trabajo de selección es     que, en contadas ocasiones, las personas que han obtenido un trabajo lo notifican, no haciendo posible actualizar sus fichas.

 Para facilitar el proceso de selección y gracias a la aportación generosa de un experto en informática, se podrá disponer en breve de una base de datos que permita la búsqueda selectiva de candidatos a un puesto de trabajo.

 De las solicitudes recibidas se ha podido facilitar trabajo a 22 personas: en régimen interno14, en jornada completa 5. y  por horas 3. Son poco frecuentes las ofertas de empleo para hombres.

 Las personas que solicitaron trabajo estuvieron distribuidas de forma similar al periodo anterior mencionado.

 Respecto a las zonas de residencia, sigue predominando el número de personas procedentes de las poblaciones de la periferia de Madrid, como Móstoles, Fuenlabrada, o Majadahonda, ampliándose a zonas mas alejadas como El Escorial o Alcalá de Henares. Las personas residentes en Madrid Capital proceden, en su mayoría de barrios extremos.

Por tiempo de residencia de los extranjeros en España, el promedio puede establecerse entre 3 y 5 años, con aumento  de las personas que llevan pocos meses e incluso semanas en nuestro País.

Muchos de los nuevos solicitantes de empleo acuden por recomendación de conocidos e incluso derivados de otras parroquias. Una de las razones que aducen para acudir a esta Bolsa de Trabajo, es el trato personalizado y cálido que reciben.

Se presentan casos de personas que tras un largo periodo de trabajo con una misma familia (hasta 11 años) se ven en el paro porque las condiciones económicas de su empleador han empeorado y no pueden mantener una persona de servicio doméstico.

En los casos en que la persona solicitante ha estado cuidando personas mayores, la relación laboral suele extinguirse por fallecimiento o ingreso en una residencia de la persona que cuidaban.

Cada vez se dan mas casos de personas que, además de solicitar empleo, plantean dramáticos problemas personales, principalmente por situaciones familiares complicadas o falta de recursos para subsistir; problemas que desbordan ampliamente la capacidad de los voluntarios que atiendenla Bolsade Trabajo; no obstante, siempre se procura atender estos casos con, al menos,  unas palabras de aliento y algún consejo u orientación que les facilite afrontar en mejores condiciones el trance.


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Lecturas Misa – 29 de Mayo 2011 – 6º Domingo de Pascua

Liturgia de las Horas: 2da. Semana del Salterio
Color: Blanco

Santoral

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Hechos 8, 5-8.14-17
    «Les impusieron las manos y recibieron el Espíritu Santo»En aquellos días, Felipe bajó a la ciudad de Samaria y predicaba allí a Cristo. La multitud escuchaba con atención lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los milagros que hacía y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados quedaban curados. Esto despertó gran alegría en aquella ciudad.
    Cuando los apóstoles, que estaban en Jerusalén, se enteraron de que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan; ellos llegaron allí y oraron por los que se habían convertido, para que recibieran el Espíritu Santo, porque aún no lo habían recibido y solamente habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces Pedro y Juan les impusieron sus manos y ellos recibieron el Espíritu Santo.
  • Salmo Responsorial: 65
    «Aclamen al Señor en todo el mundo.»Aclamen al Señor en todo el mundo, canten salmos a su glorioso nombre, ríndanle honores con sus alabanzas. Digan: «¡Qué formidable es nuestro Dios!»
    R. Aclamen al Señor en todo el mundo.

    Que se postre ante ti la tierra entera, que toquen en tu honor, que toquen para tu nombre. Vengan a ver las obras de Dios, sus proezas en favor de la humanidad.
    R. Aclamen al Señor en todo el mundo.

    Transformó el mar en tierra firme, a pie atravesaron el río. Alegrémonos con Dios, que su poder gobierna eternamente.
    R. Aclamen al Señor en todo el mundo.

    Fieles de Dios, vengan a escuchar; les contaré lo que ha hecho conmigo. Bendito sea Dios que no rechazó mi súplica.
    R. Aclamen al Señor en todo el mundo.

  • Segunda Lectura: I Pedro 3, 15-18
    «Murió en su cuerpo y resucitó glorificado»Hermanos: Veneren en sus corazones a Cristo Señor, dispuestos siempre a dar razones de su esperanza al que las pidiere; pero háganlo con sencillez y respeto y estando en paz con su conciencia. Así quedarán avergonzados los que denigran la conducta cristiana de ustedes, pues es mejor padecer haciendo el bien, si tal es la voluntad de Dios, que padecer haciendo el mal.
    Porque también Cristo murió una sola vez por los pecados, el Justo por los injustos, para llevarnos a Dios. Murió en su cuerpo, pero volvió a la vida por el Espíritu.
  • Evangelio: Juan 14, 15-21
    «Yo le rogaré al Padre y él les enviará otro Consolador»En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
    «Si me aman, cumplirán mis mandamientos; yo le rogaré al Padre que les dé otro Consolador que esté siempre con ustedes, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; ustedes, en cambio, sí lo conocen, porque habita entre ustedes y está con ustedes.
    No los dejaré desamparados, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá más, pero ustedes me verán, y vivirán porque yo sigo viviendo. Entonces sabrán que yo estoy con mi Padre, ustedes conmigo y yo con ustedes. El que acepta mis mandamientos y los cumple, ése me ama; al que me ama, lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él».


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Lecturas misa – 22 de Mayo 2011 – 5º Domingo de Pascua

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Hechos 6, 1-7
    «Eligieron a siete llenos del Espíritu Santo»En aquellos días, como aumentaba mucho el número de los discípulos, hubo ciertas quejas de los judíos griegos contra los hebreos, de no ser bien atendidas sus viudas en el servicio de caridad de todos los días. Los apóstoles convocaron al grupo de los discípulos y les dijeron:
    «No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos de la administración. Por tanto, escojan entre ustedes a siete hombres de buena reputación, llenos del Espíritu Santo y sabiduría, y los encargaremos de este servicio. Nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de la palabra».
    Todos estuvieron de acuerdo y eligieron a Esteban, lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Simón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía. Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando.
    La palabra de Dios iba cundiendo, y en Jerusalén se multiplicaba grandemente el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe.
  • Salmo Responsorial: 32
    «El Señor cuida de aquellos que lo temen. Aleluya.»Que los justas aclamen al Señor; es propio de los justos alabarlo. Demos gracias a Dios al son del arpa, que la lira acompañe nuestros cantos.
    R. El Señor cuida de aquellos que lo temen. Aleluya.

    Sincera es la palabra del Señor y todas sus acciones son leales. El ama la justicia y el derecho, la tierra llena está de sus bondades.
    R. El Señor cuida de aquellos que lo temen. Aleluya.

    Cuida el Señor de aquellos que lo temen y en su bondad confían; los salva de la muerte y en épocas de hambre les da vida.
    R. El Señor cuida de aquellos que lo temen. Aleluya.

  • Segunda Lectura: I Pedro 2, 4-9
    «Ustedes son estirpe elegida, sacerdocio real»Hermanos: Acercándose al Señor Jesús, la piedra viva rechazada por los hombres, pero escogida y preciosa a los ojos de Dios, ustedes también, como piedras vivas, entran en la edificación del templo espiritual, para formar un sacerdocio santo destinado a ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Jesucristo. Tengan presente que está escrito: “Yo coloco en Sión una piedra angular, escogida y preciosa; el que crea en ella no quedará defraudado”.
    Dichosos, pues, ustedes los que han creído. En cambio, para aquellos que se negaron a creer, vale lo que dice la Escritura: “La piedra que rechazaron los constructores ha llegado a ser la piedra angular, y también: tropiezo y roca de escándalo”.
    Tropiezan en ella los que no creen en la Palabra, y en esto se cumple un designio de Dios. Ustedes, en cambio, son estirpe elegida, sacerdocio real, nación consagrada a Dios y pueblo de su propiedad, para que proclamen la obras maravillosas del que los llamó de las tinieblas a su luz admirable.
  • Evangelio: Juan 14, 1-12
    «Yo soy el camino, la verdad y la vida»En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
    «No pierdan la paz, crean en Dios y crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones, si no, se lo habría dicho, porque voy a prepararles un lugar. Cuando vaya y les prepare sitio, volveré y los llevaré conmigo, para que donde estoy yo estén también ustedes. Y ya saben el camino a donde yo voy».
    Tomás le dijo:
    «Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo podemos saber el camino?»
    Jesús le respondió:
    «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si me conocieran a mí, conocerían también a mi Padre. Ahora ya lo conocen y lo han visto».
    Le dijo Felipe:
    «Señor, muéstranos al Padre y nos basta».
    Jesús le replicó:
    «Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Entonces por qué dices: “Muéstranos al Padre?” ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí?
    Las palabras que yo les digo no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras que hago yo, y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre».


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Lecturas misa – 15 de Mayo 2011 – 4º Domingo de Pascua

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Hechos 2, 14.36-41
    «Dios lo ha constituido Señor y Mesías»El día de Pentecostés se presentó Pedro con los Once, levantó la voz y dijo:
    «Sepa todo Israel con absoluta certeza que Dios ha constituido Señor y Mesías al mismo Jesús, a quien ustedes crucificaron».
    Estas palabras les llegaron al corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles:
    «¿Qué tenemos que hacer, hermanos?»
    Pedro les contestó:
    «Arrepiéntanse y bautícense en el nombre de Jesucristo para que se les perdonen sus pecados, y recibirán el Espíritu Santo. Porque las promesas de Dios valen para ustedes y para sus hijos y, también, para todos los que llame el Señor Dios nuestro, aunque estén lejos».
    Con éstas y otras muchas razones, los instaba y exhortaba, diciendo:
    «Pónganse a salvo de esta generación perversa».
    Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día se les agregaron unos tres mil.
  • Salmo Responsorial: 22
    «El Señor es mi pastor. Aleluya.»El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas.
    R. El Señor es mi pastor. Aleluya.

    Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque Tú estás conmigo. Tú vara y tu cayado me dan seguridad.
    R. El Señor es mi pastor. Aleluya.

    Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes.
    R. El Señor es mi pastor. Aleluya.

  • Segunda Lectura: I Pedro 2, 20b-25
    «Ha vuelto a ustedes el pastor y guardián de sus vidas»Hermanos: Soporten con paciencia los sufrimientos que les vienen por hacer el bien, cosa agradable a los ojos de Dios, pues para esto han sido llamados, ya que también Cristo sufrió por ustedes, dejándoles un ejemplo para que sigan sus huellas.
    El no cometió pecado ni hubo engaño en su boca; insultado, no devolvía los insultos; maltratado, no profería amenazas, sino que encomendaba su causa al único que juzga con justicia. Cargado con nuestros pecados, subió al madero de la cruz, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia.
    Por sus llagas han sido curados. Andaban descarriados como ovejas, pero ahora han vuelto al pastor y guardián de sus vidas.
  • Evangelio: Juan 10, 1-10
    «Yo soy la puerta de las ovejas»En aquel tiempo dijo Jesús a los fariseos:
    «Les aseguro que el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que salta por otro lado, es un ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guardián y as ovejas reconocen su voz, y él llama a cada una por su nombre y las conduce fuera. Cuando ha sacado a todas sus ovejas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz: a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».
    Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo que les quería decir. Por eso añadió Jesús:
    «Les aseguro que yo soy la puerta de la ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero mis ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entra por mí, se salvará, y podrá entrar y salir y encontrará pastos. El ladrón sólo viene a robar, a matar y destruir; yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia».


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Lecturas misa – 8 de Mayo 2011 – 3º domingo de Pascua

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Hechos 2, 14.22-33
    «No era posible que la muerte lo retuviera bajo su dominio»El día de Pentecostés, se presentó Pedro con los Once, levantó la voz y dijo:
    «Escúchenme israelitas: Les hablo de Jesús de Nazaret, el hombre que Dios acreditó ante ustedes mediante los milagros, prodigiosos y señales que ustedes bien conocen. Conforme al plan previsto y sancionado por Dios, Jesús fue entregado, y ustedes por medio de los paganos lo clavaron en la cruz. Pero Dios lo resucitó rompiendo las ataduras de la muerte; no era posible que la muerte lo retuviera bajo su dominio, pues David dice refiriéndose a él:
    Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no vacilaré. Por eso se me alegra el corazón, goza mi lengua y mi carne descansa esperanzada. Porque no me entregarás a la muerte ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. Me has enseñado el camino de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia”.
    Hermanos, permítanme hablarles con toda claridad: el patriarca David murió y lo enterraron, y su sepulcro se conserva entre nosotros hasta el día de hoy. Pero, como era profeta y sabía que Dios le había prometido con juramento que un descendiente suyo ocuparía su trono, con visión profética habló de la resurrección de Cristo, el cual no fue abandonado a la muerte ni sufrió la corrupción.
    Pues bien, a este Jesús Dios lo resucitó, y de ello nosotros somos testigos. Llevado a los cielos por el poder de Dios, recibió del Padre el Espíritu Santo prometido, y ahora lo ha comunicado, como lo están viendo y oyendo».
  • Salmo Responsorial: 15
    «Señor, enséñanos el camino de la vida. Aleluya.»Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho que tú eres mi Señor. El Señor es la parte que me ha tocado en herencia: mi vida está en sus manos.
    R. Señor, enséñanos el camino de la vida. Aleluya.

    Bendeciré al Señor que me aconseja; hasta de noche me instruye internamente.Tengo siempre presente al Señor, con él a mi lado jamás tropezaré.
    R. Señor, enséñanos el camino de la vida. Aleluya

    Por eso se me alegran el corazón y el alma y mi cuerpo vive tranquilo: porque tú no me abandonarás a la muerte, ni dejarás que sufra la corrupción.
    R. Señor, enséñanos el camino de la vida. Aleluya.

    Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia, de alegría perpetua junto a ti.
    R. Señor, enséñanos el camino de la vida. Aleluya.

  • Segunda Lectura: I Pedro 1, 17-21
    «Ustedes han sido rescatados con la sangre preciosa de Cristo, el Cordero sin mancha»Hermanos: Si ustedes llaman Padre a Dios, que juzga imparcialmente a cada uno, según sus obras, vivan siempre con temor filial durante su peregrinar por la tierra.
    Bien saben que de su estéril manera de vivir, heredada de sus padres, los ha rescatado Dios: no con bienes efímeros, con oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, el Cordero sin defecto ni mancha, al cual Dios había elegido antes de la creación del mundo, y por amor a ustedes lo ha manifestado en estos tiempos.
    Por Cristo, ustedes creen en Dios, quien lo resucitó de entre los muertos y lo llenó de gloria. De esta forma, su fe y su esperanza están puestas en Dios.
  • Evangelio: Lucas 24, 13-35
    «Lo reconocieron al partir el pan»El mismo día de la resurrección, iban dos discípulos a un pueblo llamado Emaús, situado a unos once kilómetros de Jerusalén; iban comentando todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús se acercó y comenzó a caminar con ellos. Pero sus ojos estaban velados y no lo reconocieron. El les preguntó:
    «¿De qué vienen hablando por el camino?»
    Uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió:
    «¿Eres tú el único forastero que no sabe lo que ha sucedido estos días en Jerusalén?» El les preguntó:
    «¿Qué ha pasado?»
    Ellos le respondieron:
    «Lo de Jesús el Nazareno, que fue profeta poderoso en obras y palabras ante Dios y todo el pueblo; cómo los sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él fuera el libertador de Israel.Y ya ves, hace tres días que sucedió esto.
    Es cierto que algunas mujeres de nuestro grupo nos han desconcertado, pues fueron de madrugada al sepulcro, no encontraron el cuerpo y vinieron contando que habían visto unos ángeles, que les habían dicho que estaba vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y hallaron todo como habían dicho las mujeres; pero a El no le vieron».
    Entonces Jesús les dijo:
    «¡Qué insensatos y duros de corazón son para creer lo anunciado por los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto para entrar en su gloria?»
    Y comenzando por Moisés y siguiendo con los profetas les explicó los pasajes de la Escritura que se referían a él.
    Ya cerca del pueblo donde iban él hizo ademán de seguir adelante, pero ellos le insistieron diciendo:
    «Quédate con nosotros, porque ya es tarde y pronto oscurecerá».
    Y entró para quedarse con ellos. Sentados a la mesa, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció.
    Ellos comentaron:
    «¡Con razón nuestro corazón ardía mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras!»
    Se levantaron inmediatamente y regresaron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo:
    «Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón».
    Entonces ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.


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Lecturas misa 1 de Mayo 2011 – 2º Dom. Pascua

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Hechos 2, 42-47
    «Los creyentes vivían unidos y todo lo tenían en común»En los primeros días de la Iglesia, los hermanos eran constantes en escuchar la enseñanza de los apóstoles, en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones. Toda la gente estaba impresionada por los muchos milagros y prodigios que los apóstoles hacían en Jerusalén.
    Los creyentes vivían unidos y lo tenían todo en común; vendían bienes y propiedades y lo repartían entre todos, según las necesidades de cada uno. Diariamente se reunían en el templo, y en las casas partían el pan y comían juntos alabando a Dios con alegría y sencillez de corazón; toda la gente los estimaba y el Señor aumentaba cada día el número de creyentes que aceptaban la salvación.
  • Salmo Responsorial: 117
    «La misericordia del Señor es eterna.»Diga la casa de Israel: Su misericordia es eterna. Diga la casa de Aarón: Su misericordia es eterna. Digan los fieles del Señor: Su misericordia es eterna.
    R. La misericordia del Señor es eterna.

    Empujaban para derribarme, pero Dios me ayudó. El Señor es mi fuerza y mi alegría, en el Señor está mi salvación.
    R. La misericordia del Señor es eterna.

    La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente. Este es el día del triunfo del Señor, día de júbilo y de gozo.
    R. La misericordia del Señor es eterna.

  • Segunda Lectura: I Pedro 1, 3-9
    «La resurrección de Cristo nos da la esperanza de una vida nueva»Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en su gran misericordia, por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos concedió renacer a la esperanza de una vida nueva, que no puede corromperse ni mancharse, que nos está reservada como herencia en el cielo. La fuerza de Dios los custodia en la fe para la salvación que aguarda a manifestarse en el momento final.
    Por esta razón, alégrense, aunque ahora tengan que sufrir un poco, en pruebas diversas; a fin de que su fe, sometida a la prueba, sea hallada digna de alabanza, gloria y honor, cuando se manifieste Cristo, nuestro Señor, que por la fe de ustedes es más preciosa que el oro, y el oro acrisola por el fuego.
    A Cristo Jesús no lo han visto, y lo aman; no lo ven, y creen en él; se llenan de una alegría radiante e indescriptible, seguros de alcanzar la salvación de sus almas, que es la meta de la fe.
  • Evangelio: Juan 20, 19-31
    «Ocho días después se les apareció Jesús»Al anochecer del día de la resurrección, estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
    «La paz esté con ustedes».
    Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
    «La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo».
    Y dicho esto sopló sobre ellos y les dijo:
    «Reciban el Espíritu Santo; a quienes les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; a quienes no se los perdonen, les quedarán sin perdonar».
    Tomás, uno de los Doce, apodado el Gemelo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:
    «Hemos visto al Señor».
    Pero él les contestó:
    «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto mi dedo en los agujeros de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo».
    Ocho días después, estaban reunidos los discípulos a puerta cerrada y Tomás con ellos. Jesús se puso de nuevo en medio y les dijo:
    «La paz esté con ustedes».
    Luego dijo a Tomás:
    «Aquí están mis manos, acerca tu dedo; trae tu mano y métela en mi costado; y no sigas dudando, sino cree».
    Tomás respondió:
    «¡Señor mío y Dios mío!»
    Jesús añadió:
    «Tú crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto».
    Otras muchas señales milagrosas hizo Jesús en presencia de sus discípulos, pero no están escritas en este libro. Se escribieron éstas para que crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengan vida en su nombre.


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Lecturas misa – Domingo de Resurreccción – 24 de Abril 2011

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Hechos 10, 34a.37-43
    «Hemos comido y bebido con Cristo resucitado»En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:
    «Ya saben ustedes lo sucedido en el país de los judíos, comenzando por Galilea, cuando Juan predicaba el bautismo. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y sanando a los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con Él.
    Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en Judea y en Jerusalén. Lo mataron colgándolo de la cruz. Pero Dios lo resucitó al tercer día y nos lo hizo ver, no a todo el pueblo sino a los testigos que Él había escogido: a nosotros, que hemos comido y bebido con Él después de que resucitó de entre los muertos.
    Él nos mandó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos.
    El testimonio de los profetas es unánime: que cuantos creen
    en Él reciben, por su medio, el perdón de los pecados».
  • Salmo Responsorial: 117
    «Este es el día del triunfo del Señor, aleluya.»Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna. Diga la casa de Israel: Su misericordia es eterna.
    R. Este es el día del triunfo del Señor, aleluya.

    La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es nuestro orgullo. No moriré, continuaré viviendo para contar las hazañas del Señor.
    R. Este es el día del triunfo del Señor, aleluya.

    La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente.
    R. Este es el día del triunfo del Señor, aleluya.

  • Segunda Lectura: Colosenses 3, 1-4
    «Busquen los bienes del cielo, donde está Cristo»Hermanos:
    Puesto que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios.
    Aspiren a los bienes del cielo, no a los de la tierra. Porque han muerto, y su vida está con Cristo, escondida en Dios. Cuando se manifieste Cristo, vida nuestra, entonces también ustedes se manifestarán juntamente con Él, en gloria.
  • Evangelio: Juan 20, 1-9
    «El debía resucitar de entre los muertos»El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando estaba todavía oscuro, y vio removida la piedra que lo cerraba. Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo a quien Jesús amaba, y les dijo:
    «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».
    Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro. Vio las vendas en el suelo y el sudario que había estado sobre la cabeza de Jesús, no con las vendas por el suelo, sino doblado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.
    Pues hasta entonces no habían entendido las Escrituras: que Jesús había de resucitar de entre los muertos.


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Lecturas misa Sábado Santo 23 de Abril 2011

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Génesis 1, 1-31; 2, 1-2
    «Vio Dios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno»En el principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra era soledad y caos; y las tinieblas cubrían la faz del abismo. El espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas.
    Dijo Dios:
    «Que exista la luz».
    Y la luz existió. Vio Dios que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas. Llamó a la luz “día” y a las tinieblas “noche”. Fue la tarde y la mañana del primer día.
    Dijo Dios:
    «Que haya una bóveda entre las aguas, que separe unas aguas de otras».
    E hizo Dios una bóveda y separó con ellas las aguas de arriba, de las aguas de abajo. Y así fue. Llamó Dios a la bóveda “cielo”. Fue la tarde y la mañana del segundo día.
    Dijo Dios:
    «Que se junten las aguas de debajo del cielo en un solo lugar y que aparezca el suelo seco».
    Y así fue. Llamó Dios “tierra” al suelo seco y “mar” a la masa de las aguas. Y vio Dios que era bueno.
    Dijo Dios:
    «Verdee la tierra con plantas que den semilla y árboles que den fruto y semilla, según su especie, sobre la tierra».
    Y así fue. Brotó de la tierra hierba verde que producía semilla, según su especie, y árboles que daban fruto y llevaban semilla, según su especie. Y vio Dios que era bueno. Fue la tarde y la mañana del tercer día.
    Dijo Dios:
    «Que haya lumbreras en la bóveda del cielo, que separen el día de la noche, señalen las estaciones, los días y los años, y luzcan en la bóveda del cielo para iluminar la tierra».
    Y así fue. Hizo Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para regir el día y la menor, para regir la noche; y también hizo las estrellas. Dios puso las lumbreras en la bóveda del cielo para iluminar la tierra, para regir el día y la noche, y separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. Fue la tarde y la mañana del cuarto día.
    Dijo Dios:
    «Agítense las aguas con un hervidero de seres vivientes y revoloteen sobre la tierra las aves, bajo la bóveda del cielo».
    Creó Dios los grandes animales marinos y los vivientes que en el agua se deslizan y la pueblan, según su especie. Creo también el mundo de las aves, según sus especies. Vio Dios que era bueno y los bendijo, diciendo:
    «Sean fecundos y multiplíquense; llenen las aguas del mar; que las aves se multipliquen en la tierra».
    Fue la tarde y la mañana del quinto día.
    Dijo Dios:
    «Produzca la tierra vivientes, según sus especies».
    Y así fue. Hizo Dios las fieras, los animales domésticos y los reptiles, cada uno según su especie. Y vio Dios que era bueno.
    Dijo Dios:
    «Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine a los peces del mar, a las aves del cielo, a los animales domésticos y a todo animal que se arrastra sobre la tierra».
    Y creó Dios al hombre a su imagen: a imagen suya lo creó; hombre y mujer los creó.
    Y los bendijo Dios y les dijo:
    «Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todos ser viviente que se mueve sobre la tierra».
    Y dijo Dios:
    «He aquí que les entrego todas las plantas de semilla que hay sobre la faz de la tierra, y todos los árboles que producen frutos y semilla, para que les sirvan de alimento. Y a todas las fieras de la tierra, a todos las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a todos los seres que respiran, también les doy por alimento las verdes plantas».
    Y así fue. Vio Dios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno. Fue la tarde y la mañana del sexto día.
    Así quedaron concluidos el cielo y la tierra con todos sus ornamentos, y terminada su obra, descansó Dios el séptimo día de todo cuanto había hecho.
  • Salmo Responsorial: 103
    «Bendice al Señor, alma mía.»Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza. Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto.
    R. Bendice al Señor, alma mía.

    Sobre bases inconmovibles asentaste la tierra para siempre. Con un vestido de mares la cubriste y las aguas en las montañas concentraste.
    R. Bendice al Señor, alma mía.

    En los valles haces brotar las fuentes, que van corriendo entre montañas; junto a ellas vienen a vivir las aves, y entre las ramas cantan.
    R. Bendice al Señor, alma mía.

    Desde tu cielo riegas los montes y sacias la tierra del fruto de tus manos; haces brotar hierba para los ganados y pasto para los que sirven al hombre.
    R. Bendice al Señor, alma mía.

    ¡Qué numerosas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con maestría!; la tierra está llena de tus criaturas. Bendice al Señor, alma mía.
    R. Bendice al Señor, alma mía.

  • Segunda Lectura: Génesis 22, 1-2.9a.-13.15-18
    «El sacrificio de nuestro patriarca Abrahán»En aquel tiempo, Dios le puso una prueba a Abraham y le dijo:
    «¡Abraham, Abraham!»
    El respondió:
    «Aquí estoy».
    Y Dios le dijo:
    «Toma a tu hijo único, Isaac, a quien tanto amas; vete a la región de Moria y ofrécemelo en sacrificio, en el monte que yo te indicaré».
    Abraham madrugó, aparejó su burro, tomó consigo a dos de sus criados y a su hijo Isaac; cortó leña para el sacrificio y se encaminó al lugar que Dios le había indicado. Al tercer día divisó a lo lejos el lugar. Les dijo entonces a sus criados:
    «Quédense aquí con el burro; yo iré con el muchacho hasta allá, para adorar a Dios y después regresaremos».
    Abraham tomó la leña para el sacrificio, se la cargó a su hijo Isaac y tomó en su mano el fuego y el cuchillo. Los dos caminaban juntos. Isaac dijo a su padre Abraham:
    «¡Padre!»
    El respondió:
    «¿Qué quieres, hijo?»
    El muchacho contestó:
    «Ya tenemos fuego y leña, ¿pero dónde está el cordero para el sacrificio?»
    Abraham le contestó:
    «Dios nos dará el cordero para el sacrificio, hijo mío».
    Y siguieron caminando juntos. Cuando llegaron al sitio que Dios le había señalado, Abraham levantó un altar y acomodó la leña. Luego ató a su hijo Isaac, lo puso sobre el altar, encima de la leña, y tomó el cuchillo para degollarlo. Pero el ángel del Señor lo llamó desde el cielo y le dijo:
    «¡Abraham, Abraham!»
    El contestó:
    «Aquí estoy».
    El ángel le dijo:
    «No descargues la mano contra tu hijo, ni le hagas daño. Ya veo que temes a Dios, porque no le has negado a tu hijo único».
    Abraham levantó los ojos y vio un carnero, enredado por los cuernos en la maleza. Atrapó el carnero y lo ofreció en sacrificio, en lugar de su hijo. Abraham puso por nombre a aquel sitio “el Señor provee”, por lo que aun el día de hoy se dice: “el monte donde el Señor provee”. El ángel del Señor volvió a llamar a Abraham desde el cielo y le dijo:
    «Juro por mí mismo, dice el Señor, que por haber hecho esto y no haberme negado a tu hijo único, yo te bendeciré y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y las arenas del mar. Tus descendientes conquistarán las ciudades enemigas. En tu descendencia serán bendecidos todos los pueblos de la tierra, porque obedeciste a mis palabras».
  • Evangelio: Mateo 28, 1-10
    «Ha resucitado e irá delante de ustedes a Galilea»Transcurrido el sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro. De pronto se produjo un gran temblor, porque el ángel del Señor bajó del cielo y, acercándose al sepulcro, hizo rodar la piedra que lo tapaba y se sentó encima de ella. Su rostro brillaba como el relámpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve. Los guardias, atemorizados ante él, se pusieron a temblar y se quedaron como muertos. El ángel se dirigió a las mujeres y les dijo:
    «No teman. Ya sé que buscan a Jesús, el crucificado. No está aquí; ha resucitado, como lo había dicho. Vengan a ver el lugar donde lo habían puesto. Y ahora, vayan de prisa a decir a sus discípulos: “Ha resucitado de entre los muertos e irá delante de ustedes a Galilea; allá lo verán”. Eso es todo».
    Ellas se alejaron a toda prisa del sepulcro y, llenas de temor y de gran alegría, corrieron a dar la noticia a los discípulos. Pero de repente Jesús les salió al encuentro y las saludó. Ellas se le acercaron, le abrazaron los pies y lo adoraron. Entonces les dijo Jesús:
    «No tengan miedo. Vayan a decir a mis hermanos que se dirijan a Galilea. Allá me verán».