Escuchad esta canción, que nos habla de un mundo en paz. Imagino que es el mundo que Dios quiere, donde haya paz y todo el mundo pueda disfrutar de la vida.
Archivos de Autor: Lucio Bezana
HOMILIA domingo 21 de Febrero 2010 – Primer domingo de Cuaresma. Ciclo C
HOMILIA 1er domingo de Cuaresma ciclo C
Hoy más que nunca nos preocupan los números: más de 4 millones de parados, los 420 euros de subsidio, los euros que nos descuentan del sueldo o jubilación.
Los números tienen en algunos casos y civilizaciones valor simbólico. Me refiero, por ejemplo al número 3.
Recordemos el mandamiento de “amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser, y al prójimo como a ti mismo”. Este mandamiento nos dice cómo amar a Dios, con todo lo que somos. Luego une a Dios con el prójimo y uno mismo para señalar la unión que debe existir entre los tres.
El miércoles de Ceniza leíamos en el Evangelio que hay que practicar la oración, la limosna y el ayuno (3). Y esto hacerlo por amor y desde el corazón, el alma y el ser.
La oración cuida nuestra relación con Dios y orienta nuestro amor hacia El.
La limosna cuida nuestra relación con el prójimo y orienta nuestro amor hacia él.
El ayuno cuida nuestra relación con uno mismo y orienta el amor hacia nosotros.
Descuidar uno de los tres significa descuidar los otros dos.
Hoy domingo se nos habla de tres tentaciones que experimenta Jesús y que pueden ser tres tentaciones que experimentemos nosotros.
La primera es la de quitar a Dios de en medio. O la de quitar los crucifijos de en medio. Quitar la Navidad, la Semana Santa. Se quiere desterrar a DIOS y reemplazarlo por otros ídolos. Cada uno tenemos nuestros ídolos a los que adoramos, aunque no seamos del todo conscientes. Sin embargo Jesús nos recuerda: “Al Señor tu Dios adorarás y a él solo darás culto”.
La segunda está en relación con el prójimo. Esta tentación va unida al poder. Y se manifiesta en la falta de respeto al prójimo, a la vida, a sus ideas, su religión. O es, por ejemplo, la falta de sensibilidad ante problemas, la dejadez de la sociedad en cuanto a la educación, o es la pérdida de raíces, de costumbres debido a la moda, o a no causar traumas. Hoy pensamos: “se nos ha dado todo poder”…pues que sea para hacer el bien. Que ese poder sea para: “amar al prójimo como a ti mismo”…
Y la tercera está en relación con uno mismo. Hoy solo queremos pan. “Pan y circo” Y el pan es la falta de compromiso, la superficialidad. (Lo decía Benedicto XVI el miércoles de ceniza), es cuidar o descuidar el cuerpo pero no cuidar el espíritu. Jesús nos dice: “no solo de pan vive el hombre”. San Mateo añade: “sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Para nosotros cristianos eso significa “vivir del evangelio”.
Todo esto tiene su centro en el corazón y se exterioriza en los labios, es decir, en nuestra palabra. Nos dice la segunda lectura: labios y corazón tienen que ir unidos. Seamos consecuentes con lo que decimos y lo que hacemos con lo que creemos y vivimos.
El tres más que un número, es el signo de la perfección del amor. Amor que une a Dios, al prójimo y a nosotros mismos. No los separemos pues estará cojo nuestro amor.
En definitiva: “amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, toda tu alma y todo tu ser y al prójimo como a ti mismo.
Que tengamos una buena cuaresma.
Victoriano
Reflexión sobre la Cuaresma (1)
Hoy, miércoles de Ceniza comenzamos el tiempo de Cuaresma. En la sociedad actual hablar de “tiempos litúrgicos” suena como algo distante, extraño. Si se hiciera una encuesta a pie de calle, nos encontraríamos con que bastante gente ignora qué es la Cuaresma…o a lo sumo le puede sonar a no comer carne los viernes.
Por eso surgen varias preguntas:
- ¿qué es y por qué de la Cuaresma?
- ¿tiene sentido hablar hoy de Cuaresma?
- ¿qué exige a un cristiano actual la Cuaresma?
No se trata de hacer historia sobre la Cuaresma. Sí, de saber el por qué de la Cuaresma.
Podemos considerarla como un tiempo de preparación al acontecimiento más importante para el cristiano: la Pascua de Jesús, es decir la celebración de su muerte y, sobre todo, de su RESURRECCION.
Por tanto la Cuaresma no es un fin sino un camino para llegar a la Pascua. Digo esto porque hay personas que dan más importancia a la Cuaresma que a la Pascua. Hay personas para quienes la Cuaresma significa mucho en sus vidas, por lo que aún hoy pueda significar para ellos el sacrificio, el ayuno por el ayuno y rezar mucho. Pero luego la Pascua del Señor pasa casi desapercibida.
¿Tiene sentido hablar hoy de Cuaresma? Los llamados “tiempos litúrgicos” constituyen, en cierto modo, una pedagogía que utiliza la Iglesia para ayudarnos a vivir la fe y a llevar a la vida el Evangelio. Es también una manera más de conocer la vida de Jesús ya que los evangelios que se leen en este tiempo, y sobre todo los domingos, constituyen una buena catequesis para profundizar y arraigar nuestra vida en la fe. De ahí que tenga sentido hablar hoy de Cuaresma.
Los evangelios dominicales, que iremos comentando semanalmente, son una fuente rica para nosotros si sabemos leerlos, reflexionar con ellos y, sobre todo, orar con ellos. Es verdad que esto podemos y deberíamos hacerlo cada domingo, pero en Cuaresma los textos evangélicos cobran especial relieve si los leemos a la luz de la vida y acontecimientos actuales.
¿Qué exige a un cristiano actual la Cuaresma? El miércoles de Ceniza se nos marca un camino a seguir: ayuno, oración y limosna. Estas tres exigencias siguen siendo actuales. Para entender el ayuno os envío al capítulo 58 de Isaías. Leedlo y ved cómo sigue estando vigente en el mundo actual, aunque sea un texto de hace muchos años. El ayuno lo presenta Isaías como la práctica de la justicia. Justicia que es liberación de la persona de las ataduras a las que se les somete y a las que la propia persona se somete a sí misma.
La oración es importante en la vida del cristiano. Los evangelios nos hablan de cómo Jesús se retiraba a orar. Aunque suene a tópico, un cristiano que no ora termina no siendo cristiano. ¡Ojalá que cada día encontremos un rato para estar a solas con Dios!
La oración nos lleva a comprender mejor el ayuno y la limosna que podamos hacer. La oración nos ayuda a madurar como personas y confirma nuestra fe.
La limosna no es solo dar de lo que tengo. Es también darme a los demás. Hoy a la limosna se le llama solidaridad, compartir, no cerrar tu corazón a las necesidades materiales de los demás. A los cristianos se nos critica por algunos errores, pero rara vez se nos alaba por los gestos de ayuda solidaria a los más necesitados y que llegan a donde las instituciones públicas no llegan.
Hoy sigue teniendo sentido hablar de Cuaresma, de ayuno, en el sentido de Isaías 58, de oración y de limosna. Pero no olvidemos que la Cuaresma nos lleva al acontecimiento fundamental para el cristiano: la Resurrección de Jesús.
Saludos cordiales,
Victoriano
Dalai Lama – Reflexión
Pulsad aquí para ver la reflexión
Blowing in the wind
Os invito a escuchar esta canción y hacerla oración. Al decir que la respuesta está en el viento, ese VIENTO es el Espíritu de Dios que nos anima a trabajar por el bien del hombre y por la paz. Pulsad aquí para escuchar la canción y ver las imágenes con la letra y su traducción.
HOMILIA domingo 14 de Febrero 2010 – Sexto domingo tiempo ordinario. Ciclo C
HOMILIA SEXTO DOMINGO t.o.
De pequeño aprendimos los 10 mandamientos. Al final de ellos decíamos: se resumen en dos “amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”. Aquí se resume la actitud principal que como personas deberíamos tener. A este resumen añado la frase de la 1ª carta de san Juan: “quien dice que ama a Dios a quien no ve y no ama a su hermano a quien ve, es un mentiroso”.
Estas dos frases nos ayudan a comprender la 1ª lectura y el Evangelio de hoy. Nos están diciendo que hay dos maneras de enfrentarse a la vida:
1.la de aquellos que construyen su vida sobre sí mismos y los recursos puramente humanos, descartando a Dios como algo inútil, lo que puede producir una vida estéril e infeliz,
2. y la de aquellos que poniendo su confianza a Dios y no en sí mismos hacen que su vida sea fecunda y les lleve a ser felices.

(Monte de las Bienaventuranzas, lago Tiberiades)
Hoy vemos cómo la vida de personas que lo tienen todo, resulta ser, a veces, una vida vacía, sin sentido, a merced de la moda, de la publicidad…pero en el fondo ¿qué hay en esas vidas? Nada. ¿Cómo acaba? En el olvido…
Hay personas que mirando a los demás más que a sí mismos, que dando algo de lo que tienen o más aún dándose a sí mismos…encuentran que sus vidas tienen sentido, que hay algo o alguien que llena sus aspiraciones.
Esto podemos cifrarlo en dos palabras: felicidad o infelicidad. La felicidad está en ser consecuente consigo mismo, con los valores elegidos a favor de los demás, y si a esto añadimos los valores del evangelio, se puede llegar a vivir feliz. Eso no quita que los valores del evangelio sean opuestos a los valores del mundo actual, o que incluso cueste aceptarlos y sobre todo vivirlos.
Quien nos anima a ser felices…que en realidad sería lo mismo que vivir las dos frases del principio de estas palabras: “amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo” y la de “quien dice que ama a Dios a quien no ve y no ama a su hermano a quien ve, es un mentiroso”…quien nos anima a ser felices es el mismo Jesús. El se nos propone como modelo de felicidad a seguir. ¿Dónde radica la felicidad de Jesús? En dos puntos:
- en ser fiel a la voluntad del Padre. Ahí es donde Jesús encuentra su misión y
- en estar al servicio de los demás, sobre todo curando, que es igual que decir liberando a los demás de las esclavitudes a las que nos sometemos o a las que nos someten los demás.
¿Dónde puede radicar nuestra felicidad, nuestro amor a Dios y al prójimo? En vivir lo que Jesús vivió:
- sabernos enviados por Dios para hacer el bien confiando en El y
- sabernos llamados a vivir las bienaventuranzas, que es lo mismos que decir llamados a seguir a Jesús.
Seremos felices, reiremos, nos veremos saciados, aunque al mundo le cueste creerlo, si somos capaces de vivir la novedad del evangelio, como Jesús vivió la novedad de ser y sentirse Hijo de Dios.
Homilía Domingo 7 de Febrero 2010 – Quinto domingo del tiempo ordinario. Ciclo C
HOMILIA 5º domingo del tiempo ordinario. ciclo C
Hoy día buscamos personas cuyo testimonio de vida nos atraiga para, fijándonos en ellos, intentar segur su ejemplo.
En las lecturas que hemos escuchado tenemos ejemplos de tres personas que nos ofrecen un testimonio de vida como respuesta a la misión que Dios les confía.
Los tres son personas como nosotros, con sus fortalezas y sus debilidades, con sus dudas y sus temores. Todo ello para mostrarnos que siendo personas como nosotros responden a la llamada de Dios y realizan la misión para la que Dios les ha elegido.
Isaías es consciente de ser un hombre de labios impuros. Es decir, por él mismo no se atrevería a decir una palabra en nombre de Dios y mucho menos a considerarse enviado con una misión especial: la de ser profeta. Sin embargo, después de experimentar el perdón de Dios…se ofrece para aceptar lo que Dios le diga.
Pablo se reconoce como no digno de ser llamado apóstol, pero “por la gracia de Dios, soy lo que soy”. Es decir, Pablo se ha dejado llenar de Dios y por eso mismo proclama el evangelio que salva. Y transmite lo más importante del evangelio: la muerte, la resurrección y las apariciones de Jesús a los apóstoles, incluido él mismo a pesar de que no se considera digno de ello.
Pedro se nos muestra como un hombre desanimado: “no hemos cogido nada”. Sin embargo confía en la palabra de Jesús, aunque no era fácil, ya que de día no se solía pescar nada. Es más, incluso, cuando ve el resultado de la pesca le pide a Jesús que se aparte de él, porque es un pecador.
Tres testimonios que nos pueden ayudar a identificarnos con alguno de ellos, o con alguna de las actitudes que nos muestran. Por ejemplo:
- falta de confianza en Dios. Si a veces nos cuesta confiar en los demás a quienes vemos, oímos, tocamos…más nos puede costar confiar en Dios a quien no vemos, ni oímos. Y sin embargo en los tres ejemplos Dios está presente para ayudarles y darles ánimo.
- falta de confianza en uno mismo por pensar que no somos dignos,… que cómo me va a elegir a mí Dios con lo que soy, con lo poco que valgo y con lo poco que puedo hacer. De ahí que a menudo busquemos excusas.
- falta de ganas por comprometerse con la vida, con el evangelio…en definitiva con el Señor que nos ha elegido por puro amor para ser sus testigos.
- y porque a veces nos gusta más auto compadecernos.
Viendo estos tres testimonios, ¿qué podemos hacer?
1. aunque nos podamos considerar personas de labios impuros, como Isaías, aceptemos el perdón de Dios y la tarea que nos encomiende.
2. aunque nos podamos considerar indignos como Pablo, aceptemos que por la gracia de Dios, por puro amor de Dios, somos hijos suyos enviados a ser testigos del Evangelio.
3. aunque a veces nos cunda el desánimo, como a Pedro, confiemos en la palabra de Jesús que nos invita a vivir el evangelio cada día y a cualquier hora.
¿Qué sentido tiene ser cristiano?
-
Título: ¿Qué sentido tiene ser cristiano?
-
Autor: Timothy Radcliffe OP
-
Editorial: Desclée de Brouwer. Bilbao 2007, 352pp

El autor de este libro fue Maestro General de lo Dominicos.
Conoce bien el trabajo que realizan sus hermanos a lo largo y ancho del mundo y de ese conocimiento es de donde él ha sacado experiencias que luego transmite en este libro.
Más que responder a preguntas que podamos hacernos, nos anima a hacernos nuestras propias preguntas y a responderlas desde el seguimiento de Cristo.
Se trata de un buen libro para leer y reflexionar en momentos de paz.
El Dios de los imperfectos
- Título: El Dios de los imperfectos
- Autor: Teófilo Cabestrero
- Editorial: PPC. Madrid 2003, 122pp.
Siempre se ha dado en la historia de las religiones y, aún hoy día se da por parte de algunos grupos religiosos conservadores la equiparación: los perfectos son los preferidos de Dios. Este libro desmonta esa lógica desde la lógica del Dios que nos presenta Jesús en los evangelios. Los imperfectos son los preferidos de Dios porque todo lo que reciben de Dios, lo reciben desde la gratuidad del amor de Dios por ellos.
Un buen libro que nos ayuda a leer desde otra perspectiva el Dios de Jesús.
Pescador de Hombres
Que este precioso canto nos sirva de oración:
Tú has venido… (letra de la canción)
- 1. Tú has venido a la orilla, no has buscado ni a sabios ni a ricos, tan sólo quieres que yo te siga.
Estribillo: Señor, me has mirado a los ojos, Sonriendo has dicho mi nombre. En la arena he dejado mi barca, junto a Ti buscaré otro mar.
- 2. Tú sabes bien lo que tengo, en mi barca no hay oro ni espadas, tan sólo redes y mi trabajo. Estribillo
- 3. Tú necesitas mis manos, mi cansancio que a otros descanse, amor que quiera seguir amando. Estribillo
- 4. Tú, pescador de otros lagos, ansia eterna de almas que esperan, amigo bueno que así me llamas. Estribillo
