Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

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Lecturas del IV Domingo de Adviento

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PRIMERA LECTURA

Lectura del segundo libro de Samuel: El reino de David durará por siempre en la presencia del Señor

Cuando el rey David se asentó en su casa y el Señor le hubo dado reposo de todos sus enemigos de alrededor, dijo al profeta Natán: mira, yo habito en una casa de cedro, mientras el Arca de Dios habita en una tienda. Natán dijo al rey: ve y haz lo que desea tu corazón, pues el Señor está contigo. Aquella noche vino esta palabra del Señor a Natán: ve y habla a mi siervo David: así dice el Señor: ¿Tú me va a construir una casa para morada mía? Yo te tomé del pastizal, de andar tras el rebaño, para que fueras jefe de mi pueblo Israel. He estado a tu lado por donde quiera que has ido, he suprimido a todos tus enemigos anta ti y te he hecho tan famoso como los grandes de la tierra. Dispondré un lugar para mi pueblo Israel y lo plantaré para que resida en él sin que lo inquieten, ni le hagan más daño los malvados, como antaño, cuando nombraba jueces sobre mi pueblo Israel. A ti te he dado reposo de todos tus enemigos. Pues bien, el Señor te anuncia que te va a edificar una casa. En efecto, cuando se cumplan tus días y reposes con tus padres, yo suscitaré descendencia tuya después de ti. Al que salga de tus entrañas le afirmaré su reino. Yo seré para él un padre y el será para mí un hijo. Tu casa y tu reino se mantendrán siempre firmes ante mí, tu trono durará por siempre.

 

SALMO RESPONSORIAL

CANTARÉ ETERNAMENTE TUS MISERICORDIAS, SEÑOR

Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: «Tu misericordia es un edificio eterno,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad.

CANTARÉ ETERNAMENTE TUS MISERICORDIAS, SEÑOR

Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
“Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades.

CANTARÉ ETERNAMENTE TUS MISERICORDIAS, SEÑOR

Él me invocará: «Tú eres mi padre,
mi Dios, mi roca salvadora.»
Le mantendré eternamente mi favor,
y mi alianza con él será estable

CANTARÉ ETERNAMENTE TUS MISERICORDIAS, SEÑOR

 

SEGUNDA LECTURA

 Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos: El misterio mantenido en secreto durante siglos eternos ha sido manifestado ahora

Hermanos: al que pueda consolidaros según mi Evangelio y el mensaje de Jesucristo que proclamo, conforme a la revelación del misterio mantenido en secreto durante siglos eternos y manifestando ahora mediante las Escrituras proféticas, dado a conocer según disposición del Dios eterno para que todas las gentes llegarán a la obediencia de la fe; a Dios, único Sabio, por Jesucristo, la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

 

Aleluya, aleluya, aleluya

 He aquí la esclava del Señor;

hágase en mí según tu palabra.

Aleluya, aleluya, aleluya

 

 

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Lucas:  concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el señor está contigo». Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin». Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco varón?». El ángel le contesto: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible». María contestó: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel se retiró.

 

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Autor: Rafael Iglesias

Rafael Iglesias, sm Párroco de Santa María del Pilar Marianistas - Madrid c/Reyes Magos, 3 28009 - MADRID

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