SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO
Esperar con paciencia
La esperanza tiene muchos matices y muchos acentos. Hoy se nos invita
especialmente a esperar con paciencia, pero sin perder la ilusión. Es lo que
llamamos Adviento.
La paciencia, ¡cómo la necesitamos!
• Sin paciencia, no hay esperanza.
• Sin paciencia, no hay convivencia.
• Sin paciencia, no hay madurez
• Sin paciencia, no hay crecimiento.
• Sin paciencia, no hay hondura.
• Sin paciencia, no hay virtud.
• Sin paciencia, no hay capacitación
• Sin paciencia, no hay sabiduría.
• Sin paciencia, no hay estima del don.
• Sin paciencia, no hay victoria.
• Sin paciencia, no hay excelencia.
• Sin paciencia, no hay fruto ni floración.
• Sin paciencia, no hay amor.
Y sin paciencia, no alcanzaremos a Dios.
O sea. Sin Adviento no llegará la Navidad ni la Parusía.
