Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


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Contra «bienaventuranzas»

CONTRA BIENAVENTURANZAS

Ofrezco, a continuación, lo que llamo “contra bienaventuranzas”. Algo así como el programa de vida y acción para algunas personas en nuestro mundo. Podéis ver cómo se oponen a las Bienaventuranzas de Jesús.

Un saludo

1. Felices los ricos, porque se hacen esclavos de su riqueza renunciando a la libertad y temiendo por su vida.

2. Felices los que ríen sin ton ni son, porque la alegría que brota del corazón está lejos de ellos.

3. Felices los oprimen a otros, porque el aislamiento será su recompensa y la opresión con que oprimen se volverá contra ellos.

4. Felices los que usan la justicia en beneficio propio, porque el juicio del mundo les llenará de vergüenza.

5. Felices los de corazón duro, porque nadie se acordará de ellos y su nombre caerá en el olvido.

6. Felices los que manejan negocios contra la dignidad de las personas, porque tienen que vivir ocultos para que nadie les afee su conducta.

7. Felices los que ganan dinero con la guerra, porque “quien a espada mata, a espada muere”.

8. Felices los que persiguen a los que nada tienen, porque al mirar sus manos siempre las encontrarán vacías.

9. Felices los que aplauden la violencia, los asesinatos o los que los manipulan en favor suyo, porque se verán aislados de la gente de buena voluntad.


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Homilia Solemnidad de Todos los Santos.

La Iglesia de hoy resulta molesta a mucha gente por el mensaje que transmite y por la vivencia de ese mensaje.  A unos les molesta porque los enfrenta con un mensaje de respeto a la persona, a la vida, a la libertad, a lo que podemos llamar “trascendencia”, es decir, fe-confianza en Dios. En un Dios que se ha hecho uno de nosotros y que nos ha hecho hijos suyos por puro amor, según la carta de San Juan.

 A otros les molesta por la vivencia del mensaje, que muchas personas lo centran en su acción desinteresada hacia los más necesitados de todo tipo…El mensaje y la vivencia de ese mensaje es siempre el mismo porque se basa en el evangelio…se basa en el programa de Jesús que acabamos de escuchar en el texto de las Bienaventuranzas, se basa en el mismo Jesús. 

Seamos también conscientes que hay muchos cristianos que perteneciendo a un catolicismo social, pero no real, les puede asimismo molestar la iglesia. La fiesta de hoy es la gran fiesta, la gran memoria, de muchas personas que conociendo el mensaje de Jesús, lo llevaron a la vida. Por eso entre estos “santos” oficiales y otros muchos que no han sido declarados tales, los hay que dieron su vida, derramando incluso su sangre,  por el mensaje de Jesús, es decir, por ser consecuentes con su fe. Otros lo vivieron dedicando su vida a los demás.  Otros lo pusieron en práctica de manera silenciosa… Otros… Para ellos era la forma de vivir las Bienaventuranzas, el mensaje de Jesús

Podemos decir que siempre ha habido personas que por creer y vivir el mensaje de Jesús han resultado molestas a su sociedad.  Hoy hay cristianos que nos están manifestando que el Evangelio se puede vivir con todo el rigor de la letra y el espíritu. Los valores que viven muchas de estas personas son valores que cuentan poco en nuestro mundo. La entrega, el servicio, la disponibilidad, la gratuidad, la búsqueda de la justicia y la paz…son, entre otros, valores que a nuestra sociedad llamada de bienestar le cuesta aceptar. Y porque le cuesta aceptarlos…los ignora, los considera valores obsoletos y los contrapone a una felicidad basada en lo efímero, en el poder, en el dinero…

Hay que reconocer que hay personas que sin ser cristianos…sin ser personas oficialmente “religiosas” viven y trabajan por extender estos valores. También ellos pueden ser considerados como “bichos raros”.

Las bienaventuranzas son una llamada personal, a cada uno de nosotros, a vivir el mensaje de Jesús. Hay una frase que me gusta, que la llevo en mi agenda personal, y la tenéis en la hoja dominical: “cada jornada nuestra es seguro que nos presentará alguna ocasión de poner en práctica las bienaventuranzas” que es bien real.

No nos importe si con la vivencia del mensaje de Jesús resultamos molestos a nuestro mundo. A los santos que hoy celebramos también les pasó lo mismo. Pero será señal que, primero, nos ayude a reflexionar sobre nuestra propia vida, y segundo, hará que otros hagan lo mismo con la suya. Así todos podremos vivir en este mundo con las mismas oportunidades y hacer que nadie se sienta excluido llevar una vida digna, una vida de hijo de Dios.