Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

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Lecturas de la misa – Domingo 27 de Junio 2010

Lecturas de la liturgia – 13º domingo de tiempo ordinario 27 de Junio de 2010

  • Primera Lectura: I Reyes 19, 16b. 19-21
    «Eliseo se levantó y marchó tras Elías»En aquellos días, el Señor dijo a Elías: «Unge profeta sucesor tuyo a Eliseo, hijo de Safat, de Prado Bailén.» Elías se marchó y encontró a Eliseo, hijo de Safat, arando con doce yuntas en fila, él con la última. Elías pasó a su lado y le echó encima el manto. Entonces Eliseo, dejando los bueyes, corrió tras Elías y le pidió: «Déjame decir adiós a mis padres; luego vuelvo y te sigo.» Elías le dijo: «Ve y vuelve; ¿quién te lo impide?» Eliseo dio la vuelta, cogió la yunta de bueyes y los ofreció en sacrificio; hizo fuego con aperos, asó la carne y ofreció de comer a su gente; luego se levantó, marchó tras Elías y se puso a su servicio.
  • Salmo Responsorial: 15
    «Tú, Señor, eres el lote de mi heredad»Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti; yo digo al Señor: «Tú eres mi bien.» El Señor es el lote de mi heredad y mi copa; mi suerte está en tu mano. R. Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no vacilaré. R. Por eso se me alegra el corazón, se gozan mis entrañas, y mi carne descansa serena. Porque no me entregarás a la muerte, ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. R. Me enseñarás el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia, de alegría perpetua a tu derecha. R.
  • Segunda Lectura: Gálatas 5, 1. 13-18
    «Vuestra vocación es la libertad»Hermanos: Para vivir en libertad, Cristo nos ha liberado. Por tanto, manteneos firmes, y no os sometáis de nuevo al yugo de la esclavitud. Hermanos, vuestra vocación es la libertad: no una libertad para que se aproveche la carne; al contrario, sed esclavos unos de otros por amor. Porque toda la Ley se concentra en esta frase: «Amarás al prójimo como a ti mismo.» Pero, atención: que si os mordéis y devoráis unos a otros, terminaréis por destruiros mutuamente. Yo os lo digo: andad según el Espíritu y no realicéis los deseos de la carne; pues la carne desea contra el espíritu y el espíritu contra la carne. Hay entre ellos un antagonismo tal que no hacéis lo que quisierais. En cambio, si os guía el Espíritu, no estáis bajo el dominio de la Ley.
  • Evangelio: Lucas 9, 51-62
    «Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Te seguiré adonde vayas»

    Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante. De camino, entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén. Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: «Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?» Él se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea. Mientras iban de camino, le dijo uno: «Te seguiré adonde vayas.» Jesús le respondió: «Las zorras tienen madriguera, y los pájaros nido, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.» A otro le dijo: «Sígueme.» Él respondió: «Déjame primero ir a enterrar a mi padre.» Le contestó: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios.» Otro le dijo: «Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi familia.» Jesús le contestó: «El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios.»


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Homilía domingo 20 de junio 2010

HOMILIA  domingo 12º t.o. ciclo C.

Vivimos en una sociedad que da mucha importancia a las encuestas. A veces sufrimos encuestas para todo. Y esas encuestas crean estados de opinión. De vez en cuando salen datos sobre la confianza en tal o cual persona, institución, ideología. Y una constante que salta a la vista es la crisis de confianza. Las personas confiamos poco en tal o cual institución y en tal o cual persona.  Así establecemos diferencias y distinciones según nuestros gustos, nuestras opiniones e ideas y tal como van las cosas, somos muy críticos y bastante negativos.  

En el evangelio Jesús hace también una encuesta a los discípulos sobre su persona. Jesús fue una persona signo de contradicción. Su mensaje no era igualmente aceptado por todos. Las autoridades lo temían, querían quitarlo de en medio. Sus familiares pensaban que estaba loco. La gente establecía diferencias entre Jesús y los demás rabinos. Y Jesús, pregunta primero a los discípulos: “¿quién dice la gente que soy yo?”, para luego hacerles la misma pregunta a ellos: “y, vosotros, ¿qué decís que soy yo?”.

Podemos pensar que los discípulos no lo tenían muy claro, porque en el libro de los Hechos de los Apóstoles le preguntan: “¿es ahora cuando vas a restablecer el Reino de Israel?”. Pensaban y esperaban que Jesús iba a ser rey al estilo nuestro. Pedro responde de otra manera, aunque luego le traiciona, le confiesa como “el  Mesías de Dios”.

Ante esta confesión, ante el resultado de esta encuesta, Jesús apela a la confianza en El sobre todo por los momentos duros que vivirá después: padecerá, será desechado, será ejecutado y resucitará. Ante este panorama y haciendo un poco de ficción cabría preguntarse: ¿la respuesta de Pedro habría sido la misma si Jesús hubiera dicho estas palabras antes de confesarle Pedro como Mesías? Pero eso es ficción y la realidad es que los discípulos dieron su vida por Jesús. Esa es la respuesta verdadera a la encuesta sobre Jesús.

¿Cuál es nuestra respuesta, cuál es mi respuesta a la pregunta de Jesús: ¿quién soy yo para ti? Seguro que tenemos muchas respuestas, pero tal vez, sean respuestas de palabra, respuestas sin compromiso. Pedro le confiesa “Mesías, y aunque le traiciona, da su vida por El. La confianza de Pedro y de los discípulos en Jesús no es de palabra sino con la vida.

Cuando respondemos a una encuesta, ¿lo hacemos desde el convencimiento o desde… bueno, respondo para salir del paso y que me dejen en paz?  Cuando leemos, escuchamos la palabra de Dios…¿lo hacemos por rutina o desde el convencimiento de que Jesús me invita a seguirle, a cargar con mi cruz, a negarme a mí mismo? 

Estar bautizado, estar revestido de Cristo, como dice san Pablo a los Gálatas, es seguir a Cristo en la vida, y seguir a Cristo en la vida es dar la vida por El y los hermanos. Así cuando nos pregunten, cuando me pregunten quién es Jesús para mí, responderemos, responderé que Jesús además de Hijo de Dios, es alguien a quien sigo de corazón y que da sentido a mi vida.