HOMILIA REYES MAGOS
Desde el evangelio de hoy os propongo cuatro pasos que nos pueden ayudar en la vida diaria. Son pasos que dieron los mismos Reyes Magos y que ellos nos proponen.
1º. Búsqueda: Los RRMM inician una búsqueda ante la aparición de una nueva estrella que para ellos resulta ser distinta y significativa. Una búsqueda que les hace salir de sí mismos, de su rutina y les lleva a viajar a lo desconocido.
En nuestro caso esa búsqueda es la vida de fe. La fe es como la estrella que nosotros descubrimos y que nos guía. La fe debe ser algo significativo en nuestra vida, nos debe hacer salir de nosotros mismos, de nuestras rutinas, no debe llevar a lo desconocido, que para nosotros es sobre todo la confianza en Dios. La fe –estrella- nos debe llevar a buscar siempre al Dios y Padre de Jesús, al Dios encarnado, y también a buscar al hombre por el que Dios se ha hecho hombre.
2º- Alegría: Cuando la estrella se posa allí donde estaba el Niño, los RRMM se llenan de inmensa alegría. Estos magos han logrado su objetivo: llegar hasta donde les guió la estrella. Y ese objetivo cumplido les llena de alegría. Ya no tienen que seguir buscando, ya no tienen que seguir preguntando…porque han encontrado no la estrella sino al que señalaba la estrella.
A menudo oímos a personas decir que las Navidades no les gustan por motivos varios. Al menos habría que animarles a pensar en los RRMM y en su alegría por encontrar al Niño Dios. No tiene por qué ser una alegría bulliciosa, sino más bien una alegría de corazón. La alegría a la que nos invitan los RRMM es que nuestra búsqueda se ha acabado porque hemos encontrado a Dios. ¿Ha sido así estas Navidades?
3ª. Novedad: De entre los regalos que ofrecen los RRMM, están regalos meramente humanos…de los que se intercambiaban los reyes, el oro. Pero hay algo nuevo en sus regalos: el incienso y la mirra. El Niño al que adoran no es un niño cualquiera, ni siquiera un rey cualquiera…ellos ven en ese Niño a alguien distinto, a alguien que ellos no pueden explicar, pero al que ven como algo nuevo en sus vidas, algo que les ha movido y les ha hecho salir del lugar donde estaban, de la comodidad de su vida.
La fiesta y la figura de los RRMM nos invita a nosotros a vivir la novedad de la fe, del encuentro con Dios, del encuentro con las personas. Nuestros regalos además de lo material que podamos ofrecer, debe ser sobre todo: ORO: señal de lo que cada uno vale ante Dios y ante los demás. INCIENSO: estamos hechos a imagen y semejanza de Dios y MIRRA: nadie es más que nadie y todos merecemos respeto y dignidad.
4ª. Los RRMM vuelven a su tierra por otro camino.
Nosotros después de cada Navidad, y cada día debería ser una nueva Navidad, tendríamos que volver por otro camino, es decir, tendríamos que romper con lo viejo que haya en nosotros y construir siempre algo nuevo. Volver por otro camino es en definitiva el compromiso de vivir la fe día a día.
Que los RRMM nos muestren siempre un camino para llegar a Dios y al hombre y que sea siempre un camino nuevo marcado por el Niño que nos ha nacido.

