Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


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Lecturas del VI Domingo del Tiempo Ordinario

PRIMERA LECTURA

Lectura del Libro del Levítico: el leproso vivirá solo y tendrá su morada fuera del campamento

El Señor dijo a Moisés y a Aarón: «cuando alguno tenga una inflamación, una erupción o una mancha en la piel, y se le produzca una llaga como de lepra, será llevado ante el sacerdote Aarón, o ante uno de sus hijos sacerdotes. Se trata de un leproso: es impuro. El sacerdote lo declarará impuro de lepra en la cabeza. El enfermo de lepra andará con la ropa rasgada y la cabellera desgreñada, con la barba tapada. El enfermo de lepra andará con la ropa rasgada y la cabellera desgreñada, con la barba tapada y gritando: “¡Impuro, impuro!” Mientras le dure la afección, seguirá siendo impuro. Es impuro y vivirá solo y tendrá su morada fuera del campamento».

 

SALMO RESPONSORIAL

Tú eres mi refugio, me rodeas de cantos de liberación

Dichoso el que está absuelto de su culpa,

a quien le han sepultado su pecado;

dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el delito

y en cuyo espíritu no hay engaño.

Tú eres mi refugio, me rodeas de cantos de liberación

Había pecado, lo reconocí,

no te encubrí mi delito;

propuse: «confesaré al Señor mi culpa»,

y tú perdonaste mi culpa y mi pecado.

Tú eres mi refugio, me rodeas de cantos de liberación

Alegraos, justos, y gozad con el Señor;

aclamadlo, los de corazón sincero.

Tú eres mi refugio, me rodeas de cantos de liberación

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios: sed imitadores míos como yo lo soy de Cristo

Hermanos: ya comáis, ya bebáis o hagáis lo que hagáis, hacedlo todo para gloria de Dios.  No deis motivo de escándalo ni a judíos, ni a griegos, ni a la Iglesia de Dios; como yo, que procuro contentar en todo a todos, no buscando mi propia ventaja, sino la de la mayoría, para que se salven. Sed imitadores míos como yo lo soy de Cristo.

Aleluya, aleluya, aleluya

Un gran Profeta ha surgido entre nosotros.

Dios ha visitado a su pueblo.

Aleluya, aleluya, aleluya

 

EVANGELIO

 Lectura del santo Evangelio según san Marcos: la lepra se le quitó, y quedó limpio

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: «si quieres, puedes limpiarme». Compadecido, extendió la mano y lo tocó, diciendo: «quiero: queda limpio». La lepra se le quitó inmediatamente, y quedó limpio. Él lo despidió, encargándole  severamente: «no se lo digas a nadie; pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés, para que les sirva de testimonio». Pero, cuando se fue, empezó a pregonar bien alto y a divulgar el hecho, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo, se quedaba fuera, en lugares solitarios; y aun así acudían a él de todas partes.

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Lecturas del V Domingo del Tiempo Ordinario

PRIMERA LECTURA

Lectura del Libro de Job: me harto de dar vueltas hasta el alba

Job habló diciendo: «¿No es acaso milicia la vida del hombre sobre la tierra, y sus días como los de un un jornalero?. Como el esclavo, suspira por la sombra; como el jornalero, aguarda el salario. Mi herencia han sido meses baldíos, me han asignado noches de fatiga. Al acostarme pienso: ¿Cuándo me levantaré? Se me hace eterna la noche y me harto de dar vueltas hasta el alba. Corren mis días más que la lanzadera, se van consumiendo faltos de esperanza. Recuerda que mi vida es un soplo, que mis ojos no verán más la dicha»

SALMO RESPONSORIAL

Alabad al Señor, que sana los corazones destrozados

Alabad al Señor, que la música es buena;

nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.

El Señor reconstruye Jerusalén,

reúne a los deportados de Israel.

Alabad al Señor, que sana los corazones destrozados

Él sana los corazones destrozados,

venda sus heridas.

Cuenta el número de las estrellas,

a cada una la llama por su nombre

Alabad al Señor, que sana los corazones destrozados

Nuestro Señor es grande y poderoso,

su sabiduría no tiene medida.

El Señor sostiene a los humildes,

humilla hasta el polvo a los malvados.

Alabad al Señor, que sana los corazones destrozados

  

SEGUNDA LECTURA

 Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios: ay de mí si no anuncio el Evangelio

Hermanos: el hecho de predicar no es para mí motivo de orgullo. No tengo más remedio y, ¡ay de mí si no anuncio el Evangelio! Si yo lo hiciera por mi propio gusto, eso mismo sería mi paga. Pero, si lo hago a pesar mío, es que me han encargado este oficio. Entonces, ¿cuál es la paga? Precisamente dar a conocer el Evangelio, anunciándolo de balde, sin usar el derecho que me da la predicación del Evangelio. Porque, siendo libre como soy, me he hecho esclavo de todos para ganar a los más posibles. Me he hecho débil con los débiles, para ganar a los débiles; me he hecho todo a todos, para ganar, sea como sea, a algunos. Y todo lo hago por causa del Evangelio, para participar yo también de sus bienes.

 

Aleluya, aleluya, aleluya

Cristo tomó nuestras dolencias

y cargo con nuestras enfermedades.

Aleluya, aleluya, aleluya

 

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Marcos: curó a muchos enfermos de diversos males

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, e inmediatamente le hablaron de ella. Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando  se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se marchó a un lugar solitario y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron en su busca y, al encontrarlo, le dijeron: «Todo el mundo te busca». Él les respondió: «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido». Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios.

 

Jesus cura enfermos


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Agenda de la Semana y Hoja del IV Domingo del Tiempo Ordinario

AGENDA

  • Jueves, a las 20.45h en el oratorio de la parroquia, Oración mensual de Taizé.
  • El viernes, a las 22h. Vigilia de jóvenes en la Catedral de la Almudena presidida por nuestro arzobispo.
  • Domingo, a las 20h., la eucaristía estará animada por los Grupos de Fe HUELLAS.
  • El domingo 28, durante la eucaristía, nos visitarán las Hermanitas de los Pobres para darnos a conocer la labor que están realizando.

 

DOMINGO IV DEL TIEMPO ORDINARIO

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Lecturas del IV Domingo del Tiempo Ordinario

PRIMERA LECTURA

Lectura del Deuteronomio: suscitaré un profeta y pondré mis palabras en su boca

Moisés habló al pueblo, diciendo: «El Señor, tu Dios, te suscitará de entre los tuyos, de entre tus hermanos, un profeta como yo. A él lo escucharéis. Es lo que pediste al Señor, tu Dios, en el Horeb el día de la asamblea: “No quiero volver a escuchar la voz del Señor mi Dios, ni quiero ver más ese gran fuego, para no morir”. El Señor me respondió: “Está bien lo que han dicho. Suscitaré un profeta de entre sus hermanos, como tú. Pondré mis palabras en su boca, y les dirá todo lo que yo le mande. Yo mismo pediré cuentas a quien no escuche las palabras que pronuncie en mi nombre. Y el profeta que tenga la arrogancia de decir en mi nombre lo que yo no le haya mandado, o hable en nombre de dioses extranjeros, ese profeta morirá” ».

 

SALMO RESPONSORIAL

Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón.»

Venid, aclamemos al Señor,

demos vítores a la Roca que nos salva;

entremos a su presencia dándole gracias,

aclamándolo con cantos.

Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón.»

Entrad, postrémonos por tierra,

bendiciendo al Señor, creador nuestro.

Porque él es nuestro Dios,

y nosotros su pueblo,

el rebaño que él guía.

Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón.»

Ojalá escuchéis hoy su voz:

«No endurezcáis el corazón como en Meribá,

como el día de Masá en el desierto;

cuando vuestros padres me pusieron a prueba

y me tentaron, aunque habían visto mis obras».

Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón.»

 

SEGUNDA LECTURA

 Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios: La soltera se preocupa de los asuntos del Señor, de ser santa

Hermanos: quiero que os ahorréis preocupaciones: el no casado se preocupa de los asuntos del Señor, buscando contentar al Señor; en cambio, el casado se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su mujer, y anda dividido. También la mujer sin marido y la soltera se preocupan de los asuntos del Señor, de ser ellos en cuerpo y alma; en cambio, la casada se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su marido. Os digo todo esto para vuestro bien, no para poneros una trampa, sino para induciros a una cosa noble y al trato con el Señor sin preocupaciones.

Aleluya, aleluya, aleluya

El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande;

a los que habitaban la tierra y sombras de muerte, una luz les brilló

Aleluya, aleluya, aleluya

 

EVANGELIO

 Lectura del santo Evangelio según san Marcos: les enseñaba con autoridad

En la ciudad de Cafarnaún, el sábado entró Jesús en la sinagoga a enseñar; estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los escribas. Había precisamente en su sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar: «¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios». Jesús lo increpó: «¡Cállate y sal de él!». El espíritu inmundo lo retorció violentamente y, dando un grito muy fuerte, salió de él. Todos se preguntaron estupefactos: «¿Qué es ésto? Una enseñanza nueva expuesta con autoridad es nuevo. Incluso manda a los espíritus inmundos y lo obedecen». Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

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Agenda de la semana y Hoja del III Domingo del Tiempo Ordinario

AGENDA

  • Para finalizar la Semana Chaminade, el lunes 22, clausuraremos el bicentenario de los religiosos y religiosas marianistas en la parroquia: 18.30h, Memoria y música para un bicentenario; 20.00h, eucaristía de clausura.
  • Sábado a las 11: Encuentro REDES. Enlázate por la justicia. Cuidando el planeta en familia. De 11.30 a 14.00h. Para participar hay que inscribirse en : enlaceteporlajusticia.com
  • Domingo a las 20h, eucaristía preparada por los jóvenes de 1º de Catecumenado. A su finalización, la Comunidad de San Egidio presentará un video sobre la comida de navidad con los amigos de la calle, agradeciendo la participación de la parroquia en la misma.
  • El domingo 28, durante la eucaristía, nos visitarán las Hermanitas de los Pobres para darnos a conocer la labor que están realizando.

DOMINGO III DEL TIEMPO ORDINARIO

 

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Lecturas del III Domingo del Tiempo Ordinario

PRIMERA LECTURA

Lectura del primer libro de Jonás: Los ninivitas habían abandonado el mal camino

El Señor dirigió la palabra a Jonás: «Ponte en marcha y ve a la gran ciudad de Nínive; allí les anunciarás el mensaje que yo te comunicaré». Jonás se puso en marcha hacia Nínive, siguiendo la orden del Señor. Nínive era una ciudad inmensa, hacían falta tres días para recorrerla. Jonás empezó a recorrer la ciudad el primer día, proclamando: «Dentro de cuarenta días Nínive será arrasada». Los ninivitas creyeron en Dios; proclamaron un ayuno y se vistieron con rudo sayal, desde el más importante al menor. Vio Dios su comportamiento, cómo habían abandonado el mal camino, y se arrepintió de la desgracia que había determinado enviarles. Así que no la ejecutó.

 

 SALMO RESPONSORIAL

Señor, enséñame tus caminos

Señor, enséñame tus caminos,

 instrúyeme en tus sendas:

haz que camine con lealtad;

enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador.

Señor, enséñame tus caminos

Recuerda, Señor, que tu ternura

y tu misericordia son eternas;

acuérdate de mí con misericordia,

por tu bondad, Señor.

Señor, enséñame tus caminos

El Señor es bueno y es recto,

y enseña el camino a los pecadores;

hace caminar a los humildes con rectitud,

enseña su camino a los humildes.

Señor, enséñame tus caminos

 

SEGUNDA LECTURA

 Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios: La representación de este mundo se termina

Digo esto, hermanos: que el momento es apremiante. Queda como solución que los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; los que lloran, como si no lloraran; los que están alegres, como si no se alegraran; los que compran, como si no poseyeran; los que negocian en el mundo, como si no disfrutaran de él: porque la representación de este mundo se termina.

Aleluya, aleluya, aleluya

Está cerca el reino de Dios,

convertíos y creed en el Evangelio.

Aleluya, aleluya, aleluya

 

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Marcos: Convertíos y creed en el Evangelio

Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía: «Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio». Pasando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, echando las redes en el mar, pues eran pescadores. Jesús les dijo: «Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres». Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. A continuación los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon en pos de él.

 

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Lecturas del II Domingo del Tiempo Ordinario

PRIMERA LECTURA

 Lectura del primer libro de Samuel: Habla, Señor, que tu siervo escucha

En aquellos días, Samuel estaba acostado en el templo del Señor, donde estaba el Arca de Dios. Entonces el Señor llamó a Samuel. Este respondió: «Aquí estoy.» Corrió adonde estaba Elí y le dijo: «Aquí estoy, porque me has llamado». Respondió: «No te he llamado; vuelve a acostarte». Fue y se acostó. El Señor volvió a llamar a Samuel. Se levantó Samuel, fue adonde estaba Elí y dijo: «Aquí estoy, porque me has llamado». Respondió: «No te he llamado, hijo mío. Vuelve a acostarte». Samuel no conocía aún al Señor, ni se le había manifestado todavía la palabra del Señor. El Señor llamó a Samuel, por tercera vez . Se levantó, fue adonde estaba Elí y dijo: «Aquí estoy, porque me has llamado». Comprendió entonces Elí que era el Señor el que llamaba al joven. Y dijo a Samuel: «Ve a acostarte. Y si te llama de nuevo, di: “Habla, Señor, que tu siervo escucha”». Samuel fue a acostarse en su sitio. El Señor se presentó y llamó como las veces anteriores: «¡Samuel, Samuel!». Respondió Samuel: «Habla, que tu siervo escucha». Samuel creció. El Señor estaba con él, y no dejó que se frustrara ninguna de sus palabras.

 

 SALMO RESPONSORIAL

Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Yo esperaba con ansia al Señor; él se inclinó y escuchó mi grito;

me puso en la boca un cántico nuevo, un himno a nuestro Dios.

Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, y, en cambio, me abriste el oído;

no pides holocaustos ni sacrificios expiatorios; entonces yo digo: «Aquí estoy»

 Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Como está escrito en mi libro – para hacer tu voluntad.

Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas».

Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

He proclamado tu salvación ante la gran asamblea;

no he cerrado los labios; Señor, tú lo sabes.

Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

 

SEGUNDA LECTURA

 Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios: ¡Vuestros cuerpos son miembros de Cristo!

Hermanos: El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor, para el cuerpo. Y Dios resucitó al Señor y nos resucitará también a nosotros con su poder. ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? El que se une al Señor es un espíritu con él. Huid de la fornicación. Cualquier pecado que cometa el hombre queda fuera de su cuerpo. Pero el que fornica peca contra su propio cuerpo. ¿Acaso no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que habita en vosotros porque lo habéis recibido de Dios? Y no os pertenecéis, pues habéis sido comprados a buen precio. Por tanto, ¡glorificad a Dios con vuestro cuerpo!

Aleluya, aleluya, aleluya

Hemos encontrado al Mesías, que es Cristo;

la gracia y la verdad 

nos han llegado por medio de él.

Aleluya, aleluya, aleluya

 

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Juan: vieron donde vivía y se quedaron con él

En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: «Este es el Cordero de Dios». Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?». Ellos le contestaron: «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?». Él les dijo: «Venid y veréis» Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; era como la hora décima. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo)». Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro)».

 

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Lecturas del IV Domingo de Adviento

PRIMERA LECTURA

Lectura del segundo libro de Samuel: El reino de David durará por siempre en la presencia del Señor

Cuando el rey David se asentó en su casa y el Señor le hubo dado reposo de todos sus enemigos de alrededor, dijo al profeta Natán: mira, yo habito en una casa de cedro, mientras el Arca de Dios habita en una tienda. Natán dijo al rey: ve y haz lo que desea tu corazón, pues el Señor está contigo. Aquella noche vino esta palabra del Señor a Natán: ve y habla a mi siervo David: así dice el Señor: ¿Tú me va a construir una casa para morada mía? Yo te tomé del pastizal, de andar tras el rebaño, para que fueras jefe de mi pueblo Israel. He estado a tu lado por donde quiera que has ido, he suprimido a todos tus enemigos anta ti y te he hecho tan famoso como los grandes de la tierra. Dispondré un lugar para mi pueblo Israel y lo plantaré para que resida en él sin que lo inquieten, ni le hagan más daño los malvados, como antaño, cuando nombraba jueces sobre mi pueblo Israel. A ti te he dado reposo de todos tus enemigos. Pues bien, el Señor te anuncia que te va a edificar una casa. En efecto, cuando se cumplan tus días y reposes con tus padres, yo suscitaré descendencia tuya después de ti. Al que salga de tus entrañas le afirmaré su reino. Yo seré para él un padre y el será para mí un hijo. Tu casa y tu reino se mantendrán siempre firmes ante mí, tu trono durará por siempre.

 

SALMO RESPONSORIAL

CANTARÉ ETERNAMENTE TUS MISERICORDIAS, SEÑOR

Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: «Tu misericordia es un edificio eterno,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad.

CANTARÉ ETERNAMENTE TUS MISERICORDIAS, SEÑOR

Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
«Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades.

CANTARÉ ETERNAMENTE TUS MISERICORDIAS, SEÑOR

Él me invocará: «Tú eres mi padre,
mi Dios, mi roca salvadora.»
Le mantendré eternamente mi favor,
y mi alianza con él será estable

CANTARÉ ETERNAMENTE TUS MISERICORDIAS, SEÑOR

 

SEGUNDA LECTURA

 Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos: El misterio mantenido en secreto durante siglos eternos ha sido manifestado ahora

Hermanos: al que pueda consolidaros según mi Evangelio y el mensaje de Jesucristo que proclamo, conforme a la revelación del misterio mantenido en secreto durante siglos eternos y manifestando ahora mediante las Escrituras proféticas, dado a conocer según disposición del Dios eterno para que todas las gentes llegarán a la obediencia de la fe; a Dios, único Sabio, por Jesucristo, la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

 

Aleluya, aleluya, aleluya

 He aquí la esclava del Señor;

hágase en mí según tu palabra.

Aleluya, aleluya, aleluya

 

 

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Lucas:  concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el señor está contigo». Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin». Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco varón?». El ángel le contesto: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible». María contestó: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel se retiró.

 

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Lecturas del III Domingo de Adviento

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Isaías: desbordo de gozo con el Señor

El Espíritu del Señor, Dios, está sobre mí, porque el Señor me ha ungido. Me ha enviado para dar la buena noticia a los que pobres, para curar los corazones desgarrados, proclamar la amnistía a los cautivos, y a los prisioneros la libertad; para proclamar un año de gracia del Señor. Desbordo de gozo en el Señor, y me alegro con mi Dios: porque me ha puesto un traje de salvación, y me ha envuelto con un manto de justicia, como novio que se pone la corona, o novia que se adorna con sus joyas. Como el suelo echa sus brotes, como un jardín hace brotar sus semillas, así el Señor hará brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblos.

SALMO RESPONSORIAL

ME ALEGRO CON MI DIOS

Proclama mi alma la grandeza del Señor,

se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;

porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones.

ME ALEGRO CON MI DIOS

Porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo,

y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

ME ALEGRO CON MI DIOS

A los hambrientos los colma de bienes

y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,

acordándose de la misericordia.

ME ALEGRO CON MI DIOS

 

SEGUNDA LECTURA

 Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses: que vuestro espíritu, alma y cuerpo se mantenga hasta la venida del Señor.

Hermanos: estad siempre alegres. Sed constantes en orar. Dad gracias en toda ocasión: esta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús respecto de vosotros. No apaguéis el espíritu, no despreciéis las profecías. Examinadlo todo, quedaos con lo bueno. Guardaos de toda forma de mal. Que el mismo Dios de la paz os santifique totalmente, y que todo vuestro espíritu, alma y cuerpo, se mantenga sin reproche hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo. El que os llama es fiel, y él lo realizará.

Aleluya, aleluya, aleluya

El Espíritu del Señor está sobre mí:

me ha enviado a evangelizar a los pobres.

Aleluya, aleluya, aleluya

 

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Juan: En medio de vosotros hay uno que no conocéis

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz. Y este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a que le preguntaran: «¿Tú quién eres?» Él confesó y no negó; confesó: «Yo no soy el Mesías». Le preguntaron: «¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?». El dijo: «No lo soy». «¿Eres tú el Profeta?». Respondió: «No». Y le dijeron: «¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿Qué dices de ti mismo?» Él contestó: «Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanad el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías». Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: «Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?». Juan les respondió: «Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia». Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.

 

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