A las 20 h celebraremos en Santa María del Pilar la misa del Domingo. Solo habrá un acceso y será por Reyes Magos, por la puerta del colegio. El acceso estará cerrado para los vehículos.
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SUSPENSIÓN DE LAS MISAS DE 11:30 Y 12:30 h DEL DOMINGO 10 DE ENERO
Debido al temporal de nieve suspendemos las eucaristías del domingo 10 de enero de las 11:30 y 12: 30 h. Os informaremos sobre la eucaristía de las 20 h, que en principio, se celebraría si la situación mejorase.
CONCIERTO DE VILLANCICOS EN SMP


Belén SMP
Ya está puesto el Belén de la parroquia. Muchísimas gracias a Julita, Irene y Pilar por un día de trabajo duro.
ADVIENTO EN FAMILIA: LUCES PARA LOS “DESCARTADOS”
Motivación
Hemos apostado por una recuperación abierta del “tejido social”. Queremos que nuestro “confinamiento” haya podido servir para aprender a vivir y ser de otra manera, luchando por deshacer, en positivo, el “otro modo” -ya periclitado- de construir la ciudad. No creemos en lo bueno y maravilloso que es poner el partido por encima del bien común, el consumo por encima de la felicidad, el dinero por encima del amor, el tener sobre el ser. Ahora ya estamos vacunados, o podemos estarlo, si queremos. Hemos tenido la oportunidad de aprender la “resistencia” y la “paciencia”. Hemos aprendido que “aplaudir” a las ocho de la tarde era una manera de luchar y que hemos de traducirlo, creativamente, en “otra cosa”,una “nueva realidad” que tire por la borda el “viejo mundo” con el que nos habíamos engañado…
Pero, en ese nuevo “tejido social” que estamos llamados a recrear, no puede seguir habiendo “descartados” del nuevo tejido relacional, de ese “nosotros”: ellos son los que no cuentan, a quienes no podemos “des-cuidar”.
La voz de los profetas
Decía Juan Bautista: «Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanad el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías» (Evangelio: Jn 1,23)Isaías, por su parte, anunciaba la misión de aquel del que el mismo Juan decía: «en medio de vosotros hay uno que no conocéis,el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia» (Evangelio: Jn 1,26-27).
El Espíritu del Señor, Dios, está sobre mí, porque el Señor me ha ungido. Me ha enviado para dar la buena noticia a los pobres, para curar los corazones desgarrados, proclamar la amnistía a los cautivos, y a los prisioneros la libertad; para proclamar un año de gracia del Señor» (1ª lectura: Is 61, 1-2).
¿Dónde está Dios más presente aún?
Jesús de Nazaret, “el que había de venir”, se presentó también entre nosotros teniendo en su boca las mismas palabras de Isaías y del Bautista: “El Señor me ha ungido; el Espíritu de Dios está sobre mí” para anunciar la Buena Noticia a los “últimos” (Lc 4,16-22).
La presencia del Señor “que viene” se hace más intensa, precisamente en los “descartados” de nuestra sociedad, los “des-cuidados”, los des-conectados de la vida y de la relación.
Las luces de la ciudad
Si queremos hoy ser, como Juan Bautista, “la voz que grita en el desierto” de nuestra sociedad, no podemos hacer otra cosa que dedicar nuestros esfuerzos a estos “descartados” de la vida, a quien Isaías y Jesús llaman “los que sufren, los corazones desgarrados, los cautivos, los prisioneros”, los… pobres: los últimos de desgarro social. Hasta ellos no han llegado aún “las luces de la ciudad” y Dios, en ellos, está esperando para su venida.
Un gesto comunitario
Se trata, pues, comunitariamente, de IDENTIFICAR A ESTOS la vida…
Adelantándonos a ello, recordamos a los “psicológicamente descartados” (personas psicológicamente frágiles, discapacitados mentales, autistas, depresivos, pusilánimes…), a los “socialmente descartados” (ancianos en soledad o en malas residencias, “menes”, inmigrantes, presos y otros tantos seres humanos al límite de la vida digna…) y a los “económicamente descartados” (mujeres empleadas en precario, parados sin subsidios, migrantes en la economía sumergida, personas sin casa donde quedarse, madres sin ingresos y niños sin escuela ni medios, temporeros, etc.)
Al nombrar cada grupo de “descartados” vamos encendiendo una vela de la corona de adviento (serían tres)
La Corona de Adviento
En las tinieblas se encendió una luz, en el desierto clamó una voz.
Juan Bautista no es la luz, sino el que nos anuncia la luz.
Y, como Isaías, y más tarde Jesús, se anuncia la buena noticia.
Los pobres, los descartados, los últimos de la vida son sus destinatarios.
Preparad sus caminos, abridles las puertas: en ellos está el Señor, que ya se acerca.
Cuando encendemos esta tercera vela cada uno de nosotros sentimos la llamada
a ser la misma voz de Juan que clama en el desierto de la vida.
Ven pronto, Señor! ¡Ven, Salvador!
VIGILIA DE LA INMACULADA

María, alumbra nuestra esperanza es el lema con el que la diócesis de Madrid celebrará la tradicional Vigilia de la Inmaculada el lunes, 7 de diciembre, a las 21:00 horas en los tres templos que habitualmente acogen esta celebración:
–Catedral de la Almudena (Bailén, 10). En la celebración presidida por el arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro, tendrán especial protagonismo las personas que se han visto afectadas por la pandemia, que dirigirán cada misterio del rosario: familias que han perdido a seres queridos; familias que han tenido a varios o a todos sus miembros enfermos; médicos y personal sanitario; familias que han perdido el trabajo o han visto cómo sus empresas tenían que cerrar; y miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. La celebración se retransmitirá en directo por el canal de YouTube de la diócesis.
–Basílica de la Merced (Edgar Neville, 23). Presidida por el arzobispo emérito de Madrid, cardenal Antonio María Rouco Varela, estará coordinada por el instituto secular Stabat Mater.
–Santuario de María Auxiliadora (Ronda de Atocha, 25). Presidida por monseñor Juan Antonio Martínez Camino, obispo auxiliar de Madrid, estará coordinada por el instituto secular Cruzados de María.
Para garantizar la salud de todos, habrá aforo limitado en todos los templos de acuerdo con las pautas vigentes en ese momento y se aplicarán el resto de medidas de seguridad e higiene.
La vigilia, abierta a todo el mundo pero con una llamada especial a los jóvenes, está precedida de una campaña de pequeños testimonios en redes sociales con el hashtag #LaInmaculadaNuncaFalla. En ellos, diversas personas explican por qué María es su esperanza, su modelo, su guía y su luz.
Un faro del que brota la luz de Cristo
El cardenal Osoro, en la carta que ha escrito a los fieles con motivo de esta celebración, explica que, aunque este año será todo diferente, «acogemos como una providencia singular que Dios nos ofrece esta nueva situación, gracias a la cual podemos experimentar que realmente María es esa Madre que nunca abandona a sus hijos». La Virgen María se convierte, como en el cartel, en un faro desde el que brota la luz de Cristo, «que es la que alumbra la esperanza a todos los que navegan por las movidas aguas de un mar agitado».
«Hemos de seguir anunciando –indica– que hay Alguien que puede hacer renacer la Esperanza: Jesucristo». Por eso, igual que María fue a visitar a su prima Isabel, así anima el arzobispo de Madrid a los cristianos a «salir al encuentro de tantos hermanos nuestros que están sufriendo hoy»: aquellos que han perdido algún ser querido, los que se han quedado sin trabajo o han visto arruinados sus negocios o «tantas personas que van perdiendo la esperanza ante un futuro demasiado incierto y preocupante».
Vigilias desde 1947
La primera Vigilia de la Inmaculada se celebró fue en el año 1947, convocada en Madrid por el padre Tomás Morales, SJ –en proceso de beatificación–, que tenía una especial devoción por esta advocación de María. Reunió a 300 personas y, desde entonces, estos encuentros de oración se han extendido por toda España, Europa y América Latina.
La palabra vigilia procede del latín y significa estar despierto o en vela. Jesús en el Evangelio anima en varias ocasiones a velar y a orar, y es tradición en la Iglesia que las grandes celebraciones litúrgicas estén precedidas de noches de vela para que los fieles se dispongan interiormente para la fiesta.









