Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


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Homilía Domingo 10 de Enero de 2010 – Bautismo del Señor

HOMILIA “BAUTISMO DEL SEÑOR”

Jesús “pasó haciendo el bien, curando a los oprimidos…porque Dios estaba con él” nos dice Pedro en los Hechos de los apóstoles. Es la mejor definición, a nivel humano, que se nos da de Jesús. Esta definición es fruto del conocimiento que Pedro tuvo de Jesús, después de pasar con él varios (tres) años.
Para Jesús pasar haciendo el bien y curar es fruto de su bautismo, es fruto de ser ungido por el Espíritu, es fruto de ser el Hijo amado, el predilecto del Padre.

Bautismo del Señor 

Este es mi Hijo amado, el Predilecto

Pasar haciendo el bien y curar…es lo que nos cuentan los evangelistas que hizo Jesús a lo largo de su vida pública. Y ante esta opción de Jesús, fruto de su bautismo, los evangelistas nos muestran dos actitudes:
1. la actitud de la gente sencilla que escucha y sigue a Jesús
2. la actitud de la clase dirigente religiosa que recela de Jesús y de su compromiso, porque pone en evidencia su manera de actuar opuesta a los deseos de Dios.

En definitiva, pasar haciendo el bien y curar, es lo que llevó a Jesús a la muerte. “la muerte de Jesús fue consecuencia de su vida” (Religión 2º de BUP). Esto mismo lo podemos decir de personas que por vivir su fe y compromiso bautismal…sufren la indiferencia de los demás, sufren ser ridiculizados…incluso llegan a sufrir la muerte.

¿Cómo se nos dice que es pasar haciendo el bien y curar? Lo vemos en la primera lectura del profeta Isaías: “traer el derecho…no gritar…no quebrar la caña cascada, no apagar el pábilo vacilante…promover el derecho…”

Jesús lleva a la vida estas acciones: echa en cara a los sumos sacerdotes y fariseos que no practican el derecho…es decir la ley de Dios. Hacen que la ley sea un yugo para los demás pero no para ellos…Jesús curaba todos… perdonaba…TODO ello lo llevaba a cabo por estar ungido por el Espíritu, por sentirse y ser el Hijo amado del Padre.

¿Qué significa para nosotros estar bautizados?
Deberíamos tomarnos más en serio eso de “pasar por la vida haciendo en bien y curar”. Es lo mismo que decir tomarnos más en serio nuestro bautismo. Es lo mismo que seguir a Jesús en la vida diaria.
A veces hay personas que se preguntan ¿qué más puedo hacer yo? El razonamiento debería ser: estoy bautizado, ¿me lo creo? ¿soy consciente de ello? Y después, si me quiero tomar en serio mi bautismo, VIVIRLO. ¿Cómo? Cada cual tendrá que saber cómo vivir su bautismo en la vida normal. Es lo mismo que decir: cada cual tendrá que practicar el derecho a su nivel, no quebrar la caña cascada ni apagar el pábilo vacilante a su nivel…preguntémonos cuál y cómo es nuestra actitud ante los demás, ¿de ayuda? ¿de pasar por encima de ellos? ¿de tener siempre la razón, gritando? ¿de no dar otra oportunidad?…
Para nosotros al igual que para Jesús nuestro compromiso bautismal debería ser “pasar haciendo el bien y curar…” porque creo que hay muchas personas que están esperando esto de nosotros…que les digamos una palabra de ánimo…que les escuchemos,…que les ayudemos, aunque a veces eso nos cueste o sintamos que los demás no lo comprenden. Quien realmente lo VE y lo SIENTE son Dios Padre y la persona que ayudamos.


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Homilía de los Reyes Magos – 6 de Enero 2010

HOMILIA REYES MAGOS

Desde el evangelio de hoy os propongo cuatro pasos que nos pueden ayudar en la vida diaria. Son pasos que dieron los mismos Reyes Magos y que ellos nos proponen.

1º. Búsqueda: Los RRMM inician una búsqueda ante la aparición de una nueva estrella que para ellos resulta ser distinta y significativa. Una búsqueda que les hace salir de sí mismos, de su rutina y les lleva a viajar a lo desconocido.

     En nuestro caso esa búsqueda es la vida de fe. La fe es como la estrella que nosotros descubrimos y que nos guía. La fe debe ser algo significativo en nuestra vida, nos debe hacer salir de nosotros mismos, de nuestras rutinas, no debe llevar a lo desconocido, que para nosotros es sobre todo la confianza en Dios. La fe –estrella-  nos debe llevar a buscar siempre al Dios y Padre de Jesús, al Dios encarnado, y también a buscar al hombre por el que Dios se ha hecho hombre.

2º- Alegría: Cuando la estrella se posa allí donde estaba el Niño, los RRMM se llenan de inmensa alegría. Estos magos han logrado su objetivo: llegar hasta donde les guió la estrella. Y ese objetivo cumplido les llena de alegría. Ya no tienen que seguir buscando, ya no tienen que seguir preguntando…porque han encontrado no la estrella sino al que señalaba la estrella.

    A menudo oímos a personas decir que las Navidades no les gustan por motivos varios. Al menos habría que animarles a pensar en los RRMM y en su alegría por encontrar al Niño Dios. No tiene por qué ser una alegría bulliciosa, sino más bien una alegría de corazón. La alegría a la que nos invitan los RRMM es que nuestra búsqueda se ha acabado porque hemos encontrado a Dios. ¿Ha sido así estas Navidades?

3ª. Novedad: De entre los regalos que ofrecen los RRMM, están regalos meramente humanos…de los que se intercambiaban los reyes, el oro. Pero hay algo nuevo en sus regalos: el incienso y la mirra.  El Niño al que adoran no es un niño cualquiera, ni siquiera un rey cualquiera…ellos ven en ese Niño a alguien distinto, a alguien que ellos no pueden explicar, pero al que ven como algo nuevo en sus vidas, algo que les ha movido y les ha hecho salir del lugar donde estaban, de la comodidad de su vida.

    La fiesta y la figura de los RRMM nos invita a nosotros a vivir la novedad de la fe, del encuentro con Dios, del encuentro con las personas. Nuestros regalos además de lo material que podamos ofrecer, debe ser sobre todo: ORO: señal de lo que cada uno vale ante Dios y ante los demás.  INCIENSO:  estamos hechos a imagen y semejanza de Dios y MIRRA:  nadie es más que nadie y todos merecemos respeto y dignidad.

 4ª. Los RRMM vuelven a su tierra por otro camino.   

     Nosotros después de cada Navidad, y cada día debería ser una nueva Navidad, tendríamos que volver por otro camino, es decir, tendríamos que romper con lo viejo que haya en nosotros y construir siempre algo nuevo. Volver por otro camino es en definitiva el compromiso de vivir la fe día a día.

 Que los RRMM nos muestren siempre un camino para llegar a Dios y al hombre y que sea siempre un camino nuevo marcado por el Niño que nos ha nacido.


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Homilía 2º Domingo Navidad – Ciclo C (3 de Enero 2010)

Homilia 2º domingo de Navidad, ciclo C

 Ideas:

 1.Dios tiene-pronuncia una PALABRA

           Esa palabra es  1. Creadora …”y vio Dios que era bueno”.

                                    2. portadora de Vida… Dios llena el mundo creado de VIDA

                                    3. LUZ…porque en Dios no hay tinieblas…

 2.Jesús es la PALABRA de Dios…la manera definitiva como Dios nos ha hablado

       Jesús también 1. CREA…sana, restaura dignidad de personas,

                                   2. da VIDA:  perdona, alimenta,

                                   3. es LUZ…”el que me sigue no camina en tinieblas…”

                                                       Jesús es la luz que ilumina la vida que Dios crea

 3.Nosotros también podemos tener-ser palabra (para los demás)

             1. que sea capaz de CREAR: diálogo, paz, convivencia, justicia…

             2. que sea capaz de dar y ser VIDA: para dar vida, tenemos nosotros primero

                           ser vida, que amar la vida, que cuidar la vida, que respetar la vida

             3. que sea capaz de ser LUZ: viviendo el Evangelio, siguiendo a Jesús

                           podremos ayudar…

 Con estas tres acciones Dios BENDICE/ nos bendice en su Hijo Jesús.

             Con estas tres acciones Jesús “pasó haciendo el bien y curando de toda

                                                              enfermedad”

             Con estas tres acciones SEGURO que podemos también nosotros BENDECIR

Que seamos personas de “BUENA PALABRA” creadora de vida y portadora de luz.


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Noticias Enero 2010

Estimados amigos, os avanzo algunas de las las noticias más reseñables de Enero:

  • Hasta el día 9 de enero se suspende la misa de 8:00 h
  • El día 1 de Enero no habrá misa de 9:00 h
  • Miércoles día 6: Festividad de la Epifanía. Reyes Magos. Horario de Misas de domingo
  • Sábado día 9: A las 18:00 h celebración de bautizos
  • Domingo día 10: Festividad del Bautismo del Señor. KILOLITRO
  • Lunes día 11: A las 18:45 h retomamos las clases de Biblia
  • Del lunes 18 al lunes 25 oración por la unidad de los cristianos
  • Del lunes 18 al viernes 22 y del lunes 25 al miércoles 27: Cursillo prematrimonial (de 20:30 a 22:00)
  • El viernes 22: día del Beato Chaminade. Fundador de la familia marianista

Podréis ver todos estos eventos y más (misas, bodas, bautizos, comuniones, etc) en Calendario (4ª pestaña del blog: arriba a la derecha)

Un abrazo a todos,

Victoriano


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Homilía de la Sagrada Familia

Homilía Sagrada Familia:

Más que hablar de la familia… Me fijo en la segunda lectura: 1ª carta de san Juan.

1. “El mundo no nos conoce porque no le conoció a El”.

No conocemos a Dios…decimos muchas cosas de El…y san Juan nos ha dado la mejor definición de Dios: Dios es amor.

El mundo no conoce a Dios…al menos al Dios que es amor…”El pecado ha oscurecido la imagen de Dios en el mundo” (lo abrazó y lo besó. Marko I.Rupnik) Pues este Dios que es amor…es también “familia”.

Familia con el Hijo y el Espíritu. Este Dios escogió la mejor manera de hacerse presente en el mundo: en una familia formada por José, María y su hijo Jesús.

Si el mundo no conoce a Dios…le costará conocer la manera como se ha presentado entre nosotros…por medio de la familia.

2. “no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que cuando El se manifieste seremos semejantes a El, porque lo veremos tal cual es”. Dios se empeña en crear, en construir, en dar vida…

Cuando nosotros sigamos el ejemplo de Dios de crear, construir, dar vida, entonces nos daremos cuenta que somos semejantes a El.

Dios nos creó a su imagen y semejanza…Nosotros tenemos que colaborar a seguir creando al hombre, al niño, a la familia a imagen y semejanza de Dios. Así seremos definitivamente semejantes a El.

Y cuando seamos definitivamente semejantes a El, entonces…y solo entonces “lo veremos tal cual es.”

3. El camino para llegar a ser semejantes a El, para verlo tal cual es se nos muestra con las dos actitudes fundamentales que nos pide: la fe y el amor.

Fe y amor en el Hijo de Dios Fe y amor en nosotros mismos.

Fe y amor en la familia, a ejemplo de José, María y Jesús.

Por eso más que hablar de la familia, hablemos hoy día de estas dos actitudes que favorecen la vida persona, familiar y social: creer los unos en los otros y amarnos los unos a los otros. Será la manera como construyamos la familia, como favorezcamos la vida familiar.


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Homilía de Navidad

Vivimos en un mundo donde la violencia de todo tipo está a la orden del día. Parece que nos hemos acostumbrado a ello y que tan solo de tarde en tarde echamos de menos la paz, o que se nos hable de la paz, o que veamos imágenes de paz. Es más cuando alguien nos habla de paz , yo creo que nos mostramos indiferentes…como que no acabamos de creer los que nos está diciendo. Se da incluso un contraste curioso y es que se da el premio de la paz a quien mantiene la guerra.

En la primera lectura de hoy hemos escuchado: “Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz”. La paz hay que anunciarla caminando. Es una forma de decirnos que la paz no es algo estático sino que hay que construirla cada día y en cada momento de la vida. A quien es capaz de anunciar y construir la paz hay que elogiarlo.

La paz es fruto de la justicia, es fruto del respeto a la persona y a su dignidad, la paz es fruto de una vida íntegra, “sobria, honrada y religiosa”, como leíamos anoche. La paz es fruto del diálogo sincero y sin doblez. La paz no esconde armas…la paz es lo más alejado de ese dicho latino “si vis pacem parare bellum”. La paz en definitiva es el mismo hombre viviendo en plenitud la vida que Dios nos ha dado.

Para nosotros quien personifica la paz es Jesús, el Hijo de Dios. Y la paz que es Jesús, tiene dos vertientes: palabra y luz.

Jesús con su palabra anunciaba a los que le escuchaban con corazón abierto y sincero tiempos de paz. Con su palabra denunciaba a los que se aprovechaban de los demás, a los que mantenían una paz basada en el temor, basada en la opresión, en la guerra más o menos encubierta. Quienes escuchaban sus palabras con corazón abierto y sincero pusieron su esperanza en El y en su mensaje. Y esto ha sido así hasta el día de hoy, hasta nosotros. Muchas buenas personas tienen depositada hoy su esperanza en Jesús: aquellas de una manera u otra ponen su vida al servicio de los demás.

Quienes se sentían denunciados fueron los que maquinaron su muerte, pensando que así callarían su palabra de esperanza. Hoy también hay gente que quiere callar la palabra de Jesús y quiere callarle a él.

Jesús es la luz que ilumina toda acción que vaya encaminada a poner paz y a trabajar por la paz. Es la luz que alumbra sin condiciones, que alumbra en toda tiniebla personal y social para poder ver y vivir la paz. Es la que luz que es vida y que da calor a la vida. Quien se acerca a Jesús se sabe alumbrado por una luz que no se apaga y que no deslumbra, sino todo lo contrario, es una luz viva que da paz y orienta.

“Vino a los suyos, y los suyos no la recibieron”. La luz que es Jesús no es recibida por muchos que le conocen y han oído hablar de él. No quieren tenerle como referencia porque la vida y el mensaje de Jesús ponen en evidencia el actuar de estar personas que proponiéndose como artífices de paz…siembran todo lo contrario.

Erradiquemos toda violencia de nuestra vida personal y social y trabajemos por la paz que nos ha traído Jesús con su palabra y su luz.


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Homilía de Nochebuena

Homilía Nochebuena

El tema de esta noche sería: LUZ que alumbra en las tinieblas. En la primera lectura hemos escuchado: “el pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande, habitaban en tierra de sombras y una luz les brilló”.

Creo que en el mundo actual y en la situación social que estamos viviendo, viene bien buscar una luz, desear encontrar una luz, o, si la hemos encontrado vivir bajo su guía y no apagarla. Hace unos años algún medio de comunicación decía que en el mundo no existían verdaderos líderes, que los líderes que había eran de segunda fila. Hace unos días hemos visto cómo en Copenhague los llamados líderes mundiales no se ponían de acuerdo para trabajar seriamente a favor del cambio climático. Podemos decir que no han encontrado una luz verdadera que mueva al mundo a favorecer la creación…o podemos decir que tanto esos líderes como el resto de nosotros andamos en tinieblas porque no somos capaces de trabajar por el bien de todos. Esos líderes no aportan una luz clara, nítida y que convenza, por estar mediatizados por las multinacionales, no se ponen de acuerda para encontrar una luz que favorezca a todos.

Aunque penséis que es un poco ingenuo, HOY para muchas personas esas tinieblas en las que a veces caminamos se ven ILUMINADAS por una LUZ que no es nueva, pero que se renueva cada Nochebuena, cada día, que alumbra nuestro camino, nuestra vida y que es Jesús el Hijo de Dios.

Si este Niño, cuyo nacimiento celebramos hoy y que acogemos una vez más, es LUZ para nosotros, hará que nuestras vidas cambien, hará que no caminemos en tinieblas, hará que nuestro corazón sea un corazón entregado al bien de las personas, al bien común, incluso al bien de la naturaleza. Si hay algo que nos enseñó, fue el respeto.

Este Niño ilumina nuestra manera de vivir la justicia y el derecho

ilumina nuestra manera de concebir la vida como regalo de Dios

nos ilumina para mejorar nuestras relaciones sociales, buscando el bien común

ilumina nuestra manera de amar, de perdonar, de ayudarnos unos a otros, de trabajar por la paz,

ilumina nuestra vida para que sea “sobria” es decir que en nosotros no haya nada superfluo, una vida honrada, es decir que no haya doblez y una vida religiosa, es decir una vida ligada a Dios que nos anime a trabajar por el hombre.

A este Niño le oiremos después definirse como “Yo soy la luz del mundo…el que me sigue no camina en tinieblas”. Quien sigue Jesús puede estar seguro de caminar bajo la LUZ verdadera.

Tenemos pues en este Niño un mensaje de alegría, un mensaje que transmitir a los demás. El es para nosotros LUZ que nos ilumina. Hagamos que este Niño que es LUZ ponga fin a las tinieblas en las que vivimos y sea, a la luz, luz que alumbra a todo hombre de buena voluntad. FELIZ NAVIDAD


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Carta de Adviento-Navidad 2009

ESPERANZA

 ¡Otro año más Adviento y sobre todo Navidad!.  ¡Otro año más con el tema de la esperanza! Más de uno pensará: y ¿para qué? ¡Para qué hablar de esperanza con la que está cayendo! Pues precisamente por eso hay que hablar de esperanza. “Porque lo que no se desea no se espera, y lo que no se espera no es reconocido cuando aparece” (Orar para vivir. Juan Martín Velasco, PPC p.24).

Tendríamos que preguntarnos qué deseamos, qué esperamos y si en nuestra vida personal, familiar y social hay algo nuevo que tengamos que reconocer como tal. Dejo a cada uno que reflexione su propia respuesta. Hay personas para quienes la capacidad de deseo y de espera se ha agotado. Entonces difícilmente se reconocerá lo nuevo que pueda aparecer en nuestras vidas. A pesar de los pesares siempre hay que estar abierto a la esperanza, hay que desear vivamente lo que esperamos para que cuando de verdad aparezca podamos no solo reconocerlo, sino también vivirlo y, con alegría, expresarlo.

 Vayamos al tiempo de Adviento que hemos podido vivir más o menos de cerca. Se me ocurre pensar que a la luz del mensaje de esperanza se puede dar varias actitudes. Estas  actitudes se pueden referir al ámbito personal, familiar y social.

 Actitudes:

 1. la del pasota…acepta lo que sea, venga de donde venga, porque no piensa en nada. Esta actitud no se localiza en una edad concreta, sino que abarca a diferentes edades. Para el pasota la esperanza no tiene sentido. O mejor dicho le da igual que haya o no esperanza. Su deseo es efímero, por eso no encuentra sentido a esperar. Se quiere vivir a tope el momento sin preocuparse del pasado ni del futuro.

2. la del fácilmente convencido. Puede ser de forma positiva o negativa. Hay personas que no ejercitan la capacidad crítica ante lo que pasa, ante la información que recibe, en definitiva que se deja convencer fácilmente por lo que le llega, sin cribar la información.

Para estas personas la esperanza dependerá de quien le proporcione la información. Todo catastrófico, no hay esperanza. Todo fabuloso, hay esperanza, pero habrá que tener en cuenta la base que sustenta esa esperanza que puede desaparecer al menor contratiempo. Podemos pensar en la parábola del sembrador y en un caso concreto: Mc 4, 16-17: …lo sembrado en terreno pedregoso…al oír la Palabra, la reciben con alegría…no tienen raíz, son inconstantes y en cuanto se presenta una tribulación… sucumben en seguida.”

3. la del resignado-desencantado… ¡qué vamos a hacer! ¡No podemos hacer nada! Un claro ejemplo de este tipo de personas lo tenemos en los discípulos de Emaús: “nosotros esperábamos que él sería el que iba a librar a Israel; pero,… llevamos ya tres días desde que esto pasó…” (Lc 21, 18-25). Cada día resulta más fácil encontrarse con estas personas.  Las hay que echan de menos “lo de antes”, que se asustan ante lo nuevo que merece la pena, porque añoran otros tiempos. Se refugian en los años pasados. Las hay, también,  cercanas al fanatismo religioso. ¡Si Dios quiere…qué le vamos a hacer!. O, los resignados porque “esto es lo que me ha aconsejado mi director espiritual”. Es una actitud muy lejana a la esperanza.

4. la del indiferente…La indiferencia es una seña de identidad cada vez mas extendida en nuestra sociedad. La esperanza motiva poco, preocupa casi nada, no interesa ni entusiasma. Y ante esta postura ¡qué sentido tiene esperar! ¿”No es verdad que los creyentes nos estamos haciendo indiferentes a la indiferencia que nos rodea y que nos dejamos contagiar por ella? ¿No se está experimentando entre nosotros una “baja generalizada del tono de fe”? (Orar para vivir. Juan Martín Velasco. PPC, p.209)

Esta postura indiferente “se encarga de mostrar que el hombre puede desarrollar su vida de forma normal sin recurrir (a la esperanza) a Dios, sin echarlo de menos” (o.c.p.208). Esta actitud es la más peligrosa para vivir la fe o la más fácil para dejar de vivir la fe. Es la que más fácil se extiende en la sociedad. El indiferente opina que “un Dios del que no se tienen noticias parece que no puede ser esperado…” (o.c. p.209)

 5. la del nervioso…Se está acentuando mucho esta actitud. Sobre todo en algunos ambientes y más que nada en el terreno social: “¡esto va fatal! ¡Estamos como en los años 30! ¿adónde vamos a parar?” Son frases que se escuchan de vez en cuando. Más que estar nervioso por la actitud de la espera de lo nuevo y saber reconocerlo, se está nervioso por el clima que, más que respirarse, se está instalando, a veces de manera consciente y bien trabajada por algunos medios de comunicación. El nerviosismo de Marta, la hermana de María, vendría bien para ilustrar esta actitud. Se afana por muchas cosas, cuando “una sola es necesaria” (cf. Lc 10, 41-42).

¡Ojalá que el nerviosismo lo pusiéramos al servicio de la esperanza activa que vela por la práctica de la justicia, la consecución de la paz y la vivencia del Evangelio!. 

 6. la del que tiene esperanza.  Esta es la actitud que debería caracterizar a todo cristiano convencido y abierto al Dios y Padre de Jesucristo. Es la actitud que no debería faltar nunca a ningún cristiano, y a ningún hombre-mujer de buena voluntad. Es una actitud a desarrollar y a vivir no solo en Adviento, sino durante todo el año. Viene bien recordar la cita de San Pedro, (a mí personalmente me gusta mucho) “…estad siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza” (1Pe 3,15). La razón de nuestra esperanza está en Dios que envió a su Hijo al mundo por puro amor hacia nosotros. La razón de nuestra esperanza está en Jesús que “pasó haciendo el bien, curando toda enfermedad”. La razón de nuestra esperanza está en sentirnos animados por el mismo Espíritu de Dios que actúa en nosotros para el bien común. La razón de nuestra esperanza está en formar parte de una iglesia, con sus grandezas y sus puntos débiles, que intenta seguir a Jesús, que intenta poner en práctica las bienaventuranzas y ponerse al servicio de los demás.

Quien en este mundo tiene esperanza y vive una esperanza activa no se calla ante el mal, ante el daño, ante la injusticia…porque le anima la esperanza, aunque sea pequeña. Para quien está abierto a la esperanza todo el año es Adviento, porque todo el año hay que no solo esperar, sino sobre todo trabajar y poner empeño para erradicar toda violencia, no solo la que les gusta a algunos, erradicar el hambre, de ahí nuestro granito de arena con la Campaña del Kilo-litro, y erradicar toda injusticia, aunque sea manifestando “nuestra hambre y sed de justicia” que leemos en las Bienaventuranzas.

Que no nos falte nunca la esperanza en el Dios-hecho-hombre y en las posibilidades del hombre por seguir siendo “imagen de Dios”.

Victoriano Viñuelas Gómez

Vuestro párroco y amigo