Hoy es ya día de Santiago, santo patrón, apóstol, destino y fin de muchos caminos y corazones que acuden a Compostela como peregrinos. La noche llamada a ser fiesta desbordante en el Obradoiro, testigo de lágrimas, emociones, alegrías y oraciones, se ha teñido de dolor y negrura. No estamos preparados para asumir el sufrimiento y la muerte. Menos cuando nos viene de una manera tan brutal, exagerada, inesperado como en este accidente de tren casi en los umbrales de la ciudad de los peregrinos.
Desde el dolor, la incomprensión y la solidaridad que brota de esa impronta llamada humanidad que planta el Dios de Jesús en nuestros corazones, mandamos un ABRAZO inmenso al pueblo gallego, a los heridos y las familias que viven la angustia de no tener noticias de sus seres queridos. La comunidad cristiana de la parroquia de Santa María del Pilar de Madrid se une a vosotros y suplica a Dios que os fortalezca en esta noche tan dura.


25 julio 2013 en 11:59
Mis oraciones estarán con todas las víctimas y sus familiares. Estoy segura de que el Apóstol Santiago y Nuestro Padre les concederán la fortaleza que en estos momentos necesitan. Un abrazo para todos ellos!!!!
26 julio 2013 en 21:01
Los misterios de quienes creemos firmemente en Dios Nuestro Padre….La fe no quita el dolor,ayuda a superarlo,porque El Padre no nos deja de su mano en los días mas tristes de nuestras vidas..