Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

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Lecturas misa 1 de Mayo 2011 – 2º Dom. Pascua

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Hechos 2, 42-47
    «Los creyentes vivían unidos y todo lo tenían en común»En los primeros días de la Iglesia, los hermanos eran constantes en escuchar la enseñanza de los apóstoles, en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones. Toda la gente estaba impresionada por los muchos milagros y prodigios que los apóstoles hacían en Jerusalén.
    Los creyentes vivían unidos y lo tenían todo en común; vendían bienes y propiedades y lo repartían entre todos, según las necesidades de cada uno. Diariamente se reunían en el templo, y en las casas partían el pan y comían juntos alabando a Dios con alegría y sencillez de corazón; toda la gente los estimaba y el Señor aumentaba cada día el número de creyentes que aceptaban la salvación.
  • Salmo Responsorial: 117
    «La misericordia del Señor es eterna.»Diga la casa de Israel: Su misericordia es eterna. Diga la casa de Aarón: Su misericordia es eterna. Digan los fieles del Señor: Su misericordia es eterna.
    R. La misericordia del Señor es eterna.

    Empujaban para derribarme, pero Dios me ayudó. El Señor es mi fuerza y mi alegría, en el Señor está mi salvación.
    R. La misericordia del Señor es eterna.

    La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente. Este es el día del triunfo del Señor, día de júbilo y de gozo.
    R. La misericordia del Señor es eterna.

  • Segunda Lectura: I Pedro 1, 3-9
    «La resurrección de Cristo nos da la esperanza de una vida nueva»Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en su gran misericordia, por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos concedió renacer a la esperanza de una vida nueva, que no puede corromperse ni mancharse, que nos está reservada como herencia en el cielo. La fuerza de Dios los custodia en la fe para la salvación que aguarda a manifestarse en el momento final.
    Por esta razón, alégrense, aunque ahora tengan que sufrir un poco, en pruebas diversas; a fin de que su fe, sometida a la prueba, sea hallada digna de alabanza, gloria y honor, cuando se manifieste Cristo, nuestro Señor, que por la fe de ustedes es más preciosa que el oro, y el oro acrisola por el fuego.
    A Cristo Jesús no lo han visto, y lo aman; no lo ven, y creen en él; se llenan de una alegría radiante e indescriptible, seguros de alcanzar la salvación de sus almas, que es la meta de la fe.
  • Evangelio: Juan 20, 19-31
    «Ocho días después se les apareció Jesús»Al anochecer del día de la resurrección, estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
    «La paz esté con ustedes».
    Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
    «La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo».
    Y dicho esto sopló sobre ellos y les dijo:
    «Reciban el Espíritu Santo; a quienes les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; a quienes no se los perdonen, les quedarán sin perdonar».
    Tomás, uno de los Doce, apodado el Gemelo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:
    «Hemos visto al Señor».
    Pero él les contestó:
    «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto mi dedo en los agujeros de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo».
    Ocho días después, estaban reunidos los discípulos a puerta cerrada y Tomás con ellos. Jesús se puso de nuevo en medio y les dijo:
    «La paz esté con ustedes».
    Luego dijo a Tomás:
    «Aquí están mis manos, acerca tu dedo; trae tu mano y métela en mi costado; y no sigas dudando, sino cree».
    Tomás respondió:
    «¡Señor mío y Dios mío!»
    Jesús añadió:
    «Tú crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto».
    Otras muchas señales milagrosas hizo Jesús en presencia de sus discípulos, pero no están escritas en este libro. Se escribieron éstas para que crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengan vida en su nombre.


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Homilia Pascua de Resurrección. 24 de abril 2011

Ante todo: FELICES PASCUAS DE RESURRECCION!!!

Para todo cristiano este domingo de Pascua, la fiesta más importante del año, como cualquier otro domingo, tendría que ser motivo de alegría por recordar, celebrar y vivirla Resurrecciónde Jesús. Motivo de esperanza porque su resurrección es prenda y garantía de nuestra propia resurrección y motivo de agradecimiento porque nuestro Dios es un Dios de vivos y no de muertos y porque su última palabra esla VIDA.El domingo es el día del Señor, pero no de cualquier señor, sino de Jesús que siendo Señor nos ha dado ejemplo de una vida entregada a los demás. 

En este domingo de Pascua las lecturas nos proponen tres acciones. La primera acción la tomamos del evangelio y es la de VER. El discípulo que Jesús tanto quería, y que somos cada uno de nosotros, VIO. El vio que Jesús ya no estaba allí, sí sus vendas y sudario, y tal vez hizo suya la reflexión de María Magdalena: “se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto”. 

Su primera reacción después de ver la vendas en el suelo, fue la de no entrar. Se suele decir que por respeto a Simón Pedro, pero podemos pensar que no entró, no porque en él surgieran dudas sino porque quería confirmar y reafirmar su fe en Jesús, su fe en el maestro que había dicho que resucitaría. No entró porque ya no necesitaba más prueba que la de VER que Jesús no estaba allí. Su ver iba más lejos que la visión de los ojos. Su ver le lleva a la segunda acción que nos habla el evangelio: CREER.

Para el discípulo que Jesús tanto quería, ver le llevó a creer y creer definitivamente en Jesús. El ya no necesitaba más pruebas, ni siquiera las vendas y el sudario le servían como pruebas de la resurrección de Jesús. Ahora es la FE la que le lleva a CREER en Jesús. Ahora es cuando el discípulo que Jesús tanto quería y Pedro y los demás discípulos entienden la Escrituray lo que esta decía de Jesús: “que él había de resucitar de entre los muertos”. La comprensión dela Escritura, es decir dela Palabrade Dios, les ayuda a CREER. Lo mismo nos debería pasar a nosotros. Leer y comprender la Escrituranos ayudará a vivir la fe.

La fe en Jesús resucitado llevó a este discípulo, a Pedro y a los demás discípulos a proclamar con su palabra y a ratificar con su vida y su martirio que Jesús había resucitado. Y esta es la tercera acción: la del testimonio. La vemos en la primera lectura. Pedro está hablando en casa de Cornelio, un centurión romano, y les expone con su palabra y su testimonio lo que Jesús hizo y dijo y cómo él y los demás discípulos son testigos de lo que habían visto y oído. Muchas personas han dado y siguen dando testimonio de que Jesús ha resucitado.

Estas tres acciones se nos proponen a nosotros desde nuestra aceptación consciente y libre de seguir a Jesús. Que veamos a Jesús en la vida, y que aunque se nos den pruebas, estas nos tienen que llevar a Jesús. Que creamos en Jesús y en su resurrección, que es lo mismo que decir, en la vida y tercero que después de ver y creer seamos testigos, demos testimonio con nuestra palabra y nuestra vida de Cristo resucitado.

FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN