Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


Deja un comentario

Reflexión. Libro de Cáritas 2011

3.  SÉ BUENO CONTIGO

Otro buen ejercicio de Cuaresma es aceptar tu propio ser, aunque no te gustes en ningún espejo. No es fácil aceptarte como eres y aceptar las circunstancias que te rodean, a veces tan mediocres o tan rutinarias o tan gravosas o tan difíciles Ésta es la Cuaresma de la vida, que no está reglada por el tiempo litúrgico ni por la disciplina de la Iglesia.

No olvides estas cinco reglas cuaresmales:

• Acéptate (tal como eres y esfuérzate por ser todo lo que puedas llegar a ser. Acepta también al otro tal como es.

• Perdónate y sé tu propio Cireneo. Desecha todo complejo de culpabilidad, que es paralizante. Perdónate y estarás capacitado para perdonar al otro y para perdonarlo todo. Dios es el primero en perdonarte.

• Valórate: puede que, a fuerza de querer ser humilde, termines siendo injusto. No eres pura incapacidad. Repasa bien todos los dones que Dios te ha dado. No son para ti, pero te han sido dados. Si tienes fe en ti mismo, tus capacidades se multiplicarán.

• No te compares: el comparativo es fuente de inquietudes y tristezas, origina envidias y complejos. El día que renunciemos al comparativo, encontraremos la paz. Piensa que tú eres irrepetible. Has de ser todo lo que estás llamado a ser, pero nunca más o menos que el otro

• Ámate: ámate respetuosa y exigentemente: ámate comprensiva y compasivamente, como Dios mismo te ama. Eso no es pecado, sino virtud El pecado es no amar.

Si te ejercitas en estos programas de Cuaresma, tendrás claro lo de ayunos y abstinencias.


Deja un comentario

Reflexión. Libro de Cáritas 2011

Otros velos

• Toda persona tiene su misterio, aunque esté velado. Sólo de vez en cuando aparecen manifestaciones, algo que nos fascina en palabras, en signos, en sentimientos, en creaciones.

• El cristiano tiene su gran misterio velado. Si descorremos ese velo, aparecerá que somos divinos, que somos hijos de Dios. «Ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que cuando se manifieste, seremos semejantes a Él, porque te veremos tal cual es» (1 Jn 3,2)

• Lo mismo sucede si nos acercamos al pobre o al enfermo. Si descorremos ese velo sucio y gastado, descubriremos algo sorprendente, cada uno de ellos es un Cristo.

• También podríamos hablar de los velos sacramentales, como el agua, el pan. el vino, el

aceite…

Y de otro tipo de cuasisacramentos que se dan en nuestra vida, como la familia, el dolor, la caridad, el perdón, la solidaridad, el trabajo, el servicio, el regalo, la colaboración, la profesión, la creatividad, la vida entera