Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


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Otros ejercicios para Cuaresma. Libro Cáritas 2011

Otros ejercicios

A los ejercicios cuaresmales tradicionales, en línea de ayuno, oración y caridad, podemos añadir otros, aunque estén en la misma línea. Señalamos algunos propios del Voluntariado, cuyo año se celebra.

• Aprender a decir Sí.

• Dar algo de tu tiempo libre.

• Acercarte para acompañar al que está solo.

• Prestar algún servicio, incluso en casa, pero de buen grado.

• Colaborar con organizaciones para el desarrollo y la paz, como Caritas, Manos Unidas…

• Hacer el trabajo, la profesión con más amabilidad y eficacia.

• Donar sangre.

• Evitar críticas y quejas.

• Liberarte de la tele.

• Liberarte del tabaco, y dar en caridad el ahorro.

• Pedir por personas y situaciones concretas, una manera de comulgar con ellas


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Lecturas Misa Domingo 3 de Abril 2011 – 4º Dom. Cuaresma

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: I Samuel 16, 1b.6-7.10-13
    «David es ungido como rey de Israel»En aquellos días, dijo el Señor a Samuel:
    «Llena tu cuerno de aceite y ve a la casa de Jesé, en Belén, porque de entre sus hijos me he escogido un rey».
    Cuando llegó a Belén y vio a Eliab, el hijo mayor de Jesé, pensó:
    «Seguramente éste es el ungido del Señor».
    Pero el Señor dijo a Samuel:
    «No mires su aspecto ni su gran estatura, pues yo le he descartado. Dios no juzga como juzga el hombre, pues el hombre mira en las apariencias, pero el Señor mira los corazones».
    Hizo pasar Jesé a sus siete hijos ante Samuel, pero Samuel dijo:
    «A ninguno de éstos ha elegido el Señor».
    Luego preguntó a Jesé:
    «¿Son éstos todos tus hijos?»
    El respondió:
    «Falta el más pequeño, que está cuidando el rebaño».
    Samuel dijo a Jesé:
    «Hazlo venir, porque no comeremos hasta que haya venido».
    Jesé lo mandó llamar; era rubio, de ojos vivos y buena presencia. Entonces el Señor dijo a Samuel:
    «Levántate y úngelo, porque éste es».
    Tomó Samuel el cuerno de aceite y le ungió delante de sus hermanos.
  • Salmo Responsorial: 22
    «El Señor es mi pastor, nada me falta.»El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas.
    R. El Señor es mi pastor, nada me falta.Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo.Tu vara y tu cayado me dan seguridad.
    R. El Señor es mi pastor, nada me falta.

    Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes.
    R. El Señor es mi pastor, nada me falta.

    Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin término.
    R. El Señor es mi pastor, nada me falta.

  • Segunda Lectura: Efesios 5, 8-14
    «Levántate de entre los muertos y Cristo será tu luz»Hermanos: En otro tiempo eran tinieblas, ahora son luz en el Señor. Caminen como hijos de la luz. Toda bondad, justicia y verdad son frutos de la luz. Busquen lo que agrada al Señor, sin tomar parte en las obras estériles de las tinieblas, sino más bien repruébenlas abiertamente, pues lo que ellos hacen en secreto, hasta decirlo da vergüenza.
    Pero la luz, denunciándolas, las pone al descubierto, y todo lo descubierto es luz. Por eso se dice:
    “Despierta tú que duermes, levántate de entre los muertos y Cristo será tu luz”.
  • Evangelio: Juan 9, 1.6-9.13-17.34-38
    «Fue, se lavó y volvió con vista»En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un ciego de nacimiento. Escupió en el suelo, hizo lodo con la saliva, se lo puso en los ojos al ciego, y le dijo:
    «Ve a lavarte a la piscina de Siloé» (que significa “Enviado”).
    El fue, se lavó y volvió con vista. Y los vecinos y los que lo habían visto antes pidiendo limosna, comentaban:
    «¿No es ése el que se sentaba a pedir limosna?»
    Unos decían:
    «Sí, es el mismo».
    Otros, en cambio, negaban que se trataba del mismo y decían:
    «No es él, sino uno que se le parece».
    Pero el ciego decía:
    «Soy yo».
    Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego, pues en un sábado Jesús hizo lodo con su saliva y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista.
    El les contestó:
    «Me puso lodo en los ojos, me lavé y veo».
    Algunos de los fariseos comentaban:
    «Este hombre no puede venir de Dios, porque no respeta el sábado».
    Otros replicaban:
    «¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?»
    Y estaban divididos, y volvieron a preguntarle al ciego:
    «Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?»
    El contestó:
    «Que es un profeta».
    Le replicaron:
    «¿ Es que pretendes darnos lecciones a nosotros, tú que estás lleno de pecado desde que naciste?»
    Y lo expulsaron. Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo:
    «¿Crees en el hijo del hombre?»
    El ciego preguntó:
    «Y quién es, Señor, para que crea en El?»
    Jesús le dijo:
    «Lo estás viendo: es el que está hablando contigo».
    Entonces el hombre dijo:
    «Creo, Señor».
    Y se postró ante Jesús.


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Homilia domingo 27 de marzo 3º de Cuaresma

Podemos decir que gran parte del mundo vive muy deprisa y agobiados por la falta de tiempo. Hoy teniendo muchas cosas para disfrutar no sabemos aprovecharlas precisamente por las prisas. No disfrutamos de la vida, del tiempo, de las personas. No nos paramos a pensar, ya sea porque nos cuesta, o porque nos da miedo. Por otra parte no nos paramos a ver qué necesitamos, sino que metidos en el ajetreo de la vida hacemos cosas, compramos cosas sin pensarlo, por rutina, o porque otros lo hacen.

Nos parecemos un poco a la samaritana que va y viene por agua, sí por necesidad, pero también por rutina, sin pensarlo. Se puede decir que nosotros también vamos y venimos en el día a día haciendo cosas tan solo por cubrir una necesidad, porque lo tenemos que hacer, pero sin pararnos a pensar si lo que hacemos, realmente lo necesitamos. Está claro que no me refiero, por ejemplo, al trabajo.

De vez en cuando también nos paramos a pensar y nos damos cuenta de lo que nos falta. No tanto cosas materiales, no tanto el agua física, sino que caemos en la cuenta que tenemos sed de algo más. Podemos tener sed de vivir, y de vivir dando sentido a nuestra vida. Podemos tener sed de cariño, de amistad, de perdón, de sentir a Dios cerca, de pensar qué significa para mí la Cuaresma, por ejemplo. Sed de vivir la fe día a día, sin caer en la rutina. Sed de encontrarme a mí mismo o sed de encontrar a alguien que me ayude.

Ante todo esto Jesús nos dice: “si conocieras el don de Dios”. Conocer el don de Dios es conocer a Jesús y su mensaje. Es, a través de Jesús, conocer a Dios. El don de Dios no se queda solo en El, sino que lleva unido conocer el don del hermano, del prójimo. Conocer el don de Dios lleva consigo sentarse a pensar, a rezar, a reflexionar sobre Dios, sobre mí mismo y sobre el prójimo. Es buscar en el corazón que es donde realmente hay que buscarlo y así calmar la sed que cada uno podamos tener.

La samaritana lo busca y lo encuentra en Jesús. Ese encuentro mutuo es por una parte fortuito, y por otra parte querido por Jesús. Jesús envía a los discípulos a comprar comida y él se queda esperando. Pensemos que en nosotros también se pueden dar encuentros fortuitos con Dios y encuentros queridos por Dios. El siempre sale a nuestra búsqueda, El se queda sentado esperando nuestra llegada y establece con nosotros un diálogo que ayuda a  calmar la sed que tenemos.

Aunque Jesús calma nuestra sed, El nos espera para charlar, para encontrarse con nosotros. Si la falta de agua puede llegar a ser un problema mundial, la falta de Dios, de conocer el don de Dios, lo está siendo ya. La indiferencia religiosa hace que la gente busque saciar su sed en cosas que realmente no calman la sed. Cuando esa sed no se calma se busca más y más pero si pararse a pensar dónde realmente podemos saciar la sed.

Jesús es el agua viva que sacia la sed de todo aquel se que encuentra con El. Jesús se ofrece como agua. Al igual que la samaritana le pide a Jesús que le dé esa agua que calme su sed para siempre,  nosotros también pidámosle a Dios que nos paremos a conocer de qué tenemos realmente sed, pidámosle que su Hijo Jesús sacie la sed de vivir la fe cada día, de trabajar por la paz, la justicia,…y sobre todo que no caigamos en la rutina o en el buscar por buscar, cuando ya hemos encontrado a Jesús, la fuente de agua viva.


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Homilia domingo 20 de marzo. 3º de Cuaresma

Podemos decir que el evangelio de este domingo es totalmente opuesto al del domingo pasado. En el evangelio del domingo pasado veíamos cómo el diablo pretendía tentar a Jesús con el egoísmo, el ansia de poder y de convertirse en un falso dios. Jesús rechaza esa triple tentación porque “purifica y ajusta su propio proyecto de vida al proyecto de Dios”. Jesús “se deja hacer por Dios renunciando al poder”, se sabe enviado a proclamar la Buena Noticia de la misericordia.

Varias notas que merecen tenerse en cuenta. La primera sería que el rostro de Jesús resplandece como el sol. De Moisés y Elías se nos dice que aparecen conversando, pero ya no resplandecen. Mateo, que escribe su evangelio para los judíos, quiere decirnos que, a partir de ahora, la verdadera luz, la verdadera ley y la verdadera profecía nos vienen de Jesús. Moisés y Elías están ahí, ya no brillan. Ahora solo es importante Jesús. Por eso su rostro resplandece.

El rostro resplandeciente de Jesús nos muestra cómo es el Padre, o si queréis nos muestra la gloria del Padre. Solemos fijarnos más en los rostros ensangrentados de Jesús en la Cruz y poco en el rostro glorioso de Cristo resucitado. Somos más dados a quedarnos con el dolor y el sufrimiento que a sentirnos salvados, o más bien a sentirnos amados por el Padre que nos ha  revelado Jesucristo. El rostro resplandeciente de Jesús nos está revelando el amor del Padre por cada uno de nosotros.

La segunda nota sería la sugerencia de Pedro: “hagamos tres tiendas”. Pedro todavía no ha comprendido lo que está viendo y viviendo. No ha dado el salto de la antigua ley y profecía a la nueva ley instaurada por Jesús. No ha caído en la cuenta que a partir de ese momento quien brilla con luz propia es Jesús, que se ha puesto en manos del Padre, no del diablo.  Las tres tiendas significan bienestar, pero también algo de miedo a lo que venga. Es como decir: “mejor quedarnos como estamos”.

Algo así nos puede suceder a nosotros. Buscamos lo seguro, lo de siempre. “Si siempre se ha hecho así, ¿para qué cambiar? Podemos tener miedo al cambio, a la conversión, al cambio de mentalidad. Y eso nos puede pasar como cristianos y como Iglesia. Las tres tiendas pueden estar bien para encontrarse con Jesús, pero pueden estar mal si nos quedamos instalados en ellas por temor a salir y vivir el evangelio.

Y la tercera nota es la voz del Padre: “Este es mi Hijo amado, mi predilecto. Escuchadlo”. Jesús es el Hijo amado del Padre y se convierte así en su voz. Ese “escuchadlo” es universal. La voz del Padre, a través de la voz de Jesús, tiene que llegar a todos los confines de la tierra. Ese “escuchadlo” es también para nosotros. Jesús se convierte así en el auténtico y único revelador del Padre. Lo que queramos conocer, vivir y transmitir a los demás de Dios, lo tenemos que tomar de lo dicho por Jesús.  Jesús nos toca a cada uno de nosotros como hacía con los enfermos, y nos dice: “levántate, no temas”. No te quedes en la tienda, no te quedes con lo seguro, arriésgate, no temas ser testigo mío, no temas anunciar el evangelio, no temas salir e ir a lo desconocido,…porque el Padre y Yo estamos contigo.

Sintamos en nuestras vidas la presencia fresca, nueva y fuerte de Cristo transfigurado.


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Lecturas misa Domingo 27 de Marzo 2011 – 3º Dom. Cuaresma

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Exodo 17, 3-7
    «Danos agua para beber»En aquellos días, el pueblo, torturado por la sed, murmuró contra Moisés:
    «¿Nos has hecho salir de Egipto para hacernos morir de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestro ganado?»
    Moisés clamó al Señor y dijo:
    «¿Qué puedo hacer con este pueblo? Poco falta para que me apedreen».
    Respondió el Señor a Moisés:
    «Preséntate al pueblo llevando contigo algunos de los ancianos de Israel; lleva también en tu mano el bastón con que golpeaste el río y vete, que allí estaré yo ante ti, sobre la peña, en Horeb; golpearás la peña y saldrá de ella agua para que beba el pueblo».
    Así lo hizo Moisés a la vista de los ancianos de Israel. Y puso por nombre a aquel lugar Masá y Meribá, por la rebelión de los hijos de Israel y porque habían tentado al Señor diciendo:
    «¿Está o no está el Señor en medio de nosotros?»
  • Salmo Responsorial: 94
    «Señor, que no seamos sordos a tu voz.»Vengan, lancemos vivas al Señor, aclamemos al Dios que nos salva. Acerquémonos a Él, llenos de júbilo, y démosle gracias.
    R. Señor, que no seamos sordos a tu voz.

    Vengan, puestos de rodillas, adoremos y bendigamos al Señor, que nos hizo, pues él es nuestro Dios y nosotros, su pueblo; él es nuestro pastor y nosotros, sus ovejas.
    R. Señor, que no seamos sordos a tu voz.

    Hagámosle caso al Señor, que nos dice: “No endurezcan su corazón, como el día de la revelación en el desierto, cuando sus padres dudaron de mí, aunque habían visto mis obras”.
    R. Señor, que no seamos sordos a tu voz.

  • Segunda Lectura: Romanos 5, 1-2.5-8
    «Dios ha infundido su amor en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo»Hermanos:
    Ya que hemos sido justificados por la fe, estamos en paz con Dios, por mediación de nuestro Señor Jesucristo. Por Él hemos obtenido con la fe la entrada al mundo de la gracia en que nos encontramos; y podemos gloriarnos de tener la esperanza de participar en la gloria de Dios.
    La esperanza no defrauda, porque Dios ha infundido su amor en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que se nos ha dado.
    En efecto, cuando todavía no teníamos fuerzas para salir del pecado, Cristo murió por los pecadores en el tiempo señalado.
    Difícilmente habrá quién quiera morir por un justo; aunque puede haber alguno dispuesto a morir por una persona sumamente buena.
    Y la prueba de que Dios nos ama está en que Cristo murió por nosotros, cuando aún éramos pecadores.
  • Evangelio: Juan 2, 5-42
    «Un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna»En aquel tiempo llegó Jesús a un pueblo de Samaria, llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José: allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al pozo. Era cerca de mediodía.
    Entonces llegó una mujer de Samaria a sacar agua, y Jesús le dijo:
    «Dame de beber». (Sus discípulos habían ido al pueblo a comprar comida).
    La samaritana le contestó:
    «¿Cómo Tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?»
    (porque los judíos no se trababan con los samaritanos).
    Jesús le dijo:
    «Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, tú le pedirías a Él, y Él te daría agua viva».
    La mujer le respondió:
    «Señor, si no tienes con qué sacar agua y el pozo es profundo, ¿cómo vas a darme agua viva? ¿Eres Tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo del que bebieron él y sus hijos y sus ganados?»
    Jesús le contestó:
    «El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna».
    La mujer le dijo:
    «Señor, dame esa agua: así no tendré más sed, ni tendré que venir aquí a sacarla. Ya veo que eres profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte, y ustedes dicen que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén».
    Jesús le dijo:
    «Créeme, mujer: se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adorarán al Padre. Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos a uno que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así es como el Padre quiere que se le dé culto. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad».
    La mujer le dijo:
    «Sé que va a venir el Mesías, Cristo; cuando venga Él nos lo explicará todo»
    Jesús le dijo:
    «Soy yo, el que habla contigo».
    Cuando los samaritanos llegaron a verlo, le rogaban que se quedara con ellos. Y se quedó dos días. Muchos más creyeron en Él al oír su palabra, y decían a la mujer:
    «Ya no creemos por lo que tú nos has contado, pues nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que Él es de verdad el Salvador del mundo».


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Reflexión. Libro de Cáritas 2011

3.  SÉ BUENO CONTIGO

Otro buen ejercicio de Cuaresma es aceptar tu propio ser, aunque no te gustes en ningún espejo. No es fácil aceptarte como eres y aceptar las circunstancias que te rodean, a veces tan mediocres o tan rutinarias o tan gravosas o tan difíciles Ésta es la Cuaresma de la vida, que no está reglada por el tiempo litúrgico ni por la disciplina de la Iglesia.

No olvides estas cinco reglas cuaresmales:

• Acéptate (tal como eres y esfuérzate por ser todo lo que puedas llegar a ser. Acepta también al otro tal como es.

• Perdónate y sé tu propio Cireneo. Desecha todo complejo de culpabilidad, que es paralizante. Perdónate y estarás capacitado para perdonar al otro y para perdonarlo todo. Dios es el primero en perdonarte.

• Valórate: puede que, a fuerza de querer ser humilde, termines siendo injusto. No eres pura incapacidad. Repasa bien todos los dones que Dios te ha dado. No son para ti, pero te han sido dados. Si tienes fe en ti mismo, tus capacidades se multiplicarán.

• No te compares: el comparativo es fuente de inquietudes y tristezas, origina envidias y complejos. El día que renunciemos al comparativo, encontraremos la paz. Piensa que tú eres irrepetible. Has de ser todo lo que estás llamado a ser, pero nunca más o menos que el otro

• Ámate: ámate respetuosa y exigentemente: ámate comprensiva y compasivamente, como Dios mismo te ama. Eso no es pecado, sino virtud El pecado es no amar.

Si te ejercitas en estos programas de Cuaresma, tendrás claro lo de ayunos y abstinencias.


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Reflexión. Libro de Cáritas 2011

Otros velos

• Toda persona tiene su misterio, aunque esté velado. Sólo de vez en cuando aparecen manifestaciones, algo que nos fascina en palabras, en signos, en sentimientos, en creaciones.

• El cristiano tiene su gran misterio velado. Si descorremos ese velo, aparecerá que somos divinos, que somos hijos de Dios. «Ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que cuando se manifieste, seremos semejantes a Él, porque te veremos tal cual es» (1 Jn 3,2)

• Lo mismo sucede si nos acercamos al pobre o al enfermo. Si descorremos ese velo sucio y gastado, descubriremos algo sorprendente, cada uno de ellos es un Cristo.

• También podríamos hablar de los velos sacramentales, como el agua, el pan. el vino, el

aceite…

Y de otro tipo de cuasisacramentos que se dan en nuestra vida, como la familia, el dolor, la caridad, el perdón, la solidaridad, el trabajo, el servicio, el regalo, la colaboración, la profesión, la creatividad, la vida entera


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Lecturas Misa Domingo 20 de Marzo 2011 – 2º Dom. Cuaresma

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Génesis 12, 1-4a
    «Vocación de Abraham, padre del pueblo de Dios»En aquellos días, dijo el Señor a Abraham:
    «Deja tu país, a tu parentela y la casa de tu padre, para ir a la tierra que yo te mostraré. Haré nacer de ti un gran pueblo y te bendeciré a los que te bendigan, maldeciré a los que te maldigan. En ti serán bendecidos todos los pueblos de la tierra». Abraham partió , como se lo había ordenado el Señor.
  • Salmo Responsorial: 32
    «Señor, ten misericordia de nosotros.»Sincera es la palabra del Señor y todas sus acciones son leales. El ama la justicia y el derecho, la tierra llena está de sus bondades.
    R. Señor, ten misericordia de nosotros.

    Cuida el Señor de aquellos que lo temen y en su bondad confían; los salva de la muerte y en época de hambre les da vida.
    R. Señor, ten misericordia de nosotros.

    En el Señor está nuestra esperanza, pues él es nuestra ayuda y nuestro amparo. Muéstrate bondadoso con nosotros, puesto que en ti, Señor, hemos confiado.
    R. Señor, ten misericordia de nosotros.

  • Segunda Lectura: II Timoteo 1, 8b-10
    «Dios nos llama y nos ilumina»Querido hermano:
    Comparte conmigo los sufrimientos por la predicación del Evangelio, sostenido por la fuerza de Dios. Pues Dios es quien nos ha salvado y nos ha llamado a que le consagremos nuestra vida, no porque lo merecieran nuestras buenas obras, sino porque así lo dispuso él gratuitamente.
    Este don, que Dios ya nos ha concedido por medio de Cristo Jesús desde toda la eternidad, ahora se ha manifestado con la venida del mismo Cristo Jesús, nuestro salvador, que destruyó la muerte y ha hecho brillar la luz de la vida y de la inmortalidad, por medio del Evangelio.
  • Evangelio: Mateo 17, 1-9
    «Su rostro resplandeció como el sol»En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y su hermano Juan, y se los llevó aparte a una montaña alta. Allí se transfiguró en su presencia y su rostro resplandecía como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la nieve. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con Jesús. Entonces Pedro dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bueno es estar aquí! Si quieres, haremos tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».
    Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: «Este es mi Hijo muy amado, en quien me complazco; escúchenlo».
    Al oír esto, los discípulos cayeron en tierra, llenos de gran temor. Jesús se acercó y tocándolos les dijo: «Levántense, no teman».
    Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús.
    Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No cuenten a nadie lo que han visto, hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos».


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Homilia domingo 13 de abril 2011. 1º de Cuaresma

HOMILIA  Cuaresma 1er domingo ciclo A

El miércoles pasado comenzábamos el tiempo de Cuaresma con la imposición de la ceniza.. Este signo viene de tiempos antiguos.  Tiene como significado llamar a la penitencia, a la conversión, al cambio de mentalidad. Hoy también se nos llama a un cambio de mentalidad: a compartir con el ayuno, a ponernos al servicio del otro con la limosna y a volver nuestro corazón a Dios con la oración.

En esta reflexión voy a intentar unir la primera lectura con el evangelio. En las dos se nos habla de tentaciones. La tentación de Adán y Eva y la triple tentación de Jesús. La primera tentación refleja el egoísmo, el centrarnos en nosotros mismos. El egoísmo nos lleva a no ver más allá de lo que se nos pone por delante. Adán y Eva ven que el árbol es “apetitoso”, se centran en él  y se olvidan de todo lo demás que tienen para vivir y disfrutar. En el evangelio el diablo quiere que Jesús sólo piense en sí mismo y sacie su hambre.

Nosotros también podemos caer fácilmente en el egoísmo. Un egoísmo que lleva a la indiferencia ante lo que vemos y vivimos, que lleva solo pensar en mis derechos, que lleva a ser intransigentes con los demás, que lleva en definitiva a olvidarnos de lo que nos dice Jesús: “no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Vivir de la palabra de Dios es una llamada a compartir, a ser solidario con los demás, a preocuparnos los unos por los otros. Contra el egoísmo…compartir.

La segunda tentación nos habla de poder, de manifestar a los demás el poder que podamos tener. Ese poder que deseamos tener es “atrayente”. ¿A quién no le atrae el poder y manifestarlo a los demás? Todos somos conscientes de lo que cuesta dejar el poder. El poder gusta, atrae, se vuelve influyente, sirve para hacer mucho bien pero también para usarlo en beneficio propio y entonces se vuelve corrupto. El poder corrompe y el poder absoluto corrompe más, (libro de teología moral). Adán y Eva ven atrayente el árbol porque les iba a dar poder, poder de conocer el bien y el mal. Jesús nos hace ver que el poder tiene que ser fundamentalmente y sobre todo servicio.

 

Cuando el poder se usa para beneficio propio se está tentando a Dios que ha enviado a su Hijo para decirnos con palabras y gestos que quien quera tener poder que se haga servidor de los demás y que quien quiera ser el primero que sea el último. Y vemos que esto no encaja con nuestra forma de pensar.

 

Y la tercera tentación está ligada a ese deseo no tan oculto y que existe desde siempre en el hombre de “ser como Dios” para ser adorado como Dios lo es. Ese ser como Dios es “deseable”, es la aspiración humana por excelencia. Ser como Dios es tener todo el poder, que es atrayente, es pensar solo en uno mismo, que es apetitoso. Ser como Dios es querer manejar los hilos de la vida de las personas. Ser como Dios no es ser como el Dios que nos ha predicado Jesús, sino ser y parecernos a esos dioses que andan por ahí esclavizando y maltratando a la gente, cometiendo injusticias para ellos vivir bien.

 

Jesús nos da tres claves para vencer toda tentación. La primera: compartir los bienes de la tierra. La segunda: una llamada a hacer del poder un servicio a todos. Y la tercera:  ponernos en manos del Dios que da la vida y que libera de toda esclavitud.


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Testimonio espiritual de Shahbaz Bhatti, Ministro paquistaní asesinado

Buenos días.
Os envío el testamento espiritual del ministro católico paquistaní
asesinado, porque es impresionante. Además os copio las declaraciones del
arzobispo paquistaní de Lahore, Mons. Saldanha, quien nos visitó el pasado
julio, denunciando la situación de desamparo en que se encuentran los
cristianos en Paquistán, y pidiendo apoyo y oraciones por ellos.
Encomendémosles en nuestras oraciones.
Shahbaz Bhatti: «Yo quiero servir a Jesús»

Por su interés, reproducimos a continuación el testamento espiritual del
ministro católico paquistaní asesinado recientemente por su condición de
cristiano

Me han propuesto altos cargos de gobierno y se me ha
pedido que abandone mi batalla, pero yo siempre lo he rechazado, incluso
poniendo en peligro mi vida. Mi respuesta siempre ha sido la misma: «No,
yo quiero servir a Jesús como un hombre normal».

Este amor me hace feliz. No quiero popularidad, no quiero posiciones de
poder. Sólo quiero un lugar a los pies de Jesús. Quiero que mi vida, mi
carácter, mis acciones hablen por mí y digan que estoy siguiendo a
Jesucristo. Este deseo es tan fuerte en mí que me consideraría un
privilegio el que, en este esfuerzo y en esta batalla por ayudar a los
necesitados, a los pobres, a los cristianos perseguidos de Pakistán, Jesús
quisiera aceptar el sacrificio de mi vida. Quiero vivir por Cristo y
quiero morir por él. No siento miedo alguno en este país.

Muchas veces los extremistas han tratado de asesinarme o de encarcelarme;
me han amenazado, perseguido y han aterrorizado a mi familia. Los
extremistas, hace unos años, pidieron incluso a mis padres, a mi madre y a
mi padre, que me convencieran para que no continúe con mi misión de ayuda
a los cristianos y los necesitados, pues de lo contrario me perderían.
Pero mi padre siempre me ha alentado. Yo digo que, mientras viva, hasta el
último aliento, seguiré sirviendo a Jesús y a esta humanidad pobre, que
sufre, a los cristianos, a los necesitados, a los pobres. Quiero deciros
que me inspira mucho la Sagrada Biblia y la vida de Jesucristo. Cuanto más
leo el Nuevo Testamento, los versículos de la Biblia y la palabra del
Señor, más se reafirman mi fuerza y mi determinación. Cuando reflexiono en
el hecho de que Jesucristo lo sacrificó todo, que Dios envió a su mismo
Hijo para redimirnos y salvarnos, me pregunto cómo puedo seguir el camino
del Calvario. Nuestro Señor dijo: «Ven conmigo, carga tu cruz, y sígueme».
Los pasajes que más me gustan de la Biblia dicen: «Tuve hambre, y me
disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me
acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en
la cárcel, y vinisteis a verme». De este modo, cuando veo a personas
pobres y necesitadas, pienso que detrás de sus rasgos se encuentra Jesús,
que me sale al paso.

Por este motivo, siempre trato de ayudar, junto con mis colegas, para
llevar asistencia a los necesitados, a los que tienen hambre y sed.
———————–
El documento fue publicado en Italia en el libro Cristianos en Pakistán.
En las pruebas la esperanza (Cristiani in Pakistan. Nelle prove la
speranza), Marcianum Press, Venezia.

AYUDA A LA IGLESIA NECESITADA

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Palabras del arzobispo:  The murder of Shahbaz Bhatti
means that we have lost a great leader of our community who stood up for
us and articulated the concerns and fears of our people. We do not have a
leader now.» The archbishop went on: «Our people are quite down. They are
fearful of the future – more so than before.

«People feel like second class citizens. We cannot speak out. We feel
oppressed, repressed and depressed.»

Accusing the government of failing to tackle fundamentalism effectively,
he said: «The situation is now precarious for us. «The religious parties
have put a lot of pressure on the government which is very weak and cannot
put up a stand against the menace of extremism.» The archbishop went on to
describe beefed-up security for Christian buildings, describing how his
Sacred Heart Cathedral in Lahore was under police guard with cameras,
cement barriers, sandbags and perimeter walls raised by three feet. «It is
like Fort Knox,» he said.

Paying tribute to his faithful, Archbishop Saldanha told ACN: «Our people
are very resilient and determined. For centuries, they have been
suffering. This is nothing new for them. They have always been under the
thumb. We carry on with God’s grace.»

He went on to appeal for prayer and action especially by charities
including AIN. Archbishop Saldanha said: «We continue to need work done
that highlights the problems we face. «We also need people who are willing
to support the victims of violence so that they can be free from fear and
the threat of further attacks.»