HOMILIA REYES MAGOS
Jesús nos dice en el Evangelio: “buscad y encontraréis, porque quien busca, encuentra”. Esta frase nos puede ayudar y orientar en esta fiesta de los Reyes Magos. La fiesta de hoy es la de unas personas, magos para más señas, que buscan algo distinto, algo que les llene, porque, tal vez, lo que ellos eran, tenían y hacían ya no colmaba sus aspiraciones.
Podemos pensar que su búsqueda obedecía a la curiosidad y necesidad de algo nuevo. Por eso se ponen en camino, preguntan, incluso en las más altas esferas, y por eso encuentran.
Su búsqueda no era una búsqueda cualquiera, sino la de alguien muy importante. De ahí que se dirigieran al palacio real a preguntar por esa persona especial y que, como consecuencia, revolucionara a la clase política y religiosa. Ellos buscan, hacen bien en preguntar, aunque su pregunta encuentra una respuesta inesperada y prosiguen su marcha, orientados de nuevo por quien les había guiado desde el principio.
Quien les ha guiado desde el principio, la estrella, podemos decir que es paciente. ¿Por qué? Pues porque podía haberles abandonado cuando entraron a preguntar en el lugar inadecuado. Es paciente porque sabe dar otra oportunidad. Es paciente porque, a la vez, sabe guardar silencio y hablar cuando menos se lo espera. La estrella aparece después de abandonar ellos el palacio y ellos la siguen porque comprenden que solo ella les llevará al lugar que buscan.
Este proceso de los magos nos puede servir a nosotros. “Buscad y encontraréis” Las personas vivimos nuestras propias contradicciones. Por una parte buscamos cosas nuevas, nuevas experiencias, y suele coincidir que son experiencias pasajeras. Por ejemplo, los niños y no tan niños ¿cuánto tiempo dedican a los regalos-juguetes que han recibido hoy? Normalmente pasan al baúl de los recuerdos en apenas unas horas.
Es verdad que buscamos, pero lo que encontramos nos resulta pasajero. Buscamos, preguntamos, pero no somos pacientes y como no nos llena lo que encontramos, pasamos a otra cosa. Los magos más que pasar a otra cosa, se siguen dejando guiar en su búsqueda, es decir, aprovechan la nueva oportunidad que se les da porque saben que lo que ellos buscan es muy importante y quieren que llene sus vidas. Para encontrar nosotros también necesitamos momentos de silencio o de encontrarnos a nosotros mismos. Seguro que con paciencia, aprovechando oportunidades y buscando un poco de silencio en el corazón, encontraremos lo que buscamos.
Hay personas que han encontrado en la vida lo que buscaban: en la familia, en el trabajo, en los amigos, en su compromiso con los demás, en su fe. ¡¡¡Felices ellos!!! Para esas personas su búsqueda ha llegado a buen término, como la de los magos. Habrá habido momentos de despiste, como el de los magos, pero han sabido salir de nuevo al camino, encontrar la estrella que les guiaba y llegar a la meta que se proponían. De nuevo ¡¡¡Felices ellos!!!.
Los magos nos enseñan que la búsqueda de lo que necesitamos para que nuestra vida sea feliz, es un poco costosa, pero que al final, si seguimos nuestra estrella, nuestra inquietud, nuestras ganas de vivir, encontraremos lo que buscamos, como les sucedió a ellos. Encontraremos a Dios, como ellos en lo pequeño y en lo sencillo.
