HOMILIA 12 DE OCTUBRE “El Pilar”
Una de las características que podemos atribuir a la Virgen María es la “escucha”. Cuando se nos habla de María en los evangelios, pocas veces ella es la que habla y las más ella está en actitud de escucha. Pensemos que esa actitud engrandece y ennoblece a una persona. En el evangelio de hoy, Jesús alaba a su madre por escuchar la palabra de Dios y cumplirla.
Señalo tres características del verbo escuchar. Se pueden añadir otras.
1ª. Escuchar lleva consigo “prestar atención”. Cuando alguien nos habla, si de verdad le escuchamos, significa que le prestamos atención. Si no, ya puede hablar esa persona que “pasaremos” de ella. No prestaremos atención a lo que nos dice, sobre todo porque no nos interesa.
Cuando leemos, cuando proclamamos el evangelio en la Eucaristía, ¿lo escuchamos? ¿Prestamos atención a la palabra de Dios? O Sencillamente, como ya lo hemos oído otras veces, como tenemos otras preocupaciones, o como no nos interesa…no prestamos atención. María prestó atención a las palabras del ángel, prestó atención a las palabras de Jesús en Caná, prestó atención a Jesús en la Cruz.
2ª. Escuchar favorece la acogida. Cuando escuchamos a alguien que nos interesa, o cuando escuchamos algo que nos interesa, lo acogemos más fácilmente. En la vida diaria, ¿acogemos todo lo que escuchamos? Normalmente hacemos una selección porque no todo lo que escuchamos necesita ser acogido.
Escuchar el evangelio, si es que nos interesa, favorece que acojamos el Evangelio como algo importante para nosotros. Y acoger el Evangelio es hacerlo nuestro y llevarlo a la vida. María acogió y llevó a la vida la palabra de Dios y por eso es llamada “dichosa” Signos de acogida de la palabra de Dios en María están la visita a su prima Isabel para ayudarla, la preocupación por los novios en una boda, seguir de cerca de su Hijo para escuchar su mensaje.
Y 3ª. Escuchar está hoy muy unido a VER. Hoy vemos más que escuchamos. Se dice que “una imagen vale más que mil palabras”. La imagen la vemos. Las palabras se las lleva el viento. Hoy niños y mayores prestamos más atención a lo que vemos. El evangelio necesita “verse”, mejor dicho hoy día el evangelio necesita personas que lo vivan para que los demás lo vean y lo conozcan.
Ese VER para nosotros significa SER TESTIGOS, dar testimonio de lo que creemos. La mejor forma de que el evangelio se escuche, la mejor forma de que se nos escuche es que nos vean como testimonio de lo que creemos. Se escuchará mejor, si se ve mejor. Las palabras que como iglesia pronunciamos, se escucharán mejor si van acompañadas del testimonio. Seremos llamados “dichosos” si nuestra palabra va unida a nuestra vida, si quienes nos escuchan, ven que somos testimonio de lo que decimos.
Pidamos a la Virgen del Pilar que escuchemos la palabra de Jesús y la llevemos a la vida.
