HOMILIA SANTIAGO APOSTOL
Una de las películas que más me gusta y que a mi modo de ver mejor retrata la vida de Jesús es: “El evangelio según san Mateo” de P.P.Pasolini. En ella se nos muestra a un Jesús caminante, itinerante, predicando el evangelio y curando a los enfermos.
Jesús no espera a que la gente vaya a él. El es quien va a buscarles para anunciarles el Reino de Dios. Y lo hace caminando…porque caminando conocerá las realidades que vive su pueblo y podrá predicarles partiendo de la vida misma y de los acontecimientos que las personas viven, conocen y trabajan. Por eso habla de la vid, del trigo y la cizaña, de los peligros de caminar solo…
Jesús no podía quedarse sentado esperando a que vinieran a él. No era un maestro al uso. Este detalle lo refleja muy bien la película citada. Mateo al mostrarnos a Jesús caminante, nos está diciendo que Jesús iba libre de todo peso, que no necesitaba nada ni dobles sandalias, ni bastón para predicar el evangelio. Que lo que necesitaba era dar una palabra de esperanza y de ánimo a quien le escuchara.
Cuando Jesús pregunta a los Zebedeos si son capaces de beber el cáliz que él va a beber, no se trata sólo de sufrir el martirio, como siempre se ha dicho. Jesús va más allá y con esa pregunta quiere saber si los discípulos van a ser capaces de seguir sus huellas, es decir convertirse en caminantes predicando el evangelio, sabiendo que eso les traerá problemas, persecuciones, incluso la muerte.
“Sentarse a la derecha o a la izquierda” en el contexto del evangelio, es una manera de decir que se quiere tener poder y desde ese poder predicar. Es una manera fácil de oprimir, de tiranizar, como lo hacen los jefes de los pueblos y los grandes. Sentarse es lo opuesto a caminar, es lo opuesto a servir, como termina el evangelio de hoy. El que se sienta quiere que le sirvan, el que está de pie, el que está caminando, está en disposición de servir, como Jesús.
El apóstol Santiago siguió los pasos de Jesús. Caminó y caminó predicando el evangelio hasta llegar, según la tradición, a nuestro país. Comprendió que el mensaje de Jesús no es el de ser servido sino el de servir, no el de sentarse, sino el de caminar para anunciar la Buena Noticia a ejemplo de Jesús. Fue capaz de beber el cáliz sabiendo que no llevaría una vida cómoda y que estaría expuesto a la incomprensión y a problemas como su maestro.
El Camino de Santiago nos ayuda a comprender este mensaje: Jesús envía a los discípulos a predicar caminando. “Beber el cáliz” es seguir los pasos de Jesús que recorría Galilea, Samaria, Judea. Hoy muchos peregrinos, haciendo el Camino de Santiago, llegan a comprender y a valorar que el anuncio del Reino de Dios y del Evangelio de Jesús se hace caminando…se hace acompañando a otros que caminan viviendo su fe y siendo así testigos del servicio a los demás.
