Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


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Lecturas de la misa – Domingo 10 de Julio 2010

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Deuteronomio 30, 10-14
    «El mandamiento está muy cerca de ti; cúmplelo»Moisés habló al pueblo, diciendo: «Escucha la voz del Señor, tu Dios, guardando sus preceptos y mandatos, lo que está escrito en el código de esta ley; conviértete al Señor, tu Dios, con todo el corazón y con toda el alma. Porque el precepto que yo te mando hoy no es cosa que te exceda, ni inalcanzable; no está en el cielo, no vale decir: «¿Quién de nosotros subirá al cielo y nos lo traerá y nos lo proclamará, para que lo cumplamos?»; ni está más allá del mar, no vale decir: «¿Quién de nosotros cruzará el mar y nos lo traerá y nos lo proclamará, para que lo cumplamos?» El mandamiento está muy cerca de ti: en tu corazón y en tu boca. Cúmplelo.»
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  • Salmo Responsorial: 68
    «Humildes, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón»Mi oración se dirige a ti, Dios mío, el día de tu favor; que me escuche tu gran bondad, que tu fidelidad me ayude. Respóndeme, Señor, con la bondad de tu gracia; por tu gran compasión, vuélvete hacia mí. R. Yo soy un pobre malherido; Dios mío, tu salvación me levante. Alabaré el nombre de Dios con cantos, proclamaré su grandeza con acción de gracias. R. Miradlo, los humildes, y alegraos, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón. Que el Señor escucha a sus pobres, no desprecia a sus cautivos. R. El Señor salvará a Sión, reconstruirá las ciudades de Judá. La estirpe de sus siervos la heredará, los que aman su nombre vivirán en ella. R.
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  • Segunda Lectura: Colosenses 1, 15-20
    «Todo fue creado por él y para él»Cristo Jesús es imagen de Dios invisible, primogénito de toda criatura; porque por medio de él fueron creadas todas las cosas: celestes y terrestres, visibles e invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades; todo fue creado por él y para él. Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él. Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, y así es el primero en todo. Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud. Y por él quiso reconciliar consigo todos los seres: los del cielo y los de la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz.
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  • Evangelio: Lucas 10, 25-37
    «¿Quién es mi prójimo?»

    En aquel tiempo, se presentó un maestro de la Ley y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?» Él le dijo: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?» Él contestó: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo.» Él le dijo: «Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida.» Pero el maestro de la Ley, queriendo justificarse, preguntó a Jesús: «¿Y quién es mi prójimo?» Jesús dijo: «Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo. Pero un samaritano que iba de viaje, llegó a donde estaba él, y, al verlo, le dio lástima, se le acercó, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacó dos denarios y, dándoselos al posadero, le dijo: «Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré a la vuelta.» ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?» Él contestó: «El que practicó la misericordia con él.» Díjole Jesús: «Anda, haz tú lo mismo.»


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Homilía Domingo 4 de Agosto 2010

HOMILIA domingo 14º t.o. ciclo C

Una frase que, creo, resumiría les lecturas de hoy, sería: “un ejemplo vale más que mil palabras”. Y parece ser que en nuestro mundo se da más eso de las mil palabras que lo del ejemplo. Hoy, se habla mucho, se dicen muchas cosas, y luego…se desdicen de lo que dicho, dicen que no se quería decir eso… También vemos cómo escasean los  ejemplos que arrastren de verdad.

Hay dos formas de evangelizar: con las palabras y con el ejemplo. Normalmente las religiones han evangelizado más con las palabras. Aún hoy vemos grupos que lo hacen.

Gran parte de la evangelización actual se hace mediante el ejemplo, o llamémoslo de otra manera, mediante el testimonio. Pensemos en personas, laicos, religiosos, sacerdotes que son como esos setenta y dos del evangelio que se ponen en marcha, que van delante de Jesús precisamente para anunciarle mediante un ejemplo, un testimonio de vida entregada a los demás.

Las tres lecturas nos señalan algo sobre el testimonio, el ejemplo a dar hoy:

La primera nos habla del testimonio de la alegría y del consuelo. Es verdad que nuestro mundo sufre y sufre mucho. Sufre violencia, paro, dolor, guerras, hambre,…Decir que ante todo esto hay que dar testimonio de alegría, puede parecer ilusorio y hasta extraño.

Sin embargo sí podemos dar testimonio y ser testigos que consuelen. No un falso consuelo, sino el consuelo que supone trabajar por la paz, por erradicar la violencia y el hambre de nuestro entorno, por ayudar a mitigar el dolor y sufrimiento,…eso sí que podemos hacerlo y sí podemos dar testimonio con un ejemplo de vida al servicio de los demás, que será un testimonio de esperanza.

La segunda lectura va más allá y nos dice que lo importante, que lo que cuenta es ser “una criatura nueva”. Ser una criatura nueva significa “llevar en nuestro cuerpo las marcas de Jesús”. A San Pablo lo que le interesaba era ser testigo de Jesús, que su vida fuera un auténtico testimonio de Aquel por quien Pablo había dejado todo. A Pablo ya no le valen las palabras, pues las palabras pueden llegar a tergiversar el mensaje de Jesús. Lo que para Pablo tiene sentido es seguir a Cristo. Cristo se convierte así en el ejemplo que atrae a Pablo y que lleva a seguirle definitivamente.

En el evangelio cuando Jesús avisa a los discípulos que no lleven “talega, alforja, sandalias”…es porque todo eso representa las mil palabras que nos valemos para justificar nuestra predicación. La talega, las alforjas, las sandalias nos atan más que nos liberan, nos impiden ir ligeros de equipaje, es decir, sólo con nuestro testimonio, nos llevan a preocuparnos por lo exterior, cuando en realidad lo que nos debe preocupar es lo interior. “Lo esencial es lo interior” decía el Beato Chaminade. Lo esencial es el testimonio, el ejemplo que demos a los demás de cómo vivimos nuestra fe. A las personas les atraerá mucho más un testimonio de hombres de paz, de entrega, de servicio callado, de curar a otros, de predicar con el ejemplo, que mil palabras que les digamos. “Las palabras vuelan, los ejemplos permanecen”.

Seamos cristianos de testimonio y ejemplo. Seguro que llevaremos consuelo a otras personas, llegaremos a ser criaturas nuevas y seremos en verdad discípulos de Jesús. Entonces y solo entonces “estaremos alegres, porque nuestros nombres están inscritos en el cielo”.


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Lecturas de la misa – Domingo 4 de Julio de 2010

Lecturas de la liturgia

  • Primera Lectura: Isaías 66, 10-14c
    «Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz»Festejad a Jerusalén, gozad con ella, todos los que la amáis, alegraos de su alegría, los que por ella llevasteis luto. Mamaréis a sus pechos y os saciaréis de sus consuelos, y apuraréis las delicias de sus ubres abundantes. Porque así dice el Señor: «Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz, como un torrente en crecida, las riquezas de las naciones. Llevarán en brazos a sus criaturas y sobre las rodillas las acariciarán; como a un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo, y en Jerusalén seréis consolados. Al verlo, se alegrará vuestro corazón, y vuestros huesos florecerán como un prado; la mano del Señor se manifestará a sus siervos.»
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  • Salmo Responsorial: 65
    «Aclamad al Señor, tierra entera.»Aclamad al Señor, tierra entera; tocad en honor de su nombre; cantad himnos a su gloria; decid a Dios: «¡Qué temibles son tus obras!» R. Que se postre ante ti la tierra entera, que toquen en tu honor, que toquen para tu nombre. Venid a ver las obras de Dios, sus temibles proezas en favor de los hombres. R. Transformó el mar en tierra firme, a pie atravesaron el río. Alegrémonos con Dios, que con su poder gobierna eternamente. R. Fieles de Dios, venid a escuchar, os contaré lo que ha hecho conmigo. Bendito sea Dios, que no rechazó mi suplica, ni me retiró su favor. R.
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  • Segunda Lectura: Gálatas 6, 14-18
    «Yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús»Hermanos: Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en la cual el mundo está crucificado para mí, y yo para el mundo. Pues lo que cuenta no es circuncisión o incircuncisión, sino una criatura nueva. La paz y la misericordia de Dios vengan sobre todos los que se ajustan a esta norma; también sobre el Israel de Dios. En adelante, que nadie me venga con molestias, porque yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús. La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con vuestro espíritu, hermanos. Amén.
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  • Evangelio: Lucas 10, 1-12, 17-20
    «Descansará sobre ellos vuestra paz»

    En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies. ¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino. Cuando entréis en una casa, decid primero: «Paz a esta casa.» Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: «Está cerca de vosotros el reino de Dios.» Cuando entréis en un pueblo y no os reciban, salid a la plaza y decid: «Hasta el polvo de vuestro pueblo, que se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos sobre vosotros. De todos modos, sabed que está cerca el reino de Dios.» Os digo que aquel día será más llevadero para Sodoma que para ese pueblo.» Los setenta y dos volvieron muy contentos y le dijeron: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.» Él les contestó: «Veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad: os he dado potestad para pisotear serpientes y escorpiones y todo el ejército del enemigo. Y no os hará daño alguno. Sin embargo, no estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo.»