DECÁLOGO PARA CUARESMA [Antonio Gil Moreno]
- Busca un hueco, un minuto para orar, para elevar la mirada a las alturas.
- Comparte afanes e inquietudes. Ayunar, por ejemplo, es compartir.
- Busca el sentido de tu vida, tu misión en el mundo, porque nos e puede vivir a ciegas.
- Escucha las llamadas que te llegan: las de Dios y las del prójimo.
- No cierres tus entrañas al clamor de los necesitados.
- Ordena tu mente, tu conciencia y tu corazón. Pero, sobre todo, establece prioridades.
- Pon ilusión en tu vida, entusiasmo en tu caminar, ánimo en tus luchas, paciencia en tus derrotas.
- Lucha cada día, sin venirte abajo, sin tirar la toalla.
- Abre de par en par los ventanales de tu alma para que penetre la luz y la palabra, a veces en forma de susurro o de pequeña llama que brilla en la oscuridad.
- No tengas miedo, sino esperanza.
Ojalá vivamos la Cuaresma como encuentro, como diálogo, como acompañamiento, como conversión, como anticipada resurrección. Sin perder la sonrisa…

