Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


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¡Vive! Poema de Walt Whitman

Este poema nos servirá para rezar en la celebración comunitaria de la penitencia del día 15 de diciembre.

 

¡Vive!

 

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,

que es casi un deber.  

No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías

sí pueden cambiar el mundo.

Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.

Somos seres llenos de pasión.

La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña,
nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.

Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa:
Tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar,

porque en sueños es libre el hombre.

No caigas en el peor de los errores: el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes. Huye.
«Emito mis alaridos por los techos de este mundo», dice el poeta.

Valora la belleza de las cosas simples.

Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.

Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante.

Vívela intensamente, sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro

y encara la tarea con orgullo y sin miedo.

Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron

de nuestros «poetas muertos», te ayudan a caminar por la vida.

La sociedad de hoy somos nosotros Los «poetas vivos».
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas….

Walt Whitman

 


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Homilía tercer domingo adviento. Ciclo C

El evangelio de estos tres domingos de adviento es rico para comentar y reflexionar.

El de hoy nos invita a pensar en nuestro bautismo. El Evangelio nos cuenta  que la gente se acercaba a Juan Bautista para bautizarse y  le preguntaban: ¿qué tenemos que hacer?

Nosotros somos/estamos bautizados,

1º. Tenemos que darnos cuenta de ello. Ser/estar bautizado en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo es algo, o debería ser algo importante en nuestras vidas. Nos debería llevar al compromiso de vivir el evangelio. Y vivir el evangelio no es algo añadido a nuestra vida, sino que evangelio y vida deberían ir unidos. Ser/estar bautizado es una responsabilidad que tiene que llegar a ser personal. Nuestros padres pidieron el  bautismo para nosotros. Nosotros al crecer lo aceptamos o lo dejamos estar. Mucha gente bautizada vive como si no lo estuviera…y ese vivir como si no lo estuviera significa vivir al margen de Dios, y tal como va la vida hoy día, vivir también al margen del hombre.  

2º. Ser/estar bautizados implica una serie de actitudes: Tomadas de las lecturas de hoy:

     ALEGRIA…JUSTICIA…PERDON…CONFIANZA…AMOR…LIBERTAD…

     Preguntémonos si vivimos con estas actitudes. Preguntémonos si desde nuestra conciencia de ser/estar bautizados vivimos estos regalos de Dios, o si por el contrario ser/estar bautizados es “algo” que no cuenta mucho en nuestra vida.

 Hay personas que han convertido su condición de bautizados en una carga porque hay que cumplir muchas normas y si uno se sale de ellas…viene el castigo, viene el pecado.

Hay personas que han convertido su condición de bautizados en un regalo de Dios, en un don de Dios, en una gracia de Dios y como tal la viven con alegría, gozo, perdón, confianza, amor y libertad. Así lo vivió Jesús: confianza plena en el Padre, portador del perdón de Dios, aunque los fariseos se escandalizaban. Se alegraba porque el Padre revela “las cosas” a los sencillos y humildes. Nos dijo que por “puro amor” El fue enviado a este mundo para revelarnos el amor del Padre hacia nosotros. Y vivió con plena libertad: las normas están para el hombre y no el revés: curaba en sábado, dio su vida por nosotros, nadie se la quitó…Hoy también hay gente que se escandaliza de Jesús, su mensaje y su comportamiento “HUMANO” para con los “pecadores”.

3º. Cuando comprendamos esto anterior, podremos preguntarnos ¿qué tengo que hacer? Se dice que “el hacer es fruto del ser”. No empecemos por hacer cosas si no somos conscientes de que somos/estamos bautizados. Si tenemos conciencia de bautizados haremos de nuestra vida un compromiso para hacer el bien, para ayudar, para trabajar por un mundo mejor.   Y entonces será cuando cada uno desde lo que es: padre/madre/hijo…casado/célibe…realice el trabajo que haga…podrá preguntarse y responder a esta pregunta: ¿qué tengo que hacer desde mi ser/estar bautizado?

     Primero VIVIR…porque si no tenemos vida en nosotros difícilmente se la podremos dar a los demás y

     Segundo desde la VIDA…dar VIDA a otros. Y dar VIDA es alegría, justicia, perdón, confianza, amor, libertad…

 Pues os invito a que desde nuestro ser/estar bautizados…vivamos como tales y actuemos ante los demás así.