Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


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Homilia Jueves Santo. 2012

En esta tarde de Jueves Santo celebramosla Cena del Señor por excelencia. Decir por excelencia, significa que todas las demás Cenas del Señor, o lo que es lo mismo, todas las Eucaristías, tienen su origen en esta Cena. Se trata, o se debería tratar, de una  celebración de carácter íntimo. El Señor se reúne con sus discípulos para entregarles, primero, lo más preciado que tiene toda persona: su vida. Y en segundo lugar, para entregarles su mensaje.

El evangelio nos introduce en una atmósfera cálida e intensa. Cálida porque el Señor hace con ellos algo impensable para un maestro: ¡lavar los pies a sus discípulos!. Impensable para un judío de la época. A nosotros acostumbrados a oírlo nos puede parecer normal. A los discípulos ese gesto les sorprendió. Pedro se niega, pero pensemos que posiblemente los demás discípulos también se horrorizarían ante lo que Jesús iba a hacer con ellos. Atmósfera cálida, también,  porque este gesto está hecho con cariño y desde lo que Jesús quería transmitir a los discípulos. El discípulo tiene que aprender del maestro. “Os he dado ejemplo…para que vosotros también lo hagáis”.

Hablaba también de una atmósfera intensa porque esa cena tan inesperada de Jesús con sus discípulos, hay que tener en cuenta que no se trata de la cena pascual judía, tiene un cierto aire de espera en algo que va a suceder y que los apóstoles no saben ni se lo imaginan. Intensa por el inicio con que introduce san Juan el texto: “Jesús…sabiendo que había llegado la hora…los amó hasta el extremo”. Se iniciaba la Pasión.

Hoy Jesús quiere estar a solas con los discípulos para decirles algo importante, y para ENTREGARLES el mensaje que resume toda su vida: el SERVICIO a los demás y su VIDA entregada por medio del pan y del vino. Y esto lo hace en un clima de intimidad. Este texto de san Juan, junto con el de Corintios, se parece a los que nos gusta hacer a nosotros cuando tenemos que comunicar algo importante a nuestros seres queridos. Lo hacemos en un ambiente familiar, cercano, íntimo.

El mensaje de Jesús es doble:

1º. El servicio a los demás. Sin este mensaje no se puede entender el de entregar la vida. Jesús pregunta “¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros?” El ejemplo que os doy y que quiero guardéis es el del servicio mutuo. Sin el ejemplo del servicio, no entendéis nada de lo que os he dicho y de lo que he hecho estando con vosotros. El resumen lo tenemos en esta frase: “Quien quiera ser el primero, que sea el servidor de todos”.

A nosotros, hoy, Jesús nos dice “comprendéis lo que he hecho con vosotros?” Y Jesús nos hace esta pregunta en un ambiente íntimo, el ambiente de esta Eucaristía. El gesto de lavar los pies…comprendámoslo y asumámoslo como el gesto de servicio por excelencia.  Lavar los pies, en definitiva, es querer decirnos Jesús que su mensaje es un mensaje de amor por la persona que necesite de nosotros.

Y 2º la vida entregada por  medio del pan y el vino. El mejor gesto para conocer a Jesús y su mensaje es tomar un trozo de pan y decir: “esto mi cuerpo” y una copa de vino: “este el cáliz de mi sangre”. En este sencillo gesto está resumida la entrega de Jesús a nosotros. Nos entrega su vida significada en el pan y el vino. Comprender y aceptar que el pan entregado y la sangre derramada son el signo de la permanencia de Cristo entre nosotros es comprender y aceptar el mensaje de Jesús como servicio y como vida.

Hoy también nosotros podemos leer en presente: “Jesús sabiendo que había llegado su hora…NOS amó hasta el extremo”.


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Jueves Santo. Oración

III. Como yo os he amado

–

Nos ha amado así,

hasta lavar los pies de sus amigos y traidores,

y más abajo, como esclavo,

hasta hacerse pan para los pobres,

y más adentro, y aún mejor;

hasta derramar su sangre por nosotros,

y más, y ofrecer el propio espíritu;

hasta morir orando, prometiendo y perdonando,

y más, y regalando;

hasta hacer de la cruz un sacramento,

y más a fondo, hasta cargar las cruces de los hombres,

hasta el fin;

hasta hacer de la muerte una victoria,
y más, hasta la gloria;
No hay medida,
siempre más.

 


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Oración para Jueves Santo. De libro de Cáritas 2012

I. Alzaré la copa de la salvación (cf. Sal 115)

• Levantaré el cáliz rebosante

con el vino de bodegas celestiales,

con el vino de entregas radicales,
con la sangre de Cristo,
con el vino del amor de Dios.

• Me siento siempre en deuda con mi Dios.
No pagaré con sacrificios ni con ofrendas,
ni con méritos acumulados.

La alabanza de mi boca, de mi Vida,
es lo que a Dios agrada.

• Señor, yo soy tu siervo,
pero sirviendo me regalas libertad,
y rompes mis cadenas,

me sientas a tu mesa en la santa fiesta del amor,
y pones en mis manos una copa de alegría;
brindaré por la vida,

porque Cristo me ha librado de la muerte.
Comulgaré con el pan y con el vino
para vivir muriendo en el amor.

 


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Lecturas de la misa – Jueves 5 Abril 2012 – Jueves Santo

JUEVES SANTO
MISA DE LA CENA DEL SEÑOR

PRIMERA LECTURA

Prescripciones sobre la cena pascual

Lectura del libro del Éxodo 12,1-8.11-14

En aquellos días, dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto:

– «Este mes será para vosotros el principal de los meses; será para vosotros el primer mes del año. Decid a toda la asamblea de Israel: «El diez de este mes cada uno procurará un animal para su familia, uno por casa. Si la familia es demasiado pequeña para comérselo, que se junte con el vecino de casa, hasta completar el número de personas; y cada uno comerá su parte hasta terminarlo.
Será un animal sin defecto, macho, de un año, cordero o cabrito.
Lo guardaréis hasta el día catorce del mes, y toda la asamblea de Israel lo matará al atardecer. Tomaréis la sangre y rociaréis las dos jambas y el dintel de la casa donde lo hayáis comido.
Esa noche comeréis la carne, asada a fuego, comeréis panes sin fermentar y verduras amargas.
Y lo comeréis así: la cintura ceñida, la sandalias en los pies, un bastón en la mano; y os lo comeréis a toda prisa, porque es la Pascua, el paso del Señor.
Esta noche pasaré por todo el país de Egipto, dando muerte a todos sus primogénitos, de hombres y de animales; y haré justicia de todos los dioses de Egipto. Yo soy el Señor.
La sangre será vuestra señal en las casas donde estéis: cuando vea la sangre, pasaré de largo; no os tocará la plaga exterminadora, cuando yo pase hiriendo a Egipto.
Este día será para vosotros memorable, en él celebraréis la fiesta al Señor, ley perpetua para todas las generaciones.»»

Palabra de Dios.


Salmo responsorial
Sal 115, 12-13. 15-16bc. 17-18 (Y.: cf. ICo 10,16)
El cáliz de la bendición es comunión con la sangre de Cristo.

¿Cómo pagaré al Señor todo el -bien que me ha hecho? Alzaré la copa de la salvación, invocando su nombre.

Mucho le cuesta al Señor la muerte de sus fieles. Señor, yo soy tu siervo, hijo de tu esclava; rompiste mis cadenas.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza, invocando tu nombre, Señor. Cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo.


SEGUNDA LECTURA
Cada vez que coméis y bebéis, proclamáis la muerte del Señor

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 11: 23-26

Hermanos:

Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido:  Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó pan y, pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo:
«Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía.»
Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo:
«Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía.»
Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.

Palabra de Dios.


Jn 13, 34
Os doy un mandamiento nuevo dice el Señor que os améis unos a otros, como yo os he amado.
EVANGELIO
Los amó hasta el extremo

Lectura del santo evangelio según san Juan 13, 1-15

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.

Estaban cenando, ya el diablo le había metido en la cabeza a judas Iscariote, el de Simón, que lo entregara, y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido.

Llegó a Simón Pedro, y éste le dijo: – «Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?»
Jesús le replicó:  – «Lo que yo hago tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde.»
Pedro le dijo:  – «No me lavarás los pies jamás.»
Jesús le contestó:  – «Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo.»
Simón Pedro le dijo:  – «Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza»
Jesús le dijo:  – «Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos.»
Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios.»
Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo:
– «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis «el Maestro» y «el Señor», y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros; os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis.»

Palabra de Dios.


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Homilia domingo de Ramos

Animo a tener los mismos sentimientos que tuvo JC:

               . fidelidad a Dios su Padre

               . servicio por amor a todos

               . entregar libremente su vida

               . trabajar por construir su reino…reino de paz.

 

Hoy seamos conscientes que la pasión de JC es también la pasión del hombre, de muchos hombres:

 

   Sentido positivo : (pasión=deseo)

    . de ser fieles a Dios nuestro Padre

    . de construir un mundo más fraterno…más evangélico

    . de entregar la vida al servicio de los demás.

    . de predicar con el ejemplo…

    . etc…

 

   Sentido negativo : (pasión=sufrimiento)

     . seguimos matando.

     . seguimos cometiendo injusticias que hacen sufrir

     . seguimos destruyendo el mundo

     . el reino que manda es el del fuerte, el del poderoso, …

     . etc.

 

De ahí…repito:  tengamos los mismos sentimientos que JC:

     . digamos palabras de ánimo (1ª lectura)

     . no nos echemos para atrás ante las dificultades…

     . contemos con la ayuda del Señor…

     . animémonos unos a otros con la entrega y servicio a los demás.

 

Así también Dios nos dará un nombre sobre todo nombre: HIJOS.


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Lecturas de la misa – Domingo 1 Abril 2012 – Dom. de Ramos

DOMINGO DE RAMOS
PROCESIÓN DE LAS PALMAS

EVANGELIO
Bendito el que viene en nombre del Señor

Lectura del santo evangelio según san Marcos 11,1-10

Se acercaban a Jerusalén, por Betfagé y Betania, junto al monte de los Olivos, y jesús mandó a dos de sus discípulos, diciéndoles:

«ld a la aldea de enfrente y, en cuanto entréis, encontraréis un borrico atado, que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedIo. Y si alguien os pregunta por qué lo hacéis, contestadle: «El Señor lo necesita y lo devolverá pronto.»»

Fueron y encontraron el borrico en la calle, atado a una puerta, y lo soltaron. Algunos de los presentes les preguntaron:
– «¿Por qué tenéis que desatar el borrico?»

Ellos les contestaron como había dicho jesús; y se lo permitieron.
Llevaron el borrico, le echaron encima sus mantos, y jesús se montó. Muchos alfombraron el camino con sus mantos, otros con ramas cortadas en el campo. Los que iban delante y detrás gritaban:
– «Hosanna, bendito el que viene en nombre del Señor. Bendito el reino que llega, el de nuestro padre David. ¡Hosanna en el cielo!»

Palabra de Dios.


MISA

La misa de este domingo tiene tres lecturas, y es muy recomendable que se lean las tres, a no ser que algún motivo pastoral aconseje lo contrario. Dada la importancia de la lectura de la historia de la pasión de Señor, el sacerdote, teniendo en cuenta la índole peculiar de cada asamblea en concreto, podrá leer, si es necesario, una sola de las dos lecturas que preceden al evangelio, o bien leer únicamente la historia de la pasión, incluso en su forma más breve. Estas normas sólo tienen aplicación en las misas celebradas con la participación del pueblo.

PRIMERA LECTURA
No me tapé el rostro ante los ultrajes, sabiendo que no quedaría defraudado

Lectura del libro de Isaias 50, 4-7

Mi Señor me ha dado una lengua de iniciado, para saber decir al abatido una palabra de aliento.
Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los iniciados.

El Señor me abrió el oído; y yo no resití ni me eché atrás: ofrecí la espalda a los que me apaleaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no me tapé el rostro ante ultrajes ni salivazos.

El Señor me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado.

Palabra de Dios.


Salmo responsorial
Sal 21, 8-9. 17-18a. 19-20. 23-24 (W.: 2a)

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

Al verme, se burlan de mí hacen visajes, menean la cabeza: «Acudió al Señor, que lo ponga a salvo; que lo libre, si tanto lo quiere.»

Me acorrala una jauría de mastines, me cerca una banda de malhechores; me taladran las manos y los pies, puedo contar mis huesos.

Se reparten mi ropa, echan a suertes mi túnica. Pero tú, Señor, no te quedes lejos; fuerza mía, ven corriendo a ayudarme.

Contaré tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré. Fieles del Señor, alabadlo; linaje de Jacob, orificadlo; temedlo, linaje e Israel.


SEGUNDA LECTURA

Se rebajó, por eso Dios lo levantó sobre todo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 25 6-11

Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos.

Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz.

Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»; de modo que al nombre de jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

Palabra de Dios.


Versículo antes del evangelio Hp 2, 8-9
Cristo, por nosotros, se sometió incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre».

EVANGELIO

Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 15, 1-39

¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?

C. Apenas se hizo de día, los sumos sacerdotes, con los ancianos, los escribas y el Sanedrín en pleno, se reunieron, y, atando a jesús, lo llevaron y lo entregaron a Pilato.

Pilato le preguntó:
S. – «¿Eres tú el rey de los judíos?»
C. Él respondió:
– «Tú lo dices.»
C. Y los sumos sacerdotes lo acusaban de muchas cosas.
Pilato le preguntó de nuevo:
S. – «¿No contestas nada? Mira cuántos cargos presentan contra ti.»
C. Jesús no contestó más; de modo que Pilato estaba muy extrañado.
Por la fiesta solía soltarse un preso, el que le pidieran. Estaba en la cárcel un tal Barrabás, con los revoltosos que habían cometido un homicidio en la revuelta. La gente subió y empezó a pedir el indulto de costumbre.
Pilato les contestó:
S. -«¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?»
C. Pues sabía que los sumos sacerdotes se lo habían entregado por envidia.
Pero los sumos sacerdotes soliviantaron a la gente para que pidieran la libertad de Barrabás.
Pilato tomó de nuevo la palabra y les preguntó:
S. -«¿Qué hago con el que llamáis rey de los judíos?»
C. Ellos gritaron de nuevo:
S. – «¡Crucificalo!»
C. Pilato les dijo:
S. – «Pues ¿qué mal ha hecho?»
C. Ellosgritaronmásfuerte:
S. – «¡Crucificalo!»
C. Y Pilato, queriendo dar gusto a la gente, les soltó a Barrabás; y a jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran.

Le pusieron una corona de espinas, que habían trenzado

C. Los soldados se lo llevaron al interior del palacio – al pretorio- y reunieron a toda la compañía. Lo vistieron de púrpura, le pusieron una corona de espinas, que habían trenzado, y comenzaron a hacerle el saludo:
S. – «¡Salve, rey de los judíos!»
C. Le golpearon la cabeza con una caña, le escupieron; y, doblando las rodillas, se postraban ante él.
Terminada la burla, le quitaron la púrpura y le pusieron su ropa. Y lo sacaron para crucificarlo.
Llevaron a Jesús al Gólgota y lo crucificaron.
C. Y a uno que pasaba, de vuelta del campo, a Simón de Cirene, el padre de Alejandro y de Rufo, lo forzaron a llevar la cruz.
Y llevaron a jesús al Gólgota (que quiere decir lugar de «la Calavera»), y le ofrecieron vino con mirra; pero él no lo aceptó. Lo crucificaron y se repartieron sus ropas, echándolas a suerte, para ver lo que se llevaba cada uno.
Era media mañana cuando lo crucificaron. En el letrero de la acusación estaba escrito: «El rey de los judíos.» Crucificaron con él a dos bandidos, uno a su derecha y otro a su izquierda. Así se cumplió la Escritura que dice: «Lo consideraron como un malhechor.»

A otros ha salvado, y a sí mismo no se puede salvar

C. Los que pasaban lo injuriaban, meneando la cabeza y diciendo:
S. -«¡Anda!, tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo bajando de la cruz.»
C. Los sumos sacerdotes con los escribas se burlaban también de él, diciendo:
S. – «A otros ha salvado, y a sí mismo no se puede salvar. Que el Mesías, el rey de Israel, baje ahora de la cruz, para que lo veamos y creamos.»
C. También los que estaban crucificados con él lo insultaban.

Jesús, dando un fuerte grito, expiró

C. Al llegar el mediodía, toda la región quedó en tinieblas hasta la media tarde. Y, a la media tarde, jesús clamó con voz potente:
-«Eloí, Eloí, lamá sabaktaní.»
C. Que significa:
-«Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»
C. Algunos de los presentes, al oírlo, decían:
S. – «Mira, está llamando a Elías.»
C. Y uno echó a correr y, empapando una esponja en vinagre, la sujetó a una caña, y le daba de beber, diciendo:
S. – «Dejad, a ver si viene Elías a bajarlo.»
C. Y jesús, dando un fuerte grito, expiró.

Todos se arrodillan, y se hace una pausa.

C. El velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo.  El centurión, que estaba enfrente, al ver cómo había expirado, dijo:
S. -«Realmente este hombre era Hijo de Dios.»

Palabra de Dios.


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Homilia domingo 5º de Cuaresma. 25 de marzo 2012

Posiblemente en un par de semanas podemos encontrarnos con una situación parecida a la que se nos narra al comienzo del evangelio: “entre los que habían venido a celebrar la fiesta…”. En un par de semanas, es decir, en Semana Santa, puede haber  personas que vayan a diversos lugares a celebrar la fiesta de Semana Santa y hagan la misma pregunta que los griegos hacen a Felipe: “Señor, quisiéramos ver a Jesús”.  Para bastantes personasla SemanaSantase reduce a eso: quieren ver procesiones, quieren ver a Jesús, pero tal vez como espectáculo.

Esas personas están muy lejos del Jesús que nos presenta el cuarto evangelista. El Jesús del cuarto evangelio no es el Jesús de la pasión, del sufrimiento, sino el Jesús ya  glorificado. Basta con leer atentamente la pasión según san Juan para darse cuenta que Jesús es quien, por así decirlo, maneja los hilos de toda la acción. Podríamos decir que san Juan nos muestra no tanto el Jesús humano que sufre, sino el Jesús glorificado por la resurrección.

Esa glorificación que por dos veces se alude en el texto tiene tres aspectos. La primera es que Jesús, como el grano de trigo, pasa de la muerte a la vida. Es más Jesús pasa por la muerte, no para quedarse en ella, sino para dar vida, para traer vida. No puede dar vida quien antes no experimenta la muerte. El grano de trigo tiene que morir, que ser enterrado, para que de él surja una nueva vida, una espiga. En nuestra vida, a veces sin darnos cuenta, morimos a unas etapas, para hacer surgir, para dar vida a otras. Pensemos en los cambios que experimentamos a lo largo de nuestra existencia. Esos cambios pueden significar morir a algo antiguo para vivir algo nuevo.

El segundo aspecto está en negarse a sí mismo. Jesús nos da ejemplo de negarse a sí mismo para darse a los demás, para sacrificarse por todos. Quien se ama a sí mismo, se pierde. Y esto es verdad. Pensemos en esas personas que solo se preocupan por ellos mismos. Viven en la más absoluta soledad, no tienen amigos, sí conocidos, y al final se encuentran solos por haber pasado su vida en un puro pensar en sí mismos. Sin embargo cuando uno se da, cuando uno se niega a sí mismo, se guarda para la vida. Puede parecer un contrasentido, pero aceptemos que darse, que negarse no es perder, sino ganar. Jesús se dio, se negó a sí mismo para cumplir la voluntad del Padre. Viviendo la voluntad del Padre, el Padre le dio la vida, le dio un nombre sobre todo nombre.

Y el tercer aspecto es el seguimiento de Jesús. Seguir a Jesús es servir a los demás. O al revés, servir a los demás es seguir a Jesús. Jesús nos dice “no he venido a ser servido sino a servir”. Para llegar a decir y a vivir esta frase Jesús pasó por el desierto. Su paso por el desierto fue vivir todo un proceso de conversión personal, como decía el primer domingo de cuaresma, para elegir vivir según la voluntad del Padre. Vivir esa voluntad divina le costó oración y súplicas, (segunda lectura). El confió en el Padre y el Padre escuchó la oración del Hijo. El Padre le convirtió en autor de salvación para todos.

En este último tramo dela CuaresmaJesúsnos invita a morir al hombre viejo para vivir el hombre nuevo dela Pascua.Nosinvita a negarnos a nosotros mismos, para tener la misma vida que El, y nos invita a servir a los demás como signo de seguimiento. En estos tres aspectos está nuestra glorificación como la estuvo en Jesús por ser fiel a la voluntad del Padre.

 

 


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Salmo 50 (ampliado)

Salmo 50. Viene bien para este tiempo de Cuaresma.

L  Misericordia, Dios mío (c£ Sal 50)

Tú, Señor, que eres amor,
¡misericordia!;
mírame compasivo,
¡misericordia!;

alíviame del peso que me oprime
y limpia todo mi barro,
¡misericordia!

Báñame en el océano inmenso de tu gracia,

bautízame en el agua y la sangre de Jesucristo,

porque mis raíces están viciadas.

El mal ha penetrado en mis neuronas,

¡misericordia!

Es una gracia, ya lo sé,

que reconozca mi verdad; ;

si la gente me conociera bien,

se taparían los ojos desilusionados.

Pero tú, Señor, me conoces hasta el fondo,

mejor que yo mismo y que mis padres;

conoces mis entrañas y lees de corrido el subconsciente.

No te separes de mí,

no me arrojes lejos de tu rostro,

alienta en mí tu santo espíritu,

y volveré a nacer; hazme de nuevo, Señor, un vaso nuevo para ti,
dime una palabra de amor y de perdón
y exultaré de gozo, alegría de salvación.

Necesito cambiar de raíz la estructura

de mi personalidad;

necesito un trasplante de corazón,

dame un corazón nuevo, un corazón de niño,

un corazón sensible y generoso,

un corazón como el tuyo, misericordioso;

aprenderé a mirar con ojos nuevos

las cosas, las personas, los acontecimientos;

aprenderé a amar, ¡qué alegría!;

viviré en amor, para servir,

para alabarte, en constante acción de gracias,
porque tú prefieres la misericordia
a todas las ofrendas y sacrificios.

 


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Homilía de San José

Notas sobre San José:

 

  1. su confianza en Dios. Es el hombre callado que escucha –a lo mejor no comprende- pero obedece.

La fe es confianza en la escucha y obediencia.

            Cabe preguntar y preguntarse…pero al final se confía.

José se pregunta…y confía.

            Si de Abraham se dice en la 2ª lectura que “creyó”…eso  mismo podemos decir

            de José: él creyó “contra toda esperanza” que llegaría a ser padre.

 

  1. es el hombre “silencioso”. Está ahí….junto a María y a Jesús…pero en silencio

Los evangelios nos hablan de él, pero él no dice nada. Tan solo ESTA.

Ese “estar” es acompañar…es compartir…es buscar…es cumplir con su ser

padre de Jesús…es hacer todo esto y más…en silencio.

  1. es el hombre centrado en la vida y para la vida.

Busca un lugar donde nazca “la vida” que es Jesús…Tiene que huir a Egipto

para preservar y salvar la vida de su hijo… como muchos padres y madres que

HOY también están centrados en la vida (suya y de sus hijos)

Cuando un padre o una madre luchan por una vida (del hijo)…nos dicen que

no hay cosa más preciada y preciosa para ellos que eso: recientes muertes…

 

  1. acepta que no es fácil entender al hijo. Algo parecido a lo que sucede hoy.

También es consciente que Jesús, según Lucas, sigue bajo su autoridad.

Autoridad entendida como respeto a las funciones que cada uno tiene que

desarrollar en la familia y que no son intercambiables, sino que son funciones

que sumadas facilitan el crecimiento de las personas.

Autoridad entendida como amor hacia la persona que la ayuda a crecer y a

desarrollar su persona en todos los aspectos. Autoridad que no impone sino

expone…que no coarta sino que abre puertas…

Creo que estas notas valen también para los sacerdotes y seminaristas…

Parte de nuestra misión como sacerdotes es la de confiar en el Padre de Jesús…realizar nuestra tarea en el silencio…trabajar por la vida y para la vida…y aceptar a las personas no imponiendo nuestra autoridad sino mostrarnos abiertos para, con otras personas, ayudar a crecer a la comunidad que se nos ha encomendado.