Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


Deja un comentario

Homilía Domingo 2º de Pascua. 15 de abril 2012

Jesús dice a los discípulos: “donde dos ó más están reunidos en mi nombre, estoy yo en medio de ellos”. Nosotros nos reunimos todos los domingos para celebrarla Eucaristía. Tendríamos que preguntarnos, ¿sentimos la presencia de Jesús en medio de nosotros? Durante el tiempo de Pascua tenemos un signo por excelencia de su presencia. Ese signo es el Cirio Pascual. Este Cirio encendido en la noche de sábado Santo nos recuerda a Cristo luz del mundo y luz para cada uno de nosotros.

La primera lectura y el evangelio nos muestran dos maneras de la presencia de Jesús con consecuencias diferentes. En el evangelio los discípulos no sienten su presencia hasta que Jesús “se puso en medio de ellos”. La ausencia de Jesús provoca miedo. Sin embargo en la primera lectura “los hermanos”, que sienten la presencia de Jesús en sus vidas, no tenían miedo y lo manifestaban con hechos bien concretos. “Eran constantes en escuchar a los apóstoles, en la vida en común, en la fracción del pan y en las oraciones”. Estas dos realidades se dan en nuestro mundo. Hay cristianos que no tienen miedo en vivir y manifestar su fe y sienten a Cristo en sus vidas, aunque saben que pueden sufrir persecución. Hay cristianos para quienes la presencia de Cristo es algo que ni viven ni manifiestan por motivos varios.

La presencia de Jesús implica tres notas que son válidas para nuestro tiempo. La primera es la paz. “Paz a vosotros”, dice Jesús. La paz que Jesús nos desea y transmite es fruto de su vida entregada por nosotros, por eso enseña las manos y el costado. Es fruto de su mensaje de liberación porque la paz que nos da brota del deseo de hacer el bien y de hacerlo y no de quedarse solo en palabras. La verdadera paz es aquella que busca el bien de todos y no solo el bien particular. La verdadera paz se construye con la justicia a favor de los necesitados y no con privilegios de los que más pueden. Jesús lo dice bien claro: “el que quiera ser el primero que sea el servidor de todos”.

La segunda nota es recibir el “aliento del Espíritu de Jesús. Ese aliento no es poder, sino fuerza de Dios, brisa que cura, viento que destruye el mal. Es poder para erradicar el mal y el pecado, no para oprimir o condenar al pecador. Por eso Jesús entrega a los discípulos la fuerza y el aliento que recibió del Padre: perdonar los pecados. El perdón se manifiesta a veces como fuerza, otras como brisa o viento, otras lo recibimos como algo mecánico. El perdón es un regalo de Dios del que no nos tenemos que apoderar como si fuera nuestro, sino que tenemos que vivirlo como un servicio que prolonga el amor de Dios. Veámoslo como el servicio de perdonar. Y lo que se ha recibido gratis, hay que darlo gratis. El perdón ayuda a construir la paz.

Y la tercera nota es la fe. “Señor mío y Dios mío” dice Tomás. La fe en Jesús es una opción personal. Fe en el Señor de la paz que nos entrega el servicio de perdonar. Para vivir la fe necesitamos la ayuda de una comunidad. También a nosotros nos puede pasar lo que a Tomás. Necesitamos que alguien nos diga: “Hemos visto al Señor” para vivir y manifestar la fe. Y nosotros podemos ayudar a otros a ver al Señor con nuestro testimonio y nuestra palabra. Que nosotros como comunidad parroquial sintamos la presencia de Jesús en nuestras vidas, construyamos la paz en nuestros ambientes y seamos servidores del perdón. Entonces viviremos la presencia de Jesús resucitado.


Deja un comentario

Lecturas de la misa – Domingo 15 Abril 2012 – Dom. 2º de Pascua

DOMINGO II DE PASCUA
 

PRIMERA LECTURA

Todos pensaban y sentían lo mismo

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 4, 32-35

En el grupo de los creyentes todos pensaban y sentían lo mismo: lo poseían todo en común y nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía.
Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor.
Y Dios los miraba a todos con mucho agrado. Ninguno pasaba necesidad, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles; luego se distribuía según lo que necesitaba cada uno.

Palabra de Dios.


Salmo responsorial
Sal 117, 2-4. 16ab-18. 22-24 (W.: 1)
Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.

Diga la casa de Israel: eterna es su misericordia. Diga la casa de Aarón: eterna en su misericordia. Digan los fieles del Señor: eterna es su misericordia.

La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es excelsa. No he de morir, viviré para contar las hazañas del Señor. Me castigó, me castigó el Señor, pero no me entregó a la muerte.

La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo Ya hecho, ha sido un milagro patente. Éste es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo.


SEGUNDA LECTURA
Todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 5, 1-6

Queridos hermanos:
Todo el que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios; y todo el que ama a aquel que da el ser ama también al que ha nacido de él.
En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios: si amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos.
Pues en esto consiste el amor a Dios: en que guardemos sus mandamientos. Y sus mandamientos no son pesados, pues todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo.
Y lo que ha conseguido la victoria sobre el mundo es nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
Éste es el que vino con agua y con sangre: Jesucristo. No sólo con agua, sino con agua y con sangre y el Espíritu es quien da testimonio, porque el Espíritu es la verdad.

Palabra de Dios.


Aleluya Jn 20, 29
Porque me has visto, Tomás, has creído, -dice el Señor-
Dichosos los que crean sin haber visto.
EVANGELIO
A los ocho días, llegó Jesús

Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 19-31

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
-«Paz a vosotros.»
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.»
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:
«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:
«Hemos visto al Señor.»
Pero él les contestó:
– «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.»
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:
«Paz a vosotros.»
Luego dijo a Tomás:
– «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.»
Contestó Tomás:
«¡Señor mío y Dios mío!»
Jesús le dijo:
«¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.»
Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Éstos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.

Palabra de Dios.

 


Deja un comentario

Homilia Pascua de Resurrección

Ante todo: FELICES PASCUAS DE RESURRECCION!!!

Para todo cristiano este domingo de Pascua, la fiesta más importante del año, como cualquier otro domingo, tendría que ser motivo de alegría por recordar, celebrar y vivirla Resurrecciónde Jesús. Motivo de esperanza porque su resurrección es prenda y garantía de nuestra propia resurrección y motivo de agradecimiento porque nuestro Dios es un Dios de vivos y no de muertos y porque su última palabra esla VIDA.Eldomingo es el día del Señor, pero no de cualquier señor, sino de Jesús que siendo Señor nos ha dado ejemplo de una vida entregada a los demás.

En este domingo de Pascua las lecturas nos proponen tres acciones. La primera acción la tomamos del evangelio y es la de VER. El discípulo que Jesús tanto quería, y que somos cada uno de nosotros, VIO. El vio que Jesús ya no estaba allí, sí sus vendas y sudario, y tal vez hizo suya la reflexión de María Magdalena: “se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto”.

Su primera reacción después de ver la vendas en el suelo, fue la de no entrar. Se suele decir que por respeto a Simón Pedro, pero podemos pensar que no entró, no porque en él surgieran dudas sino porque quería confirmar y reafirmar su fe en Jesús, su fe en el maestro que había dicho que resucitaría. No entró porque ya no necesitaba más prueba que la de VER que Jesús no estaba allí. Su ver iba más lejos que la visión de los ojos. Su ver le lleva a la segunda acción que nos habla el evangelio: CREER.

Para el discípulo que Jesús tanto quería, ver le llevó a creer y creer definitivamente en Jesús. El ya no necesitaba más pruebas, ni siquiera las vendas y el sudario le servían como pruebas de la resurrección de Jesús. Ahora es la FEla que le lleva a CREER en Jesús. Ahora es cuando el discípulo que Jesús tanto quería y Pedro y los demás discípulos entienden  la Escrituray lo que esta decía de Jesús: “que él había de resucitar de entre los muertos”. La comprensión dela Escritura, es decir de la Palabrade Dios, les ayuda a CREER. Lo mismo nos debería pasar a nosotros. Leer y comprender la Escritura nos ayudará a vivir la fe.

La fe en Jesús resucitado llevó a este discípulo, a Pedro y a los demás discípulos a proclamar con su palabra y a ratificar con su vida y su martirio que Jesús había resucitado. Y esta es la tercera acción: la del testimonio. La vemos en la primera lectura. Pedro está hablando en casa de Cornelio, un centurión romano, y les expone con su palabra y su testimonio lo que Jesús hizo y dijo y cómo él y los demás discípulos son testigos de lo que habían visto y oído. Muchas personas han dado y siguen dando testimonio de que Jesús ha resucitado.

Estas tres acciones se nos proponen a nosotros desde nuestra aceptación consciente y libre de seguir a Jesús. Que veamos a Jesús en la vida, y que aunque se nos den pruebas, estas nos tienen que llevar a Jesús. Que creamos en Jesús y en su resurrección, que es lo mismo que decir, en la vida y tercero que después de ver y creer seamos testigos, demos testimonio con nuestra palabra y nuestra vida de Cristo resucitado.

FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN


Deja un comentario

Homilia Vigilia Pascual

En esta noche celebramos

1. el triunfo de la vida:  aunque nos parezca extraño…la vida triunfa sobre la muerte. Dios es un Dios de vivos… La resurrección de Jesús es el mejor signo que Dios nos ha dado para decirnos que la muerte no tiene la última palabra, sino que la tienela VIDA. Que resuene en nuestros oídos y corazón la frase de Jesús:  “he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”…

2. el triunfo del amor:  El amor es más fuerte que la muerte: la pregunta de Pablo en Romanos: ¿Quién nos separará del amor de Dios? NADA ni NADIE…podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús. Manifestado en la resurrección de Jesús. El amor de Dios se ha manifestado en primer lugar en su Hijo querido y a través de El en todos nosotros…su amor triunfa sobre todo y por ello triunfa sobre la muerte.

3. el triunfo de la confianza/esperanza.  Cualquiera de los gritos de Jesús enla Cruzmanifiestan esta confianza en el Padre…pero sobre todo aquel de “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.  Todo lo que Jesús hizo y dijo lo pone en las manos del Padre para que por medio del Espíritu nos lo de a nosotros. Esa confianza de Jesús se prolonga en nuestra confianza en el Padre, en saber verdaderamente que la resurrección de Jesús es el signo de esperanza de nuestra propia resurrección.

4. el triunfo de luz.  Cristo nos dice “Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no camina en tinieblas”… Tenemos un punto de referencia para saber si estamos en la luz o no. Ese punto es Cristo. Y si a los ojos de los hombres Cristo fracasó…a los ojos de Dios, a los ojos de quienes intentamos seguir a Jesús tenemos una luz que guía nuestros pasos. Hoy que muchas personas buscan una luz, buscan algo o alguien que guíe, que oriente su vida…ha que responderles que la luz que puede ayudarles y orientarles es Cristo.

5. el triunfo nuestro realizado ya en Cristo. Aunque pueda parecer extraño la resurrección de Jesús es también nuestro triunfo. Cristo se ha adelantado a todos nosotros en manifestar la nueva vida que Dios quiere para todos. Cristo se ha adelantado a manifestar esa nueva realidad que, aunque no sabemos cómo es, es vivida por los que nos ha precedido con el signo de la fe. Cristo se ha adelantado en todos nosotros a vencer al último enemigo nuestro que es la muerte y ha triunfado sobre ella. Por ello el triunfo de Cristo es ya nuestro propio triunfo adelantado.

Que en  nuestros corazones resuene esta noche la palabra triunfo que es el mejor sinónimo que hoy podemos decir de resurrección. 

FELICES PASCUAS DE RESURRECCION


Deja un comentario

Oremos al Compasivo. Libro Cáritas.

OREMOS AL COMPASIVO

Acude compasivo en nuestra ayuda

Tú eres señor un Dios misericordioso y compasivo.

Conoces bien nuestras miserias,

pero nos miras con cariño.

Tú padeces y compadeces,

porque tu Nombre es comprensión, el Compasivo.

Ven, Señor, a socorrernos, sé tú mismo.

Levántanos con tu mano,

si nos ves caídos.
Si nos ves enfermos, con heridas,
cúranos con el aceite de tu Espíritu.
Si nos ves sucios y manchados,
límpianos con el agua de tu Espíritu.
Si nos ves tímidos, cobardes, fríos,
fortalécenos con el fuego de tu Espíritu.
Si nos ves equivocados, ciegos,
enséñanos con las luces de tu Espíritu.
Si nos ves tristes y llorosos,
alégranos con la risa de tu Espíritu.

Si nos ves mezquinos, egoístas,

agrándanos con el amor de tu Espíritu.

Si nos ves solos, excluidos,

acompáñanos con la presencia de tu Espíritu.

Y quédate, Padre, con nosotros,

y con tu hijo, Enmanuel, hecho niño.

 


Deja un comentario

Lecturas de la misa – Domingo 8 Abril 2012 – Dom. de Pascua

PRIMERA LECTURA

Hemos comido y bebido con él después de su resurrección

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 10, 34a. 37-43

En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:

– «Conocéis lo que sucedió en el país de los judíos, cuando Juan predicaba el bautismo, aunque la cosa empezó en Galilea. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en Judea y en Jerusalén. Lo mataron colgándolo de un madero. Pero Dios lo resucitó al tercer día y nos lo hizo ver, no a todo el pueblo, sino a los testigos que él había designado: a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección.

Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha nombrado juez de vivos y muertos. El testimonio de los profetas es unánime: que los que creen en él reciben, por su nombre, el perdón de los pecados.»

Palabra de Dios.


Salmo responsorial
Sal 117, 1-2. 16ab- 17. 22-23 (J.:24)
Éste es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo.

Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Diga la casa de Israel: eterna es su misericordia.

La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es excelsa. No he de morir, viviré para contar las hazañas del Señor.

La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo Ya hecho, ha sido un milagro patente.


SEGUNDA LECTURA

Buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 3, 1-4

Hermanos:

Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba no a los de la tierra.

Porque habéis muerto, y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis, juntamente con él, en gloria.

Palabra de Dios.


SECUENCIA

(Es obligatorio decirla hoy; los días dentro de la Octava es potestativo)

Ofrezcan los cristianos ofrendas de alabanza a gloria de la Víctima propicia de la Pascua.

Cordero sin pecado que a las ovejas salva, a Dios y a los culpables unió con nueva alianza.

Lucharon vida y muerte en singular batalla, y, muerto el que es la Vida, triunfante se levanta.

«¿Qué has visto de camino, María, en la mañana?» «A mi Señor glorioso, la tumba abandonada, los ángeles testigos, sudarios y mortaja. ¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!

Venid a Galilea, allí el Señor aguarda; allí veréis los suyos la gloria de la Pascua.»

Primicia de los muertos, sabemos por tu gracia que estás resucitado; la muerte en ti no manda.

Rey vencedor apiádate de la miseria humana y da a tus fieles parte en tu victoria santa.


Aleluya lCo 5, 7b-8a
Ha sido inmolada nuestra víctima pascual: Cristo. Así, pues, celebremos la Pascua en el Señor.
EVANGELIO

Él había de resucitar de entre los muertos

Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 1-9

El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.

Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo:
– «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.»

Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró.

Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio la vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte.

Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.
Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.

Palabra de Dios.

(Misa por la tarde)
EVANGELIO
Lo reconocieron al partir el pan

Lectura del santo evangelio según san Lucas 24, 13-35

Dos discípulos de Jesús iban andando aquel mismo día, el primero de la semana, a una aldea llamada Emaús, distante unas dos leguas de Jerusalén; iban comentando todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo.

Él les dijo:
– «¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?»
Ellos se detuvieron preocupados. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le replicó:
«¿Eres tú el único forastero en Jerusalén, que no sabes lo que ha pasado allí estos días?»
Él les preguntó:
– «¿Qué?»
Ellos le contestaron:
– «Lo de Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él fuera el futuro liberador de Israel. Y ya ves: hace dos días que sucedió esto. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado: pues fueron muy de mañana al sepulcro, no encontraron su cuerpo, e incluso vinieron diciendo que habían visto una aparición de ángeles, que les habían dicho que estaba vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron.»

Entonces Jesús les dijo:
– «¡Qué necios y torpes sois para creer lo que anunciaron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto para entrar en su gloria?»
Y, comenzando por Moisés y siguiendo por los profetas, les explicó lo que se refería a él en toda la Escritura.
Ya cerca de la aldea donde iban, él hizo ademán de seguir adelante; pero ellos le apremiaron, diciendo:
– «Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída.»
Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció.
Ellos comentaron:
– «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?»
Y, levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo:
– «Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón.»
Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.

Palabra de Dios.

 


Deja un comentario

Homilia Viernes Santo

La celebración de este día está centrada enla Pasióny Muerte de nuestro Señor Jesucristo y más concretamente en su signo visible que esla Cruz.Haremosuna breve procesión con ella, cantaremos su victoria y la adoraremos porque es salvación.

Ante este signo tan importante y tan vital para muchas personas se dan varias reacciones y actitudes. Voy a nombrar cuatro que me parecen reales. La primera de ellas es la del rechazo ala Cruz. El27 de noviembre de 2008 aparecía en el periódico ABC un dibujo de Máximo que decía: “no me aceptan ni como logotipo” y se veía una Cruz con Cristo crucificado. Hemos vivido estos días y lo seguiremos viviendo el intento de organizar una procesión laica por las calles de Madrid. Hay grupos de personas que profanan iglesias católicas en universidades españolas. Se pueden decir más.

Este rechazo puede provenir del odio ala Cruz, del odio a las personas que profesan la fe en el Crucificado, de una moda contra lo cristiano. Pero también puede provenir porquela Cruz, o más bien quienes la tenemos como signo, la hemos utilizado para conquistar, para matar, para imponer…algo que está muy alejado del mensaje y de la vida del mismo que está enla Cruz.

La segunda es la indiferencia antela Cruz.Enla crisis de valores éticos y morales que vivimos donde la indiferencia es la tónica dominante, el signo dela Cruzno escapa a esta indiferencia. Hasta tal punto que para muchas personas no deja de ser un adorno más que llevar o también formar parte de la moda.  Esta indiferencia deja de serlo, al menos, momentáneamente, en ciertas fechas  como Navidad, Semana Santa, las fiestas de los pueblos. Aquíla Cruzparece tocar un poco el corazón de las personas y dejar de resultar indiferente.

La tercera va unida al dolor y la muerte. Para algunas personasla Cruzimplica resignación, implica aceptación de realidades ante las que no podemos hacer nada. Uno puede resignarse, pero hay personas, y peor aún cuando se trata de sacerdotes, que hacen hincapié en esta actitud de dolor y muestranla Cruzcomo algo querido por Dios aceptando el sufrimiento que conlleva y no exento de un cierto fanatismo. 

Y la cuarta actitud esla Cruzsigno de vida. Decir esto no es querer dar una solución fácil, no. Hoyla Cruzsigue siendo escándalo y necedad para muchos como dice San Pablo en la carta a los Corintios, pero para los llamados es “sabiduría de Dios y  fuerza de Dios” (1ªCor 1,23ss).La Cruzcomo forma escandalosa e ignominiosa de morir se convierte en signo de salvación para quien cree en Jesús.La Cruzes la fuerza que tenemos los cristianos, es la sabiduría que calla toda boca que no tiene argumentos para contradecir la entrega de un inocente, es la salvación y liberación para quien en momentos difíciles la mira y encuentra en ella esperanza sabiendo quela Cruzes signo de amor, no de odio. Es signo de entrega y no de obligación. Es signo de vida, no de muerte. Es en definitiva la manifestación de la debilidad humana de Dios hecho hombre que dando su vida por nosotros nos ha dado vida..


Deja un comentario

Oración de entrega. Libro de Cáritas 2012

ORACIÓN FINAL

Te entrego, señor, mi vida: hazla fecunda.
Te entrego mi voluntad: hazla idéntica a la tuya
Toma mis manos: hazlas acogedoras.
Toma mis pies: hazlos incansables.
Toma mis ojos: hazlos transparentes.
Toma mi corazón: hazlo ardiente.
Toma mi cuerpo: revístelo de fiesta.

 

Toma mis cansancios: hazlos tuyos.

Toma mis muertes: hazlas vidas.

Toma mi pobreza: hazla tu riqueza.

Toma mi nada: haz con ella lo que quieras.

Toma mis pecados: carga con ellos.

Toma mis faltas de amor, mis eternas desilusiones,

mis horas de amarguras…

Transfórmalo todo, como la abeja, en dulce miel.
Hazme nuevo en la donación, alegre en la entrega;
dame gozo desbordante al dar la vida,
y gastarme en tu servicio.

 


Deja un comentario

Oración de alabanza. Libro de Cáritas 2012

ORACIÓN DE ALABANZA

ANTE EL CRUCIFICADO

Vengo ante ti, Señor Jesús,
con mi historia de pecado,
con cansancio y con fatiga,
caminos equivocados;
y con sed, insatisfecho,
tantos pozos agotados,
tantas aguas embarradas,
tanto río envenenado.

Vengo a ti con mi ceguera,
tumbos en cada flanco,
con una tristeza oscura
y un vacío acumulado.
Vengo a ti con mis heridas,
sordo dolor entrañando,
dolor y heridas de muerte
y un tratamiento de engaño.
Me recomiendan calmantes

y que olvide lo pasado,
que viva cada momento
entre emociones y cantos.

No puedo de ti olvidarme,
mi Jesús crucificado.
Sólo tú me puedes dar
la alegría y el descanso.
Sólo mi sed saciaré
con aguas de tu costado.


Deja un comentario

Lecturas de la misa – Viernes 6 Abril 2012 – Viernes Santo

VIERNES SANTO
CELEBRACIÓN DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

PRIMERA LECTURA
Él fue traspasado por nuestras rebeliones

Lectura del libro de Isaías 52, 13-53, 12

Mirad, mi siervo tendrá éxito, subirá y crecerá mucho.

Como muchos se espantaron de él, porque desfigurado no parecía hombre, ni tenía aspecto humano, así asombrará a muchos pueblos, ante él los reyes cerrarán la boca, al ver algo inenarrable y contemplar algo inaudito.
¿Quién creyó nuestro anuncio?, ¿a quién se reveló el brazo del Señor?
Creció en su presencia como brote, como raíz en tierra árida, sin figura, sin belleza.
Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultan los rostros, despreciado y desestimado.
Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado; pero él fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes.
Nuestro castigo saludable cayó sobre él, sus cicatrices nos curaron.
Todos errábamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino; y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes.
Maltratado, voluntariamente se humillaba y no abría la boca; como cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca.
Sin defensa, sin justicia, se lo llevaron, ¿quién meditó en su destino?
Lo arrancaron de la tierra de los vivos, por los pecados de mi pueblo lo hirieron.
Le dieron sepultura con los malvados; y una tumba con los malhechores, aunque no había cometido crímenes ni hubo engaño en su boca.
El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiación; verá su descendencia, prolongará sus años, lo que el Señor quiere prosperará por su mano.
Por los trabajos de su alma verá la luz, el justo se saciará de conocimiento. Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos.
Le daré una multitud como parte, y tendrá como despojo una muchedumbre. Porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los pecadores, él tomó el pecado de muchos e intercedió por los pecadores.

Palabra de Dios.


Salmo responsorial
Sal 30,2 y 6.12-13.15-16.17 y 25(W.:Lc23,46)
Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.

A ti, Señor, me acojo: no quede yo. nunca defraudado; tú, que eres justo, ponme a salvo. A tus manos encomiendo mi espíritu: tú, el Dios leal, me librarás. 1.

Soy la burla de todos mis enemigos, la irrisión de mis vecinos, el espanto de mis conocidos; me ven por la calle, y escapan de mí. Me han olvidado como a un muerto, me han desechado como a un cacharro inútil.

Pero yo confío en ti, Señor, te digo: «Tú eres mi Dios.» En tu mano están mis azares; líbrame de los enemigos que me persiguen.

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, sálvame por tu misericordia. Sed fuertes y valientes de corazón, los que esperáis en el Señor.


SEGUNDA LECTURA
Aprendió a obedecer y se ha convertido para todos los que le obedecen
en autor de salvación

Lectura de la carta a los Hebreos 4, 14-16; 5, 7-9

Hermanos:

Mantengamos la confesión de la fe, ya que tenemos un sumo sacerdote grande, que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios.

No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo exacta mente como nosotros, menos en el pecado. Por eso, acerquémonos con seguridad al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia que nos auxilie oportunamente.

Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, cuando en su angustia fue escuchado. Él, a pesar de ser Hijo,

aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación, se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de salvación eterna.

Palabra de Dios.