Para mantenerse joven no se necesitan cremas, potingues, mucho ejercicio… Se necesita algo mucho más importante. Leedlo y ponedlo en práctica». Pulsad aquí para verlo.
Saludos
HOMILIA domingo 7 de Marzo 2010 – Tercer domingo de Cuaresma. Ciclo C
HOMIILIA domingo 3º cuaresma ciclo C
Parto de una frase del Suplemento del domingo 28 de febrero del periódico El Mundo. Dice la periodista Teresa Viejo: “No entiendo cómo permites el sufrimiento de los niños”. Y lo dice refiriéndose a Dios. Yo uno esta frase a dos del evangelio de hoy:
- ”¿Pensáis que estos galileos eran más pecadores que los demás galileos…?
- ”…y aquellos dieciocho…pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén?”.
La frase de esta escritora pone de manifiesto algo muy común entre algunas personas que es “echar la culpa a los demás” y en este caso, “echar la culpa a Dios”. Imagino que todos conocemos a personas que usan esta táctica para no reconocer sus errores.
¿A dónde lleva esto? A pensar que si la culpa es de los demás, …pues serán los demás los que tengan que cambiar, los que tengan que convertirse. Y desde la frase de la escritora sería algo así como “Dios es quien tiene que cambiar, porque la culpa es suya”.
Sin embargo, ¿qué leemos en la primera lectura? Dios dice: “he visto la opresión de mi pueblo…he oído sus quejas contra los opresores…”
Dios VE y OYE el clamor de las personas que sufren, pero no interviene directamente, pues siendo nosotros los causantes de ese daño y mal quiere que seamos también nosotros los que reconociéndolo…lo reparemos, cambiemos, o nos convirtamos.
Dios actúa a favor de un pueblo oprimido, pero no porque El tenga la culpa (“cómo permites”), sino porque el hombre, o un pueblo oprime a otro hombre, a otro pueblo. Y para actuar Dios se vale de nosotros. Para denunciar el mal Dios se vale de nosotros. El no quiere intervenir directamente, pues sería coartar nuestra libertad, sino que nos anima, nos llama a intervenir a favor de los que sufren.
La conversión supone darnos cuenta del mal, del daño, del pecado que cometemos contra otras personas y CAMBIAR. Hacemos daño, pecamos, pero no lo queremos asumir. Lo más fácil es echar la culpa a los demás y decir: “que lo asuman otros”. Así nunca llegaremos a ser conscientes de la necesidad de conversión. ¿Por qué las personas no se acercan al sacramento del perdón? Porque echan las culpas a los demás, o porque al pensar que los otros son los culpables, ellos no tienen necesidad ni conciencia de conversión.
Jesús repite hoy en el evangelio: “si no os convertís…” Nos está llamando la atención para reconocer que no son siempre los demás los que tienen la culpa, sino que muchas veces somos nosotros los que no hacemos el bien. Convertirse es darse cuenta de que YO también actuó mal, hago daño a otros, soy el causante de los males de otros. Y si llego a darme cuenta de ello,…reconoceré que tengo que CONVERTIRME.

Si no siento la necesidad de conversión…¿para qué rezar? ¿para qué venir a misa? ¿para que favorecer unas buenas relaciones humanas: respeto, libertad, justicia?
La conversión es algo que nos afecta a todos y a toda la persona. La conversión no es solo: pido perdón por tal o cual cosa… la conversión supone ganas de cambiar para hacer el bien… para que entre otras cosas… no haya más niños que sufran a causa de los mayores y no de Dios. Y la conversión es un camino… no es algo estático, no es algo “ya me he convertido”… sino un camino a recorrer durante toda la vida.
«Ecouter» y «Route de Carême»
Os envío estas oraciones en francés que he encontrado entre mis papeles. Las he traducido al castellano para los que no habláis francés:
Escuchar; Tercer Domingo de Cuaresma
En el camino con Cristo, gentes de mi pueblo
escucharéis la Palabra que sale de su boca.
Su Palabra os desafiará para amasar
el pan cotidiano de justicia y solidaridad
y para multiplicarlo en vuestras tierras de pobreza
donde tantos hambrientos elevan su súplica
para recibir su parte de humanidad.
Recibiréis su Palabra
que siembra en vosotros sin descanso,
cada mañana, cada día
como un jardinero lleno de esperanza
en el campo que se ha elegido para sí.
Acogeréis su Palabra
que semejante un arado
traza en vosotros sus surcos
a través de vuestras zarzas y vuestras piedras.
Le abriréis los muros y barreras
que rodean vuestra vida.
Así, su palabra podrá
realizar en vosotros su obra
y un día, seguro, conoceréis
las llamaradas de la cosecha del Evangelio.
Chemin de Pâques 2009 – Editions du Signe
Ecouter; Troisième dimanche de Carême
Sur la route avec le Christ, gens de mon peuple,
vous écouterez la Parole qui sort de sa bouche.
Sa Parole vous stimulera á pétrir
le pain quotidien de justice et de solidarité
et á le multiplier sur vos terres de misére
oú tant d’affamés tendent leur supplication
pour recevoir leur part d’humanité.
Vous recevrez sa Parole
qu’il sème en vous sans relâche,
chaque matin chaque jour
comme un jardinier rempli d’espérance
pour le champ qu’il a choisi pour sien.
Vous accueillerez sa Parole
qui, en vous, pareille á une charrue
trace ses sillons
à travers vos ronces et vos cailloux.
Vous lui ouvrirez les murs et les barrières
dont vous encerclez votre vie.
Ainsi sa parole pourra-t-elle
accomplir en vous son œuvre de retournement
et, un jour, c’est certain, vous connaîtrez
les grandes flambées des moissons d’Evangile
Chemin de Pâques 2009 – Editions du Signe
Cuaresma: El camino de la Cuaresma
Mi Señor y mi Dios,
desde el día de mi bautismo
yo camino Contigo.
Tú eres el amigo de mis días de sol
y de mis noches de niebla,
Tú eres a quien yo he elegido
Ayúdame a amarte y a serte fiel!
Tú, que nunca me abandonas,
Tú eres la luz que me ilumina,
incluso en el corazón de las tinieblas.
Tú eres la fuente que refresca
que fluye en mí y me da vida.
Tu amor por mí es tan grande
que ni siquiera la muerte Te detiene.
Tú eres el camino, Tú eres la vida nueva!
Concédeme Señor,
en mi camino de Cuaresma
atreverme a vivir Tu palabra,
la que da vida
la que abre el horizonte,
la que rechaza las tinieblas
la que pone al hombre en pie.
Concédeme, Señor,
en mi camino de Cuaresma
atreverme a compartir tu palabra,
con humildad y verdad.
Carême: Route de Carême
Seigneur, mon Dieu,
depuis le jour de mon baptême,
je chemine avec Toi.
Tu es l’ami de mes jours de soleil
et de mes nuits de brouillard,
c’est Toi que j’ai choisi,
aide-moi á T’aimer et à te rester fidèle!
Toi, jamais Tu ne m’abandonnes,
Tu es la lumière qui m’éclaire,
même au cœur des ténèbres.
Tu es la source qui rafraîchit
qui coule en moi et me redonne vie.
Ton amour pour moi est si grand
que même la mort ne t’arrête pas.
Tu es le chemin, Tu es la vie nouvelle!
Donne-moi, Seigneur,
sur ma route de Carême,
d’oser vivre Ta parole,
celle qui donne vie,
celle qui ouvre I’ horizon,
celle qui repousse les ténèbres,
celle qui met I’ homme debout.
Donne-moi, Seigneur,
sur ma route de Carême,
d’oser partager ta parole,
avec humilité et vérité.
Confesiones de fe de grandes científicos
Podéis ver esta reflexión pulsando aquí
HOMILIA domingo 28 de Febrero 2010 – Segundo domingo de Cuaresma. Ciclo C
Homilía 2º domingo de cuaresma ciclo C.
Os invito a cada uno a pensar: ¿qué significa para mí la transfiguración de Jesús?
¿Por qué este acontecimiento tan importante en su vida y sobre todo que lo leamos en plena Cuaresma…¿qué significa? Os invito a que cuando queráis y podáis lo penséis.
Yo os ofrezco mi reflexión personal.
La transfiguración de Jesús me lleva a pensar
1º. En el hombre creado por Dios. En el hombre tal y como vive hoy. Y me hago una pregunta. El hombre…nosotros ¿vivimos? O simplemente ¿estamos…pasamos el tiempo? Si miramos las condiciones de vida del hombre actual…¿son de admirar? ¿merecen la pena? Y que conste que esas condiciones las marcamos nosotros directa o indirectamente. Hay personas que envidian, de forma sana, a quienes pueden vivir sin el estrés, sin las prisas con las que vivimos el común de los mortales.
Creo que el hombre, todo hombre sobre la tierra debería vivir transfigurado. ¿Qué significa esto? Pues que deberíamos poder VIVIR en paz, en armonía, con las necesidades cubiertas, pudiendo disfrutar del tiempo, de la vida, de la familia,…esto es lo que yo llamo “vivir transfigurado”. Me diréis que esto es algo utópico. Pero creo que esto sería vivir de verdad y vivir en plenitud.
El hombre transfigurado es aquel que irradia VIDA, paz, alegría, que es testigo de estas realidades…pero, también es aquel que es capaz con estas vivencias y actitudes de denunciar lo negativo que hay en el mundo causado por nosotros: guerras, injusticias, hambre, desastres.. Pensad. Cuando vemos estas tremendas imágenes en TV ¿vemos ahí al hombre transfigurado? No. Vemos al hombre que sufre por culpa del hombre.
La transfiguración de Jesús me lleva a pensar
2º en Jesús. Decimos, creemos que Jesús es la plenitud del amor de Dios, es la plenitud de la vida, es el Hijo que confía en el Padre. El vivió plenamente y pudo decir “yo soy la vida”. Su palabra y sus hechos están dirigidos a crear, a fomentar, a hacer llegar a los hombres lo que él fue. Y la mejor manera de hacernos llegar todo lo que él fue, aparte de la resurrección, fue este momento tan especial de la transfiguración. Con este momento nos está diciendo que podemos recuperar la identidad perdida. Esa identidad la perdemos cuando hacemos daño a otros. Jesús pasó haciendo el bien para que quienes habían perdido ante los demás su identidad, la pudiesen recuperar. La recuperación de la identidad perdida es la transfiguración.
San Juan nos dice en su primera carta: “aún no se ha manifestado lo que seremos, porque cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es” 1Jn 3,2. La transfiguración de Jesús es la manifestación de la gloria de Dios. Es el anticipo de la resurrección de Jesús. La transfiguración de Jesús es el adelanto de lo que nosotros seremos cuando se manifieste y seamos capaces de VIVIR haciendo el bien, de dar PAZ, de vivir en armonía y sobre todo de confiar en el Padre, para escuchar también de El a cada uno de nosotros: Tú eres mi Hijo”.
La transfiguración de Jesús es para mí la aspiración a vivir y a vivir en plenitud que Dios pone también a nuestro alcance…si es que nosotros queremos llegar a vivir transfigurados.
Decálogo para la Cuaresma
DECÁLOGO PARA CUARESMA [Antonio Gil Moreno]
- Busca un hueco, un minuto para orar, para elevar la mirada a las alturas.
- Comparte afanes e inquietudes. Ayunar, por ejemplo, es compartir.
- Busca el sentido de tu vida, tu misión en el mundo, porque nos e puede vivir a ciegas.
- Escucha las llamadas que te llegan: las de Dios y las del prójimo.
- No cierres tus entrañas al clamor de los necesitados.
- Ordena tu mente, tu conciencia y tu corazón. Pero, sobre todo, establece prioridades.
- Pon ilusión en tu vida, entusiasmo en tu caminar, ánimo en tus luchas, paciencia en tus derrotas.
- Lucha cada día, sin venirte abajo, sin tirar la toalla.
- Abre de par en par los ventanales de tu alma para que penetre la luz y la palabra, a veces en forma de susurro o de pequeña llama que brilla en la oscuridad.
- No tengas miedo, sino esperanza.
Ojalá vivamos la Cuaresma como encuentro, como diálogo, como acompañamiento, como conversión, como anticipada resurrección. Sin perder la sonrisa…
Imagine
Escuchad esta canción, que nos habla de un mundo en paz. Imagino que es el mundo que Dios quiere, donde haya paz y todo el mundo pueda disfrutar de la vida.
HOMILIA domingo 21 de Febrero 2010 – Primer domingo de Cuaresma. Ciclo C
HOMILIA 1er domingo de Cuaresma ciclo C
Hoy más que nunca nos preocupan los números: más de 4 millones de parados, los 420 euros de subsidio, los euros que nos descuentan del sueldo o jubilación.
Los números tienen en algunos casos y civilizaciones valor simbólico. Me refiero, por ejemplo al número 3.
Recordemos el mandamiento de “amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser, y al prójimo como a ti mismo”. Este mandamiento nos dice cómo amar a Dios, con todo lo que somos. Luego une a Dios con el prójimo y uno mismo para señalar la unión que debe existir entre los tres.
El miércoles de Ceniza leíamos en el Evangelio que hay que practicar la oración, la limosna y el ayuno (3). Y esto hacerlo por amor y desde el corazón, el alma y el ser.
La oración cuida nuestra relación con Dios y orienta nuestro amor hacia El.
La limosna cuida nuestra relación con el prójimo y orienta nuestro amor hacia él.
El ayuno cuida nuestra relación con uno mismo y orienta el amor hacia nosotros.
Descuidar uno de los tres significa descuidar los otros dos.
Hoy domingo se nos habla de tres tentaciones que experimenta Jesús y que pueden ser tres tentaciones que experimentemos nosotros.
La primera es la de quitar a Dios de en medio. O la de quitar los crucifijos de en medio. Quitar la Navidad, la Semana Santa. Se quiere desterrar a DIOS y reemplazarlo por otros ídolos. Cada uno tenemos nuestros ídolos a los que adoramos, aunque no seamos del todo conscientes. Sin embargo Jesús nos recuerda: “Al Señor tu Dios adorarás y a él solo darás culto”.
La segunda está en relación con el prójimo. Esta tentación va unida al poder. Y se manifiesta en la falta de respeto al prójimo, a la vida, a sus ideas, su religión. O es, por ejemplo, la falta de sensibilidad ante problemas, la dejadez de la sociedad en cuanto a la educación, o es la pérdida de raíces, de costumbres debido a la moda, o a no causar traumas. Hoy pensamos: “se nos ha dado todo poder”…pues que sea para hacer el bien. Que ese poder sea para: “amar al prójimo como a ti mismo”…
Y la tercera está en relación con uno mismo. Hoy solo queremos pan. “Pan y circo” Y el pan es la falta de compromiso, la superficialidad. (Lo decía Benedicto XVI el miércoles de ceniza), es cuidar o descuidar el cuerpo pero no cuidar el espíritu. Jesús nos dice: “no solo de pan vive el hombre”. San Mateo añade: “sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Para nosotros cristianos eso significa “vivir del evangelio”.
Todo esto tiene su centro en el corazón y se exterioriza en los labios, es decir, en nuestra palabra. Nos dice la segunda lectura: labios y corazón tienen que ir unidos. Seamos consecuentes con lo que decimos y lo que hacemos con lo que creemos y vivimos.
El tres más que un número, es el signo de la perfección del amor. Amor que une a Dios, al prójimo y a nosotros mismos. No los separemos pues estará cojo nuestro amor.
En definitiva: “amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, toda tu alma y todo tu ser y al prójimo como a ti mismo.
Que tengamos una buena cuaresma.
Victoriano
Reflexión sobre la Cuaresma (1)
Hoy, miércoles de Ceniza comenzamos el tiempo de Cuaresma. En la sociedad actual hablar de “tiempos litúrgicos” suena como algo distante, extraño. Si se hiciera una encuesta a pie de calle, nos encontraríamos con que bastante gente ignora qué es la Cuaresma…o a lo sumo le puede sonar a no comer carne los viernes.
Por eso surgen varias preguntas:
- ¿qué es y por qué de la Cuaresma?
- ¿tiene sentido hablar hoy de Cuaresma?
- ¿qué exige a un cristiano actual la Cuaresma?
No se trata de hacer historia sobre la Cuaresma. Sí, de saber el por qué de la Cuaresma.
Podemos considerarla como un tiempo de preparación al acontecimiento más importante para el cristiano: la Pascua de Jesús, es decir la celebración de su muerte y, sobre todo, de su RESURRECCION.
Por tanto la Cuaresma no es un fin sino un camino para llegar a la Pascua. Digo esto porque hay personas que dan más importancia a la Cuaresma que a la Pascua. Hay personas para quienes la Cuaresma significa mucho en sus vidas, por lo que aún hoy pueda significar para ellos el sacrificio, el ayuno por el ayuno y rezar mucho. Pero luego la Pascua del Señor pasa casi desapercibida.
¿Tiene sentido hablar hoy de Cuaresma? Los llamados “tiempos litúrgicos” constituyen, en cierto modo, una pedagogía que utiliza la Iglesia para ayudarnos a vivir la fe y a llevar a la vida el Evangelio. Es también una manera más de conocer la vida de Jesús ya que los evangelios que se leen en este tiempo, y sobre todo los domingos, constituyen una buena catequesis para profundizar y arraigar nuestra vida en la fe. De ahí que tenga sentido hablar hoy de Cuaresma.
Los evangelios dominicales, que iremos comentando semanalmente, son una fuente rica para nosotros si sabemos leerlos, reflexionar con ellos y, sobre todo, orar con ellos. Es verdad que esto podemos y deberíamos hacerlo cada domingo, pero en Cuaresma los textos evangélicos cobran especial relieve si los leemos a la luz de la vida y acontecimientos actuales.
¿Qué exige a un cristiano actual la Cuaresma? El miércoles de Ceniza se nos marca un camino a seguir: ayuno, oración y limosna. Estas tres exigencias siguen siendo actuales. Para entender el ayuno os envío al capítulo 58 de Isaías. Leedlo y ved cómo sigue estando vigente en el mundo actual, aunque sea un texto de hace muchos años. El ayuno lo presenta Isaías como la práctica de la justicia. Justicia que es liberación de la persona de las ataduras a las que se les somete y a las que la propia persona se somete a sí misma.
La oración es importante en la vida del cristiano. Los evangelios nos hablan de cómo Jesús se retiraba a orar. Aunque suene a tópico, un cristiano que no ora termina no siendo cristiano. ¡Ojalá que cada día encontremos un rato para estar a solas con Dios!
La oración nos lleva a comprender mejor el ayuno y la limosna que podamos hacer. La oración nos ayuda a madurar como personas y confirma nuestra fe.
La limosna no es solo dar de lo que tengo. Es también darme a los demás. Hoy a la limosna se le llama solidaridad, compartir, no cerrar tu corazón a las necesidades materiales de los demás. A los cristianos se nos critica por algunos errores, pero rara vez se nos alaba por los gestos de ayuda solidaria a los más necesitados y que llegan a donde las instituciones públicas no llegan.
Hoy sigue teniendo sentido hablar de Cuaresma, de ayuno, en el sentido de Isaías 58, de oración y de limosna. Pero no olvidemos que la Cuaresma nos lleva al acontecimiento fundamental para el cristiano: la Resurrección de Jesús.
Saludos cordiales,
Victoriano
Dalai Lama – Reflexión
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