Parroquia Santa María del Pilar Marianistas

La vida de nuestra comunidad cristiana en la red


Deja un comentario

JESUS, HOY. Una espiritualidad de libertad radical

JESUS, HOY. Una espiritualidad de libertad radical.

  • Autor: Albert Nolan
  • Ediorial: Presencia Teológica. Sal Terrae.  Santander 2007, 264 pp

 

El autor, que ya escribió “¿Quién es este hombre?”. Jesús antes del cristianismo, profundiza en la espiritualidad de Jesús de una manera original. Yo diría que no se trata de una cristología al uso. La espiritualidad de Jesús está precedida por un capítulo dedicado a los signos de nuestro tiempo. Su  punto de vista es original y actual, en parte porque esos signos de los tiempos le sirven para exponer una transformación personal que podemos experimentar en el mundo actual (tercera parte). La segunda y cuarta partes están dedicados a Jesús, su espiritualidad místico-profética enraizada en el Padre y la experiencia de unicidad con Dios, consigo mismo, y con los demás. La sección número 17 “radicalmente libre” a mí me ha gustado mucho.

 

Un abrazo a todos,

Victoriano Viñuelas


Deja un comentario

Lecturas de la misa – Lunes 25 Enero 2010 – Conversión de San Pablo

25/01/2010, Lunes de la 3ª semana de Tiempo Ordinario. La Conversión de San Pablo

PRIMERA LECTURA
Levántate, recibe el bautismo que, por la invocación del nombre de Jesús, lavará tus pecados
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 22, 3-16

En aquellos días, dijo Pablo al pueblo: -«Yo soy judío, nací en Tarso de Cilicia, pero me crié en esta ciudad; fui alumno de Gamaliel y aprendí hasta el último detalle de la ley de nuestros padres; he servido a Dios con tanto fervor como vosotros mostráis ahora. Yo perseguí a muerte este nuevo camino, metiendo en la cárcel, encadenados, a hombres y mujeres; y son testigos de esto el mismo sumo sacerdote y todos los ancianos. Ellos me dieron cartas para los hermanos de Damasco, y fui allí para traerme presos a Jerusalén a los que encontrase, para que los castigaran. Pero en el viaje, cerca ya de Damasco, hacia mediodía, de repente una gran luz del cielo me envolvió con su resplandor, caí por tierra y oí una voz que me decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?»

Yo pregunté: «¿Quién eres, Señor?» Me respondió: «Yo soy Jesús Nazareno, a quien tú persigues.» Mis compañeros vieron el resplandor, pero no comprendieron lo que decía la voz. Yo pregunté: «¿Qué debo hacer, Señor?» El Señor me respondió: ‘Levántate, sigue hasta Damasco, y allí te dirán lo que tienes que hacer. » Como yo no veía, cegado por el resplandor de aquella luz, mis compañeros me llevaron de la mano a Damasco. Un cierto Ananlas, devoto de la Ley, recomendado por todos los judíos de la ciudad, vino a verme, se puso a mi lado y me dijo: «Saulo, hermano, recobra la vista.» Inmediatamente recobré la vista y lo vi. Él me dijo: «El Dios de nuestros padres te ha elegido para que conozcas su voluntad, para que vieras al Justo y oyeras su voz, porque vas a ser su testigo ante todos los hombres, de lo que has visto y oído. Ahora, no pierdas tiempo; levántate, recibe el bautismo que, por la invocación de su nombre, lavará tus pecados.»»

Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 116, 1. 2
R. Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.

Alabad al Señor, todas las naciones, aclamadlo, todos los pueblos. R. Firme es su misericordia con nosotros, su fidelidad dura por siempre. R.

EVANGELIO
Id al mundo entero y proclamad el Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Marcos 16, 15-18

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: -«ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos.»

Palabra del Señor.


Deja un comentario

Homilía domingo 24 de Enero 2010

Homilía tercer domingo del tiempo ordinario. Ciclo C. 24-1-10

 “Lo que cada uno ha recibido que lo ponga al servicio de los demás” os decía el domingo pasado comentando la Carta a los Corintios. Hoy continuamos leyendo esta carta y, San Pablo insiste en la misma idea pero usando la comparación del cuerpo: el cuerpo es uno con muchos y variados miembros que desarrollan una función específica siendo todos valiosos.

Él lo aplica a la iglesia. La iglesia es un cuerpo con muchos miembros donde cada uno tenemos algo que hacer para el bien común. Ninguno de nosotros puede decir como el en caso del cuerpo “no necesito a los demás”. Ninguno por sí solo tiene razón de ser. Ninguno puede funcionar aislado. Todos los miembros son necesarios. Incluso los que san Pablo llama “despreciables o menos decentes”. Creo que en el cuerpo que Dios ha creado nada hay despreciable ni menos decente. “Y vio Dios que era bueno” leemos en el Génesis.  Lo mismo en la iglesia. Todos somos necesarios e importantes. Es más, nadie es despreciable ni menos decente. Pensemos en las diferencias que a menudo se han hecho en la iglesia entre las personas y que aún hoy se hacen por parte de algunos grupos religiosos donde parece que ellos son los importantes y los demás “de segunda categoría”. Recordad la frase: para Dios cada uno de nosotros es único.

 Al igual que en el cuerpo cada miembro desarrolla una función, en la iglesia cada uno desarrollamos, o, tendríamos que desarrollar nuestra función, que el domingo pasado san Pablo llamaba: dones, ministerios y funciones. Lo importante es que seamos conscientes que todos “somos el cuerpo de Cristo y cada uno es un miembro” que debe actuar para el bien de los demás.  

San Pablo establece unas categorías para poner orden en la iglesia de Corinto. Siempre tiene que quedar bien claro que esas categorías están para el bien común y no para el bien personal o para subir peldaños. Recordemos las palabras de Jesús a los discípulos: “el que quiera ser el primero que sea el servidor de todos”. Nos lo tendríamos que recordar a menudo los unos a los otros. Seguro que la iglesia tendría más credibilidad ante los no creyentes.

Unamos esto de miembros del cuerpo de Cristo a lo que leemos en el evangelio que se Jesús se aplica a sí mismo: al igual que Cristo, nosotros por estar bautizados, por estar ungidos, somos enviados para anunciar la libertad. Y yo añadiría: “¡cuánto nos cuesta creer en la libertad que nos ha otorgado Jesús y cuánto nos cuesta vivirla y anunciarla a los demás”!

Jesús no ha sido enviado sólo para anunciar la libertad, sino para vivirla él, en primer lugar, y para hacer que los que queremos seguirle la anunciemos y la vivamos como El la vivió. Esa libertad es para hacer el bien, para obrar el bien, y para obrarlo para el bien común.

 Ojalá que así sea.


Deja un comentario

Orar para vivir

ORAR PARA VIVIR. Invitación a la práctica de la oración

  • Autor: Juan Martín Velasco
  • PPC. Madrid 2008 286 pág.

 ORAR PARA VIVIR

Como dice el autor, el libro toma su título de otro escrito por René Voillaume.

Lo compré este tiempo atrás porque, de entrada, el título me gustó. Más de una vez se oye decir que cuesta rezar, que se va perdiendo el gusto por la oración, que no se sabe cómo rezar, qué rezar…Creo que estas páginas pueden ayudar a más de uno a gustar la oración. Muchos de los apartados que dividen el libro sirven para un rato de oración, ayudan a centrar la oración y convierten la oración en vida, hacen que la oración sea algo comprometido con la vida. En uno de los apartados, al hablar de los silencios para rezar, me recordó los cinco silencios del P. Chaminade.

La última parte la dedica a la oración en los distintos tiempos litúrgicos. Opino que también puede ayudar en oraciones comunitarias. De verdad, merece la pena tenerlo, leerlo, subrayarlo…porque, en definitiva oración y vida tienen que ir de la mano.


Deja un comentario

Homilía domingo 17 Enero 2010

Homilía Segundo domingo del tiempo ordinario. Ciclo C. 17-1-10

Hoy voy a centrarme en la segunda lectura, en la Carta a los Corintios.

Tal vez hayáis oído hablar de una división que se hace de la Iglesia entre la llamada “iglesia jerárquica” e “iglesia carismática”. La primera “la jerárquica” es más conocida por se más visible: el papa, los obispos, los sacerdotes. De la segunda “la carismática” se suele hablar poco, y es tan importante como la anterior. La una sin la otra dejarían a la iglesia coja. Las dos son necesarias.

 ¿En qué consiste la iglesia carismática?  No penséis que una iglesia distinta, no…es la misma iglesia de la que todos formamos parte, pero que cumple una misión importante para predicar y vivir el Evangelio de Jesús.

Características de esta iglesia las tenemos en la 2ª lectura de hoy  ¿Qué nos dice?

  1. Hay un solo Señor, Jesús, un solo Dios, Padre y un solo Espíritu que actúa para el bien común.
  2. El Espíritu Santo se manifiesta en cada uno de nosotros de diferentes maneras.
  3. En la iglesia que todos formamos hay dones, ministerios, funciones…todo esto son dones de Dios a cada uno de nosotros. A algunos los llamamos carismas.
  4. ¿Cuáles son algunos de ellos, según la primitiva iglesia?: hablar con sabiduría, hablar con inteligencia, el don de la fe, el don de curar, hacer milagros, profetizar…

Estos y otros dones, ministerios, funciones existen hoy en la iglesia. Hay todavía personas que piensan que solo los curas pueden hacer todo en la iglesia y que los seglares les toca solo callar y obedecer. No es así. Todos los bautizados formamos el Pueblo de Dios y cada bautizado tiene algo que hacer en la iglesia. No podemos decir: “yo no tengo nada que hacer…o…yo no sé qué tengo que hacer o qué puedo hacer”.

Hoy más que nunca podemos y tenemos algo que hacer en la iglesia para el bien común, para el bien de los demás, incluso hacer el bien “fuera de la iglesia”. Es fundamental el testimonio como cristianos.

 Algunos de estos dones, ministerios, funciones son más conocidos o más relevantes. Otros, la mayoría, se ejercen de manera más sencilla, más callada.

¿Qué podemos o tenemos que hacer?: lo primero sabernos hijos del mismo Padre, salvados por Jesús y animados por el mismo Espíritu, y desde ahí seguro que nos daremos cuenta que algo podemos hacer: algunos más conocidos:  catequistas, visitar a enfermos, ministros de la comunión, presidir un rato de oración o una celebración … menos conocidos y menos vistos: ayudar a personas concretas de nuestro entorno, cuidar de familiares ancianos y/o enfermos, decir una palabra de ánimo, de esperanza, una sonrisa ante momentos difíciles, un corazón abierto a los más cercanos…Esto y más cosas que podemos decir son tonterías, dirá alguno…pero sucede que son dones, ministerios, funciones que Dios nos regala para hacer el bien. Preguntémonos ¿Qué he recibido yo de Dios para ponerlo al servicio de los demás?

Hoy en la Iglesia necesitamos que todos pongamos al servicio de los demás lo que hemos recibido de Dios: un don, un ministerio, una función. No digamos :  yo no tengo nada que hacer, nada que dar, nada que ofrecer, porque ahí está la mayor pobreza, en sentirnos inútiles de manera tonta. Todos y cada uno somos útiles a los demás.

Lo que Dios nos ha dado, lo que hemos recibido de Dios,…pongámoslo al servicio de los demás. 


Deja un comentario

Homilía Domingo 10 de Enero de 2010 – Bautismo del Señor

HOMILIA “BAUTISMO DEL SEÑOR”

Jesús “pasó haciendo el bien, curando a los oprimidos…porque Dios estaba con él” nos dice Pedro en los Hechos de los apóstoles. Es la mejor definición, a nivel humano, que se nos da de Jesús. Esta definición es fruto del conocimiento que Pedro tuvo de Jesús, después de pasar con él varios (tres) años.
Para Jesús pasar haciendo el bien y curar es fruto de su bautismo, es fruto de ser ungido por el Espíritu, es fruto de ser el Hijo amado, el predilecto del Padre.

Bautismo del Señor 

Este es mi Hijo amado, el Predilecto

Pasar haciendo el bien y curar…es lo que nos cuentan los evangelistas que hizo Jesús a lo largo de su vida pública. Y ante esta opción de Jesús, fruto de su bautismo, los evangelistas nos muestran dos actitudes:
1. la actitud de la gente sencilla que escucha y sigue a Jesús
2. la actitud de la clase dirigente religiosa que recela de Jesús y de su compromiso, porque pone en evidencia su manera de actuar opuesta a los deseos de Dios.

En definitiva, pasar haciendo el bien y curar, es lo que llevó a Jesús a la muerte. “la muerte de Jesús fue consecuencia de su vida” (Religión 2º de BUP). Esto mismo lo podemos decir de personas que por vivir su fe y compromiso bautismal…sufren la indiferencia de los demás, sufren ser ridiculizados…incluso llegan a sufrir la muerte.

¿Cómo se nos dice que es pasar haciendo el bien y curar? Lo vemos en la primera lectura del profeta Isaías: “traer el derecho…no gritar…no quebrar la caña cascada, no apagar el pábilo vacilante…promover el derecho…”

Jesús lleva a la vida estas acciones: echa en cara a los sumos sacerdotes y fariseos que no practican el derecho…es decir la ley de Dios. Hacen que la ley sea un yugo para los demás pero no para ellos…Jesús curaba todos… perdonaba…TODO ello lo llevaba a cabo por estar ungido por el Espíritu, por sentirse y ser el Hijo amado del Padre.

¿Qué significa para nosotros estar bautizados?
Deberíamos tomarnos más en serio eso de “pasar por la vida haciendo en bien y curar”. Es lo mismo que decir tomarnos más en serio nuestro bautismo. Es lo mismo que seguir a Jesús en la vida diaria.
A veces hay personas que se preguntan ¿qué más puedo hacer yo? El razonamiento debería ser: estoy bautizado, ¿me lo creo? ¿soy consciente de ello? Y después, si me quiero tomar en serio mi bautismo, VIVIRLO. ¿Cómo? Cada cual tendrá que saber cómo vivir su bautismo en la vida normal. Es lo mismo que decir: cada cual tendrá que practicar el derecho a su nivel, no quebrar la caña cascada ni apagar el pábilo vacilante a su nivel…preguntémonos cuál y cómo es nuestra actitud ante los demás, ¿de ayuda? ¿de pasar por encima de ellos? ¿de tener siempre la razón, gritando? ¿de no dar otra oportunidad?…
Para nosotros al igual que para Jesús nuestro compromiso bautismal debería ser “pasar haciendo el bien y curar…” porque creo que hay muchas personas que están esperando esto de nosotros…que les digamos una palabra de ánimo…que les escuchemos,…que les ayudemos, aunque a veces eso nos cueste o sintamos que los demás no lo comprenden. Quien realmente lo VE y lo SIENTE son Dios Padre y la persona que ayudamos.


Deja un comentario

Homilía de los Reyes Magos – 6 de Enero 2010

HOMILIA REYES MAGOS

Desde el evangelio de hoy os propongo cuatro pasos que nos pueden ayudar en la vida diaria. Son pasos que dieron los mismos Reyes Magos y que ellos nos proponen.

1º. Búsqueda: Los RRMM inician una búsqueda ante la aparición de una nueva estrella que para ellos resulta ser distinta y significativa. Una búsqueda que les hace salir de sí mismos, de su rutina y les lleva a viajar a lo desconocido.

     En nuestro caso esa búsqueda es la vida de fe. La fe es como la estrella que nosotros descubrimos y que nos guía. La fe debe ser algo significativo en nuestra vida, nos debe hacer salir de nosotros mismos, de nuestras rutinas, no debe llevar a lo desconocido, que para nosotros es sobre todo la confianza en Dios. La fe –estrella-  nos debe llevar a buscar siempre al Dios y Padre de Jesús, al Dios encarnado, y también a buscar al hombre por el que Dios se ha hecho hombre.

2º- Alegría: Cuando la estrella se posa allí donde estaba el Niño, los RRMM se llenan de inmensa alegría. Estos magos han logrado su objetivo: llegar hasta donde les guió la estrella. Y ese objetivo cumplido les llena de alegría. Ya no tienen que seguir buscando, ya no tienen que seguir preguntando…porque han encontrado no la estrella sino al que señalaba la estrella.

    A menudo oímos a personas decir que las Navidades no les gustan por motivos varios. Al menos habría que animarles a pensar en los RRMM y en su alegría por encontrar al Niño Dios. No tiene por qué ser una alegría bulliciosa, sino más bien una alegría de corazón. La alegría a la que nos invitan los RRMM es que nuestra búsqueda se ha acabado porque hemos encontrado a Dios. ¿Ha sido así estas Navidades?

3ª. Novedad: De entre los regalos que ofrecen los RRMM, están regalos meramente humanos…de los que se intercambiaban los reyes, el oro. Pero hay algo nuevo en sus regalos: el incienso y la mirra.  El Niño al que adoran no es un niño cualquiera, ni siquiera un rey cualquiera…ellos ven en ese Niño a alguien distinto, a alguien que ellos no pueden explicar, pero al que ven como algo nuevo en sus vidas, algo que les ha movido y les ha hecho salir del lugar donde estaban, de la comodidad de su vida.

    La fiesta y la figura de los RRMM nos invita a nosotros a vivir la novedad de la fe, del encuentro con Dios, del encuentro con las personas. Nuestros regalos además de lo material que podamos ofrecer, debe ser sobre todo: ORO: señal de lo que cada uno vale ante Dios y ante los demás.  INCIENSO:  estamos hechos a imagen y semejanza de Dios y MIRRA:  nadie es más que nadie y todos merecemos respeto y dignidad.

 4ª. Los RRMM vuelven a su tierra por otro camino.   

     Nosotros después de cada Navidad, y cada día debería ser una nueva Navidad, tendríamos que volver por otro camino, es decir, tendríamos que romper con lo viejo que haya en nosotros y construir siempre algo nuevo. Volver por otro camino es en definitiva el compromiso de vivir la fe día a día.

 Que los RRMM nos muestren siempre un camino para llegar a Dios y al hombre y que sea siempre un camino nuevo marcado por el Niño que nos ha nacido.